Feliz Día del Progenitor No Gestante: Un Reconocimiento Necesario

Tradicionalmente, el papel del padre en el embarazo y la crianza ha sido relegado a un segundo plano. Sin embargo, cada vez más se reconoce la importancia de su participación activa y el impacto positivo que tiene tanto en la madre como en el bebé. En la actualidad, el embarazo se entiende como una sobrecarga emocional también para el padre, y su apoyo es fundamental para el bienestar familiar.

El Rol del Progenitor No Gestante Durante el Embarazo

Los padres también sufren un torrente de emociones y sentimientos durante el embarazo. Suelen estar en un segundo plano, dejando el protagonismo a la madre, quien lleva el peso físico y emocional de la gestación. Sin embargo, cada vez más tienen un papel activo (y muy positivo), intentando apoyar a su pareja todo lo posible. Con la noticia del embarazo el papá empieza a sentir una maratón de emociones. Por un lado, alegría y emoción, pero también puede sentirse confundido, agobiado y puede que le asalte el sentimiento de no estar preparado para la paternidad. Ante esta cascada de sensaciones puede encontrarse culpable o ansioso. Por otra parte, se espera de él que aporte serenidad y tranquilidad a la pareja, pero resulta difícil cuando se encuentra con una mujer que se comporta de una forma totalmente distinta a lo normal en ella, con cambios de humor frecuentes y sentimientos encontrados que no es capaz de explicar.

Durante el embarazo, el varón va siendo consciente de la existencia del bebé. Lo ve en las ecografías, empieza a sentirlo a través de la barriga de la mamá y se va haciendo consciente de la existencia de un nuevo ser que va a depender en todo de él. Poco a poco va creando el instinto paternal y aparece un sentimiento de ternura por el bebé. Es en las últimas semanas de embarazo cuando desencadena un gran sentimiento de ternura hacia el bebé que va a nacer y el instinto paternal se hace mas fuerte. El papá desarrolla un potente instinto de protección tanto hacia la mamá como hacia su hijo, este instinto paternal tan intenso supone que el papá vive el final del embarazo en constante estado de alerta ante cualquier problema que surja.

¿Sabías que los padres también pueden experimentar síntomas de embarazo?

Náuseas, vómitos, pérdida del apetito y un aumento de peso progresivo. Son claros síntomas del embarazo… pero no solo de la mujer. Un 10% de los hombres también los manifiestan. Es lo que se llama síndrome de Couvade. El síndrome de Couvade también se conoce como “embarazo empático masculino”. No se conoce la causa exacta que provoca este síndrome. Sí existen diferentes teorías y explicaciones al respecto, aunque ninguna explica el fenómeno del todo. Otra posible causa es la ansiedad y el estrés que suponen los cambios que va a afrontar la pareja con la llegada del bebé. También algunos psicólogos formulan una teoría que atribuye este problema a los celos. Esta teoría explica cómo, a nivel inconsciente, los hombres que sufren este síndrome se sentirían celosos, bien de la madre, protagonista del embarazo, que siente en su cuerpo el desarrollo del bebé o bien del mismo bebé, que podría quitarles el protagonismo en la vida de su pareja.

La Importancia del Neurocoaching en el Embarazo

Cuidar el estado emocional y psíquico antes y durante el embarazo es tan importante como la salud física. Cada pensamiento, emoción y percepción influye en ti y en el bebé. En estas sociedades se entiende que el embarazo no es solo un proceso biológico: es una experiencia mental profunda.

El neurocoaching ayuda a la mujer a integrar la experiencia del embarazo desde una perspectiva emocional, cognitiva y corporal. Permite reconocer miedos silenciosos, transformar pensamientos limitantes, desarrollar estabilidad interna y crear hábitos conscientes que mejoran el bienestar materno. Cuando la madre dispone de más tiempo para sí misma, regula su respiración, desacelera la mente y fortalece su sistema nervioso, el bebé recibe señales de calma y seguridad. Y cuando la pareja se implica activamente -a través de presencia consciente, diálogos afectivos, rutinas compartidas y apoyo cotidiano- el embarazo se vuelve más estable, menos reactivo y más nutritivo emocionalmente. El neurocoaching se ha convertido en una herramienta esencial para acompañar el embarazo desde una visión emocional, cognitiva y científica.

El embarazo no solo transforma el cuerpo: expande la mente, activa nuevas redes neuronales y reconfigura la manera en la que la mujer interpreta el mundo. Cada emoción deja una huella, cada pensamiento moldea la experiencia gestacional y cada decisión influye en la percepción de bienestar. Por eso el neurocoaching resulta tan valioso en esta etapa: ayuda a ordenar el ruido interno, a transformar miedos en comprensión, a integrar cambios hormonales con mayor serenidad y a construir una narrativa maternal más segura, estable y consciente. Acompañar este proceso desde la ciencia y la emoción permite que la mujer se sienta sostenida, escuchada y guiada, incluso en momentos de incomodidad física o incertidumbre.

La Ley Trans y el Reconocimiento de Nuevas Realidades Familiares

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ya lo anticipó cuando la ley trans se aprobó en el Senado: "Sabemos que una vez esta ley esté en el BOE, seguramente encontrará resistencias para su aplicación". Y la primera resistencia que ha encontrado, incluso antes de ser publicada en el Boletín Oficial del Estado, tiene que ver con el lenguaje inclusivo que introduce para dar cabida a las relaciones filiales que no estén integradas por la unión tradicional de un padre y madre.

