¿Lactancia materna o biberón? Es una decisión personal y única, al igual que el viaje de 9 meses que te ha llevado hasta este momento. Hoy, queremos proporcionarte la información que necesitas para tomar esta decisión con confianza y tranquilidad, permitiéndote disfrutar plenamente de esta etapa de la vida. Sigue leyendo.
Algunas mamás tienen la preocupación de que si no amamantan, no podrán crear un vínculo especial con su bebé. Pero la realidad es que siempre lo harán. Elige lo que sea mejor para ti y para tu pequeño. No te dejes influenciar por la opinión de los demás, y antes de tomar una decisión, reflexiona sobre las ventajas y desventajas de cada opción.
‘’Ya sea lactancia directa, de fórmula o mixta, lo importante es que disfrutes del proceso’’.
Cuando tu bebé nace, tus senos inician la producción de una sustancia densa y de tono amarillento conocida como calostro. Después, tu leche experimentará un cambio hacia una consistencia más blanquecina. Félix nos recuerda que la lactancia materna es, en su totalidad, una experiencia verdaderamente maravillosa. Sin embargo, es fundamental reconocer que, en ocasiones, pueden surgir momentos en los que no la disfrutemos plenamente.
Félix señala que, en ocasiones, las mamás pueden enfrentar desafíos al encontrar una posición cómoda para amamantar, lo cual es completamente normal al principio. Establecer una rutina puede llevar tiempo, tanto para ti como para tu bebé. Algunas mamás se adaptan rápidamente, mientras que otras requieren más tiempo. Además, ¿sabías que los bebés alimentados con leche materna experimentan diferentes sabores según lo que sus mamás han comido?
Es importante que confíes en tu instinto. Si crees que tu bebé necesita más leche, simplemente aumenta la cantidad de tomas al día. ¿Cómo puedes saber si tu bebé está recibiendo suficiente leche? Félix comprende profundamente las emociones que rodean este tema y nos lo cuenta: ”Algunas mamás no pueden dar el pecho porque tienen bebés prematuros o problemas para producir suficiente leche. Es importante recordar que cada maternidad es única, y no debes sentirte deprimida o culpable por la decisión que tomes o por si tu experiencia cambia de rumbo. Los cambios son parte del camino y debes disfrutarlos.
Félix lo sabe: ‘’Hay mamás que deciden dar el pecho y, por diversas razones, no pueden continuar. Si llega a ser tu caso, no dejes que eso te frustre’’. Recuerda, aunque nuestros expertos médicos han contribuido y verificado la información de este artículo, existen otras fuentes oficiales con recomendaciones sobre la lactancia.
Consejos Generales para una Lactancia Exitosa
Saber cómo se produce la leche y cómo se proporciona al bebé, además de conocer la postura más apropiada, ayudará a evitar la mayor parte de los problemas de lactancia. Colocar al bebé correctamente evitará muchos problemas, como grietas en el pezón, mastitis, baja producción de leche, gases en el bebé o dolor de espalda en la madre.
Por ello, para realizar un correcto amamantamiento se deben seguir las siguientes pautas:
- Lavarse siempre las manos.
- Colocar al bebé tripa con tripa, para que no tenga que girar la cabeza para llegar al pezón. Su cuello no ha de estar torcido.
- Colocar la boca del pequeño a la altura del pezón.
- El bebé debe coger el pecho por completo incluso por la parte de la aureola. Sino coge bien el pecho, no podrá vaciarlo por completo y se pueden tener problemas como grietas o mastitis.
- Cuando termine con un pecho, se ofrecerá el otro. En ocasiones, el bebé querrá cogerse del otro pecho, pero otras veces se quedará satisfecho con el primero.
Un buen cuidado personal es otro elemento clave para tener éxito durante el periodo de lactancia. La alimentación de la madre ha de ser nutritiva y debe intentar descansar adecuadamente.
Diferentes Posiciones para Amamantar al Bebé
Existen diferentes posiciones en las que la madre puede dar el pecho a su bebé, pero lo fundamental es que esté cómoda. Además, la postura escogida debe asegurar un correcto agarre por parte del pequeño.
