Mitos y realidades sobre la fertilidad: ¿Qué debes saber?

La fertilidad es un tema rodeado de numerosas creencias populares y mitos que, a menudo, carecen de base científica. Entender la verdad detrás de estos mitos es crucial para tomar decisiones informadas sobre la planificación familiar y la salud reproductiva.

Una de cada cuatro parejas españolas enfrenta obstáculos relacionados con la fertilidad. De acuerdo con las cifras oficiales de la Eurostat, España registró la tercera tasa de fertilidad más baja de la UE en 2015, con 1.33 nacimientos por cada mujer. Estos datos reafirman la importancia de conocer y entender tu fertilidad y los factores que afectan su potencial.

Mitos comunes sobre la fertilidad

Desde la antigüedad, la fertilidad ha estado rodeada de mitos y creencias populares que, en muchos casos, carecen de fundamento científico. Estas pseudoteorías pueden generar ansiedad e incluso desesperación en quienes intentan ser padres. Te explicamos la realidad sobre algunas falsas creencias alrededor de la fertilidad:

Mito: La infertilidad es un problema exclusivo de la mujer

Realidad: La evidencia muestra que la infertilidad se debe en un 40% a causas femeninas, otro 40% a causas masculinas, y el 20% restante a factores mixtos.

Mito: Fumar no influye en la probabilidad de embarazo

Realidad: El tabaco está asociado con menores tasas de fertilidad tanto en hombres como en mujeres. Según la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, el 13% de los diagnósticos de infertilidad femenina se deben al tabaquismo.

Mito: Mantener relaciones sexuales 24 horas después de la ovulación eleva las probabilidades de embarazo

Realidad: Para que se produzca el embarazo, el esperma debe introducirse en el óvulo durante los primeros días del período de ovulación. Tras terminar la ovulación, no es posible quedar embarazada.

Mito: Los 40 son los nuevos 30 en términos de fertilidad

Realidad: Aunque una mujer de 40 años se sienta joven, desde el punto de vista reproductivo, su cuerpo ya no tiene las condiciones óptimas de fertilidad. A partir de los 40 años, la probabilidad de concebir naturalmente disminuye drásticamente.

Mito: Si ya tengo hijos, no puedo ser infértil

Realidad: Existe la infertilidad secundaria, que es la incapacidad para concebir o llevar a término un embarazo después de haber tenido uno o más hijos biológicos. La edad y otros factores pueden influir en esta condición.

Otros mitos comunes:

  • Mito: Ciertas posturas sexuales favorecen la concepción. Realidad: No hay evidencia científica que respalde esta afirmación.
  • Mito: Los anticonceptivos hormonales reducen la fertilidad a largo plazo. Realidad: Los anticonceptivos no afectan la fertilidad futura, aunque sí impiden la ovulación mientras se toman.
  • Mito: El estrés es la causa principal de los problemas de fertilidad. Realidad: Si bien el estrés puede influir, no es la única causa y relajarse no siempre soluciona los problemas de fertilidad.
  • Mito: El peso no afecta la fertilidad. Realidad: Tanto el exceso como la falta de peso pueden interferir con la ovulación y reducir la calidad del esperma.

El papel del espermatozoide en la fecundación

La fecundación no es simplemente una "carrera de espermatozoides" donde el más rápido gana. El espermatozoide que fecunda el óvulo debe tener buena motilidad, integridad del genoma y morfología adecuada. Tanto el óvulo como el espermatozoide tienen roles fundamentales e interconectados en este proceso.

Una vez eyaculado, el esperma tiene que atravesar el aparato reproductivo femenino -vagina, cérvix y útero- para llegar a las trompas. Este recorrido tiene muchos obstáculos: el pH vaginal, el moco cervical, el pequeño tamaño de la conexión útero-trompa o la respuesta del sistema inmune. El pH del entorno vaginal es más bajo de lo que sería lo ideal para el esperma, y, por lo tanto, se considera un ambiente selectivo para los más fuertes. Por su parte, el ovocito se libera del folículo con la ovulación -tras producirse el pico de la hormona LH a los 14 días del ciclo menstrual- y empieza su camino saltando desde el ovario a la trompa. No espera pasivamente la llegada del espermatozoide, sino que va moviéndose a lo largo de la trompa hacia el útero secretando los llamados chemoattractants, moléculas químicas que atraen los espermatozoides y los guían activamente hacia él.

Una vez que espermatozoide y óvulo se encuentran tendrá lugar la fecundación, donde el espermatozoide penetra la zona pelúcida (la cáscara del óvulo, por así decirlo), y fusiona su membrana con la membrana del ovocito. Esta señal desencadena una larga serie de eventos que culminan en el comienzo del desarrollo de un nuevo embrión: el óvulo acaba la división meiótica (la última etapa de su maduración) y la zona pelúcida se endurece para evitar que entre otro espermatozoide, garantizando así la presencia de un número correcto de cromosomas.

Consejos para mejorar la fertilidad

Aquí hay algunos consejos para aumentar tus posibilidades de concepción:

  • Conoce tu ciclo menstrual: Si tienes ciclos menstruales irregulares, consulta a un especialista para analizar tu ovulación.
  • Mantén relaciones sexuales durante la ovulación: Para aumentar tus posibilidades de concepción, mantén relaciones sexuales antes y durante la ovulación.
  • Adopta un estilo de vida saludable: Mantén un peso saludable, no fumes, limita el consumo de alcohol y cafeína, y evita el estrés.
  • Alimentación equilibrada: Lleva una alimentación variada y equilibrada, incluyendo suplementos de ácido fólico.
  • Ejercicio moderado: Practica ejercicio físico moderado para mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir el estrés.

Tratamientos de reproducción asistida

La reproducción asistida ofrece diversas opciones para parejas con dificultades para concebir. Es importante recordar que, aunque estos tratamientos han permitido concebir a muchas parejas, no siempre garantizan el éxito en cada intento.

En la actualidad, la mayoría de los tratamientos de fertilidad, como la fecundación in vitro, permiten controlar la cantidad de embriones transferidos. La tendencia es transferir un solo embrión en la mayoría de los casos para evitar embarazos múltiples.

En un ciclo de FIV con test genético preimplantacional (PGT) es posible determinar el sexo de cada embrión. A pesar de ello, esta práctica solo está permitida actualmente en España para evitar la transmisión de enfermedades ligadas al sexo hereditarias. Por tanto, salvo esta excepción, no podrás elegir si tu bebé será niño o niña aunque acudas a la reproducción asistida.

Mitos y realidades de la reproducción asistida I PODCAST E1

Tabla resumen de mitos y realidades sobre la fertilidad

Mito Realidad
La infertilidad es solo un problema de la mujer. La infertilidad afecta tanto a hombres como a mujeres en proporciones similares.
Fumar no afecta la fertilidad. El tabaco reduce las tasas de fertilidad en ambos sexos.
Mantener relaciones sexuales diarias aumenta las probabilidades de embarazo. La calidad del semen puede verse afectada por relaciones sexuales demasiado frecuentes.
La edad de la mujer no importa. La fertilidad femenina disminuye significativamente después de los 35 años.
Si ya tuve hijos, no puedo ser infértil. Existe la infertilidad secundaria, que puede ocurrir por diversas razones.
Levantar las piernas después del coito aumenta las posibilidades de embarazo. No hay evidencia científica que respalde esta práctica.

Ante cualquier duda o problema de fertilidad, es importante consultar con un especialista para que te ayude a resolverlos con información basada en la evidencia. Recuerda que cada caso es único y necesita de una atención personalizada.

Publicaciones populares: