El entrenamiento de fútbol para niños debe ser un proceso dinámico y adaptado a cada etapa de su desarrollo. Es primordial que, para conseguir una motivación alta, el jugador siempre tenga un objetivo o un porqué en cada ejercicio que realiza. Si la persona ve que el ejercicio que trabaja en un entrenamiento se produce en un enfrentamiento y, que ese ejercicio además le ha ayudado a ganar, su atracción será mayor.
La gran variedad de ejercicios en el fútbol nos permiten elaborar entrenamientos diferentes, dinámicos y adaptados a cada equipo y cada jugador. El mejor entrenamiento será aquel que nos permita sacarle un mayor rendimiento y lograr una mayor mejoría en nuestros jugadores.
El entrenamiento en cualquier edad debe ser dinámico, que permita participar a todos los jugadores y que incentive al futbolista a cumplir el objetivo. Un elemento que aporta mucho en cualquier ejercicio es añadir un componente de competitividad.
Para entrenar a niños pequeños, es importante seguir un enfoque divertido y progresivo. El fútbol sala es un deporte ideal para desarrollar habilidades motrices básicas en niños de entre 5 y 7 años, que es la categoría prebenjamín. Si eres entrenador, asegúrate de que cada sesión sea una experiencia positiva para los niños. 💡 ¿Listo para poner en práctica estos ejercicios? ¡Empieza hoy y verás cómo disfrutan aprendiendo fútbol sala!
Golpeo de balón para niños de 6-8 años
Ejercicios Técnicos y Tácticos
En categoría Alevín e Infantil (jugadores entre 10 y 13 años) se deben perfeccionar las bases tácticas que hemos introducido en la etapa anterior. A las funciones que tiene cada jugador en función de su posición, debemos trabajar la forma en la que deben relacionarse con el resto de compañeros con ejercicios en los que trabajemos desmarques, apoyos, coberturas, permutas… de la forma más básica posible.
El jugador ya es capaz de comprender y asimilar los conceptos que rodean al mundo del fútbol y por ello le deben de ser enseñados y se debe ayudar a que los comprenda sabiendo aplicarlos en un terreno de juego. Las ruedas de pase o los juegos de posición que hemos visto en etapas anteriores deben ser perfeccionados aumentando su dificultad.
Infantil es una categoría íntegramente de fútbol 11 por lo que los juegos de posición que enseñen al jugador a ocupar de forma racional el espacio dentro del terreno de juego. Simular situaciones de juego con ejercicios reducidos, realizar juegos de posición o partidos condicionados son ejemplos de tareas que podemos utilizar para mejorar los aspectos tácticos y de posicionamiento básico.
Ejemplos de Ejercicios:
- Dividimos grupos de tres jugadores en un espacio de doble área. Se realizarán ataques 1 vs 1, 2 vs 2 y 3 vs 3.
- Tenemos una doble figura técnica con 7 jugadores en cada una de ellas. La figura se divide en dos acciones diferentes, la primera consiste en un pase con cambio de zona y una búsqueda del alejado para volver a cambiar y jugar de cara.
- En el ejercicio dividiremos al equipo en dos grupos. En este ejercicio se darán una serie de directrices a la defensa para que tengan que tocar una pica y pierdan la orientación de la marca.
- Se divide a los jugadores en cuatro grupos que ocuparán diferentes postas. Tendremos a tres jugadores con funciones específicas. El primero hará un regate con tiro, dará una pared al segundo jugador y rematará el centro del tercero.
- Ejercicio de rondo en el que un equipo de 9 jugadores y un comodín se enfrentan a un equipo de 9 jugadores que se divide en tres grupos de tres jugadores que intentarán robar de forma alterna.
- Ejercicio para 18 jugadores divididos en tres equipos de 6 jugadores. Dos grupos se enfrentan y un tercero forma con 2 comodines interiores y 4 exteriores.
