Aborto Espontáneo en el Primer Mes: Información Completa

El aborto espontáneo, también denominado aborto natural o involuntario, se refiere a la pérdida de un embarazo antes de la semana 20 de gestación o cuando el feto tiene un peso inferior a los 500 gramos. Clínicamente, se debe a la incapacidad del embrión o feto para desarrollarse adecuadamente, ya sea por factores genéticos, anomalías cromosómicas o afecciones maternas.

¿Qué es el aborto espontáneo?

Es la pérdida espontánea de un feto antes de la semana 20 del embarazo, aunque la mayoría se producen durante las primeras 7 semanas. Es un momento muy duro emocionalmente que suele ir acompañado de sentimientos de pérdida y duelo. Es un tema que con frecuencia se trata como tabú y del que no se suele hablar, lo que puede añadir una sensación de soledad y desamparo e incluso llegar a sentir que se ha hecho algo mal.

El aborto espontáneo se define como la interrupción espontánea del embarazo antes de la semana 22. Pero detrás de estas frías palabras se esconden momentos muy dolorosos. Te acababas de enterar que te habías quedado embarazada y cuando aún no te había dado tiempo a hacerte a la idea, en la primera ecografía, el médico te dice que esta vez no va a poder ser: que es un embarazo ectópico, es decir que se está desarrollando en un lugar donde no debía, o que no hay latido cardiaco. ¡No caigas en el desánimo! Puedes volver a intentarlo.

Es por lo que muchas veces los médicos aconsejan esperar unas semanas antes de anunciar el embarazo a familiares o amigos. Es necesario señalar que hasta un 50% de los embarazos terminan en aborto espontáneo, pero la mayoría son tan prematuros que la mujer no llega a tener un período sin menstruación y tan siquiera es consciente de que ha tenido un aborto.

Incidencia del aborto espontáneo

El aborto espontáneo es bastante frecuente en la población, ya que entre el 10 y el 20% de los embarazos no llegan a término. Se estima que entre el 10 y el 25% de los embarazos resultan en un aborto espontáneo. Y el 80% de estas pérdidas fetales suceden en las primeras 12 semanas de gestación. La mayoría ocurren durante las primeras siete semanas y el riesgo decrece tras la semana 12.

Lo cierto es que los abortos espontáneos en el primer trimestre de embarazo son muy frecuentes: se calcula que ocurre entre el 10 y el 25% de todos los embarazos y en casi todos nada tiene que ver lo que hizo o no la embarazada.

El riesgo de aborto espontáneo aumenta con la edad materna, de forma que el riesgo de aborto en una mujer que se queda embarazada con 45 años es del 93%. Las mujeres que ya han tenido un aborto tienen más posibilidades de abortar en un segundo embarazo, hasta un 16% y aún es mayor en las que han sufrido 2 o más abortos.

Causas del aborto espontáneo

Hablar sobre unas causas concretas que producen abortos espontáneos es muy complicado. Las actividades del día a día como hacer deporte, trabajar, mantener relaciones sexuales, tomar medicamentos… no contribuyen a que ocurra un aborto espontáneo.

En general, los abortos espontáneos no pueden prevenirse y suelen ser debidos a que el embarazo no transcurre con normalidad. Las actividades del día a día como hacer deporte, trabajar, mantener relaciones sexuales, tomar medicamentos… no contribuyen a que ocurra un aborto espontáneo.

Aunque en muchos casos no se sabe, la causa más frecuente es que el embrión tiene defectos genéticos. La mayoría de estos defectos en los embriones se debe a que el óvulo o el espermatozoide que lo fecundó tenían alguna deficiencia. Esto no es raro ni infrecuente, sobre todo si se tiene en cuenta que una mujer en edad fértil puede tener 500.000 óvulos y que en cada eyaculación conviven unos 300.000.000 espermatozoides. Y ni todos los óvulos ni todos los espermatozoides son perfectos.

Y en esa fecundación frustrada se tuvo la mala suerte de que el óvulo o el espermatozoide no era el mejor. Hay otros motivos del aborto espontáneo, algo menos frecuentes, como causas hormonales, infecciosas, malformaciones uterinas, incompetencia cervical o incluso el estrés.

