Sara Pereyra Baras, más conocida como Sara Baras, es una figura emblemática del flamenco contemporáneo. Su arte ha trascendido fronteras, llevándola a escenarios de renombre mundial. Pero, ¿dónde comenzó esta impresionante trayectoria?
Orígenes Gaditanos
Sara Baras nació en Cádiz en 1971. Fue aquí, en esta ciudad andaluza, donde se inició en el mundo del baile. Desde temprana edad, su madre, Concha Baras, abrió allí una escuela de baile e hizo de Sara la alumna más exigida. Esto marcó el comienzo de su formación y pasión por el flamenco.
Primeros Pasos en el Flamenco
En Cádiz, Sara se inició en el baile en la escuela de su madre, Concha Baras, formando parte del grupo Los Niños de la Tertulia. A la temprana edad de 14 años, entró en la Compañía de Manuel Morao y actuó en el festival de Teatro Flamenco Alhambra 89, en Granada. Además, ese mismo año obtuvo el Primer Premio “Gente Joven” de TVE.
Un año después, en 1992, acudió a la “Bienal de Danza” de Lyon y al Palacio de Congresos de París junto a Javier Barón, su pareja artística. En 1993, obtuvo el premio “Madroño Flamenco” en Montellano (Sevilla), por ser considerada la artista más destacada del año y participó en el Festival de Sevilla con Flamenco Íntimo.
Trayectoria Profesional
Sara Baras ha incursionado también dentro de otras ramas del arte distintas a la danza. Por ejemplo en el mundo de la moda. Tal es el caso de su aparición en la Semana de la Moda de Londres, donde se presentó como broche final de la colección de Amaya Arzuaga.
Trabajó con diferentes compañías flamencas hasta que en 1998 fundó el Ballet Flamenco Sara Baras. Al mismo tiempo que su compañía nace su primera creación: el montaje Sensaciones, una suite flamenca que muestra una lectura propia de distintos palos del flamenco.
El mismo año estrena Cádiz-La Isla, un homenaje al flamenco gaditano, en la Bienal de Sevilla, y al año siguiente Sueños, un espectáculo sinónimo de libertad formal. En 1999, retoma la danza y elabora el montaje de «Sueños«. Con esta coreografía el Ballet Flamenco Sara Baras ha realizado 50 representaciones por todos los teatros del territorio español, consiguiendo un gran éxito no sólo en la opinión del público, sino también halagos por la crítica especializada.
En el año 2000 presenta en la Bienal de Flamenco de Sevilla Juana La Loca, espectáculo galardonado con tres premios Max, y en 2002 presenta Mariana Pineda. Con el estreno de Sabores en el Théatre des Champs Elysées de París en 2005, que Baras presentó en Baluarte en mayo de 2007, la compañía cierra la trilogía de recitales iniciada con Sensaciones.
En 2006, junto al tenor Josep Carreras dirige, coreografía y concibe un espectáculo que es un homenaje a los compositores españoles Manuel de Falla, Albéniz, Turina y García Lorca. Sara Baras intervino en el Festival del Millenium con Isabel Rey, Rosa Torres Pardo y Ainhoa Arteta. Ha colaborado en las películas Flamenco Women de Mike Figgis y en Iberia de Carlos Saura.
Presentó el programa Algo más que Flamenco de TVE y también creó el sello discográfico Saba Danza para grabar la banda sonora del espectáculo Juana la Loca.
Reconocimientos
Entre los premios y honores que ha recibido destacan el Premio Nacional de Danza, Medalla de Oro de Andalucía, Hija Predilecta de Cádiz, Medalla de Oro de Arcos de la Frontera.
Fue Premio Woman Together, otorgado por la Fundación Woman Together, organismo colaborador de la UNESCO; Corazón de Oro, otorgado por la Fundación Española del Corazón; Micrófono de Oro, otorgado por el Asociación Española de Radio y Televisión; Premio Flamenco Hoy a la Mejor Bailaora del Año, otorgado por el Asociación de Críticos del Flamenco en 2007.
