Matronas Sin Fronteras: Una Esperanza en Zonas de Conflicto

Cuando una madre sonríe a su bebé recién nacido por primera vez, Martha Abuk Jacob se alegra de que todo haya ido bien y de haber podido ayudar como comadrona. Ella es parte de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), y su historia es un testimonio del impacto que tienen las matronas en la salud materna e infantil en entornos desafiantes.

El Llamado de una Comadrona

"Ser comadrona es el mejor trabajo que puedo imaginar, a diario, desde que empecé mi formación hace 10 años", afirma Martha. Sin embargo, su camino hacia esta vocación estuvo marcado por una tragedia personal. "Fue uno de los momentos más tristes de mi vida el que me llevó por este camino. Tenía 8 años cuando mi madre se puso de parto. Por aquel entonces, mi país natal, Sudán del Sur, luchaba por independizarse de Sudán. Era demasiado peligroso ir al hospital. Tras el parto, mi madre empezó a sangrar abundantemente. Murió poco después de dar a luz a mi hermana pequeña".

El dolor y la pena impulsaron a Martha a querer convertirse en comadrona, con el deseo de "hacer todo lo posible para salvar a otras familias de una experiencia tan terrible". Su camino no fue fácil; quedó embarazada a los 16 años y crió a su hijo sola, con el apoyo de su padre. Afortunadamente, el gobierno sursudanés lanzó un curso gratuito de formación de matronas para reducir la elevada tasa de mortalidad materna del país, lo que le permitió alcanzar su sueño.

Trabajo en el Hospital de Aweil

Desde 2016, Martha trabaja para Médicos Sin Fronteras en el hospital de Aweil, en el norte de Sudán del Sur. Este hospital ofrece la única asistencia gratuita para más de un millón de personas en la región. Martha relata: "Cuando empiezo mi turno a primera hora de la mañana, puedo ver a decenas de mujeres desde lejos en la plaza frente a nuestra maternidad. Todas están muy embarazadas. Algunas se pasean de un lado a otro: las contracciones ya han empezado".

Ella se alegra por cada mujer que llega pronto, a pesar de las largas distancias que a menudo hay que recorrer, y puede dar a luz sana y salva en el hospital. La capacidad de operar inmediatamente en caso de urgencia es crucial, especialmente en un país donde las clínicas a menudo carecen de recursos básicos como electricidad, quirófanos, medicamentos y equipos de ultrasonidos. "Demasiadas mujeres y sus bebés mueren", lamenta Martha.

Conciencia de los Riesgos y Gratitud

Todas las mujeres de Sudán del Sur son probablemente conscientes de los grandes riesgos del embarazo y el parto. Por eso me sentí increíblemente aliviada de poder dar a luz a tres de mis cuatro hijos en nuestra maternidad de Aweil. Sabía que allí recibiría la mejor ayuda médica posible. Siento la misma gratitud de todas las mujeres a las que ayudo con mi trabajo en nuestro hospital.

El Rol de las Matronas en MSF

Las matronas que trabajan con Médicos Sin Fronteras actúan en contextos culturales diversos y deben adaptarse al funcionamiento de la comunidad y a la realidad de la vida reproductiva de las mujeres. Los tipos de proyectos que se les asignan son variados: desde abrir pequeñas maternidades en áreas rurales hasta establecer programas para abordar problemas de violencia sexual y atender a pacientes en hospitales en ciudades.

Quienes trabajan con MSF actúan en contextos culturales diversos y en zonas de conflicto. Antes de realizar tu solicitud, ten en cuenta que no elegirás tu destino y que trabajamos en zonas de alto riesgo donde puedes encontrar:

  • Zonas militarizadas con controles exhaustivos
  • Zonas de conflicto con continuas amenazas para la seguridad
  • Equipos y recursos de trabajo limitados
  • Zonas de trabajo remotas y aisladas
  • Entornos con riesgo de desastres naturales
  • Entornos con riesgo de epidemias

Debido a que el propósito de MSF es brindar asistencia médica a personas en peligro, el trabajo puede realizarse en zonas de conflicto activo o en zonas posteriores a un conflicto, en las que existen riesgos inherentes, peligros potenciales y amenazas constantes para la seguridad y la protección. MSF reconoce que es imposible excluir todos los riesgos, pero hace todo lo posible como organización para mitigar y gestionar estos riesgos a través de protocolos de seguridad estrictos y exhaustivos.

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Se informará ampliamente a los trabajadores sobre el terreno de los riesgos asociados con una posible misión antes de aceptar un puesto concreto. Trabajar para MSF es una elección profundamente personal y las personas deben determinar por sí mismas el nivel de riesgo y las circunstancias en las que se sienten cómodas, basándose en una comprensión completa y transparente de las posibles situaciones a las que se pueden enfrentar. Una vez en una misión, todo el personal de MSF debe observar estrictamente todas las normas y reglamentos de seguridad.

Condiciones Laborales

Los profesionales que se unen a Médicos Sin Fronteras reciben:

  • Curso de preparación antes de la primera salida.
  • Contrato formal durante el periodo de duración de la asignación.
  • Salario básico de aproximadamente 1.300 euros netos al mes en las primeras salidas, en posiciones de menor responsabilidad. Dicho salario se va revisando en función de la permanencia en la organización y de la experiencia adquirida.
  • Posibilidad de desarrollar una trayectoria profesional dentro de una organización internacional como es MSF.

El trabajo de las Matronas Sin Fronteras es fundamental para garantizar la salud y el bienestar de las madres y los recién nacidos en algunas de las regiones más vulnerables del mundo. Su dedicación y valentía son una inspiración para todos.

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