Las aftas bucales en niños no suelen revestir gravedad, pero sí pueden ser muy molestas y causar dolor. En estos casos, es fundamental identificar por qué salen las aftas y así tratar de prevenir nuevos episodios.
¿Qué son las Aftas Bucales?
Las aftas en la boca tienen el aspecto de pequeñas heridas redondas u ovoides, de aproximadamente 5 mm de diámetro. Estas lesiones están cubiertas por una pseudomembrana amarillo-grisácea y rodeadas por un fino halo rojo. Aparecen aproximadamente 24 horas después de la primera sensación de hormigueo.
Las aftas bucales, también conocidas como úlceras orales o aftas recurrentes, son lesiones que se producen en la mucosa de la boca. Aunque son comunes y, en la mayoría de los casos, no son graves, pueden ser molestas y dolorosas.
Se entiende por estomatitis la inflamación de la mucosa que aparece en cualquiera de las estructuras de la boca. Puede afectar a la lengua, las encías, el paladar, la cara interna de las mejillas, los labios e, incluso, a la garganta. Genera dolor y molestias, que dificultan los actos de masticar, tragar, hablar e incluso bostezar. El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y tratar la causa subyacente.
Tipos de Aftas Bucales
Existen diferentes tipos de aftas bucales, entre las que destacan:
- Aftas menores: Son el tipo más común de aftas bucales y suelen medir menos de un centímetro de diámetro. Se encuentran en la mucosa bucal y suelen ser dolorosas pero no representan un riesgo para la salud.
- Aftas mayores: Son menos comunes que las aftas menores y suelen ser más grandes, con un diámetro de más de un centímetro. Se localizan en la parte posterior de la boca y pueden ser muy dolorosas, lo que dificulta hablar, comer y beber.
- Estomatitis aftosa recurrente: Es un tipo de afta bucal que se caracteriza por la aparición de múltiples lesiones en la boca. Pueden ser pequeñas o grandes y se localizan en diferentes partes de la boca, como la lengua, el paladar o las encías.
Causas de las Aftas Bucales en Niños
Existen múltiples causas de aftas tanto para los adultos como para los niños.
- Traumatismos: A veces el roce con los dientes o pequeños traumatismos puede hacer que salgan llagas. Suelen ser aftas únicas, localizadas en la cara interna de las mejillas, la mucosa de las encías o los bordes de la lengua. Si se utiliza ortodoncia, también es esperable la aparición de llagas en la boca de los niños durante los primeros días o tras realizar algún ajuste.
- Infecciones: Otra de las causas de aftas bucales en bebés y niños más habituales son las infecciones víricas.
- Causa desconocida: A veces, las aftas en la boca de los niños aparecen de forma frecuente con mayor o menor periodicidad. En la mayoría de estos casos, no se encuentra la causa de las llagas y se clasifican como estomatitis aftosa recurrente. Sin embargo, siempre se debe descartar primero que estas lesiones no sean un síntoma de algún déficit nutricional o alguna enfermedad. En ocasiones, se debe simplemente a que existe una predisposición genética. Es decir, hay una mayor probabilidad de aftas bucales en los niños cuyos padres tienden a padecerlas y que estas aparezcan en edades más tempranas y en formas más severas.
- Déficits nutricionales: La falta de hierro, zinc y vitaminas del grupo B puede ser otra causa de las aftas infantiles. En ese sentido, conviene recordar que el hierro es una de las principales carencias nutricionales en niños. Si existe tal deficiencia, es fundamental incrementar los alimentos ricos en este mineral tales como la carne, el pescado y las legumbres.
- Causas irritantes: Hipersensibilidad a los alimentos. Aunque no se ha comprobado científicamente, muchas veces se relaciona el consumo de ciertos alimentos con la aparición de aftas bucales en niños.
- Alteraciones psicológicas.
- El debilitamiento o mal funcionamiento del sistema inmunitario.
- Antecedentes familiares para la estomatitis aftosa.
- Síndrome de fiebre periódica: Este síndrome consiste en episodios recurrentes (aproximadamente una vez al mes) de fiebre, dolor de garganta, llagas en la boca e inflamación de las glándulas del cuello.
- Enfermedades sistémicas.
- La causa de la estomatitis aftosa parece ser una alteración del sistema inmune, desencadenada por traumatismos en la cavidad oral, cambios hormonales durante la menstruación, alergias alimentarias o estrés.
Aftas bucales: Causa y solución. ¿Son contagiosas o peligrosas? ¿Cómo quitarlas?
