¿Es difícil quedarse embarazada dando el pecho? Estudios y consejos

Esta es una de las preguntas más frecuentes que se plantean en consulta. Durante el embarazo, las mujeres tenemos una pausa en nuestros ciclos de manera normal; de hecho, la falta de regla es uno de los primeros signos que nos hacen sospechar un posible embarazo. Sin embargo, cuando se produce el alumbramiento, los ciclos menstruales no reaparecen de manera inmediata, sino que la mujer tiene que pasar por el conocido periodo de vuelta a la fertilidad.

Además, la lactancia es otra condición especial que retrasa la activación de los ovarios y la restauración de la fertilidad. En este caso, el tiempo que tardará la mujer en recuperar su fertilidad tras el parto también dependerá de si opta por lactancia materna o lactancia artificial.

La lactancia materna se considera, comúnmente, el mejor anticonceptivo. Es muy difícil quedarse embarazada durante la lactancia, pero no es imposible. La idea de que la lactancia es uno de los mejores anticonceptivos no procede de la nada. Hay varios estudios concienzudos que la respaldan.

De los MITOS a la REALIDAD del POSTPARTO

¿Qué es el puerperio?

El periodo de tiempo que pasa desde el día después del parto hasta la primera menstruación de la mujer se conoce como puerperio o cuarentena y se divide en diferentes fases:

  • Puerperio inmediato: comprende el siguiente día al parto.
  • Puerperio mediato: es del segundo al décimo día después del parto.
  • Puerperio alejado: se extiende desde el décimo día hasta unos 40-45 días postparto.
  • Puerperio tardío: se puede alargar hasta los 6 meses, ya que dependerá del tipo de lactancia.

Durante estos días se produce la aparición de los loquios, unas secreciones vaginales ocasionadas por la herida que deja la placenta en el útero. Como es evidente, durante el embarazo se produce un periodo de inactividad de los ovarios. Durante este periodo, lo primero que experimenta una mujer son unas secreciones vaginales, llamadas loquios que se producen por causa de la herida que ha dejado la placenta en el útero.

Una vez transcurrida la cuarentena, la duración del puerperio depende de muchos factores. Entre ellos destacan el tipo de lactancia y del tiempo durante el que la mujer se encuentre amamantando a su bebé.

Si optas por amamantar a tu bebé inmediatamente, tus niveles de prolactina serán más altos. Si optas por lactancia completa exclusiva, los niveles de prolactina serán muy altos durante tanto tiempo como la mantengas.

Ovulación y lactancia materna

Las mujeres que deciden amamantar a sus bebés tardarán más en recuperar sus ciclos menstruales debido a la alta producción de la prolactina.

La prolactina es una hormona producida por la hipófisis que estimula la producción de leche materna. Además de su función, la prolactina es la responsable del bloqueo de las hormonas FSH y LH. Estas hormonas son las encargadas de estimular a los ovarios y desencadenar la ovulación.

Es por eso que, en la mayoría de los casos, la infertilidad posparto se mantiene durante el tiempo que dura la lactancia materna completa. La duración del puerperio en las mujeres que dan el pecho es difícil de determinar, ya que puede abarcar desde las 12 semanas tras el parto hasta los 2 años.

Algunos factores que influyen en esta recuperación de la fertilidad son los siguientes:

  • Si la lactancia es exclusiva o se alterna con biberón.
  • El número de tomas diarias.
  • Si hay tomas nocturnas.
  • La intensidad de la succión.

En general, el tiempo que tardan las mujeres que deciden dar lactancia al bebé en volver a ovular y tener ciclos menstruales es de unos 6-8 meses.

La hiperprolactinemia asociada a la lactancia materna induce una amenorrea que puede dificultar la gestación espontánea por anovulación. Sin embargo, la amenorrea varía mucho entre cada persona, pudiendo ser de pocos meses a más de dos años o mientras dure la lactancia (Diaz 1990).

Estimar cuándo se reanudará la ovulación espontánea es imposible, por lo que la lactancia no debe ser considerada un método anticonceptivo eficaz (Van der Wijden C, 2015). Si la ovulación reaparece, existen probabilidades de concebir, por eso hay mujeres embarazadas lactando que no han llegado a menstruar. De este modo, no es necesario dejar la lactancia en caso de desear una gestación.

