Historia de las Matronas en España: Un Legado Milenario

Madrina, mujer «sabidora», partera, comadre, ama de parir, comadrona, profesora en partos y, cómo no, matrona. Muchos nombres para una profesión con una historia tan larga como la de la Humanidad.

Una matrona asistiendo un parto.

El libro "Historia de las Matronas en España", escrito por Dolores Ruiz-Berdún, nos permite descubrir la importancia de esta disciplina, especialmente en España; el desarrollo a lo largo de los siglos de su profesión, así como toda una serie de curiosidades y aspectos desconocidos que nos muestran el lado extraordinario, bello, y en ocasiones difícil, del transcurrir diario de estas profesionales que tanto han ayudado a la mujer durante su vida reproductiva y sexual.

¿Quiénes eran las Matronas?

En la sociedad medieval, estructurada en diversos estamentos, la figura de las matronas adquirió una relevancia destacada. Eran las mujeres que acompañaban a las embarazadas a conseguir un parto exitoso. Lo hacían en una época en la que, por cuestiones morales relacionadas con la intimidad femenina, no era frecuente que el médico estuviera presente. Solo intervenía si se presentaba un peligro para la vida del nonato.

En todas las culturas y tradiciones hasta finales de los siglos XVI-XVII, las matronas ejercían sin haber recibido formación específica. Su trabajo se basaba en la experiencia. Eran, además, transmisoras del saber, y enseñaban a futuras matronas a administrar los remedios terapéuticos para asistir a las parturientas.

Funciones Adicionales

Curiosamente, las funciones de la matrona iban más allá del parto y del posparto: tenían carácter testimonial. Existen bastantes documentos sobre esta función jurídica de la matrona. Por ejemplo: pleitos sobre herencias, testamento en caso de muerte de la parturienta, nulidad matrimonial, infidelidad, integridad del cuerpo de la mujer en caso de violación, etc.

Rituales y Conocimientos en la Edad Media

Los tratados médicos medievales explicaban todo el ritual para asegurar un buen parto. En la tradición occidental el manual de referencia era el Lilium medicinae de Bernardo de Gordonio, del siglo XIV, que se tradujo a diversos idiomas. Se recomendaba escoger una matrona con las manos delgadas y los dedos largos para ayudar a dilatar la matriz.

Los textos archivísticos constatan que las matronas conocían las propiedades de las hierbas aromáticas. Aplicaban remedios, como los baños con artemisa, para acelerar el parto, disminuir el dolor y ayudar en la dilatación de la parturienta. Se consideraba que las matronas debían ser buenas cristianas y conocer oraciones destinadas a evitar un parto complicado. Las más usuales eran el Padrenuestro, el Credo y el Avemaría.

También utilizaban objetos religiosos que auguraban un buen desenlace, como la cinta de la Virgen, que las parturientas se aplicaban sobre el abdomen. Además, tenían que saber pronunciar un bautismo de emergencia (sub conditione) cuando había peligro de muerte y en caso de recién nacidos con malformaciones, llamados “monstruos”. Era fundamental encender velas en la habitación donde se desarrollaba el parto y usar amuletos.

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¿Cualidades Sobrenaturales en las Matronas?

Durante mucho tiempo el momento del parto se asoció con aspectos misteriosos u ocultos. Se llegó a atribuir poderes sobrenaturales a la placenta y al cordón umbilical. Entonces, cuando la figura de la matrona comenzó a ser mal vista por la Iglesia católica, porque el oficio se asociaba a los cultos paganos que podían provocar el mal, éstas se convirtieron en claros objetivos de la Inquisición. Se las acusaba de cometer crímenes, de asociarse con el demonio, de ser brujas y hechiceras.

Tanto es así que en 1376 Nicolau Eimeric publicó el Directorium inquisitorum. Pero los procesos contra las sanadoras, en concreto de las matronas, se agudizaron con el Malleus maleficarum(1486), de los inquisidores Henry Kramer y Jacob Sprenger. Todos los juicios que se realizaron contra las matronas durante casi dos centurias utilizaron como guía este manual.

Ilustración de la Biblia de Wenceslao.

Los inquisidores destacaron la autoridad de las matronas, que podían provocar abortos y embrujar a los nonatos en el útero materno solo con la mirada. Por ejemplo, afirmaban que después del parto la matrona sacaba de la habitación al recién nacido y lo ofrecía a Lucifer. Este acto se realizaba junto a los fogones de la cocina.

Se detallaron ejemplos de matronas capaces de lanzar hechizos a las parturientas, hasta el punto de paralizarles el cuerpo y la lengua. Además de este colectivo se marginó también a las nodrizas.

Las Matronas en la Literatura

La literatura de la época resalta la visión mágica que rodea al nacimiento y al posparto. En el Libro de Buen Amor del Arcipreste de Hita se alude a la partera, que tiene oficio de “herbolera” y causa mal de ojo en la parturienta.

Los textos didácticos, literarios e históricos son el testimonio de que el fracaso en el parto se asoció a las malas prácticas de las matronas. La experiencia adquirida y transmitida a lo largo de diferentes generaciones se interpretó como una influencia de la superstición, la magia y la invocación al demonio.

Evolución de la Profesión

A principios del siglo XX estaban reconocidas oficialmente tres titulaciones: matronas, practicantes y enfermeras. Pero no fue hasta 1953 cuando se unificaron, en el ámbito de la formación, los estudios de las tres.

En éste y en los siguientes decretos reguladores de la profesión se especifica que para acreditar tal titulación hay que cumplir una dedicación mínima a actividades docentes-asistenciales de 3.600 horas. "Para recibir esta formación primero tenemos que aprobar un examen-oposición tras el que la enfermera comienza dos años naturales de formación.

La labor asistencial se dirigió desde 1986 a la Atención Primaria. "Tratamos a la mujer desde la adolescencia hasta los 65 años. También hacemos control de embarazo, anticoncepción, preparación al parto, citologías... Todo lo que conlleva la profesión.

El Legado de las Matronas

Andrea Rojas Gómez, una matrona con una memoria envidiable a sus 87 años, afirma con rotundidad que la profesión ha cambiado mucho. "Ahora hay muy pocos partos a domicilio, aunque yo creo que deberían continuar con esa práctica porque los de antes eran partos fisiológicos, no había tantas cesáreas ni tantos partos prematuros.

Ainhoa, nieta de Andrea, insiste en que ella quiere destacar el conocimiento de las matronas mayores. "Creo que se aprende mucho de ellas. Con sólo ver la cara de la parturienta saben qué les pasa o si el parto se va a complicar.


Aspecto Siglo XX Actualidad
Partos a domicilio Frecuentes Pocos
Tecnología Limitada (sin ecografías ni monitores) Avanzada (ecografías, monitores)
Formación Unificada en 1953 Especialización con dedicación mínima de 3600 horas

La historia de las matronas en España es un testimonio de dedicación, conocimiento y evolución a lo largo de los siglos. Su legado perdura en la atención y el cuidado de la salud femenina, desde el embarazo hasta la edad adulta.

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