Las causas médicas básicas son las siguientes:

  • En caso de que la vida de la madre corra riesgo.
  • Para proteger la salud física o mental de la madre.
  • Cuando existe riesgo de enfermedad congénita o genética.
  • En embarazos múltiples será posible realizarse la reducción embrionaria hasta un número que haga que el riesgo sea aceptable y el embarazo viable.
  • Cuando exista un riesgo grave para la futura vida del bebé, ya sea porque viene con una malformación o tiene un muy alto riesgo de muerte dolorosa al momento o poco después del nacimiento.

Factores de riesgo

Las complicaciones propias del embarazo pueden terminar en un aborto espontáneo. Sin embargo, lo cierto es que la gravedad de estas complicaciones aumenta cuando existen factores de riesgo como los que detallamos a continuación:

  • Una dieta incorrecta o insuficiente. La alimentación es un factor que se debe cuidar mucho durante el embarazo.
  • Cuando la futura mamá es fumadora o bebe alcohol.
  • Si existe algún tipo de desequilibrio hormonal.
  • Padecer algún tipo de infección de transmisión sexual.
  • Problemas de salud como, por ejemplo, enfermedades cardíacas congénitas, enfermedades renales o enfermedades de la tiroides.
  • Tener una fiebre alta.
  • Tener un DIU colocado en el momento en que tuvo lugar la concepción.

Síntomas del aborto espontáneo

Los síntomas más comunes que se experimentan en un aborto espontáneo son el manchado o el sangrado vaginal. Así como los dolores o calambres en el abdomen o en la parte inferior de la espalda. Los fluidos vaginales o incluso los tejidos también se tratan de unos de los síntomas más usuales.

El síntoma que con más frecuencia aparece es el sangrado vaginal más o menos abundante junto con dolor similar al menstrual. En estos casos se debe realizar una exploración con espéculo para comprobar el origen, la cantidad y el aspecto del sangrado.

El aborto espontáneo se caracteriza por el sangrado en cantidad variable. En la mayoría de los casos, el sangrado se acompaña de dolor en la zona baja del abdomen entre el pubis y el ombligo o en la región lumbar.

Estos son los síntomas que pueden hacer sospechar un inminente aborto:

  • Sangrado vaginal abundante y con coágulos
  • Aparición de dolores desconocidos o molestias poco comunes de intensidad medio-alta.
  • Dolor abdominal y cólicos fuertes.
  • Fiebre.
  • Debilidad.

Cuando una mujer presenta cualquier señal de amenaza de aborto, debe contactar de inmediato con especialistas para poder poner solución a tiempo y que la amenaza no se convierta en un aborto.

Ante estos síntomas, cualquier mujer embarazada debe acudir a la urgencia del Hospital.

Tipos de aborto espontáneo

En función del momento en el que se suele producir el aborto y la forma en la que se produce podemos encontrar diferentes tipos de abortos espontáneos.

  • Amenaza de aborto espontáneo: se trata de un sangrado vaginal, en los casos en los que el sangrado se detiene, el embarazo puede evolucionar de forma normal.
  • Aborto espontáneo inevitable: ocurre cuando se da una hemorragia que va aumentando y el cuello uterino se abre.
  • Aborto espontáneo incompleto: parte del tejido del feto o embrión sale del útero, mientras que otra parte queda dentro.
  • Aborto espontáneo retenido: se trata de un aborto ocasionado porque el ultrasonido indica que el embrión no cuenta con latido fetal cardíaco, así como la posibilidad de indicar un saco gestacional totalmente vacío sin el embrión. Este tipo de abortos, no suelen ocasionar dolores ni sangrados.
  • Aborto espontáneo tardío: se conoce como el aborto natural que tiene lugar con 12 o más semanas de gestación.

Podemos distinguir diferentes tipos de aborto natural en función de los siguientes factores:

  • Esporádico vs. recurrente: en función de si el aborto ha ocurrido de forma puntual o si han tenido lugar varios abortos. Esto sería lo que denominamos aborto de repetición.
  • Clínico vs. subclínico: en función de si el aborto ocurre en estadios avanzados o si ocurre de forma muy temprana, es decir, cerca del momento de la implantación. Este último es el que se conoce como aborto bioquímico o microaborto y la mujer lo suele confundir con una menstruación.
  • Anembrionado vs. embrionado: en el primer caso, no es posible apreciar el embrión dentro del saco gestacional por ecografía, lo cual se conoce como huevo huero. En el segundo caso, sí se observa embrión pero éste ha detenido su desarrollo. Esto tipo de aborto también se denomina aborto retenido o aborto diferido.
  • Completo vs. incompleto: en función de si se consigue eliminar todo el contenido uterino tras el aborto o, por el contrario, aún quedan restos fetales dentro del útero.

