Si estás pensando en quedarte embarazada te preocupará conocer cuáles son tus días fértiles y tu ovulación. Conocer determinados aspectos de tu ciclo menstrual -como los días fértiles- puede ser de gran interés para lograr la gestación. Cuando una pareja está buscando el embarazo, existen varios métodos para tratar de aumentar las posibilidades de conseguirlo. Todos ellos se basan en estimar cuándo se producirá la ovulación para, así, calcular cuáles son los días fértiles de la mujer.
Existen varios métodos o pruebas para conocer cuándo se produce la ovulación en la mujer. Desde el calendario o calculadora de ovulación hasta los test caseros que se basan en la detección del incremento en los niveles de determinadas hormonas. Otros que se basan en la observación y medición de parámetros como la temperatura corporal o las características del flujo vaginal.
Con nuestra calculadora de la ovulación podrás saber cuándo están listos tus óvulos para ser fecundados. Aprovecha tus días fértiles para lograr tu sueño: quedarte embarazada. Pruébala y sigue leyendo.
Métodos para el Control de la Ovulación
Los métodos y consejos que te ofrecemos a continuación van encaminados en su mayoría a determinar de manera natural los días más fértiles de tu ciclo menstrual (el día de la ovulación) y, por tanto, más propicios para que ocurra un embarazo.
1. Test de Ovulación
Consiste en la utilización de un test de ovulación (que se vende en farmacias) para detectar el aumento de la hormona de la ovulación LH entre 24 y 36 horas antes de la ovulación. Identifica los mejores dos días para concebir en un ciclo determinado.
Miden en la orina el incremento de los niveles de hormona luteinizante (LH). Son fáciles de usar, precisos y con un 96% de fiabilidad. Estos test de ovulación se venden en farmacias sin necesidad de receta médica. Para una mayor precisión es recomendable seguir los pasos que indique el fabricante.
2. Microscopio de Saliva
Este método se basa en la detección del incremento de estrógenos. Siguiendo un estudio diario de la saliva se pueden percibir los cambios y determinar los días de mayor fertilidad.
Se ha observado que la saliva de una mujer cambia según la cantidad de estrógenos presentes en su cuerpo, por lo que existen kits que pueden ayudarte a realizar un seguimiento de dichos cambios. Normalmente, constan de un pequeño microscopio con una superficie de cristal.
Es preciso colocar una pequeña cantidad de saliva en dicha superficie, esperar a que se seque y, a continuación, examinarla a través del microscopio para detectar si presenta un aspecto de "helecho" como consecuencia de los cristales de la sal presentes en la saliva cuando el nivel de estrógenos es elevado.
3. Temperatura Basal Corporal
Este método consiste en la colocación de un termómetro cada mañana para observar los cambios en la temperatura corporal a lo largo de todo el ciclo menstrual. Alrededor de tres días tras la ovulación aumenta el nivel de progesterona que es de gran importancia para la implantación del embrión.
También es la responsable de la elevación de la temperatura corporal. Cuando este aumento se registra tres días seguidos se considera que ha finalizado la fase fértil del ciclo.
Este método consiste en determinar la temperatura basal corporal a lo largo del ciclo menstrual. La mecánica es sencilla. Cada día, al levantarte, te medirás la temperatura basal corporal y la irás apuntando en una gráfica o en tu calendario de fertilidad. De este modo detectarás el pico de temperatura que provoca la ovulación.
Este pico se basa en el hecho de que la hormona progesterona aumenta la temperatura basal corporal de 0,2 a 0,5 grados centígrados antes de la ovulación. Si en esta etapa te quedas embarazada, esa temperatura basal se mantendrá durante todo el embarazo.
La temperatura basal es la temperatura que tiene nuestro cuerpo en reposo. Por ello, la temperatura basal se mide inmediatamente tras despertarse, sin llegar a levantarse de la cama, para no realizar antes de la medición ningún tipo de actividad o esfuerzo que pudiera alterar el resultado.
