La fascinante historia de futbolistas nacidos en pueblos pequeños: Un camino de superación y éxito

La historia del fútbol está llena de relatos inspiradores de jugadores que, a pesar de las adversidades y la falta de oportunidades, lograron alcanzar la cima del éxito. Entre ellos, destacan aquellos futbolistas nacidos en pequeños pueblos, donde las limitaciones geográficas y la escasez de recursos no impidieron que sus sueños se hicieran realidad.

Jorge de Frutos celebrando un gol con la selección española. Fuente: El Correo

De Navares de Enmedio a la selección española: La historia de Jorge de Frutos

De un pueblo de la provincia de Segovia de 92 habitantes a la selección: esta es la extraordinaria historia del segoviano Jorge de Frutos (Navares de Enmedio, 1997) y futbolista del Rayo Vallecano.

"'Buah', yo he llorado más de una vez estos días", asegura Rosa Cid a sus 68 años y desde la única panadería del pueblo. La segunda foto del negocio en Google Maps muestra un cordero asado. "Es una panadería, pero la gente me trae la carne y yo se la aso en el horno en el que se hace el pan", cuenta.

Los padres de De Frutos, Faustino y María Jesús, regentan el bar del pueblo. Desde ahí vivieron el debut de su hijo con España, junto a muchos vecinos: el domingo pasado en el triunfo por 0-6 en Turquía. El pan de los pinchos es de la panadería de Rosa, a cien metros. "A Jorge le conozco de toda la vida. También tenían una nave de cerdos y de niño le veía pasar con esa cara de cuando uno va a hacer una cosa que no le gusta, pero la tiene que hacer. Se veía que lo que quería era jugar a fútbol", explica. También ayudó en el bar y en el campo. "Aquí hay que tocar mil palillos. Jorge es un chaval del pueblo. Le llevamos en el corazón como a todos".

Una decena de futbolistas españoles de Primera nacidos en pueblos de menos de mil habitantes "Para un pueblo tan pequeño tener una persona así es un orgullo. No estamos acostumbrados a estas cosas", reconoce Javier de Frutos. Son familia: sus padres son primos. Él trabaja en la agricultura, como tantos. "Ganadería cada vez hay menos y agricultura también", escupe. "Aquí somos todos buena gente", afirma.

Los inicios de Jorge en el frontón detrás de la iglesia

Cuando De Frutos empezó a jugar al fútbol tuvo que pedirle a una tía de Madrid que le comprara unas botas porque la tienda de deportes más cercana quedaba a una hora. Jugaba en el frontón que hay detrás de la iglesia. En el pueblo no había campo ni, claro, equipo. Empezó a jugar en el club de Sepúlveda, un municipio de 1,000 habitantes que hace de 'capital' en una zona repleta de micropueblos.

Segovia es una de las cinco provincias españolas que nunca han tenido representación en Primera o Segunda División. Hacía más de 35 años que un jugador segoviano no alcanzaba la selección.

"De los 19 jugadores del equipo creo que solo seis eran de Sepúlveda", recuerda Julio García, su primer entrenador. El club apenas tiene dos equipos: un sénior y un cadete, con varios infantiles. "No hay suficientes jugadores ni suficientes equipos", resume el presidente, Javier Matey.

"Es bastante fuerte pensar el salto que ha pegado en los últimos diez años: de estar con nosotros a jugar en la selección campeona de Europa", apunta Harry Sanz, agricultor y compañero suyo en el Sepúlveda y luego en el Cantalejo. "En su último año juvenil se fue a probar a Madrid de la mano de uno de su pueblo", explica. Se instaló en casa de un familiar y probó en varios clubes hasta convencer al Rayo de Majadahonda. Luego fichó por el filial del Real Madrid: la ciudad deportiva era más grande que Navares de Enmedio. Hoy es una de las sensaciones de LaLiga.

También forma parte de la decena de futbolistas españoles de Primera nacidos en pueblos de menos de mil habitantes. En la lista hay tres jugadores catalanes, de la provincia de Girona: Pau Cubarsí (Barça), hijo del carpintero de l'Estanyol, Joan Jordán (Sevilla), de Regencós, y Gerard Gumbau, de Campllong, compañero de De Frutos en el Rayo. A veces ellos dos bromean con que en sus pueblos hay más vacas que personas.