Diagnóstico del aborto espontáneo

La realización de la ecografía debe ser obligatoria en toda mujer que acuda a consulta con un sangrado. Deberemos conocer la fecha de última regla para datar la gestación y así evitar errores diagnósticos. En la ecografía veremos una saco gestacional intraútero con presencia de botón embrionario o no, en caso de verse éste podrá tener latido cardiaco fetal o no. Si es el primer control ecográfico que le hacemos a la mujer es conveniente una reevaluación pasados siete días.

Para saber si se ha producido un aborto, en algunos casos es suficiente realizar una buena historia y un examen de la pelvis. El diagnóstico de certeza se establece mediante la ecografía (a ser posible vaginal), que evidencia que el corazón del feto ha dejado de latir.

Tratamiento del aborto espontáneo

Asimismo, hay que tener en cuenta que cuando se sufre un aborto espontáneo es necesario recibir un tratamiento por parte del médico o la matrona. En el caso de sufrir abortos de repetición, o ya has sufrido algún aborto con anterioridad, conocerás los pasos a seguir. Sobre todo, debes saber que los tratamientos utilizados tras un aborto espontáneo suelen incluir medicamentos o determinados procedimientos muy similares a los utilizados a un aborto.

Una vez diagnosticado el aborto deberemos valorar que vía de abordaje es la más adecuada para la evacuación uterina. En gestaciones de pocas semanas, con sangrado activo y cérvix permeable y estabilidad hemodinámica, podremos optar por un tratamiento farmacológico, de esta manera la paciente no sufrirá una intervención quirúrgica y pasada una regla tras el aborto podrá volver a buscar embarazo.

Si finalmente se produce el aborto, en principio no es necesario ningún tratamiento específico. Simplemente, el feto y todas las estructuras gestacionales son expulsados a modo de pérdida de sangre.

Administrar medicación para favorecer la expulsión. En las primeras semanas del embarazo se considera que el aborto farmacológico es más eficaz que el quirúrgico. La mayor parte de las mujeres que sufren un aborto incompleto y en las que se procede a un manejo farmacológico, no desarrollan secuelas a largo plazo en su salud general ni reproductiva. Las secuelas psicológicas se presentan en un porcentaje muy pequeño y parecen ser derivadas de condiciones que ya existían con anterioridad.

Si esto no sucede, será necesario proceder a la evacuación por medio de un curetaje o legrado uterino.

También se debe ofrecer la evacuación quirúrgica a las mujeres que prefieran esta opción ya que el proceso es más corto, se lleva a cabo en un centro sanitario y la tasa de éxito es muy alta.

El legrado es una intervención quirúrgica que se realiza bajo anestesia general, tiene una alta efectividad y su principal ventaja es que dura menos que el tratamiento farmacológico.

El legrado se lleva a cabo con anestesia, dilatando el cuello del útero y extrayendo los restos de tejido que hayan podido quedar retenidos. El procedimiento consiste en dilatar el cuello del útero (con medicación o mediante algún dispositivo) y pasar a su través un instrumento para limpiar las paredes del útero.

También existen casos en los que se acaba de inducir el aborto con medicamentos, como el Misoprostol para provocar contracciones uterinas, las cuales ayudarán a eliminar los restos abortados. Esto es lo que se conoce como aborto farmacológico.

Los abortos que no se tratan con cirugía se asocian a hemorragias más prolongadas e intensas. Entre un 20 y un 40 por ciento llegan a necesitar cirugía para completar el aborto.

Tras un examen ginecológico se observa que la gestación sigue adelante, es decir, que encontramos un embrión con latido cardiaco presente. Otros síntomas que pueden aparecer asociados al sangrado vaginal es el dolor abdominal o lumbar.

