¿Es malo comer y amamantar al mismo tiempo al bebé? Mitos y realidades sobre la lactancia materna

La lactancia materna es un tema rodeado de mitos y recomendaciones populares que, lejos de facilitar la labor a las madres recientes, les confunden y les llevan a tomar decisiones erróneas. A continuación, exploraremos algunos de los mitos más comunes y ofreceremos información valiosa para las madres lactantes.

Mitos comunes sobre la lactancia materna

Existen muchas creencias erróneas sobre la lactancia materna que pueden generar inseguridad en las madres. Desmintamos algunos de los mitos más extendidos:

  • “Mi leche no vale”. Falso. Como mamíferos que somos, estamos preparados para criar a nuestros hijos con nuestra leche.
  • “Mi leche es agua”. Falso.
  • “Se queda con hambre”. Falso. Si un bebé amamantado se queda con hambre, la solución no es darle leche artificial, sino "más" leche materna.
  • “Dar el pecho duele”. Falso. Si te duele dar el pecho lo más posible es que tu bebé no esté haciendo un agarre correcto.
  • “Dar el pecho engorda”. Falso.
  • “Hay que dar de mamar cada 3 horas”. Falso. Los horarios durante la lactancia la perjudican, pudiendo incluso conducir a su fracaso. La lactancia materna funciona a demanda, sin restricción en cuanto a la frecuencia y duración de las tomas: cada vez que el niño quiera y durante el tiempo que el niño quiera.
  • “Mama por vicio”. Falso. La lactancia materna no solo calma el hambre, también la sed.
  • “Te está usando de chupete”. Falso. El chupete es una burda imitación de plástico del pezón.
  • “No se puede dar de mamar estando embarazada”. Falso.
  • “No me ha subido la leche”. Falso. Desde el momento en que nace tu bebé, tu cuerpo está preparado para producir leche de calidad excelente y en cantidad suficiente para tu hijo.
  • “Un bebé tiene que beber agua”. Falso.
  • “Es obsceno”. Falso.
  • “No tengo pezón, no podré amamantar”. Falso. No es necesario que el pezón sobresalga para que el bebé mame, ya que se mama del pecho, no del pezón. Incluso sin pezón es posible amamantar con éxito.
  • “Mis pechos son muy pequeños, no producirán suficiente leche”. Falso.
  • “Dar biberón es más cómodo”. Falso. El pecho está listo siempre, a la temperatura adecuada y en la cantidad exacta que quiere tu hijo.
  • “Con el biberón duerme mejor”. Falso. La lactancia materna es lo mejor para el sueño del bebé y de sus padres. Si el patrón de sueño de los niños alimentados con leche artificial difiere del de los amamantados, no es una cuestión baladí. Los fabricantes de leche artificial deberían intentar producir una leche que no altere el patrón de sueño normal de los niños.
  • “Si le doy el biberón mi pareja participará en la crianza tanto como yo”. Falso. El padre puede participar en la crianza del bebé de múltiples formas, bañándole, vistiéndole, paseándole, acunándole, porteándole...
  • “Si empiezas a trabajar no puedes dar el pecho”. Falso. La separación temporal de madre-hijo cuando esta se incorpora al trabajo durante los primeros meses de vida del niño, entorpece la lactancia materna, pero no la imposibilita. Infórmate sobre la forma de continuar con la lactancia materna (concretamente con la lactancia materna exclusiva si se trata de un bebé de menos de seis meses) cuando te incorpores al trabajo.
  • “Si el bebé está enfermo, es mejor que no mame”. Falso.
  • “Va a seguir mamando hasta la mili”. Falso.
  • “Si la madre está pasando un mal momento emocional, es mejor que no dé de mamar”. Falso.
  • “Si fumas, mejor que no des el pecho”. Falso. Fumar no es bueno para nadie, tampoco para la madre que no amamanta.
  • “Amamantando no puedes tomar ningún medicamento”. Falso. La mayoría de fármacos son compatibles con la lactancia, y la mayoría de enfermedades maternas no contraindican la lactancia materna. Puedes encontrar información sobre compatibilidad de medicamentos y lactancia materna en la página creada por el Dr.

¿Qué debes y qué puedes comer durante la lactancia?

Normalmente, casi ninguna restricción es necesaria con respecto a tu dieta. Un organismo sano generalmente puede compensar las fluctuaciones a corto plazo en la ingesta de líquidos y nutrientes durante la lactancia. Tu matrona o médico puede recomendar suplementos de yodo adecuados durante la lactancia. Si estás preocupado por deficiencias de nutrientes no detectadas, un análisis de sangre adicional puede proporcionar tranquilidad.