Si se realiza un registro diario de la temperatura basal, desde el inicio del ciclo menstrual (el primer día de menstruación), la mujer podrá observar un aumento de 0,3-0,5°C en su temperatura basal, el cual se produce tras la ovulación.
Entre las ventajas del método de la temperatura basal para la observación de la fertilidad podemos destacar que se trata de un método:
- Natural.
- Sencillo.
- Económico.
- Sin riesgos ni efectos secundarios o adversos.
Además, el método de la temperatura basal permite a la mujer conocer mejor su ciclo menstrual y los cambios que suceden en su cuerpo.
¿Qué es el método de la temperatura basal corporal y cómo se realiza?
4. Observación del Moco Cervical
Las características del flujo vaginal indican las fases fertilidad y alta fertilidad del ciclo femenino. Otro método natural para determinar los días fértiles de la mujer es la determinación del moco cervical. El último día en que tienes sensación de lubricación es el día más fértil del ciclo, y es en esta fecha cuando hay más posibilidades de embarazo.
Después de la ovulación (el óvulo permanece viable unas 48 horas), tendrás una menor sensación de lubricación vulvar, que se caracteriza por un moco adherente y seco.
Durante el ciclo menstrual, cambian tanto el tipo como la cantidad de mucosidad del cuello uterino, es decir, la sustancia que segregan las glándulas del cuello uterino. Puede ser pegajosa o elástica, así como blanca o turbia. En los días previos a la ovulación, se vuelve transparente y elástica, y presenta un aspecto similar a la clara de huevo.
5. Inducción a la Ovulación
También denominada superovulación, es la técnica que se utiliza con mujeres que sufren anovulación o una ovulación irregular. La inducción a la ovulación sirve para garantizar la producción y maduración de óvulos, además controlando las fechas en las que se produce.
El método de la inducción a la ovulación, por tanto, consiste en suministrarte una medicación hormonal y realizarte un par de ecografías para confirmar que los óvulos tienen el tamaño adecuado. Es importante distinguir entre la inducción a la ovulación y la hiperestimulación ovárica controlada, aunque la línea que separa ambos tratamientos es muy fina.
En la primera el objetivo es estimular la ovulación normal en mujeres con disfunción ovárica. Aunque, muy a menudo se usa para aumentar la producción de óvulos (hiperestimulación) no es esa su finalidad.
La inducción a la ovulación es un procedimiento simple, que consiste en un tratamiento hormonal que se suministra en inyectables, bien intramusculares, bien en forma subcutánea. La duración del tratamiento es muy variable porque está condicionada por la respuesta del cuerpo de cada mujer.
Es el momento de suministrarte dos hormonas, la folitropina (FSH) y la lutropina (LH) presentes en el ciclo menstrual natural. Dependiendo de que seas un caso de baja o alta complejidad dentro de la clasificación con la que se trabaja en los tratamientos de reproducción asistida, habrá que proporcionarte una dosis más o menos elevada.
Este tratamiento está aconsejado en todas aquellas mujeres que presentan alteraciones de la ovulación. Factores como la edad de la mujer y la posible existencia de otras causas que afectan la fertilidad influyen en el resultado final del tratamiento.
Generalmente se recomienda realizar entre tres y seis ciclos de tratamiento. Cuando un ciclo no tiene éxito es importante revisarlo y realizar los cambios necesarios (variar la dosis, controles más estrictos...). Si aún así no se logra el embarazo debe considerase la posible existencia de otras anomalías y/o la conveniencia de recurrir a otras técnicas de reproducción asistida. Es muy importante un adecuado control del tratamiento hormonal para conseguir una buena ovulación.
6. Seguimiento Folicular
El folículo de una mujer secreta estrógeno y estradiol durante todo el ciclo. La concentración de estradiol plasmático tiene un interés especial durante la vigilancia de los tratamientos a fin de estimular la ovulación.