Complicaciones del aborto espontáneo

Fallo de la técnica.

Hemorragia. Es normal que se sangre un poco después de un aborto.

Desgarros en el cuello del útero.

Perforación del útero. Para su prevención es fundamental la preparación del cuello del útero antes de la evacuación.

Hematometra. Es la acumulación de coágulos de sangre en el útero tras la intervención. Las mujeres suelen sentir presión en la pelvis o en el recto.

Infección genital. Se considera que existe un aborto séptico cuando aparece fiebre > 38° en las 72 horas posteriores a un aborto quirúrgico.

Síndrome de Asherman. Consiste en la formación de adherencias (cicatrices) dentro del útero que pueden dar lugar a la falta de menstruación, abortos espontáneos de repetición e infertilidad.

Mortalidad. La mortalidad materna del aborto tratado en centros sanitarios de países desarrollados es muy escasa, aunque aumenta con la edad materna y lo invasivo del procedimiento.

Recuperación tras un aborto espontáneo

La recuperación de la mujer después de un aborto suele tardar varias semanas. Normalmente, la menstruación tiene lugar entre cuatro y seis semanas después de haberse producido la pérdida gestacional.

La mayor parte de las mujeres que sufren un aborto incompleto y en las que se procede a un manejo farmacológico, no desarrollan secuelas a largo plazo en su salud general ni reproductiva. Las secuelas psicológicas se presentan en un porcentaje muy pequeño y parecen ser derivadas de condiciones que ya existían con anterioridad.

En la mayoría de los casos, la recuperación física es rápida, entre unas pocas horas y un par de días. Hay que tener en cuenta que se puede ovular dos semanas después de este hecho, y el período regresará en un plazo de cuatro a seis semanas. También es posible utilizar cualquier tipo de anticonceptivo de forma posterior al aborto espontáneo, aunque hay que evitar tener relaciones sexuales o colocar cualquier elemento en la vagina (como por ejemplo, tampones) en al menos las dos semanas siguientes tras el aborto.

Es posible que la recuperación física no vaya acompañada de la sanación emocional, la cual suele ser más tardía en muchos casos. El aborto espontáneo puede suponer para muchas mujeres (y sus parejas) una pérdida desgarradora, por lo que las emociones de enfado, culpabilidad y desesperación pueden presentarse tras un hecho de este calado.

Recuperación emocional

Lo realmente difícil en estos casos es recuperarse emocionalmente y no entrar en depresión. El aborto supone un duro golpe para la futura mamá, no solo por los sentimientos de pérdida, sino también por los bruscos cambios hormonales a los que se ve sometida en un período de tiempo muy corto. No hay que tener miedo ni vergüenza a la hora de pedir ayuda después de un aborto. Existen grupos de apoyo y terapias de pareja especializadas para este tipo de situaciones.

Es normal que exista un sentimiento de tristeza después de un aborto espontáneo, sin embargo algunas mujeres sufren una depresión. Estos hallazgos no tienen por qué tener una relación causal con el aborto y solo suelen reflejar una situación ya existente.

Así pues, este proceso suele ser emocionalmente doloroso para la mujer y/o la pareja. Por eso es recomendable acudir a un especialista que evalúe la situación emocional y valore la necesidad de recibir apoyo terapéutico. Sobre todo es importante entender que se trata de un proceso natural, que ocurre en muchas ocasiones y del que no podemos culpabilizarnos.

Cómo afrontar el duelo que se padece tras sufrir un aborto

Embarazo ectópico

Se define como la implantación del óvulo fuera de la cavidad uterina. En la mayoría de los casos se aloja en la trompa de Falopio, pero puede aparecer en el ovario o el cuello del útero. Un embarazo ectópico se produce cuando el feto se desarrolla fuera del útero y da lugar a una gestación que físicamente no puede progresar. Es una situación que puede ser muy peligrosa para la mujer.

"La característica principal y el signo de alarma más importante de una gestación ectópica es el dolor. Un dolor intenso en una gestante que no se ha realizado ecografía debe ser evaluado por un médico ya que podría tratarse de un embarazo localizado fuera del útero". Dra.

Los síntomas del embarazo ectópico, al principio, pueden pasar inadvertidos. De hecho, en las primeras semanas el embarazo ectópico se manifiesta sin sangrado. Su incidencia está entre 10-20% de los embarazos.

