Fiebre y Lactancia Materna: Recomendaciones Esenciales

A los padres nos surgen muchas dudas referentes a la salud de nuestros hijos. Este artículo aborda una de las preocupaciones más comunes: la fiebre en bebés durante la lactancia materna. Aquí encontrarás información detallada y recomendaciones sobre cómo actuar ante la fiebre, cuándo buscar atención médica y cómo mantener la lactancia materna de forma segura.

¿Cuándo Acudir a Urgencias?

Es crucial saber cuándo la fiebre requiere atención médica inmediata. Esto va a depender de la edad del bebé y de la fiebre que tenga. En cualquier caso, un lactante menor de 3 meses con temperatura en la axila de 38º o más, hay que llevarlo de forma urgente al pediatra. No esperar a ver si mejora.

En lactantes y niños mayores de 3 meses, si tiene en general buen estado, la temperatura no supera los 39º y no tiene antecedentes de riesgo, sólo lo llevaremos al pediatra si le hemos dado algún antitérmico y no le ha bajado la temperatura.

Guía Rápida sobre la Fiebre en Bebés

A continuación, tienes una guía rápida sobre la fiebre en bebés:

Edad del bebéTemperatura que indica fiebreQué hacer
0-2 meses≥38 °CAcude inmediatamente a urgencias
2-3 meses≥38 °CContacta cuanto antes con un profesional de la salud
Más de 3 meses≥38 °C + síntomasLlama a un profesional de la salud si los síntomas son graves

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¿Qué es la Fiebre en Bebés?

La fiebre en bebés no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que suele indicar un problema de salud, normalmente una infección. El aumento temporal de la temperatura del cuerpo significa que el organismo está luchando contra una enfermedad estimulando los glóbulos blancos para que le ayuden a combatirla.

Los pequeños aumentos de la temperatura corporal no se consideran fiebre propiamente dicha y normalmente no son motivo de preocupación. Se considera fiebre cuando la temperatura supera los valores habituales.

Síntomas de Fiebre en Bebés

A veces no es fácil detectar si tu bebé tiene fiebre, ya que los síntomas no siempre son evidentes. Según la Asociación Española de Pediatría, se considera fiebre en bebés una temperatura rectal de 38 °C o más.

Si tienes dudas sobre si tu bebé tiene fiebre, fíjate bien en cualquier cambio en su actitud o en su aspecto. Muchas veces, los cambios en el comportamiento o en el aspecto de tu bebé pueden darte una pista más clara que el termómetro. La fiebre en bebés suele ir acompañada de signos que indican que el bebé se encuentra mal o está combatiendo una infección.

Signos Habituales de Fiebre en Bebés

  • Piel caliente (el bebé está más caliente de lo habitual al tacto)
  • Mejillas sonrojadas o la piel más roja de lo normal
  • Sudoración superior a lo habitual
  • Irritabilidad o mal humor
  • Somnolencia o dificultad para permanecer despierto
  • Falta de apetito o rechazo al pecho/biberón
  • Más sed
  • Llanto inusual o necesidad de más contacto
  • Letargo o menor interés por jugar e interactuar

Además de los signos anteriores, observa también otros síntomas que pueden ayudarte a saber si tu bebé está enfermo:

  • Se toca la oreja o muestra signos de dolor de oído
  • Babeo excesivo o irritabilidad, que podrían indicar dolor de garganta
  • Erupciones en la piel
  • Vómitos, diarrea o síntomas de dolor abdominal

En bebés recién nacidos de menos de 3 meses, la fiebre requiere siempre una atención especial. Si el bebé tiene una temperatura rectal de 38 °C o más, contacta de inmediato con un profesional de la salud, aunque el bebé esté bien aparentemente.

¿Cuál es la Temperatura Normal en Recién Nacidos, Bebés y Niños?

Saber cuál es la horquilla de temperatura normal en bebés es clave para identificar rápidamente los síntomas de fiebre y responder de la mejor manera. La temperatura normal de un bebé no siempre es la misma; cambia a lo largo del día y también según la edad, el nivel de actividad y la forma de medirla.

Según la Academia Española de Pediatría, la temperatura normal de un bebé ronda los 37 °C, aunque puede oscilar entre los 36,4 °C y 37,9 °C, y estar dentro de la normalidad. Este rango de temperatura en bebés suele ser un poco superior al de los niños mayores o los adultos.

Recuerda que a lo largo del día la temperatura puede variar hasta en un grado. Es habitual que tengan la temperatura más baja por la mañana temprano y la más alta, por la tarde o por la noche.

Una temperatura rectal de 38 °C o superior suele considerarse fiebre en bebés y puede indicar una infección, especialmente en niños de menos de 3 meses.

Rangos de Temperatura en Bebés

Aquí tienes los valores más habituales según el método de medición:

  • Rectal (el sistema más fiable en recién nacidos y bebés): 36,6 °C - 37,9 °C
  • Frente (arteria temporal): 36,6 °C - 37,8 °C
  • Oído (timpánico): 36,6 °C - 37,8 °C (no recomendado en niños menores de 6 meses)
  • Axila: 36,5 °C - 37,5 °C (menos preciso, solo para una comprobación rápida)

Estos valores se consideran un rango normal en bebés y recién nacidos. Utiliza siempre el método recomendado según la edad del bebé y recuerda que la medición rectal es la más precisa durante los primeros meses de vida.