Sirve para observar los ovarios y comprobar el tamaño y ritmo de crecimiento del folículo o folículos que se encuentran en su interior (cada folículo contiene un óvulo). Los folículos aumentan de tamaño a medida que van madurando.
Sirve para conocer el nivel de estrógenos (estradiol), hormona femenina que se produce en los ovarios y que aumenta a medida que el óvulo o los óvulos maduran en el interior de los folículos.
El primer control se lleva a cabo entre 5 y 7 días después de iniciar el tratamiento de inducción, generalmente en el 8º o 9º día del ciclo. En función de la respuesta que se observe en los ovarios, se fija la fecha del siguiente control y la dosis necesaria. Suelen practicarse una media de 3 a 4 controles por ciclo de tratamiento.
Estilo de Vida y Fertilidad
Adoptar un estilo de vida saludable es fundamental para mejorar la fertilidad. Mantén un peso saludable. El peso corporal juega un papel crucial en la fertilidad. Tanto estar en una situación de sobrepeso, como encontrarse demasiado delgado, puede causar desequilibrios hormonales que afectan a los ciclos de ovulación. En este sentido, es importante mantener un Índice de Masa Corporal (IMC) que se encuentre dentro de los rangos considerados como aceptables.
Reduce el estrés. El estrés crónico puede alterar los ciclos de ovulación y disminuir la líbido, así como aumentar la oxidación de las células que pueden alterar la calidad de los óvulos. Técnicas de relajación como la meditación, la respiración profunda, el yoga o el tai chi son efectivas para sentirse mejor y más relajado. Sigue una rutina de sueño adecuada.
Dormir entre 7 y 8 horas cada noche, y mantener un horario regular de sueño es esencial para la regulación hormonal y para mejorar la función reproductiva. Evita el consumo de tabaco, alcohol y cafeína. Estas tres sustancias, en exceso, afectan negativamente a la fertilidad. El tabaco disminuye la calidad de los óvulos y de los espermatozoides, el alcohol altera los niveles hormonales y aumenta el riesgo de aborto espontáneo, y la cafeína puede provocar cambios en el ciclo menstrual.
Conoce tu ciclo menstrual, te ayudará a identificar los días más fértiles y así podrás planificar mejor las relaciones sexuales. Mantén relaciones sexuales regulares. Tener relaciones sexuales de forma frecuente durante el período fértil aumenta las posibilidades de concepticón. Adicional a los consejos que acabamos de ofrecerte, la alimentación es un pilar fundamental para la fertilidad. En este sentido, seguir una dieta rica en nutrientes esenciales mejorará significativamente las posibilidades de embarazo.
Suplementos y Nutrientes Clave
Sí, por supuesto, además de una dieta equilibrada algunos suplementos naturales pueden ser beneficiosos para tu fertilidad. Entre ellos, podemos destacar el ácido fólico, la vitamina D, el omega-3 y los antioxidantes.
Es importante recordar que, como todo en la vida, los excesos nunca son buenos. Mantenerse bien hidratado es crucial para la salud general, y no lo iba a ser menos para la salud reproductiva. Una hidratación adecuada ayuda a mantener un moco cervical saludable, lo que facilita el paso de los espermatozoides hacia el óvulo.
Consideraciones Adicionales
En casos de infertilidad persistente, es fundamental buscar ayuda médica especializada. La fertilidad femenina disminuye con la edad debido a la reducción en la cantidad y la calidad de los óvulos. A partir de los 35 años, esta tendencia se acelera.
Las infecciones, especialmente aquellas de transmisión sexual (ETS), pueden causar cicatrices y daño a las trompas de Falopio, haciendo más difícil la concepción.
En HM Fertility Center estamos comprometidos con tu bienestar, y te animamos a adoptar estos consejos para mejorar tu fertilidad.
