Surrofair: La Polémica Feria de Gestación Subrogada en Madrid

La feria de gestación subrogada, Surrofair, celebrada en Madrid, ha desatado una gran controversia. Inicialmente iba a tener lugar en el Hotel Meliá Avenida de América, pero el establecimiento decidió rechazarlo tratando de esquivar la polémica y las posibles trabas legales, ya que este tipo de paternidad es ilegal en España.

Sin embargo, un día antes de que comenzara la feria, las referencias al hotel desaparecieron de la web. La Fiscalía de Madrid rechazó paralizar el evento como le solicitaron hasta 36 organizaciones de mujeres.

Tras varias llamadas al hotel, un trabajador aseguró no saber nada de Surrofair y afirmó que la feria no se iba a celebrar allí. Finalmente, Surrofair se celebró en el salón Valencia, en las instalaciones ubicadas encima de la estación de Chamartín de la capital.

Consiguió entrar como un visitante más gracias a que otra compañera periodista, más ávida, decidió solicitar la invitación doble como cualquier otro ciudadano y sin mediar con ningún responsable de prensa del evento.

¿A favor o en contra de la gestación subrogada?

Un vistazo al interior de Surrofair

Nada más entrar con la acreditación de invitado, se encontró ante una feria más: una veintena de estands, cada uno con su mostrador, su mesita y sus catálogos, y decenas de comerciales ofreciéndose a informar. La diferencia es que, en este caso, el producto que ofrecen con su mejor sonrisa no son coches, seguros, viajes o casas en la playa, sino “el camino hacia la paternidad” -como reza el lema de una de las agencias- a través de la gestación subrogada.

Ante la actitud mostrada tanto por la organización como por el hotel, se acercó a uno de los primeros estands interesándose por sus servicios sin hablar de la realización de este reportaje ni de su condición de periodista. Tras preguntar por la situación personal, Carmen extendió una hoja en la que inmediatamente llamaron la atención dos palabras: “todo incluido”.

Se trata de una agencia con sede en Bilbao y con trabajadores en Madrid y Málaga que se encarga de mediar con clínicas de fertilidad tanto de Ucrania como de EEUU. En el caso del periodista, Carmen descartó la opción ucraniana porque en el país exsoviético solo pueden acceder a estos servicios “heteros y casados”.

La opción americana ofrecía un paquete "todo incluido con ovodonación", con tres intentos de fecundación, por un precio de 147.900 dólares. La elección del óvulo se podría llegar a hacer desde España pero que son imprescindibles dos viajes a EEUU. El primero para la “fecundación” y, el segundo, para el nacimiento del niño y el papeleo para legalizar la situación tanto allí como a la hora de entrar en España.

A la donante de óvulos no se le puede conocer, pero sí a la gestante. "También la podéis elegir y ella pasa todo el embarazo en su casa. Suelen ser madres con hijos y el contacto con ellas es constante". El último mes lo pasa en una clínica a la espera del parto.

El precio de 147.900 dólares incluye “todo el tratamiento de fertilidad” de la mujer, “medicación, crioconservación de embriones, tres transferencias -es decir, tres intentos-, todos los gastos de la gestante incluidos sus honorarios que no se especifican, parto, una prueba de ADN, el pediatra para los primeros días del niño, los servicios jurídicos en EEUU, asesoramiento legal para formalizar la situación en España e incluso un traductor que hable español durante la estancia en Orlando. No entran ni los dos viajes, el último de un mes, ni la estancia allí, aunque asegura que trabajan con agencias que facilitan todo. Fuera del menú establecido aunque dentro de la carta, también incluyen extras como una cesárea (3.000 dólares) , el nacimiento gemelar (4.000) o la conservación de tejido y sangre del cordón umbilical en un banco de Londres, por 2.500 dólares.

A pesar de que la gestación subrogada es ilegal en España, Carmen explicó que en el caso de optar por la opción estadounidense, la legalización del proceso se realiza de la siguiente manera: una vez que nace el niño se registra la paternidad del miembro de la pareja que haya donado su semen en la administración estadounidense, tras una comprobación de ADN, y después de la renuncia de la madre. A continuación se acude al consulado español, que constata y reconoce esa misma paternidad registrada en EEUU y, una vez en España, la pareja que no haya sido la donante adopta al niño y se convierte, también, en padre de pleno de derecho.