De hecho, la ley modifica el Código Civil para indicar que a la hora de inscribir el nacimiento de un bebé en el Registro se podrá utilizar el término "madre" o "padre", pero también "progenitor gestante" y "progenitor no gestante", para dar cabida a las parejas LGTBI. En el preámbulo de la norma, se indica que la "sustitución del término 'padre' en el artículo 120.1.º por la expresión 'padre o progenitor no gestante' supone la posibilidad, para las parejas de mujeres y parejas de hombres cuando uno de los miembros sea un hombre trans con capacidad de gestar, de proceder a la filiación no matrimonial por declaración conforme en los mismos términos que en el caso de parejas heterosexuales”.

Es decir, la norma amplía las opciones. Cuando las parejas vayan a inscribir a un bebé podrán hacerlo como "padre" y "madre", pero las parejas de lesbianas podrán hacerlo como "progenitora gestante" o "no gestante" y lo mismo ocurre con los hombres trans que tengan hijos.La norma también introduce cambios relacionados con el matrimonio.

La Lactancia Materna y el Triángulo de Apoyo

La lactancia materna exitosa se sustenta en tres patas: madre, bebé... ¡y padre! Es el llamado "triángulo de la lactancia", que puedes conseguir involucrándote de lleno (si eres el progenitor) en las tareas domésticas y la crianza de los niños.

Permisos de Paternidad y Maternidad: Un Debate Abierto

Por todo ello me declaro en contra de la propuesta de la PPiiNA, plataforma que aboga por unos permisos de maternidad y paternidad igualitarios, intransferibles y obligatorios. Les agradezco la intención: comparto profundamente su anhelo de una sociedad donde las mujeres no nos veamos discriminadas en el mercado laboral por la posibilidad de ser madres, menos aun por serlo. Pero no creo que su propuesta sea la manera de lograrlo. Desde la PPiiNA tachan de desequilibrio el que el permiso de maternidad actualmente dure 16 semanas y el de paternidad. Pero no, no es un desiquilibrio, es una diferencia. Las madres gestamos, parimos y podemos amamantar, los hombres no. Nuestro cuerpo se transforma con cada embarazo y así sigue durante meses o años. Los bebés necesitan contacto, cuerpo a cuerpo con la madre, mucha teta. A ser posible seis meses de lactancia exclusiva, y algunos años más combinada con otros alimentos.

Las madres necesitamos, soñamos con, una sociedad que nos reconozca, que honre nuestra impagable función social. Es urgente. Los hombres que desean compartir los cuidados de sus hijos ya lo están haciendo, de mil maneras, conozco muchos de ellos. Además obtienen un máximo reconocimiento social por ello, se les alaba y califica de padrazos. Con la propuesta de la PPiiNA, de llevarse a cabo, surgirían toda una serie de problemas añadidos. Si la madre no está con el padre, especialmente. Como ya está pasando con el delirante asunto (y dañino) de las custodias compartidas impuestas, ¡hay hombres que reclaman la custodia compartida desde el nacimiento!

Yo creo que si hablaramos de propuestas lo prioritario debería ser alargar la baja maternal a seis meses, mínimo. Asi al menos podríamos mantener la lactancia exclusiva el tiempo que recomienda la OMS, UNICEF y la Asociación Española de Pediatría. Y reconocer, apoyar, flexibilizar de mil maneras para poder ir a trabajar con nuestros bebés si queremos, cuando queramos. Ser creativos con las propuestas y soluciones. En cuanto a permiso parental, podría ser igualitario, tal vez, pero salvo las dos primeras semanas tras el nacimiento, el resto creo que tendría que ser a partir de los seis primeros meses, antes de los seis años. Que se lo pudieran coger cada vez que el bebé o niño pequeño lo necesita, cuando está malo, cuando empieza la escuela, cuando llega su hermano-a, etc…Es decir, en función de las necesidades y pasados los seis primeros meses, no antes.

El rol del padre en la crianza neurodiversa con Alvaro del Castillo - Ep 116

Celebrando el Día del Padre: Más Allá de los Regalos

El próximo martes es el Día del Padre. Espero que te sirva de recordatorio por si aún no tienes nada pensado en forma de jersey, camisa, colonia… Yo llevo un tiempo diciéndole a mis hijos que le pregunten, da gusto acertar. Lo que no tienes que olvidar es el ticket regalo. La intención es lo que cuenta, pero no siempre se acierta, y es mejor ser prácticos. De todas las cosas que podemos decir sobre los padres, yo me quedo con el dato de por qué el Día del Padre se celebra el día de San José. No es sólo porque fuera el padre de Jesús, aunque algo tendrá que ver, claro. Pero se celebra en San José porque fue quien acogió la venida del niño, incluso sin saber muy bien de dónde venía. Quien tomó a su mujer como tal, y dispuso lo necesario para dar al niño un hogar. Quien figuraba socialmente como padre y como cabeza de familia, sin importar de quién fuera el niño. Quien realizaba un oficio y lo supo enseñar a su hijo.

Reconocer su aportación y su necesidad no me hace ni menos mujer, ni más sumisa al patriarcado. ¿Desempeñar un trabajo que traiga dinero a casa y atender las necesidades que haya, hasta que cada cual sea independiente, es un patriarcado? Los romanos a eso le llamaban ‘paterfamilias’. Se llamaba así a quien representaba legal y administrativamente a todos los miembros de su familia mientras estuvieran bajo su techo, y se encargaba de que a nadie le faltara de nada.

He llegado a oír que celebrar el Día del Padre era una discriminación hacia las madres solteras o hacia sus hijos. Qué tontería más grande. Gracias a Dios, los niños son más listos que todas esas elaboraciones artificiosas. No hace falta hablar de progenitor lactante o progenitor no gestante. ¡Jesús qué gilipollez tan grande! El progenitor lactante, lo siento mucho, es la madre. Y el no gestante, o si quieres, acompañante, lo siento igualmente, pero ese es el padre.Pero no perdamos el tiempo con inventos de pacotilla.

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