Movimientos Fetales Intensos en la Semana 36 de Embarazo: Causas y Cuándo Preocuparse

Las madres primerizas a menudo se enfrentan a muchas dudas sobre lo que es normal durante el embarazo. Una de las preguntas más frecuentes se relaciona con la actividad del bebé en el útero. Este artículo proporciona información general, pero siempre se recomienda consultar con tu médico para obtener consejos personalizados.

¿Cuándo puedo sentir el movimiento del bebé?

Algunas mamás pueden empezar a notar al bebé moverse desde las 7 semanas, pero otras lo sienten con mayor frecuencia a partir de la semana 20-22. No obstante, si no eres madre primeriza, posiblemente notarás los movimientos antes y con mayor frecuencia, según indican varios estudios.

Razones por las que sientes que tu bebé se mueve mucho

Muchas madres, cuando empiezan a sentir al bebé moverse, piensan que es demasiado. Aquí hay algunas razones comunes:

  • El bebé necesita hacer ejercicio: Incluso en el útero, el movimiento promueve el desarrollo de las articulaciones y los huesos.
  • Has comido recientemente: Los bebés suelen ser más activos cuando las mamás han comido y el estómago está lleno.
  • Crecimiento del bebé: A medida que el niño crece, suele volverse cada vez más activo y patalear más.

¿Puede ser que un bebé se mueva mucho?

Hay muchos aspectos que pueden cambiar la forma de experimentar el bebé, pero cada embarazo y cada bebé es único. En promedio, un bebé suele patalear aproximadamente 10 veces por hora, dice un post de TopLine. Sin embargo, es solo un promedio, como ya sabrás hay algunos bebés más activos que otros y por eso no existe un número fijo de movimientos o patadas que debas sentir, por lo que no deberías preocuparte si se mueve demasiado.

Encontrarás momentos en los que tu bebé estará más activo que en otros. Algunas mujeres notan mucho más a tu hijo cuando están acostadas en la cama. Si ves que se mueve demasiado y no te deja dormir, intenta moverte unos minutos lentamente para intentar calmarlo.

Cambios en el organismo del feto (Semanas 33-37)

En este período crucial, el feto experimenta varios cambios significativos:

  • Cambio de posición: En el 96% de los embarazos, el bebé se prepara para el parto encajando su cabeza en el canal, facilitando el parto vaginal.
  • Preparación de los pulmones: Las glándulas adrenales producen hormonas corticoides esenciales para la función pulmonar, lo que puede resultar en movimientos respiratorios.
  • Desarrollo de los órganos: El oído reconoce sonidos familiares, especialmente la voz de la madre, y el feto comienza a sacar la lengua como instinto para alimentarse.
  • Crecimiento de las uñas: Las uñas se forman completamente, pudiendo sobrepasar la yema de los dedos.
  • Cambios en su piel: El lanugo comienza a desprenderse, y se forma una capa de grasa para mantener la temperatura corporal adecuada tras el parto.

¿Cuáles son los síntomas normales en la semana 36 de embarazo?

Cambios en el organismo de la madre (Semanas 33-37)

La madre también experimenta cambios importantes:

  • Ganancia de peso y molestias: La madre notará el cambio de posición del feto por diferentes motivos: En primer lugar, el cambio de posición hace que la tripa de la mujer se encuentre más baja. Mientras que la presión que podía sentir anteriormente en el estómago y el tórax desaparece, pudiendo sentir un alivio a la hora de respirar, desde que se produce el cambio de posición del feto es común que sienta una presión sobre la vejiga, ocasionando ganas de orinar con más frecuencia. Es importante tener en cuenta que sentir dolor o escozor al orinar no son molestias comunes, sino que pueden ser signos de infección urinaria, por lo que ante la presencia de cualquiera de estos síntomas es esencial acudir al especialista para evitar complicaciones. Este cambio de posición y el gran tamaño del feto hace que tenga menos espacio para moverse, por lo que puede que el bebé no de patadas o se mueva de la misma manera que en los meses anteriores. Sin embargo, a pesar de este espacio reducido, es esencial que la madre siga notando al bebé, ya que seguirá realizando pequeños movimientos.
  • Síndrome del nido: Una necesidad de ordenar y limpiar la casa, preparando todo para la llegada del bebé.
  • Varices y calambres: Pueden ser más frecuentes, causando pesadez y dolor en las piernas.
  • Contracciones de Braxton Hicks: Contracciones indoloras e irregulares que preparan al organismo para el parto.
  • Dilatación del cuello del útero: Puede ocasionar la pérdida del tapón mucoso.
  • Rotura de la bolsa amniótica: Indica que el momento del parto ha llegado.

