Ámsterdam, sinónimo de libertad, es una ciudad donde conviven diversas nacionalidades y culturas. Este puerto europeo es célebre porque las fronteras de “lo prohibido” se desdibujan, donde casi todo está permitido. Pero Ámsterdam no evoca solamente las libertades propias de la noche.
En esta ciudad holandesa nació la organización “Mujeres sobre las Olas” (Women on Waves), la única clínica flotante del mundo que proporciona ayuda a las mujeres en cuyos países la práctica del aborto está prohibida y penalizada. Women on Waves es una ONG fundada en 1999 por la doctora Rebecca Gomperts, donde tiene su sede esta organización.
El barco de Women on Waves en Gdansk, Polonia, en 2003. Fuente: Wikipedia.
El Origen y la Misión de Women on Waves
“La razón por la que decidimos armar esta clínica en un barco, fue porque pensamos que de esta forma podríamos viajar y ayudar a las mujeres que no tienen acceso a un aborto legal en sus países. Una vez que un barco holandés navega en aguas internacionales, en realidad está sujeto a las leyes holandesas, lo que nos permite operar legalmente. Quisimos hacer esto porque el aborto ilegal y sus métodos inseguros es una de las principales causas de muerte materna en todo el mundo.
Desde su fundación y hasta la fecha, Women on Waves ha realizado varios viajes para proporcionar esta ayuda. En 2001 el barco “Langenort”, (Aurora en holandés) atracó en Irlanda, cuna de pugnas religiosas que pagan las mujeres. Dos años más tarde, el destino estratégico fue nada más y nada menos que Polonia, cuya población es 90% católica y donde las letanías papales han hecho temblar al gobierno; no en vano fue la cuna del carismático pontífice Juan Pablo II.
Mapa que muestra los países visitados por Women on Waves. Fuente: Wikipedia.
La Experiencia en Polonia: Un Desafío a las Restricciones
La experiencia fue realmente fuerte en muchos sentidos. Por supuesto, enfrentamos la oposición de las organizaciones de extrema derecha, pero es curioso, pues las manifestaciones de rechazo fueron realizadas mayoritariamente por los hombres. Nos recibieron con golpes de pintura roja y huevos; nos llamaron asesinas y nazis, pero lo cierto es que con la polémica, logramos traer el tema del aborto legal a la mesa de discusión nacional.
'Women on waves', la ONG que permite abortar en aguas internacionales
A su manera, Women on Waves celebró con su llegada al puerto de Wladyslawowo, el décimo aniversario de la ley que penaliza esta práctica en el país del este europeo. Antes, mucho antes, el aborto estaba permitido. Su desautorización legal sin embargo, no ha disminuido la cifra de abortos, pues se estima que cada año, entre 80 mil y 200 mil mujeres polacas recurren a esta práctica.
El Aborto en el Mundo: Un Panorama Desalentador
A nivel mundial, las cifras no son más alentadoras. Permitido o no, las mujeres eligen interrumpir sus embarazos no deseados. Fue apenas a partir de 1985 que diversas naciones han liberado su práctica y en este sentido, Holanda también es líder prematura, puesto que legalizó el aborto ya desde 1981. Y aquí, las consecuencias del derecho a elegir son visibles, y las cifras hablan por sí mismas: a nivel mundial, Holanda es el país donde menos embarazos se interrumpen.
“Nosotros no estamos a favor del aborto. Estamos en contra de la muerte innecesaria de las mujeres que quieren ejercer su derecho a decidir. Women on Waves no intenta resolver el problema, porque la vida de estas mujeres está en manos de los gobiernos, son ellos quienes permiten estas muertes; ellos y muchos médicos que hacen verdaderas fortunas gracias a esta prohibición. También la iglesia católica tiene su parte. Los gobernantes, los doctores y los curas toman esta decisión que sólo compete a las mujeres. Yo soy médico y soy mujer.
Funcionamiento y Limitaciones de la Clínica Flotante
Con un presupuesto que oscila apenas entre los 100 y 150 mil euros, Women on Waves trabaja de la mano con unos especialistas, casi todos voluntarios. La clínica flotante sólo viaja por invitación de activistas locales en pro del aborto. En realidad, el Langenort o“Aurora”, es un barco pequeño, un antiguo barco remolque alquilado por Women on Waves para sus viajes. Como ex integrante de Greenpeace, Rebecca Gomperts sabe muy bien que su secreto está en la difusión: el arribo mediatizado de la ONG salvavidas sirve como eje de polémica.
Oficialmente el barco ofrece pequeños “cruceros” de entre 2 y 5 horas para llevar a cabo talleres de educación sexual. El personal especializado proporciona la píldora abortiva (RU 486) solamente a las mujeres con embarazos no mayores de 6 semanas (unos 49 días después de la última menstruación). La primera dosis se administra a las mujeres a bordo; todas deberán volver 48 horas después para ingerir la segunda píldora que exige el tratamiento.
Pero esto no es la panacea, pues quedan excluidas todas las mujeres con embarazos más largos. “A ellas es imposible ayudarlas. Intentamos hacerlo a través de nuestro servicio en Internet o con algunas sugerencias “prácticas”… (sic) a veces el inicio de un sangrado facilita la interrupción. Pero muchas terminarán en la puerta falsa, tomando medicinas, infusiones o saltando de las escaleras; muchas morirán o sufrirán consecuencias irreversibles y casi siempre se trata de las mujeres más pobres, las que no pueden pagar ni viajar al extranjero. Esto nosotras no podemos evitarlo.
Por precaución, y quizá también por hacer una mejor estrategia mediática, Women on Waves jamás revela el destino de sus próximas travesías por alta mar.