A continuación, se describen algunas de las posturas más frecuentes para amamantar.
Postura en Crianza Biológica
Esta posición para dar el pecho al bebé consiste en que la madre se encuentre tumbada hacia arriba, pero con un ángulo de 45 grados aproximadamente y el bebé al revés. En todo momento hay contacto piel con piel entre la madre y su bebé.
El bebé intentará llegar al pecho para agarrarse a él, aunque la madre le puede ayudar. Gracias a esta postura, el bebé desarrollará sus reflejos para gatear y buscar lo que quiere.
La posición de crianza biológica para dar el pecho está especialmente indicada cuando el bebé no puede agarrase de manera correcta al pecho o durante los primeros días tras el nacimiento.
Postura en Cuna
Se trata de la postura más clásica para la lactancia. La mamá se sienta en posición vertical y coge al bebé en brazo. La cabeza del bebé debe estar apoyada en uno de los antebrazos de la madre. Además, es importante que la nariz del pequeño esté cerca del pezón para que con su boquita pueda succionar más fácilmente la leche.
Un consejo para llevar a cabo la posición de cuna para dar el pecho al bebé es colocar un cojín en la espalda para que la mamá tenga un punto de apoyo adicional.
Como alternativa a esta posición, también es posible dar el pecho al bebé con la postura de cuna cruzada. Esta posición consiste en coger al bebé con el brazo contrario al pecho que se le va a dar.
La ventaja de la postura de cuna cruzada para dar el pecho es que permite un mejor control del bebé, así como ayuda para que se pueda agarrar al pezón. Por esta razón, esta postura es la más recomendable para los bebés recién nacidos y para aquellos que no son capaces de agarrarse por sí mismos.
Postura Recostada de Lado
La principal indicación para utilizar esta postura durante la lactancia es haber sufrido un parto por cesárea. Esto es debido a que, al estar la madre tumbada de lado, el bebé no ejerce presión sobre la zona abdominal.
Para ello, la madre se tumba con el bebé colocando su antebrazo sobre la espalda del bebé y la nariz del pequeño justo enfrente del pezón. La mamá puede utilizar la otra mano para sujetar su pecho y que el bebé pueda agarrarse al mismo correctamente.
Postura de Rugby
La posición de Rugby durante la lactancia materna, también conocida como posición invertida, consiste en colocar al bebé por debajo de la axila con sus piernas orientadas hacia parte de atrás de la madre.
La madre pone su mano sobre la cabeza del pequeño para poder dirigirlo al pecho y, además, sujeta su cuerpo con el antebrazo. Esta posición es bastante útil en los casos de gemelos, bebés prematuros de pequeño tamaño o incluso si la madre presenta todavía la herida de la cesárea.
Postura de Dancer
Esta postura para dar el pecho también recibe el nombre de posición de caballito. En este caso, la madre se sienta y pone al bebé sentado también sobre sus piernas con la cabeza orientada hacia ella.
La postura de Dancer o caballito está recomendada cuando la madre presenta grietas en los pezones y cuando los bebés tienen reflujo. Además, esta posición para alimentar al bebé también estaría indicada en caso de que el bebé presente hipotonía o problemas en el paladar como una fisura o labio leporino.
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¿Cómo Ofrecer Suplementos sin Biberón?
En algún momento, puede que algún pediatra o asesor de lactancia le diga a la madre que le suplemente al bebé amamantado, pero evitando el uso del biberón. Estos suplementos pueden ser de leche extraída de la misma madre, de donante o sucedáneos.
¿Por qué evitar el biberón?
Hay casos en los que un profesional de la salud decide dar a un bebé, casi siempre de menos de un mes, suplementos de leche por distintos problemas (no tiene succión eficaz, es prematuro, no gana suficiente peso, tiene labio leporino…). Si estos suplementos se los damos a través de un biberón puede pasar que el bebé rechace después tomar del pecho, ya que se acostumbra a la succión de la tetina.
La forma de succionar una tetina y el pecho no es igual. Cuando intenta succionar el pecho, como cuando lo hace con el biberón, puede causar dolor, que la toma resulte ineficaz y que al final rechace el pecho, abandonándose la lactancia materna.