Además, ha obtenido 4 Premios Max de las Artes Escénicas. Premio Solidario Ciudad de Sevilla. Premio Festival Internacional de Teatro, Música y danza de San Javier ( Murcia) “Sara Baras. Premio Miradas. Primera Artista Española en tener una réplica en Muñeca Barbie. Premio a una vida dedicada al baile. Premio “Giraldillo de Oro” a la mejor dirección escénica.
Sara Baras y Paco de Lucía
Sara Baras nos atiende al teléfono desde San Fernando, a menos de una hora en coche del barrio algecireño de la Bajadilla, donde hace setenta y siete años nació el hijo de Luzía Gomes la Portuguesa. Entonces era un barrio populoso de cuestas y casas empinadas. Hoy sigue siendo un territorio maltratado por las administraciones, pero que lleva con orgullo -y así lo evidencian los numerosos murales- ser el territorio donde nació y aprendió a tocar Don Francisco Sánchez Gómez: Paco de Lucía.
"Un hombre humilde, como suelen serlo los más grandes, y con un enorme sentido del humor", dice Baras cuando le preguntamos por el legado de Paco en su biografía. Porque Sara Baras (Cádiz, 1971) fue aprendiz, compañera y también amiga del guitarrista más universal y enigmático.
"Un hombre bueno con una ironía que desplegaba en los momentos más difíciles, y a la vez un señor serio y exigente como ninguno. Cuando estaba con su guitarra, casi que te daba miedo interrumpirlo". Ambos han sido y siguen siendo embajadores del mejor flamenco en todo el mundo.
Él consiguió llevar la guitarra flamenca a todos los públicos y hacerla entender en todos los idiomas; ella ha llevado el baile flamenco a escenarios como la Opera House de Sidney o el Grand Concert Hall Oktiabrsky de San Petersburgo. Este años ambos comparten una efeméride, porque se cumplen diez años de la muerte del guitarrista, y veinticinco desde que Baras puso en marcha la compañía que la catapultaría al olimpo del flamenco.
En medio, colaboraciones, años de amistad, y muchos consejos. "Él siempre fue muy amable conmigo, le debo su apoyo y cariño desde el principio de mi carrera". Dos efemérides que se funden en una propuesta con la que la compañía de Baras vuelve al escenario cuando cumple un cuarto de siglo. / Román Ríos
Yo creo que el maestro Paco de Lucía ha marcado un antes y un después en el flamenco, en especial para nuestra generación. Yo he tenido la suerte de estar cerca de Paco muchos años y sentir su cariño y sus consejos, y eso me permite que el homenaje que le hacemos sea doble: primero como artista, y segundo porque el cariño me une personalmente con el maestro de una manera preciosa. Aquí no solamente le agradezco su arte, sino también su persona. Su influencia es parte de mi crecimiento desde hace más de veinticinco años. Esto explica que hayamos elegido este homenaje para celebrar nuestros 25 años de compañía.
El baile flamenco de Sara Baras vuelve a triunfar en Marbella, recordando a Paco de Lucía
Paco era una persona muy exigente, muy crítico consigo mismo. Era una persona muy responsable y muy consciente de lo importante que era su trabajo para representar nuestro arte. Él defendía el flamenco como un arte grande y fue uno de los que hizo que se considerara así. Su capacidad de trabajo era incansable, no debaja nunca nada sin estudiar. Paco era partidario de estudiar todo el reato, e incluso había momentos, cuando ya era imposible tocar mejor la guitarra, seguía estudiando. Pero a la vez era alguien con un sentido del humor muy grande y muy humilde. Dicen, y así lo creo, que los más grandes son los más humildes. Y él lo era. Comunicaba disfrutando, aunque es verdad que muchos hablan de su sufrimiento por ser tan exigente consigo mismo y tan perfeccionista. El maestro causaba mucho respeto cuando estaba trabajando, de hecho no te atrevías a hablarle cuando estaba con su guitarra en la mano. Sin embargo siempre fue una persona increíble.
Vuela: Un Homenaje a Paco de Lucía
Vuela está compuesto por cuatro actos con cuatro palabras que significan mucho y que permiten construir un hilo argumental dedicado a todas las cosas que el maestro nos enseñó. El primer acto se llama madera, que está basado en la tradición, en la raíz y en la importancia del instrumento, en lo importante que es el ritmo para los flamencos. El segundo acto se llama mar, que representa su tierra, que además es también la mía. Rendimos homenaje a su enamoramiento por el mar. Paco solía decir que sin el mar no podía vivir.
La tercera parte se llama muerte, que está basado no solamente en el proceso del luto cuando perdemos a Paco, sino en ese otro proceso para aceptar esa pérdida y conseguir sentirlo recordando todas las cosas bonitas que nos dio y que tenemos clavadas en el corazón. Y terminamos con un acto, que se llama volar, que da título a la obra, y que es un agradecimiento a nuestro público. Gracias a ellos estamos aquí, y son ellos los que nos dan la libertad de celebrar estos 25 años.
Toda la propuesta está llena de referencias y detalles a Paco de Lucía. Si no conoces su obra, puedes ver la vida misma en este espectáculo. Si la conoces, verás cómo una frase musical de Paco se convierte en un homenaje a su obra. No quiere decir que hagamos su música, sino que a partir de ella ha salido la inspiración para dedicarle el número. La música está hecha por el director musical de la compañía, Keko Baldomero, un guitarrista maravilloso que está en un momento bestial. Y el resto del equipo está realmente precioso en esta obra.
El Legado de Sara Baras
Sara, la cantera de tu compañía está compuesta por profesionales de trayectoria, aunque, y te quiero preguntar por eso, quizás tu compañía se ha convertido también en un trampolín para consolidar carreras Y eso debe hacer sentir mucho orgullo.Sí, y es algo precioso. Ahora miro atrás y siento sobre todo el orgullo de no haber bajado la guardia nunca. Cuento con un equipazo donde todos nos entregamos al cien por cien. Todo el mundo quiere seguir creciendo y aprendiendo, y nadie se ahorra ni una gotita de sudor. Todos nos dejamos el alma en el escenario, y eso permite que podamos haber superado las 4.000 funciones. Y claro, esto permite convertir la compañía en un escaparate para muchos artistas. Como ha ocurrido con Isra -el cantaor Israel Fernández- que está en un momento bestial, aunque ya era un artistazo antes de entrar en la compañía. Y eso me hace sentir muy bien, porque esto no es solamente un trabajo de ocho a tres. Es sobre todo una forma de vida, una forma de sentir y mucha entrega. La verdad es que estamos todo el rato inspirándonos y enseñándonos, y eso da sentido a todo esto.
Un cuarto de siglo recorriendo el mundo ¿Has notado diferencias en la recepción del del flamenco?Creo que lo más importante es no perder nunca el respeto al público. El público responde siempre, y no tengo palabras suficientes para agradecérselo. La primera vez que nosotros llenamos un teatro con la compañía fue hace veinticinco años, y seguimos aquí. Eso es un verdadero sueño. A veces me pregunto cómo puede ser que el público vuelva a nosotros y siga emocionándose. Eso es un regalazo. Claro que las cosas han cambiado en veinticino años, siempre que tú seas honesta y entreges tu alma, el público responde y sigue creciendo contigo. Además es un público de todas las edades y muy diverso. Gente que conoce más el flamenco y otros que no, público que se deja llevar y se emociona con nosotros y eso les lleva a seguir el flamenco.
En sus espectáculos se puede ver la conexión con el público, haciendo vibrar el espectáculo. Durante la pandemia propuso el primer espectáculo flamenco que podíamos ver a través de realidad virtual de forma inmersiva. Es una bailaora que no se detiene, además de ser extremadamente creativa.