Durante el período posparto y los primeros meses con un bebé, no es fácil organizar comidas regulares recién hechas. A veces puede suceder que no haya tiempo para cocinar entre amamantar, cambiar pañales y extasiarte con tu bebé. Pero es importante que como madre cuides bien de ti misma y de tus niveles de energía. Por supuesto, es más fácil si papá, abuelos o amigos traen comida preparada los primeros días.

Después del período posparto, cuando la vida con tu bebé se haya calmado un poco, podrías reorganizar tu rutina. Los siguientes consejos podrían ser útiles:

  • Establece un plan semanal con comidas saludables, refrigerios y platos favoritos planificados en cantidades suficientes.
  • Cocina porciones más grandes con antelación y guárdalas en la nevera o en el congelador, de modo que incluso en los días en que tu bebé esté inquieto, tengas rápidamente una sabrosa comida.
  • Ten fuentes de energía saludables en casa, especialmente arroz, patata, legumbres, pasta (integral) y frutas y verduras frescas. ¡Con estos siempre se puede crear rápidamente algo saludable!
  • Si prefieres sándwiches rápidos en lugar de cocinar: El pan integral contiene nutrientes adicionales.

Snacks saludables para madres lactantes

Los dulces y los aperitivos salados son, por supuesto, una verdadera tentación en caso de antojos repentinos. Esta opción de merienda requiere un poco más de preparación. Es práctico guardar los snacks justo al lado del lugar donde prefieres amamantar. Un vaso de zumo, agua o una taza de té es una muy buena adición a los aperitivos.

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¿Qué beber durante la lactancia?

La recomendación es bastante simple: beber lo suficiente, no demasiado y no demasiado poco. Tu orina es un buen indicador de si estás bebiendo lo suficiente. Debe ser clara y ligeramente amarillenta. Si es transparente, puedes estar bebiendo demasiado. Alguna taza de café con cafeína o té al día suele estar bien también. Algunos bebés reaccionan con una ligera inquietud a la cafeína en el café, el té negro o el té verde. Con respecto al alcohol, la recomendación es principalmente evitar todas las bebidas alcohólicas mientras se está amamantando. Por lo tanto, el vino espumoso o la cerveza - contrariamente a la creencia popular - no son beneficiosos para la producción de leche.

Bebidas adecuadas durante la lactancia:

  • Agua
  • Agua mineral que contiene calcio
  • Zumo (cantidades moderadas)
  • Leche

Comer y amamantar al mismo tiempo

Tómate el tiempo suficiente para comer. Pero por lo general es complicado: los bebés casi siempre quieren ser amamantados cuando su madre está comiendo. Con un poco de práctica, comer y amamantar al mismo tiempo funciona bastante bien. También disfruta de un capricho de vez en cuando. ¿Tal vez puedas pedir tu plato favorito a algún familiar como pequeño regalo?

Cómo apoyar a tu pareja durante la lactancia

Como padre, la mejor manera de apoyar a tu pareja es estar atento. ¿Tu pareja bebe y come lo suficiente y logra comer regularmente? Así es como puedes apoyarla en la lactancia:

  • Cocina una o dos porciones adicionales para que tu pareja siempre tenga una comida rápida a mano cuando tenga hambre.
  • Llena su botella de agua o tráele su té favorito tan pronto como el bebé se ponga al pecho.
  • Proporciónale sus snacks favoritos en trozos pequeños.
  • Mantén su comida caliente si prefiere ir a otro lugar para amamantar.
  • Corta trozos más grandes en trozos pequeños que se pueden comer con una mano.

Dieta variada y lactancia

¡Sí, si eso es lo que quieres y te gustan! Los bebés a veces tienen dolor de barriga o están inquietos. Esto se debe más al sistema digestivo aún inmaduro del bebé que a la dieta de la madre. Sin embargo, comer una dieta variada tiene efectos positivos para las mujeres lactantes:

  • Varios sabores pasan a la leche materna. La experiencia ha demostrado que a los bebés alimentados con leche materna les resulta más fácil aceptar nuevos alimentos cuando se les introducen los sólidos.
  • La leche materna siempre se produce fresca y está personalizada para las necesidades de tu bebé. La leche materna es rica en vitaminas, minerales, proteínas y azúcares, así como numerosas hormonas, factores de crecimiento, enzimas y células vivas. ¡Precisamente esta composición es óptima para el desarrollo de los bebés! El contenido de nutrientes y la concentración de ingredientes en la leche materna madura generalmente permanecen constantes.