Diagnóstico de la Estomatitis Aftosa
El diagnóstico de la estomatitis aftosa se basa básicamente en el análisis de los síntomas y la historia clínica del paciente (anamnesis). Al elaborar la historia clínica, el odontólogo interroga al paciente acerca de algunos antecedentes relevantes. Entre ellos figuran el consumo de medicamentos, las posibles alergias, el contacto con personas infectadas y el régimen de alimentación. También indaga acerca de los síntomas y su duración. La revisión de la boca suele ser suficiente para localizar e identificar las lesiones. Sin embargo, en los casos de estomatitis herpética, conviene que te realicen algunas pruebas para confirmar la presencia del virus.
Tratamiento de las Aftas Bucales
Como la mayoría de los casos no revisten gravedad, el tratamiento de las aftas bucales tiende a ser únicamente sintomático. Este tipo de productos tienen un efecto protector, reparador, regenerador, analgésico y antiinflamatorio.
Por el momento, no existe una cura definitiva para la estomatitis aftosa; sin embargo, los pacientes pueden recurrir a diversos remedios sintomáticos.
No está demostrado que un tratamiento sea más eficaz que el resto. Es por este motivo por el que debe potenciarse la prevención de la aparición en personas predispuestas.
Algunos tratamientos comunes incluyen:
- Clorhexidina en colutorio o en gel: Disminuye incidencia, gravedad y duración del afta además de tener efecto analgésico y prevenir complicaciones por sobreinfección de la misma. Es el más utilizado.
- Antiinflamatorios como son los corticoides tópicos (triamcinolona, dexametasona): La aplicación de estos antiinflamatorios reduce el componente inflamatorio de las erosiones orales existentes, dando lugar a una mejora rápida y eficaz de la sintomatología.
- Otros: carbenoxolona tópico (no usar si está en tratamiento con corticoides de aplicación en la boca), bencidamida colutorio.
- Anestésicos locales: como la lidocaína, benzocaína o tetracaína.
- Ácido hialurónico.
- Antibiótico: como la tetraciclina en forma de solución extemporánea al 2.5% para la realización de enjuagues bucales pueden dar buenos resultados en los casos de estomatitis aftosas recurrentes y de úlceras bucales severas.
- De manera simultánea, se recomienda el consumo de bebidas frescas como agua, batidos o zumo de manzana.
Tipos de Estomatitis
Pero, antes de continuar hablando sobre la estomatitis, es importante saber que existen varios tipos, entre los que se encuentran la estomatitis aftosa, la estomatitis herpética y la estomatitis angular.
- Estomatitis aftosa: Se caracteriza por la presencia de úlceras blancas o amarillentas con un anillo externo rojo. Se manifiesta como pequeñas úlceras dolorosas de color blanquecino o amarillento rodeadas por un halo rojo. Suelen aparecer en el interior de los labios, mejillas, lengua o encías.
- Estomatitis herpética: Se caracteriza por la presencia de llagas llenas de líquido que se producen en o alrededor de los labios. Rara vez se forman en las encías o en el paladar. Causada por el virus del herpes simple (HSV-1), provoca ampollas dolorosas que pueden romperse y formar úlceras. La manera en que se forman estos herpes labiales es la siguiente: en principio sentirás hormigueo y picazón en el labio, luego sensibilidad y ardor, para posteriormente notar como el herpes aparece. Pasados unos días, la llaga comienza a cicatrizar y finalmente desaparece.
- Estomatitis angular: También conocida como queilitis angular es una condición que causa manchas rojas e inflamadas en las comisuras de la boca donde los labios se juntan y forman un ángulo. Se produce en las comisuras de los labios y se caracteriza por la aparición de grietas, enrojecimiento y molestias al abrir la boca. Es recurrente que las lesiones que aparecen cuando se sufre de boqueras en la comisura de la boca estén recubiertas de unas pseudomembranas de color amarillo o blanco. Al abrir la boca es posible que se sienta cierto dolor y también la sensación de tirantez. Dependiendo de la causa, entonces habrá una variedad diferente de tratamientos para eliminar las boqueras que podrán prescribirte. Además, puedes seguir los siguientes consejos para acelerar la curación de las boqueras como por ejemplo, evitar el roce con las lesiones evitando rascarse y utilizar cosméticos en la zona afectada.
¿Cuándo Consultar a un Profesional?
Generalmente, no es necesario acudir al médico por una afta bucal ocasional. Pero si presentas alguna llaga que no mejora en 10 días, dolor intenso o síntomas persistentes, es fundamental acudir a tu dentista de confianza. Si para un niño se dificulta la ingesta, el riesgo de deshidratación es alto.
Prevención
Es por este motivo por el que debe potenciarse la prevención de la aparición en personas predispuestas. Usar un cepillo de cerdas suaves, dentífrico sin irritantes y evitar productos abrasivos.