- Dividimos al equipo en dos rondas de 6 jugadores, 5 en posesión y uno robando, ambos rondos se situarán delante de una portería. Sí el jugador del medio roba el balón, tendrá que salir del rondo y definir en la portería.
En esta posesión situamos a 18 jugadores y 3 porteros. Utilizamos un espacio de doble área para enfrentar a dos equipos y utilizar al tercero de comodín.
En un espacio de doble área juegan dos equipos de nueve jugadores sumados a un comodín interior. Tenemos un espacio con dos zonas exteriores y una central de transición. Cada equipo mantiene la posesión en su zona obligando al equipo central salte a robar fuera de su zona.
Tenemos un rondo en el que dividimos a los jugadores en tres equipos de tres. Dos equipos mantienen la posesión por fuera mientras otro se encargará de robar.
Tenemos un rondo de 8 contra 2 con transición. El espacio a utilizar será un cuadrado de 8×8 metros con miniporterías. En este rondo de 5 contra 2 situamos a los jugadores en un espacio de 10×10 metros. Tendremos un equipo de cinco jugadores que realiza la posesión y que logrará puntuar si consiguen filtrar un pase entre los jugadores que roban o al dar ocho pases.
En este rondo situamos a los jugadores con la posesión rodeando la línea del círculo central. Un grupo hará la posesión mientras que los tres que estén dentro buscarán el robo.
Dividimos a los jugadores en equipos de seis y los colocamos en cuadrados de 8×8 metros. Dos jugadores de cada equipo tendrán que ir a robar al rondo de otro equipo durante un tiempo determinado.
En un espacio de doble área juegan dos equipos de cinco jugadores y un comodín interior. Ejercicio sencillo en el que un jugador hace una apertura a banda a un compañero.
Dividiremos al equipo en seis grupos de tres jugadores. El ejercicio consta de dos acciones diferenciadas, en primer lugar, tendremos un uno contra uno en las zonas exteriores. En este ejercicio contamos con tres equipos de seis jugadores divididos en dos grupos de tres. En un espacio de doble área, se realiza un uno contra uno a cada portería.
Tenemos una posesión el que dividimos un cuadrado en dos zonas en que juegan dos equipos de nueve jugadores, cuatro interiores y cuatro exteriores más un comodín interior.
En un espacio con una portería situamos a dos de equipos de tres jugadores que juegan una posesión interior, a un comodín interior y a tres comodines exteriores.
Tendremos un espacio cuadrado de 10×10 metros en el que ponemos por fuera a cuatro jugadores, uno en cada lado del cuadrado, que mantienen la posesión a dos toques. El lateral recibirá un cambio de orientación desde la amplitud.
En esta posesión tendremos a diez jugadores divididos en dos equipos de cuatro jugadores y a dos comodines interiores. En esta posesión tendremos 22 jugadores en une espacio dividido en 12 zonas en las que juegan dos equipos de 10 jugadores formando un 4-4-2.
En este ejercicio utilizaremos 21 jugadores en tres equipos de siete que se subdividen en dos grupos, uno de tres y otro de cuatro.
Podrán participar 7 jugadores por figura. Se necesitan 10 jugadores con un jugador de cada equipo por dentro y cuatro por fuera. En esta posesión dividimos el campo en cuatro zonas con una miniportería en cada una de ellas. Jugarán dos equipos de 9 más comodín.
En esta posesión tendremos a 21 jugadores divididos en tres equipos de 7. Dos equipo disputarán la posesión y un tercero actuará de comodín por fuera. En esta tarea dividimos al equipo en tres postas. En la primera habrá una pared con el punta y un balón al desmarque diagonal de extremo. En la segunda, el delantero hará un desmarque, el mediocentro dará balón al extremo para que este se lo filtre al delantero.
Preparación Física y Prevención de Lesiones
En esta etapa se pueden dar los primeros pasos en el entrenamiento físico y de fuerza pero priorizando aún las autocargas. Los jugadores deben utilizar como resistencia su propio peso o el de sus compañeros evitando pesas o elementos externos. Uno de los grandes saltos físicos llega en la categoría Cadete (jugadores entre 14 y 15 años).