Las fuentes adecuadas de ácidos grasos insaturados son:

  • Aceites vegetales de alta calidad
  • Frutos secos
  • Semillas
  • Pescado

Pérdida de peso durante la lactancia

La pérdida de peso severa no se recomienda durante la lactancia. El requerimiento diario de energía adicional mientras se amamanta exclusivamente es de 500 kcal por día en promedio. Si sin querer pierdes mucho peso muy rápidamente:

  • Registra tu recuento de alimentos y calorías durante un cierto período de tiempo. ¿Estás comiendo lo suficiente para sus necesidades de energía individuales? Para garantizar una producción estable de leche, tu ingesta no debe ser inferior a 1.500 kcal/día.
  • Come preferentemente comidas altas en calorías con una mezcla saludable de proteínas, carbohidratos multichainos y grasas.
  • Haz que un médico te revise la glándula tiroides y te haga un análisis de sangre.

Si comes una dieta sana, equilibrada y fresca, tu peso generalmente se reducirá automáticamente debido a la rutina diaria exigente con tu bebé recién nacido. Las dietas estrictas de reducción de peso deben evitarse, en cualquier caso. Sin embargo, no hay nada que hable en contra de un cambio general en la dieta, donde se centra en los componentes más saludables de tu menú.

Dieta vegetariana o vegana durante la lactancia

Con una dieta sana y equilibrada, no hay razón para no tener una dieta vegetariana durante la lactancia. A las mamás veganas se les recomienda complementar al menos la vitamina B12. De esta manera, puede prevenir una posible deficiencia en sí misma y, como consecuencia directa, en su hijo.

Lactancia en tándem: Amamantando a dos niños de diferentes edades

La lactancia en tándem se define como el amamantamiento de dos o más hijos o hijas de diferente edad. El equipo de Rodríguez (2023) investigó los motivos de esta decisión, entre los cuales estaban: “evitar desperdiciar el esfuerzo invertido”, “desear esa experiencia de vida” y “ejercer la libertad de decidir”.

Durante las primeras semanas del embarazo, se experimenta en muchas ocasiones dolor durante la toma, ya que los niveles elevados de estrógenos pueden favorecer esta sensación. Parece que a partir de la 16 semanas de gestación, un porcentaje importante de casos se va a notar que la producción de leche es menor. Este hecho, junto con un cambio del sabor de la leche debido al cambio de composición, puede hacer que el bebé que está siendo amamantado en ese momento pueda destetarse con más facilidad.

Una vez el embarazo ha finalizado, la lactogénesis sigue su camino habitual. Habitualmente, antes de las primeras 72 horas se desarrolla la lactogénesis II. En la mayoría de las ocasiones, los recién nacidos que sus hermanos siguen mamando, mantienen un peso estable durante los primeros días y lo aumentan de forma eficiente a partir de ese momento. El hecho de que haya una estimulación por parte del hermano o hermana mayor facilita el establecimiento de la producción láctea.

Cabe recordar la capacidad laxante que tiene el calostro, con lo que es probable que el hermano o hermana mayor realice deposiciones muy líquidas. Además, al establecerse la producción láctea es posible que disminuya la cantidad de alimentos sólidos ingeridos. Se ha demostrado que la composición de la leche estará adaptada al lactante más pequeño, así como la forma de producción de esta. Es probable que las llamadas crisis o baches de lactancia estén disminuidas en intensidad ya que el pecho está estimulado por partida doble.

De forma general, se suele recomendar durante los primeros días después del nacimiento que se ofrezca primero el pecho al recién nacido y después al mayor, hasta que la lactancia con el pequeño o pequeña esté bien establecida. La lactancia que se inicia en tándem tiene ciertas ventajas, como puede ser, antes que nada, la experiencia de la madre, la autoconfianza y la sensación de autoeficacia, todas ellas relacionadas con un aumento en el establecimiento de la lactancia materna.

Dificultades de la lactancia en tándem

A pesar de las muchas experiencias positivas, las madres que dan el pecho en tándem también pueden enfrentarse a diversas dificultades:

  • Dificultades de gestión del hijo o hija mayor: Un recién nacido hace mover todo el ecosistema familiar y, en ocasiones, puede ser complicada la gestión de la hija o hijo mayor que quiere mamar cuando ve que la pequeña/o también está mamando.
  • Prejuicios de familiares y profesionales: El tándem aún es una práctica poco conocida a nivel social y estigmatizada.
  • La agitación por amamantamiento es una situación en la que la madre siente rechazo hacia el lactante que está mamando en ese momento. Hay escasa evidencia sobre el tema, aún así, es una situación bastante habitual durante la gestación y también amamantando a lactantes mayores. Por este motivo es bastante frecuente en la lactancia en tándem. Se suele dirigir solamente hacia el hermano o hermana mayor. Esta situación puede provocar sentimientos contradictorios, a veces de alta complejidad, por parte de la madre. Siente rechazo hacia su hijo o hija mayor y esto le hace sentir mal. Poder verbalizarla sin sentirse juzgada es el primer paso para poderla abordar. En situaciones de cansancio o estrés suele ser más habitual.