Se debe tener en cuenta que el factor más determinante para conseguir una gestación evolutiva es la edad de la mujer. A mayor edad, más dificultades para concebir, mayormente con relación a un empeoramiento de la calidad ovocitaria asociada a aumento de las aneuploidías (alteraciones cromosómicas) en los embriones generados.

Hay muchas creencias sobre un posible efecto negativo de la lactancia materna en el nuevo embarazo. Sin embargo, muchas mujeres en todo el mundo gestan y dan el pecho simultáneamente o incluso deciden realizar una lactancia en tándem tras el nacimiento del bebé consecutivo.

Riesgo de aborto o parto prematuro: De los estudios que han comparado el riesgo de aborto o parto prematuro entre las mujeres gestantes que dan el pecho y las que no, ninguno de ellos ha encontrado diferencias significativas. Por lo tanto, no hay evidencias de que la lactancia materna pueda provocar un aborto o parto prematuro sobre la gestación en curso (López-Fernández et al; 2017).

Cantidad y composición de la leche: Los estudios muestran que solamente entre un 12 y un 34% de las mujeres que gestan mientras realizan lactancia materna continúan durante toda la gestación. La mayor parte de las veces la decisión de destetar es de la madre. Sin embargo, se ha demostrado una disminución en la producción de leche durante la gestación, debido a la elevada concentración de estrógenos y progesterona durante la misma.

Ovulación y lactancia artificial

Por otra parte, las mujeres que deciden no dar el pecho al bebé, tienen un mayor control hormonal. Por eso, las mujeres que optan por la lactancia artificial, volverán a ovular muy pronto. Normalmente, las ovulaciones se restablecen a las 4 y las 8 semanas en mujeres que recurren a la lactancia artificial.

Es muy importante tener en cuenta que la mujer podría volver a quedarse embarazada de nuevo durante este periodo de tiempo, ya que la ovulación puede ocurrir antes de la menstruación.

Por tanto, es recomendable utilizar protección en las relaciones sexuales del puerperio, tanto si la mujer da el pecho como si no, ya que la infertilidad provocada por la lactancia tampoco es total.

Síntomas de ovulación después del parto

Durante el puerperio, debido al bajo nivel de estrógenos en el cuerpo de la mujer, es habitual presentar un patrón básico de infertilidad. Este patrón está caracterizado por sequedad vulvar y/o un flujo vaginal sin cambios.

A medida que aumentan los estrógenos en los días previos a la ovulación, será posible notar como el cérvix produce un flujo más mucoso. Es habitual que el patrón básico de infertilidad se vea interrumpido por días intermitentes de flujo mucoso lubricante durante varias semanas.

Además, la mujer también puede notar como el cérvix adquiere una consistencia más blanda y una posición más elevada.

Otro posible indicador de que la mujer va a ovular puede ser la temperatura basal. De este modo, si la mujer se mide la temperatura diariamente, podrá predecir cuando ocurrirá la ovulación.

Estos signos que hemos comentado son los que permiten a la mujer anticiparse a la ovulación y, por ello, es importante observarlos correctamente durante el puerperio.

El método de la amenorrea de la lactancia o MELA proporciona hasta un 98% de protección frente al embarazo. Pasados los primeros seis meses de vida del bebé, el método pierde eficacia. Solo es un método anticonceptivo.

Si vas a aprovechar el método MELA, deberás prestar atención a algunos indicadores que te darán pistas de que estás volviendo a ovular. Secreción de flujo o moco cervical: La reducción en los niveles de estrógenos producidos por el periodo de infertilidad, suele tener como consecuencia una mayor sequedad vaginal.

¿Afecta de algún modo la lactancia a la fertilidad?

En el posparto la libido baja hasta cotas insospechadas en la mayoría de mujeres que amamantan. De hecho, ninguna hembra mamífera se pone en celo durante la lactancia; sus pretendientes lo perciben por el olor y ni se acercan. La causa más importante de esta situación es hormonal. De tener cifras astronómicas de estrógenos y progesterona segregadas por la placenta durante el embarazo, tras el alumbramiento nos quedamos a cero de esas hormonas. Así, la mujer que amamanta de manera exclusiva, durante los primeros 6 meses está hormonalmente en una situación parecida a la menopausia.