Causas de la Fiebre en Bebés

La fiebre en bebés suele indicar que su cuerpo está combatiendo una infección. Para poder ayudarles a sentirse mejor, es importante descubrir cuál es la causa.

Las principales causas de la fiebre en bebés son:

  • Resfriados comunes
  • Infecciones de orina
  • Infecciones de garganta o senos paranasales
  • Infecciones intestinales
  • VRS (virus respiratorio sincitial)
  • Gripe
  • Sepsis (infección generalizada)
  • Meningitis (infección de las membranas del cerebro y médula)

Otras situaciones asociadas a la fiebre en bebés:

  • Dentición: Suele comenzar en torno a los 6 meses y puede provocar un aumento leve de la temperatura, aunque generalmente no causa fiebre.
  • Vacunas: También pueden ocasionar un ligero aumento de la temperatura en los bebés.
  • Golpe de calor: Es una situación poco frecuente pero potencialmente grave, en la que el aumento de la temperatura corporal se debe al calor ambiental excesivo, no a una infección.

Cómo Tomar la Temperatura a un Bebé

Si crees que tu bebé tiene fiebre, lo mejor es usar un termómetro digital para tomarle la temperatura. Así tendrás un resultado más fiable y preciso. Otros métodos, como los chupetes termómetro digitales, las tiras adhesivas, tocar la frente con la mano o besarle la frente, no ofrecen resultados fiables.

Nunca dejes solo al bebé mientras le tomas la temperatura y utiliza termómetros diferentes para medir la temperatura por vía rectal y oral.

Aquí tienes unas pautas para cada etapa:

  • Menos de 3 meses: Lo más exacto es tomar la temperatura al bebé por vía rectal. También puedes usar un termómetro para la arteria temporal (para la frente), de tipo infrarrojo.
  • De 3 a 6 meses: Puedes tomarle la temperatura por vía rectal o axilar y usar también un termómetro para la arteria temporal.
  • Más de 6 meses: Ya se puede empezar a usar un termómetro digital para el oído (timpánico). Y se puede seguir usando el termómetro rectal o para la frente. Para la medición oral, espera hasta que el niño tenga al menos 4 años.

¿Qué Hacer Cuando un Bebé Tiene Fiebre?

Es normal estar nervioso, sobre todo si es la primera vez que tu bebé tiene fiebre. Pero no te alarmes: en la mayoría de los casos, la fiebre es una señal de que el sistema inmunitario está respondiendo ante una infección.

Evita abrigar demasiado al bebé, ya que esto puede aumentar aún más su temperatura corporal. Procura que esté lo más cómodo posible hasta que la fiebre remita.

Cómo Bajar la Fiebre a un Bebé

Te damos algunas recomendaciones útiles sobre cómo bajarle la fiebre a un bebé y conseguir que esté lo más cómodo posible en casa:

  • Mantén la habitación fresca: Procura que la temperatura de la habitación sea agradable. Puedes usar un ventilador para favorecer la circulación del aire.
  • Viste al bebé con prendas ligeras: Utiliza ropa transpirable que le ayude a eliminar el exceso de calor.
  • Ofrécele líquidos: Los bebés de menos de 6 meses deben seguir con la lactancia materna o la leche de fórmula. A partir de los 6 meses, se les pueden dar pequeñas cantidades de agua o soluciones de rehidratación oral para evitar la deshidratación.
  • Déjale descansar: Permite que el bebé duerma todo lo que necesite: el descanso favorece la recuperación.
  • Reduce el contacto con otras personas: Si la fiebre se debe a una infección contagiosa como la gripe o la varicela, evita el contacto del bebé con personas de riesgo, como personas mayores o con defensas bajas.
  • Controla la temperatura regularmente: Recuerda que, en los bebés pequeños, la medición rectal es la más fiable. Ante cualquier duda, consulta con un profesional de la salud.

Medicamentos para Bajar la Fiebre en Bebés

No siempre es necesario dar medicamentos para bajar la fiebre. El tratamiento farmacológico solo se recomienda si el bebé está incómodo o muy irritable. No hay que fijarse solo en lo que pone en el termómetro.

Ten en cuenta lo siguiente:

  • No des aspirina a bebés ni a niños, ya que puede causar el síndrome de Reye, una enfermedad poco frecuente pero grave.
  • Paracetamol: Se puede recetar a partir de los 3 meses.
  • Ibuprofeno: Está indicado solo en bebés de más de 6 meses.

Sigue siempre las indicaciones del profesional de la salud y respeta la dosis indicada en el prospecto.

¿Cuándo Llevar a un Bebé al Médico por Fiebre?

Es importante saber cuándo llevar al bebé al médico por fiebre, especialmente si es muy pequeño. Según la Academia Española de Pediatría, es recomendable buscar asesoramiento médico en función de la edad, la temperatura y otros síntomas.