Lactancia mixta

La lactancia mixta se da cuando el bebé se alimenta a la vez del pecho materno y del biberón con leche artificial. La lactancia mixta no suele ser la opción inicial elegida por la madre. Habitualmente, cuando el bebé nace, las madres prefieren la lactancia materna exclusiva.

En el primer caso, nos encontramos con bebés que necesitan algo más alimento que el producido por su madre. Aunque existe la posibilidad de conseguir que la madre genere mayor cantidad de leche materna, hasta que esta producción se adapta a las necesidades del niño, las familias pueden recurrir a la alimentación complementaria con biberón. En el segundo caso, incluimos todas las circunstancias de la familia que les conducen a una alimentación mixta: problemas laborales, cansancio de la madre, responsabilidades familiares, sociales, etc., bien porque la lactancia materna exclusiva no va a poder realizarse o porque los padres no desean llevarla a cabo.

Lo más frecuente es que se inicie cuando la madre comienza a trabajar, tras la baja maternal. Por último, existen parejas que optan por la lactancia mixta desde un inicio, porque los dos quieren implicarse en la alimentación del bebé, aunque no es lo más frecuente.

Recomendaciones para la lactancia mixta

En este caso, en los primeros días de vida del recién nacido es necesario el establecimiento de la lactancia materna. Para conseguirlo, el bebé tiene que realizar tomas al pecho de forma frecuente, para estimular la secreción de leche materna. Si al recién nacido le dan leche de fórmula en estos días, se quedará satisfecho y no querrá tomar pecho en varias horas, por lo que no inducirá la producción de leche de la madre. Como consecuencia, esta genera menos leche y cada vez que el bebé mama se queda más insatisfecho y precisa más leche artificial.

Problemas comunes en la lactancia mixta

  • El bebé prefiere un alimento u otro. Lo más probable es que un bebé alimentado con lactancia materna rechace el biberón, ya que la toma al pecho no solo le aporta alimento. Al mamar establece un vínculo afectivo con la madre, lleno de calor, miradas, caricias, etc. Pero cualquier persona puede dar el biberón. Es un proceso con menos contacto físico y, por lo tanto, trato afectivo, y en el que se succiona de una tetina de plástico o silicona y no directamente de la piel. Pero también puede ocurrir el hecho contrario: que un bebé que pruebe el biberón rechace el pecho. Suele suceder porque para el bebé succionar del biberón requiere menos esfuerzo y, por lo tanto, cuando se le ofrece el pecho lo rechaza. Ya conoce una forma más sencilla de alimentarse. Para evitarlo, existen tetinas especialmente diseñadas para que le cueste lo mismo succionar del biberón o del pecho materno.
  • La cantidad de leche materna no se ajusta al crecimiento del bebé. A medida que el bebé coge peso, necesita más alimento. Con la lactancia materna, de manera fisiológica, mama más cantidad y el organismo materno genera mayor cantidad de leche. En el caso de los niños alimentados con lactancia mixta, cuando las necesidades del niño aumentan con el tiempo, es más habitual o más sencillo aumentar la cantidad de leche artificial que se lo ofrece que esperar a que aumente la producción de leche materna.

Relactación: Volviendo a la lactancia materna exclusiva

Por último, debemos de hablar de la denominada relactación, que es el proceso mediante el cual, un bebé que se alimentaba con lactancia mixta pasa a alimentarse con lactancia materna exclusiva. Este proceso se consigue mediante la eliminación progresiva de las tomas o suplementos de leche artificial, favoreciendo que el bebé se enganche de forma más frecuente al pecho. Durante este periodo se debe tener especial cuidado en que las necesidades alimentarias del niño estén cubiertas y que no estemos creando una desnutrición. La relactación, o lactancia inducida, es el proceso mediante el que se recupera la producción de leche materna después de que haya disminuido o incluso desaparecido.

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Lactancia materna prolongada

La lactancia materna prolongada es la lactancia que se mantiene más allá del año de vida del bebé.

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