Tras la primera charla, se observaron claras diferencias entre los estands que ofertan la gestación subrogada en EEUU o Canadá, con carteles y tipografías mejor diseñados, y los que ofrecen sus servicios en Ucrania. Unos establecimientos están más especializados en parejas del mismo sexo y otros, en heterosexuales.

Por la feria pasearon numerosas parejas. Entre ellas la formada por Paulino y Raquel, que han llegado desde La Rioja. "Ella tiene un negocio al que dedica muchas horas y en el que sería difícil una maternidad natural, y hay también antecedentes familiares de enfermedad. Para no correr un riesgo hemos decidido pedir información para saber si queremos utilizar este método o no", apuntó él. Su interés se centra especialmente en Ucrania “por el precio y por la distancia, que es muy importante también”.

Hay multitud de casos. Como el de Pilar y Joaquín, de Madrid, que sí deciden recurrir a este tipo de gestación tras intentar tener hijos por la vía natural y llevarse varios disgustos en forma de abortos naturales. Son pareja y llevan ya seis años en lista de espera de la Comunidad Valenciana para adoptar. "Como sigamos así, en nada nos plantamos en los 40. Por eso estamos estudiando esta opción de la gestación subrogada", apuntan. Su deseo es que el proceso se realice en Canadá, pero se muestran “abiertos a otras opciones”.

El personal de seguridad advierte en la entrada: «no se pueden hacer fotos ni vídeos». Una vez dentro, en una sala sin ventanas en la que predomina el rosa, ofrecen chucherías y caramelos en algunos expositores. Se habla español, pero también inglés y ucraniano y las sonrisas, de oreja a oreja, terminan en un «¿estás buscando formar una familia? ¿podemos ayudarte?».

No obstante, sus servicios no terminan ahí: la coordinación del proceso en su totalidad, con una disponibilidad permanente, el acompañamiento psicológico para todos los implicados, la asesoría y el control de los aspectos legales, los procedimientos médicos y los seguros médicos y de vida, así como la recuperación post-parto de la mujer gestante, hacen que un «programa completo» supere los 100.000 euros. Al menos, en Estados Unidos, donde hay Estados, como California o Illinois, que permiten esta práctica de manera clara en su legislación.

«Quienes no pueden afrontar los costes del proceso en Estados Unidos pueden irse a Ucrania, siempre que sean parejas heterosexuales casadas, allí es más asequible» explica una promotora de la feria.

Varias promotoras insisten en el carácter invisible de su papel: «Nos aseguramos de que las gestantes tengan muy claro que no son las madres del bebé», explica una de ellas. Otra señala que, aunque lo ideal es establecer una relación entre los padres de intención -así es como se llama a quienes solicitan que una mujer geste a su bebé- y las gestantes, «hay quien prefiere no hacerlo y es respetable». Eso sí, «un matching perfecto es fundamental para que el resto del proceso se desarrolle de forma satisfactoria», reiteran desde el folleto informativo de Building Families.

Durante la celebración de la feria, un centenar de personas aproximadamente se han concentrado en la puerta del Hotel Weare Chamartín para protestar por lo que consideran «una feria de úteros». «Esto es un mercado de mujeres y de niños y las personas ni se compran ni se venden», ha denunciado Alicia Mirayes, de la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres, que ha calificado el evento de «clandestino».

Parejas de toda España han acudido a 'Surrofair', la feria de promoción de la gestación subrogada que se ha celebrado en Madrid ante la oposición de un centenar de mujeres feministas.

"Aquí no solamente hay parejas homosexuales, en mi caso perdí el útero después de un parto y quiero información para decidir si tengo otro mediante un vientre de alquiler, pero hay otros casos de mujeres a las que le pasó lo mismo que a mí, pero perdieron el bebé", cuenta una mujer durante la celebración de esta cita en un hotel madrileño.

Pero los asistentes a este evento también han reivindicado que en España se "reconozca este derecho", como ha expresado otro de los asistentes: "Que no sea una mercadería, que sea dar una oportunidad a los padres que no pueden tener hijos y quizá también una oportunidad a una madre que sea madre ya y que quiera ceder el útero para poder engendrar un hijo".