En esta etapa la mayoría de los jugadores han alcanzado o se encuentran en plena pubertad con las ventajas e inconvenientes que eso conlleva. El desarrollo físico da un gran salto pudiendo introducir mayores cargas en los entrenamientos e incluso ampliar el número de sesiones semanales.
Los ejercicios de fuerza pueden comenzar a realizarse con pesos externos como mancuernas u otros artículos.
Tenemos un ejercicio que es ideal para el trabajo de fuerza de la semana. Un buen calentamiento centrado en los músculos que más se van a utilizar durante todo el entrenamiento será muy eficaz a la hora de prevenir lesiones en esas zonas musculares y articulaciones. El control de las cargas de trabajo (cantidad y duración de ejercicios y de los entrenamientos) también será clave en la prevención de lesiones.
Otro factor a tener en cuenta sería el tiempo de descanso tanto el que existe entre ejercicios como el que hay entre sesiones. Un exceso en el número de ejercicios o su duración sumado a un tiempo reducido de descanso provocará sobrecargas musculares lo que propiciará lesiones a nivel muscular.
En la prevención de lesiones articulares podemos actuar evitando o reduciendo aquellos ejercicios que generan impactos o golpes en las articulaciones. Un caso claro sería evitar ejercicios de salto sin tener un buen desarrollo muscular en el tren inferior, cada impacto en la caída que no puedan amortiguar la musculatura de las piernas, lo recibirán las articulaciones que forman los tobillos y las rodillas.
La prevención de lesiones adaptando las cargas debe ser otra de las prioridades del entrenador en la etapa Sénior. La prevención de lesiones en un entrenamiento debe ser la prioridad de cualquier técnico.
En este circuito físico colocamos a los jugadores divididos en cinco postas. Situamos al equipo por parejas para realizar un ejercicio de forma alternativa. En este circuito físico colocamos a los jugadores divididos en cinco postas. Situamos al equipo por parejas para realizar un ejercicio de forma alternativa.
Ejercicios Específicos para Porteros
En este ejercicio el portero realiza un equilibrio con técnica de blocaje. En este ejercicio de técnica individual para portero se realiza una tarea de equilibrio con blocajes para pasar a escaleras, coordinación y un blocaje aéreo.
Motivación y Aspectos Psicológicos
El componente mental es uno de los pilares sobre los que se construye cualquier deporte. Desde el primer momento se debe hacer ver al jugador que la derrota es un componente persistente y casi inevitable en el fútbol.
Partiendo de ese punto, cuando el equipo atraviesa una mala racha de resultados será más sencillo que los jugadores no se hundan psicológicamente. Recrear aquellas situaciones que se pueden ver en un encuentro real en las sesiones también ayuda a hacerlos más amenos.
Si a un Alevín había que darle una mayor importancia a la motivación que en categorías inferiores, en Infantil debemos focalizarnos aún más. Es muy habitual que el jugador no ponga todo su interés o pierda la atención en el entrenamiento ante ejercicios monótonos, repetitivos y con poca participación.
Desde el primer momento debemos darle al futbolista un motivo y un objetivo para completar la tarea. Si el jugador ve premiado su éxito o ve la posibilidad de superar a un contrario, su motivación irá en aumento. También debemos focalizar y darle importancia a la motivación durante los partidos. El entrenamiento debe tener enganchado al jugador en todo momento.
Si el jugador se siente partícipe y motivado para lograr un objetivo, el efecto del entrenamiento sobre él será mayor. ¿Cómo logramos ese efecto? Pues lo haremos con ejercicios que impliquen al jugador y le den una meta.
Según va creciendo, la necesidad de victoria del jugador va en aumento. Es muy importante que enseñemos al jugador a que debe primar el respeto a los valores y a las reglas del fútbol por encima de las victorias. El futbolista también tiene que ser consciente de que en el proceso que se vive en el fútbol base consiste en aprender y mejorar independientemente de cuál sea el resultado final.
Además de conocer las reglas del juego, el jugador debe saber respetarlas en todo momento. También se debe mostrar ese mismo respeto por el rival y por el árbitro tanto en la victoria como en la derrota.
Estructura del Entrenamiento en Diferentes Categorías
En la primera fase, Prebenjamín, buscaremos introducir principios técnicos básicos buscando entrenamientos lúdicos. En Benjamín se perfeccionan esos principios técnicos, se introducen algunos más avanzados y se empieza a hablar de táctica y de la ocupación del terreno de juego. Por último, en Alevín tenemos una categoría que mezcla el fútbol 7 y el fútbol 11.
En Infantil ya tenemos a jugadores con una base de fútbol 11, pero el margen de mejora suele ser amplio. Por último también hay diferencias en el apartado físico ya que aún estamos un escalón por debajo de Cadete. Se tiene que seguir trabajando la resistencia y la velocidad y podemos empezar a introducir los primeros ejercicios de fuerza.
En Cadete debemos enseñar todos los conceptos tácticos posibles y perfeccionar la base técnica de los jugadores. En Infantil se puede ver un salto tanto físico como mental de los chicos que condicionan nuestra forma de comenzar los entrenamientos. Los jugadores están entrando en la pubertad por lo que el desarrollo físico puede provocar lesiones que nosotros debemos evitar con un buen calentamiento.
Por ejemplo, si vamos a realizar una serie de ejercicios de fuerza, debemos poner más atención en estirar y preparar los músculos que intervendrán en ese ejercicio.
Entramos en la última fase de la formación en la que los jugadores pasan por la adolescencia hasta la madurez. Debemos ser cuidadosos a la hora de diseñar un plan de entrenamiento en función de si estamos en Cadete, Juvenil o en fútbol Profesional. En el primer caso debemos controlar las tareas físicas para que no entorpezcan sus desarrollo mientras que en Juvenil y Sénior la exigencia puede ser mucho más elevada.
En categoría Infantil (jugadores entre 12 y 13) ya hemos logrado que el jugadores supere el salto de fútbol 7 a fútbol 11 así que debemos centrarnos en seguir mejorando el plano físico, técnico y táctico.
El tiempo en esta categoría, como en cualquier otra, estará condicionado por la disponibilidad de campo que tengamos. El mínimo exigible de duración del entrenamiento será de una hora pudiendo ser alargado por nosotros convocando a los jugadores con tiempo de antelación respecto a la hora de inicio del entrenamiento.
En caso de tener más tiempo para entrenar, tampoco debemos sobrepasarnos de la hora y media de entrenamiento, cuando los ejercicios se prolongan demasiado en el tiempo, acaban perdiendo su eficacia. Si convocamos a los jugadores antes del entrenamiento, debemos aprovechar ese tiempo para realizar el feedback previamente comentado o para realizar el calentamiento.
En edad infantil sí podemos llegar a ver alguna lesión de tipo muscular, muchas de ellas provocadas por el propio crecimiento de los chicos. Este tipo de lesiones son difíciles de prevenir pero, una buena sesión de estiramientos musculares y articulares nos pueden ayudar a rebajar sus síntomas.
Ante la exigencia de la propia competición, el calentamiento debe ser una parte fundamental en cada entrenamiento y una gran herramienta que ayude a prevenir problemas físicos en el jugador.
Al igual que en categorías inferiores, un buen uso de botas, medias y espinilleras es un factor a tener en cuenta. El buen uso del calzado nos evitará desde problemas cutáneos como ampollas, hasta lesiones musculares por sobre carga.
Formación para Entrenadores
El primer paso para ser entrenador de fútbol será la obtención del Nivel I de entrenador que forma parte del primer ciclo formativo de Grado Medio de Técnico Deportivo en Fútbol. Para llegar a estas etapas deberás contar con el Nivel II o el III.