Antes del sangrado: En una primera ecografía muy temprana, el ginecólogo comprueba que el embrión crece fuera del útero.

Amenaza de aborto

A menudo al aborto le precede una amenaza de aborto: cuando aparece los síntomas de aborto. (sangrado y dolor abdominal) pero la situación todavía es reversible ya que en la ecografía se ve latido cardiaco embrionario o fetal.

"Amenaza de aborto es un estado de alerta que indica que podría producirse un aborto, el principal síntoma es el sangrado vaginal.

Aborto de repetición

El aborto habitual o de repetición es la pérdida consecutiva de tres embarazos o más antes de la semana 20 de gestación, o cinco no consecutivos, según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con fetos con un peso inferior a 500 gramos.

Fertilidad después del aborto espontáneo

A pesar de la creencia de muchas personas, los abortos espontáneos no afectan a la fertilidad femenina. Una mujer puede volver a quedarse embarazada sin problemas después de un aborto a no ser que haya complicaciones. Hasta un 85 por ciento de las mujeres que sufren abortos espontáneos tienen después embarazos normales. Algunos médicos recomiendan esperar un tiempo (entre 1 y 3 meses) antes de buscar otro embarazo.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se puede volver a intentar una FIV tras un aborto incompleto?

¿El estrés y la ansiedad pueden afectar al embarazo o producir un aborto?

A nivel de concepción y fertilidad, el estrés puede provocar la falta de ovulación durante un ciclo menstrual y, en consecuencia, disminuir las probabilidades de embarazo. En mujeres con ansiedad y nivel de estrés elevado la ovulación puede disminuir incluso en un 20 %. No se ha visto, sin embargo, relación entre el estrés y la tasa de abortos, por lo que el estrés se descarta como una causa de aborto.

El embarazo es una etapa vital especial y es recomendable saber adaptarse para poder vivir este periodo de forma relajada y saludable. Se recomienda mantener cierta actividad diaria y realizar algún tipo de ejercicio físico, pero en ningún caso es bueno mantener un ritmo de vida estresante.

¿En qué consiste el aborto terapéutico?

El aborto terapéutico es aquel que se realiza por razones médicas.

¿En qué consiste un aborto diferido o retenido?

Se habla de aborto diferido o aborto retenido cuando la mujer, a pesar de que el embrión ya ha detenido su desarrollo, no logra expulsar el saco gestacional hasta pasadas unas semanas o incluso meses.

¿Es necesario hacer un legrado en caso de aborto incompleto?

Sí, generalmente se recomienda hacer un lavado de los restos abortivos si éstos no han sido completamente expulsados. El legrado permite eliminar los restos de tejido fetal que hayan podido quedar y evitar así posibles infecciones.

¿Cuánto tiempo después del aborto tengo que esperar para volver a intentar el embarazo?

Aunque la OMS recomienda esperar unos seis meses para buscar de nuevo el embarazo, existen numerosos estudios que indican que cuanto antes se vuelva a gestar, menores serán las probabilidades de sufrir un nuevo aborto u otras complicaciones gestacionales. Muchos especialistas recomiendan esperar una media de dos menstruaciones para volver a intentarlo. Sin embargo, esto depende mucho del tipo de aborto espontáneo que haya ocurrido y de las consecuencias del mismo tanto a nivel físico como emocional.

¿Qué es un aborto séptico?

Hablamos de aborto séptico o infectado cuando el revestimiento del útero o cualquier producto restante de la concepción resultan infectados. Puede ocurrir si partes del tejido fetal o placentario permanecen en el útero después de un aborto incompleto.

¿Es posible tener un aborto espontáneo de un mellizo?

Sí, esto puede ocurrir en el transcurso de un embarazo múltiple y es lo que se conoce como síndrome del gemelo evanescente. Al hacer una ecografía, se observa que uno de los fetos está más pequeño, no tiene latido o ya ha desaparecido. Lo que ocurre es que este feto detiene su desarrollo en una etapa temprana y es reabsorbido por los tejidos del útero sin dar lugar a complicaciones. El otro bebé sigue su desarrollo de forma normal y no tiene por qué correr ningún riesgo.

Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica.

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