De niño recogía patatas en el huerto de la familia y jugaba al fútbol con su padre en el patio de casa: ni había más niños ni había campo o pista de fútbol. "Vivir en un pueblo te da mucha tranquilidad, pero a veces te puede cerrar puertas. Tienes más dificultad. Quizá tienes que pasar más pruebas porque si estás en una ciudad tienes más facilidades. Pero crecer en un pueblo te da esa sencillez, esa humildad de saber lo que cuestan las cosas y de no tenerlo todo tan fácil. Siempre tienes que ir al pueblo de al lado a buscarlo todo", dice Gumbau, exjugador del Barça y el Girona.

Pere Pons, hoy en el AEK Larnaca chipriota, ayer en el Girona y el Alavés, era el único niño del año 1993 de Sant Martí Vell, un pueblo de 262 habitantes. La enorme mayoría de días jugaba solo. Cuando aprendió a levantar la pelota jugaba a chutar al tejado y esperar a que bajara. O a meter el balón por la ventana de la iglesia. Su abuela tenía la llave. "No me regañaba nadie porque nunca había nadie", sonríe. Cuando creció cogía la bicicleta y se iba a jugar a pueblos vecinos. Volvía cuando ya oscurecía.

Según un estudio de Relevo los pueblos españoles de menos de 2.000 habitantes que han aportado más futbolistas a Primera son Arrankudiaga (Bizkaia) y Castellnou de Seana y Puigverd de Lleida: cuatro cada uno.

Joan Ramon Puig Solsona (1952), hijo del último, recuerda que en su infancia era "excepcional" ir a Lleida, a 15 kilómetros. Tan lejos quedaba Barcelona, a tres, cuatro, cinco horas en tren, que en su primer año en la cantera del Barça entrenaba por su cuenta en el pueblo y solo iba a jugar los domingos.

En la segunda temporada se instaló en casa de un directivo del club. Cuando llegó al Valladolid y al Rayo decía que venía de "un pequeño pueblecillo al lado de Lleida". El día que fue a probar con el Barça vio el mar por primera vez, ya con 13 años.

"CARLOS TÉVEZ: De la POBREZA EXTREMA a ESTRELLA del FÚTBOL MUNDIAL"

El caso de Pau Cubarsí: Un talento emergido de l'Estanyol

Pau Cubarsí (Barça), hijo del carpintero de l'Estanyol, es otro ejemplo de futbolista catalán que ha destacado en la Primera División, demostrando que el talento puede surgir en cualquier lugar.

Desde ese momento, el central quema etapas en las diferentes categorías inferiores del FC Barcelona hasta poder hacer su debut con el primer equipo en un amistoso en Dallas a finales del 2023. Un mes después, el 18 de enero del 2024, hace también su debut oficial en un partido de la Copa del Rey en el campo del Unionistas de Salamanca.

En la campaña 2024/25, ya con Hansi Flick en el banquillo, el de Estanyol se consolida como defensa central titular del FC Barcelona. Además, lo hace con ficha del primer equipo y estrenando dorsal, el '2'. Disputa 56 partidos oficiales y es el quinto futbolista culer con más minutos disputados en todas las competiciones.

A nivel de selecciones, participa en el Mundial Sub-17 de 2023 y con 17 años hace también su debut con la selección absoluta española. Sus principales rasgos son la buena salida de pelota y su contundencia en las acciones defensivas.

Tabla comparativa de futbolistas nacidos en pueblos pequeños

Futbolista Pueblo de nacimiento Provincia Equipo actual
Jorge de Frutos Navares de Enmedio Segovia Rayo Vallecano
Pau Cubarsí l'Estanyol Girona FC Barcelona
Gerard Gumbau Campllong Girona Rayo Vallecano
Joan Jordán Regencós Girona Sevilla FC
Pere Pons Sant Martí Vell Girona AEK Larnaca (Chipre)

Estas historias demuestran que el talento y la pasión por el fútbol pueden florecer en cualquier entorno, y que con trabajo duro y dedicación, es posible superar las barreras y alcanzar el éxito en el mundo del fútbol profesional.

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