Acude al médico de inmediato si:

  • El bebé tiene 2 meses o menos y una fiebre rectal de 38 °C o más
  • Entre 3 y 6 meses con una fiebre de 38,3 °C o más
  • Más de 6 meses con una fiebre de 39,4 °C o más

Indica siempre al profesional por qué vía has tomado la temperatura: rectal, axilar, oído o frente.

Acude al hospital o busca atención médica urgente si el bebé presenta además:

  • Dificultad para respirar
  • Labios, lengua o uñas azulados
  • Vómitos persistentes o diarrea
  • Llanto inconsolable o irritabilidad extrema
  • Convulsiones
  • Letargo intenso o sueño excesivo
  • Rigidez en el cuello
  • Fontanelas abultadas o hundidas
  • Falta de tono muscular o dificultad para estar despierto
  • Signos de deshidratación (menos pañales mojados o sequedad en la boca)
  • Babeo excesivo con dificultad para tragar

Lactancia Materna y Fiebre: ¿Qué Hacer?

Es importante saber que la lactancia materna esta formalmente contraindicada únicamente en tres situaciones debidas a enfermedad: dos enfermedades maternas, el VIH y el virus Leucemia/linfoma de células T (sumamente infrecuente), y una del recién nacido, la galactosemia.

Si la madre padece alguna enfermedad crónica, lo más probable es que pueda dar lactancia materna a su bebé, ya que puede hacerse con la mayoría de ellas. Su médico deberá valorar si precisa alguna medicación durante este periodo, y si así fuese, también valorar el medicamento a pautar, para intentar que sea compatible con la lactancia materna.

Ante una enfermedad vírica, como la gripe, o el coronavirus, la madre debe continuar amamantando al bebé, a no ser que su propia situación física no se lo permita. Eso sí, con algunas precauciones especiales, como hacerlo en un lugar ventilado, utilizar una mascarilla, adecuada higiene de manos y no acercarse demasiado al bebé para minimizar la posibilidad de contagio del niño.

Tampoco hay ningún problema para seguir amamantando al bebé con normalidad si se tiene fiebre. Si padeces mastitis, también debes continuar dando lactancia materna, ya que no hay peligro por el germen que la produce, ni por el antibiótico que te hayan pautado (ya que tu médico antes de pautarlo lo ha tenido en cuenta). Y además, tu bebé es el que más eficazmente va a extraer la leche del pecho, lo que es sumamente importante para tu curación.

La mayoría de los medicamentos utilizados habitualmente para el dolor y la fiebre, como paracetamol o ibuprofeno, son compatibles con la lactancia materna.

Por lo tanto, si comienzas con fiebre o con síntomas habituales de enfermedad (fiebre, tos, congestión nasal, diarrea, dolor de cabeza...), lo recomendable es que continúes amamantando a tu bebé con normalidad y te pongas en contacto con tu médico lo antes posible para que pueda valorarte.

Consideraciones Adicionales sobre la Lactancia Materna

La Importancia de la Lactancia Materna

Debe recordar que la alimentación ideal para un recién nacido y lactante en los primeros seis meses de su vida es la alimentación materna. La leche materna es la más adecuada para la alimentación del niño. Ninguna otra leche artificial consigue igualar sus ventajas. Diremos más, el hecho de dar lactancia materna al bebé de manera prolongada disminuirá su riesgo de sufrir enfermedades crónicas en un futuro.

Problemas Comunes en la Lactancia Materna

La lactancia materna a veces presenta dificultades. Pero con el consejo experto adecuado -y mucha paciencia y constancia por parte de la madre- suelen resolverse adecuadamente. En nuestro medio, hasta un 30 % de mujeres sufren algún tipo de problema relacionado con la lactancia materna en las primeras semanas tras el nacimiento. Una intervención adecuada por parte del profesional sanitario ha demostrado ser positiva en la duración de lactancia materna en numerosos ámbitos.

¿Se Puede Tomar Antigripales Durante la Lactancia?

Cuando llega la temporada de resfriados y gripes, muchas mamás lactantes se preguntan qué pueden tomar para aliviar los síntomas sin poner en riesgo la seguridad de su bebé.

  • En la mayoría de los casos, no es necesario interrumpir la lactancia si eliges un medicamento compatible (como paracetamol o ibuprofeno).
  • Lo ideal es contactar cuanto antes con tu médico o pediatra para evaluar la situación.
  • Puedes tomar paracetamol o ibuprofeno, que son compatibles con la lactancia.

La clave está en consultar siempre con un profesional sanitario, evitar la automedicación y apoyarte en medidas de autocuidado que también pueden marcar la diferencia.

Medidas Generales para la Lactancia Materna

  • Propiciar el contacto piel con piel precoz e ininterrumpido tras el parto durante la primera hora de vida.
  • Ofrécele el pecho a menudo, día y noche. Una criatura recién nacida normalmente mama de 8 a 12 veces en 24 horas.
  • Permite que mame del primer pecho todo lo que desee, hasta que lo suelte.
  • Cuídate. Suprimir el alcohol (incluida la cerveza) y dejar el tabaco lo antes posible, es lo mejor que se puede hacer por una misma y por su hijo o hija.

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