¿Cuándo debo preocuparme?

No debes preocuparte porque tu bebé se mueva mucho dentro del útero. Por lo general, es un signo de embarazo saludable y no debe ser motivo de preocupación. Además, si notas un cambio en la actividad de tu hijo, es importante tener en cuenta que los niños no tienen un horario específico. Su actividad puede tender continuamente hacia una hora diferente del día de forma inesperada.

El único momento que deberías preocuparte es si notas una ausencia de movimiento. Pero si todavía estás preocupada por los movimientos de tu bebé, debes consultarlo con tu médico para que pueda darte el mejor consejo.

Claves para relajarse durante el embarazo

El embarazo puede ser estresante, pero hay formas de manejarlo:

  • Intenta desmitificar tu problema: Analizar los problemas que te estresan es fundamental para resolverlos. Cuando se racionaliza un problema, puede parecer más pequeño que antes. Empieza a darle a las cosas la importancia que deben tener.
  • ¡Mantente activo y saludable!: Caminar es uno de los ejercicios más indicados durante el embarazo. Si no hay contraindicaciones, se recomienda encarecidamente el ejercicio moderado y regular durante el embarazo. Puedes probar de practicar pilates.
  • Comparta tus preocupaciones: Asistir a una reunión para mujeres embarazadas en tu centro de salud te ayudará a darse cuenta de que otras futuras madres tienen los mismos temores y preocupaciones.
  • Mímate: Pasa tiempo contigo misma, ponte guapa, ve a la barbería … A menudo sentimos presión porque sentimos que hemos perdido el control de nuestro cuerpo. Pero mantener tu «coqueteo» te hará sentir mejor y más cómodo contigo mismo.
  • Prepárate para la llegada de tu bebé: Anticiparse a las compras de un bebé puede ser muy bueno para ti. Puedes sacar el estrés laboral y olvidarte de tus preocupaciones.

Pruebas y control médico en la semana 36 de gestación

De modo general, en las visitas que realice la embarazada con el especialista se hará un control del peso y de la tensión arterial y palparán el vientre (entre otras exploraciones).

Además, es posible que en la semana 36 de embarazo se realice el control del tercer trimestre. Este consiste en:

  • Analítica de sangre y orina, para comprobar si la mujer tiene anemia, para realizar pruebas de coagulación de cara a una posible anestesia durante el parto y para descartar infecciones urinarias o la presencia de proteínas en la orina (proteinuria).
  • Ecografía, en la que se evaluará la posición y el desarrollo del bebé, así como el estado de la placenta y del líquido amniótico.

Además, entre la semana 35 y la 37 se realiza también la prueba de cribado para el estreptococo del grupo B. Se trata de una bacteria que no produce síntomas en adultos sanos, pero que puede transmitirse al bebé en el momento del parto, causándole problemas graves. Por ello, es importarte detectar qué mujeres son portadoras del estreptococo del grupo B, para tratar de evitar que el bebé sufra la infección.

Recomendaciones en la semana 36

  • Alimentación e hidratación: Es muy importante que la mujer controle la alimentación y la hidratación durante todo el embarazo, también en la semana 36, para que no le falte ni a ella ni al bebé ningún nutriente necesario. Sin embargo, lo más recomendable para reducir la acidez y el reflujo es comer varias veces al día, pero poca cantidad. Así, las digestiones serán más livianas.
  • Ejercicio: De igual modo, es importante el ejercicio, adaptado al embarazo y siempre y cuando no lo haya contraindicado el especialista.
  • Preparativos: Finalmente, la mujer puede comenzar en esta semana a preparar la ropita y todo lo necesario para la llegada del bebé, así como la bolsa del hospital, si no lo ha hecho ya.

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