La lactancia materna es un tema que apasiona a muchas madres, y con razón, ya que es increíble cómo el cuerpo es capaz de dar lo mejor de sí para alimentar a los bebés. La leche materna es el mejor alimento que le podemos dar a nuestros hijos, de forma exclusiva, desde el nacimiento hasta los 6 meses de vida, y con alimentación complementaria hasta los 2 años o más.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la lactancia materna como “la alimentación que recibe el recién nacido a través del pecho materno”. La OMS recomienda que la lactancia materna se inicie lo antes posible, en la primera hora tras el parto, independientemente de si es cesárea o parto natural.
Hoy en día existe alta evidencia de los beneficios de la lactancia materna tanto para el bebé como la madre. La leche es un biofluido específico con gran variabilidad de su composición dependiendo de la etapa evolutiva y tiene una función principal de sistema inmunológico durante el desarrollo. A continuación, te contamos cómo la leche se adapta y cambia en cada etapa, para darle al bebé justo lo que necesita.
Fuente: natalben.com
Las Etapas de la Leche Materna
La leche materna pasa por diferentes etapas, cada una con características y beneficios específicos para el bebé:
Calostro
En el momento del nacimiento del bebé, la primera leche de la madre se llama calostro. Esta aporta sustancias super importantes, como las inmunoglobulinas, y es el alimento perfecto para los primeros días del bebé, ya que es rico en proteínas y aporta las calorías necesarias en poco volumen. El calostro posee múltiples cualidades beneficiosas, entre otras, las siguientes: facilita la eliminación de meconio, favorece el crecimiento de lactobacillus bifidus en el lumen intestinal, y los antioxidantes y quinonas protegen al recién nacido del daño oxidativo y de la enfermedad hemorrágica.
Leche de Transición
A los pocos días del nacimiento, alrededor del tercer día, se produce lo que se conoce como “subida de la leche” que es cuándo el calostro se convierte en una leche más acuosa y con mayor producción. Esta tiene un color blanco y tiene mayor cantidad de azúcar y grasa. Entre el 4º y 6º día postparto, se produce un aumento brusco en la producción de leche (lactogénesis II), la madre aprecia que los senos aumentan de tamaño, están calientes y algo endurecidos, se ha comenzado a producir la leche de transición, que alcanzará un volumen aproximado de 600 ml a las dos semanas.
Aumenta su contenido en: lactosa, grasas, calorías, vitaminas hidrosolubles y disminuye en proteínas, inmunoglobulinas y vitaminas liposolubles.
Leche Madura
Cuando tu bebé se vaya acercando al mes de vida, la leche está completamente madura. Esta leche es la que se produce cuando tu bebé se acerca al primer mes de vida. Tiene un color blanco casi transparente y su composición varía durante la toma. Al final de la “cuarentena”, la mujer produce un volumen promedio de leche madura alrededor de los 900 ml/día y se mantiene así hasta los 6 meses de edad del hijo, momento en que se inicia el destete natural con la introducción gradual de los alimentos sólidos, que no deben sustituir a la leche materna, sino complementarla y no aportar más del 50% de las calorías totales en el segundo semestre, cuando el volumen promedio de leche materna es de aproximadamente 500 ml/día.
Incluso, cuando la lactancia va llegando a su fin, y se reduce el número de tomas, la leche materna vuelve a cambiar, para ser igual de eficaz en menos tomas, y concentra aún más el aporte que ofrece al bebé o niño/a.
Composición de la leche materna:
- La leche materna es un 87,5% agua.
- Incluye más de más de 200 componentes, carbohidratos principalmente, pero lípidos de alta calidad, proteínas y glóbulos grasos disueltos en una base acuosa.
- La lactosa es importante para el desarrollo del sistema nervioso y del cerebro.
Tabla de las Etapas de la Leche Materna:
| Etapa | Momento | Características | Beneficios |
|---|---|---|---|
| Calostro | Primeros días después del parto | Rico en proteínas e inmunoglobulinas, bajo en grasas | Protege al bebé de infecciones, facilita la eliminación del meconio |
| Leche de Transición | Aproximadamente del 3er al 15to día | Aumenta en grasas y azúcares, disminuye en proteínas | Proporciona más energía para el crecimiento |
| Leche Madura | Después del primer mes | Balanceada en nutrientes, varía durante la toma | Satisface las necesidades nutricionales del bebé a largo plazo |
Recomendaciones de la OMS
La Organización Mundial de la Salud sugiere mantener la lactancia materna como fuente principal de nutrición durante los primeros seis meses. Después de este período, se pueden comenzar a introducir otros alimentos, pero es recomendable continuar con la lactancia materna hasta los dos años o más, complementándola con una dieta equilibrada.