Estas afirmaciones se han encontrado con la oposición del centenar de mujeres de distintas organizaciones feministas que han convocado la protesta a las puertas de "Surrofair", cuya organización no ha ofrecido declaraciones ni datos de asistencia.

Bajo consignas como "No compres bebé. No explotes mujeres", "No alquiles mujeres" o "Este lote se arrienda", Alicia Miyares, portavoz del movimiento "No somos vasijas" y de la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres, ha calificado "Surrofair" de "feria de úteros" donde se está "comercializando" con el cuerpo de las mujeres y de los menores.

"El límite de la libertad está en que los seres humanos no están en venta, y esto sonrojaría a cualquiera si en vez de ser una feria de úteros fuera de riñones y se traficara con ellos. Pero aquí -ha matizado- estamos hablando de la libertad para vender a personas, para someter a una mujer a un embarazo y a un parto y para que ceda a su hijo a terceras personas".

Actualmente, el Código Penal castiga con penas de entre uno y cinco años de prisión a quienes, a cambio de una compensación económica, entreguen a otra persona un hijo, descendiente o cualquier menor aunque no concurra relación de filiación o parentesco, eludiendo los procedimientos legales de acogimiento o adopción.

Miyares ha manifestado una rotunda oposición a la regulación en España de la maternidad subrogada: "Al decir que quieren una regulación altruista es una trampa que permite la salida al mercado reproductivo internacional y acorta los problemas que tienen para registrar a esos niños. Es una trampa y es un subterfugio".

"Hay personas que están en riesgo de muerte porque no tienen un riñón o porque tienen un problema y eso no quiere decir que aceptemos que se trafique con riñones", ha añadido esta escritora y filósofa feminista.

Para Cristina Simó, presidenta del Movimiento Democrático de Mujeres, "no se puede consentir" el "deseo de comprar hijos con la misma carga genética", por lo que ha afirmado que no se debe tratar como un "derecho".

"Si realmente reivindican el derecho a ser padres, pues que adopten niños. Lo que se tiene que mejorar es que se puedan adoptar criaturas, y así no se tiene que mercantilizar con el cuerpo de mujeres pobres", ha afirmado.

Mientras tres activistas de Femen han desplegado semidesnudas varias pancartas con mensajes como "Mafia, fuera de mi útero", la policía ha frenado varios intentos de boicotear la feria que, hasta mañana, contará con agencias, clínicas internacionales y asesores nacionales, y acogerá charlas sobre las condiciones existentes en diferentes países donde la gestación por sustitución está permitida.

La Feria de la gestación subrogada Surrofair que se celebrará en Madrid dentro de dos días ha reavivado la polémica. Al evento acuden 26 clínicas de reproducción asistida de distintos países para informar sobre la gestación por sustitución y promocionar .

Lo cierto es que la mayor parte de la información que se encuentra sobre la gestación por sustitución está encaminada a difundir su bondades, con argumentos bien estructurados en los que no faltan pinceladas emocionales para crear un marco mental favorable a esta práctica.

Una de las asociaciones que integran la Red es la conocida No somos vasijas, que considera que la maternidad subrogada se inscribe en el tipo de prácticas que implican “el control sexual sobre las mujeres”.

Alertan sobre la parcialidad de las campañas mediáticas, consideran que el deseo de paternidad (entiéndase en su sentido inclusivo paternidad-maternidad) no implica un derecho a serlo y que ese deseo nunca puede estar por encima de los derechos de las mujeres ni los niños.

Sorprendentemente la postura en contra de la Red estatal contra los vientres de alquiler en el que se integran colectivos LGTB, feministas y asociaciones de diferentes tendencias coincide plenamente con la del Foro de la Familia, de sesgo conservador que representa a 4 millones de familias, aunque su discurso sea diametralmente opuesto.

-Las TRA incluyen la fecundación in vitro y transferencia de embriones, gametos, cigoto y embriones, la criopreservación de embriones y gametos, donación de ovocitos y embriones y un útero.

-En España no es legal, art. 10 y Código Penal art.

En el lado opuesto encontramos propuestas que abogan por regular la gestación subrogada en España. La Asociación de padres por la gestación subrogada y Son nuestros hijos son las asociaciones españolas más representativas de esta tendencia.

Sus argumentos pasan por una suerte de progreso moral que conduce a una mayor libertad individual, eligiendo cómo, cuando y con quién. En su opinión es una expresión del derecho a procrear independientemente del modelo de familia, ya sea monoparental, homosexual o heterosexual.

Los defensores de la gestación por sustitución invocan que ni la prohibición expresa ni el silencio de la ley evita que se realice esta práctica, añadiendo que una buena regulación sería un instrumento eficaz para impedir un mercado negro de vientres y que las limitaciones legales son discriminatorias al impedir tener un hijo genéticamente propio a parejas homosexuales de dos varones o a varones individuales y fomentan el turismo reproductivo discriminatorio por poder adquisitivo.

Polémica por la Feria de la Gestación Subrogada que este fin de semana llega a Madrid. 56 asociaciones feministas piden que se cancele y exigen a la Fiscalía que actúe por fomentar una práctica ilegal en España y porque creen que es una forma de comerciar con seres humanos.

Los críticos condenan que la maternidad subrogada es una forma de tratar a las mujeres como objetos.

Las críticas no son el único contratiempo que ha tenido el evento: El hotel donde se iba a realizar ha cancelado el contrato y ha obligado a los organizadores a cambiar de sede.

La feria tiene voz en las redes sociales, pero rechaza hacerlo ante nuestras cámaras.

La gestación Subrogada está prohibida en España, pero no existe una ley que impida a las parejas salir a otros países en los que sea legal, para tener a sus hijos.

El hotel Meliá Avenida de América de Madrid ha decidido no albergar los próximos 6 y 7 de mayo en sus instalaciones la feria sobre gestación subrogada Surrofair 2017.

Fuentes de DCIP Consulting, organizador de este evento, creen que esta decisión se debe a las "presiones y amenazas" de colectivos feministas y contrarios a esta práctica reproductiva, un extremo que desde Meliá no confirman.

El pasado lunes 17 de abril la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres (integrada por medio centenar de colectivos y organizaciones, la mayoría de feministas) anunció una concentración el 6 de mayo contra el desarrollo de este evento que promociona una práctica que, a su juicio, supone la "explotación de la mujer".

Los organizadores han informado de que aunque están intentando que el hotel "cumpla con lo acordado", están buscando una alternativa para poder realizar la feria en otro lugar, pese a que cuentan con poco margen. "Nos lo han comunicado esta mañana", han lamentado.

Tampoco descartan emprender acciones legales contra el Meliá Avenida de América por los "daños" que, según advierten, puede generar esta cancelación tanto a la entidad organizadora, como a los expositores y las personas de otras ciudades españolas que "han comprado billetes y reservado hoteles".

Conversaciones, no reserva formal

Por su parte, fuentes de la compañía hotelera han indicado que Meliá Avenida de América "nunca ha aceptado la contratación de sus instalaciones para este evento, puesto que, aunque hubo conversaciones, estas nunca llegaron a cristalizar en la reserva formal del evento".

Asimismo, han añadido que "en aras del mayor rigor y la normalidad de la operativa del hotel, la Dirección del mismo se ha visto en la obligación de desmarcarse de la publicidad que los organizadores venían realizando".

Sobre la fórmula de reserva del hotel para albergar esta feria, los organizadores han asegurado que pueden aportar "pruebas" para demostrar que sí hubo un compromiso por parte del hotel, aunque no han querido explicar en qué consistió dicha gestión.

En cualquier caso, han asegurado que para esta edición de Surrofair han seguido la mismas pautas que en las de 2014 y 2016, en las que "no hubo ningún problema" con el Meliá Avenida de América.

ServicioDescripciónPrecio (USD)
Todo incluido con gametos propiosIncluye tratamiento de fertilidad con gametos propios130,500
Todo incluido con ovodonaciónIncluye tratamiento de fertilidad con ovodonación y 3 intentos147,900
Todo incluido con intentos ilimitadosIncluye tratamiento de fertilidad con intentos ilimitados163,900
Cesárea (extra)Costo adicional por cesárea3,000
Nacimiento gemelar (extra)Costo adicional por nacimiento gemelar4,000
Conservación de tejido y sangre del cordón umbilical (extra)Conservación en banco de Londres2,500

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