Mientras la madre se encuentre en amenorrea (sin sangrado), su probabilidad de embarazo será baja.

Preguntas frecuentes

¿Puedo quedar embarazada después del parto si no tengo la menstruación?

Es cierto que el amamantamiento es considerado el mejor anovulatorio debido al aumento en el nivel de prolactina. Sin embargo, a medida que se reduce la lactancia, el nivel de prolactina va volviendo a su estado habitual. Esto no es inmediato y, por ello, si no se desea el embarazo, se recomienda utilizar protección anticonceptiva.

Además, no debemos olvidar que, aunque es extraño, pueden haber periodos femeninos en los que hay ovulación pero no menstruación.

Por tanto, aun sin menstruación, sí existe posibilidad de embarazo tras el parto, aunque es baja.

¿Es habitual que las menstruaciones posparto sean irregulares?

Sí. Tras el parto, los niveles hormonales van poco a poco ajustándose y volviendo a la normalidad, es decir, al estado previo al embarazo.

Por tanto, puesto que el ciclo menstrual está regulado por hormonas, es habitual tener reglas irregulares después del parto.

¿Qué es el método de la amenorrea de la lactancia (MELA)?

El MELA es un método anticonceptivo natural basado en la ausencia de ovulación y menstruación como consecuencia de los elevados niveles de prolactina durante la lactancia materna.

Sin embargo, el método MELA solo es efectivo cuando el bebé se alimenta únicamente de leche materna. Además, es necesario cumplir con los siguientes criterios para que este anticonceptivo natural sea eficaz:

  • El bebé no tiene más de 84 días de vida.
  • El bebé mama durante al menos 100 minutos al día.
  • El bebé hace al menos 5 tomas al día.
  • El intervalo entre dos tomas debe ser inferior a 6 horas, tanto de día como de noche.

¿Puedo hacer un test de ovulación en la lactancia?

Sí, aunque el resultado del test de ovulación durante la lactancia seguramente sea negativo. Este tipo de pruebas se basan en la medición de la hormona LH, pero ésta se encuentra inhibida como consecuencia de la producción de prolactina.

¿Es posible un nuevo embarazo cuatro meses después de una cesárea?

Cuando el parto no es natural, sino que se produce mediante cesárea, los especialistas recomiendan esperar un tiempo para que la mamá se recupere por completo antes de intentar una nueva gestación. Este periodo de tiempo suele ser de unos 6 meses, ya que quedar embarazada de nuevo antes tras una cesárea podría conllevar mayor riesgo de complicaciones.

Sin embargo, esto no quiere decir que no sea posible el embarazo a los 4 meses de la cesárea.

Anticonceptivos durante la lactancia

La lactancia materna debe ser a demanda y exclusiva (el bebé no toma nada más que pecho, ni agua, ni infusiones, ni suplementos de leche artificial). El bebé debe realizar al menos 10 tomas cortas a lo largo de 24h, y mamar tanto de día como de noche. Los periodos de pausa no pueden ser de más de 6 horas de noche, ni más de tres horas de día. La madre debe seguir en amenorrea (sin menstruación). Recordemos que hasta 14 días antes de la primera regla no se ovula por primera vez y no hay posibilidad de embarazo.

Dispositivo Intrauterino: El DIU se coloca en la consulta ginecológica, preferiblemente no antes de que hayan transcurrido tres meses desde el parto, porque la matriz está todavía muy aumentada de tamaño y la posibilidad de expulsarlo es mayor.

Se basan en detectar la ovulación con el objetivo de mantener relaciones sexuales con penetración en los días no fértiles y abstenerse o practicar el sexo sin penetración en los días fértiles.

La ligadura de trompas y la vasectomía deben considerarse métodos definitivos sin posibilidad de vuelta atrás, pues intentar revertirlos tiene una posibilidad de éxito muy baja. La vasectomía se hace con anestesia local y no requiere ingreso.

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