Como recomendación de salud pública mundial, durante los seis primeros meses de vida, los lactantes deberían ser alimentados exclusivamente (sin recibir ningún otro alimento o bebida) con leche materna para lograr un crecimiento, desarrollo y una salud óptimos. A partir de ese momento, a fin de satisfacer sus requerimientos nutricionales en evolución, los lactantes deberían recibir alimentos complementarios adecuados e inocuos desde el punto de vista nutricional, sin abandonar la lactancia natural hasta los dos años de edad, o más tarde.
La leche materna sigue siendo una fuente vital de nutrientes, anticuerpos y factores de crecimiento incluso después del primer año.
Mitos y Realidades sobre la Leche Materna
La lactancia materna, a pesar de ser lo más recomendado por la comunidad científica, es uno de los temas que más mitos ha generado y sigue generando. Toda leche materna es buena por definición. La leche materna siempre es buena en una madre sana. No existen leches maternas de baja calidad o que sean aguadas o leches maternas malas. Los nutrientes de la leche materna son los mismos para todos, por lo tanto todas las leches maternas alimentan por igual, siempre que la mamá esté en buen estado de salud. El mejor parámetro para saber si come lo suficiente o no, es el peso del bebé. Si tu bebé está ganando peso adecuadamente, no te preocupes. Esto no es así ya que si no hay un estímulo de succión del pezón la leche no subirá sola. El estímulo natural más poderoso para fabricar la leche es la succión del pezón. Solo entre un 1-5% de los casos existirán mujeres con poca producción de leche conocida como hipogalactia. Si se da este caso, el pediatra valorará si existe la necesidad de aportes extra.
Es importante la técnica adecuada para que la lactancia sea exitosa: debes estar en una posición cómoda para darle de mamar, en especial las primeras semanas. Ten en cuenta que mientras más veces pongas a tu bebé al pecho, más leche producirás. Es por ello que la recomendación es darle de mamar de un pecho hasta que el bebé esté satisfecho y luego ofrecerle el otro.
La lactancia no siempre es fácil. Si le ofreces el pecho siempre que quiera, aunque no sea por hambre, no te equivocarás. Y no olvides que los bebés maman para alimentarse pero también para consolarse, para sentirse protegidos y queridos. Para oler a su madre, para saborearla.
Fuente: eresmama.com
Factores que influyen en la decisión de amamantar:
- Socioeconómicos
- Culturales
- Educativos
- Psicológicos
Alrededor de la lactancia, hay un sistema complejo de intervenciones tanto informativas, prácticas, emocionales como apoyos sociales. La intervención del profesional de la enfermería es fundamental para fomentar la lactancia materna. Se ha visto que en países en los cuales los profesionales de la enfermería no estaban formados respecto a lactancia materna la tasa de éxito fue más baja que los países que cuentan con sus profesionales formados en la materia.
El personal de enfermería desempeña un papel crítico con las madres y las familias que requieren apoyo para empezar la práctica.
La lactancia materna es la mejor forma de alimentar a los niños y niñas en las primeras etapas de su vida, presentando innumerables ventajas para la salud física y emocional tanto del lactante como de la madre. La leche materna es un fluido vivo de gran complejidad biológica, variable a lo largo del tiempo, con factores protectores e inmunomoduladores y que varía su composición adaptándose a las diferentes etapas del desarrollo del lactante.
La leche materna aporta nutrientes, anticuerpos y sustancias biológicamente activas, que favorecen el crecimiento y el desarrollo inmunológico del lactante.
Si la gestación es múltiple, la madre producirá un volumen suficiente de leche para cada uno de ellos. Si el parto se adelanta y el recién nacido es pretérmino, la leche que produce la madre tiene una composición diferente, mayor cantidad de proteínas y menor de lactosa que la leche madura, más cantidad de lactoferrina e IgA, adaptada a las necesidades en esa etapa de desarrollo.
En principio, todas las mujeres pueden amamantar, salvo aquellas que están infectadas por el VIH y por el virus de la leucemia humana de células T en países desarrollados, donde la alimentación con sucedáneos es una alternativa accesible y segura. Todos los recién nacidos pueden ser alimentados con leche materna, excepto los afectados por galactosemia (aunque algunas formas leves pueden recibir algo de leche materna) y los que presentan déficit congénito primario de lactasa (enfermedad rara).
Pocos fármacos contraindican la lactancia materna.
Una de las barreras que dificultan el inicio y el mantenimiento de la lactancia natural es la falta de formación y educación de los profesionales sanitarios.
Si la madre lo desea puede mantener la lactancia. Hay que tener en cuenta que la succión estimula la liberación de oxitocina, y que ésta hormona produce contracciones uterinas. El embarazo durante la lactancia puede aumentar la sensibilidad del pezón y dar lugar a modificaciones en el sabor y volumen de la leche.
Fuente: Revista Sanitaria de Investigación, UNICEF, FEDALMA, APILAM, Consejo de Derechos Humanos de la ONU, OMS.