Este fenómeno se llama confusión tetina-pezón. También puede ser que nos veamos obligados a no usar biberón porque el bebé lo rechace. Suele ser en bebés más mayorcitos. El ejemplo más típico es el bebé amamantado en el que hay que darle leche cuando la madre tiene que iniciar el trabajo.
Sistemas alternativos al biberón
Hay muchos sistemas alternativos. Dependiendo del bebé, de nuestras preferencias y del consejo del experto en lactancia que nos asesore, elegiremos uno u otro. A continuación, se exponen algunos de ellos:
- Vaso: Este sería el método de elección para evitar el biberón en el bebé de varios meses de edad que rechaza tetinas de forma activa, o en el que, por nuestra preferencia, queremos no ofrecerlas. Pueden ser vasos con boquilla. También se puede usar en bebés prematuros o más mayores, pero con succión débil, que no pueden extraer la leche directamente del pecho.
- Dedo jeringa: Para empezar, es necesario colocar al bebé en una posición incorporada o sobre nuestras piernas elevadas. Para ello puede ayudarnos otra persona o recostarlo sobre almohada o sobre nuestras piernas. Se introduce un dedo limpio en la boca del bebé. Con la yema del dedo apoyada en el paladar, se hace una ligera palanca en la encía inferior para que el bebé tenga los labios bien evertidos y la lengua acanalada debajo de nuestro dedo para que comience el reflejo de succión.
- Suplementador o relactador: Esta es la mejor opción cuando el niño logra agarrar bien el pecho y succiona bien, pero aún no hay suficiente producción de leche. Se trata de un depósito de leche que se pone colgando del cuello del que sale una sonda que se coloca en la punta del pezón. Mientras el niño succiona el pecho sale leche por la sonda. Esto anima al bebé a seguir succionando y estimulando el pecho. Evitamos por tanto la confusión tetina-pezón y la dependencia del biberón.
Lactancia con Biberón: Una Alternativa Válida
La alimentación con fórmula no es idéntica a la lactancia materna, pero ofrece muchas ventajas y una experiencia positiva. Si decides alimentar a tu bebé con fórmula, esta debe ser leche de inicio (primera fórmula infantil). No hay evidencia de que una tetina o biberón sea mejor que otro.
Algunas tetinas y biberones con cuello inclinado pueden hacer que la fórmula fluya demasiado rápido, mientras que otras pueden hacer que fluya demasiado lento. Al igual que en la lactancia materna, la alimentación siempre debe ser a demanda, sin horarios y sin forzar al bebé a terminar. Algunos bebés aman el biberón desde el principio, mientras que otros pueden necesitar un poco más de tiempo. Utiliza una botella nueva para cada toma y desecha cualquier fórmula sobrante. Tampoco agregues otros alimentos o suplementos a la leche.
Desabrocha tu camisa o acurrúcate con tu bebé bajo una manta si hace frío. Habla con tu pequeño o pon música tranquila mientras toma su biberón. Decidir cómo alimentar a tu bebé no tiene por qué ser difícil. Solo tú sabes cuál es la elección correcta para ti y para tu bebé.
Mitos Comunes sobre la Lactancia Materna
La forma más eficaz de combatir los mitos sobre la lactancia es con información:
- “No tienes suficiente leche”, “Está todo el día enganchado, eso es que se queda con hambre” “Hay que darle un suplemento de biberón”: La mayoría de la gente no sabe que a mayor demanda del bebé mayor producción de leche, por lo que el hecho de que haya temporadas en las que esté más demandante no significa que no se esté alimentando bien, sino que está aumentando la cantidad de leche que necesita.
- “Tu leche es agua, ya no le alimenta”: Esta suelen decirla cuando el bebé es un poco más mayor.
- “A partir de los 6 meses hay que destetar” “Ese niño ya es muy grande, deberías dejar ya el pecho porque de mayor va a coger algún trauma”: La OMS recomienda lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses de vida, hasta los 2 años combinada con otros alimentos y a partir de los 2 años, hasta que la madre y el niño quieran.
