Encías Blancas en Bebés: Causas, Tratamientos y Cuidados

Imagina despertarte una mañana y notar que tus encías rosadas han perdido su color, volviéndose pálidas, casi como papel. ¿Es algo temporal? ¿Un efecto de tu última pasta dental? ¿O podría ser una señal de que algo más está ocurriendo en tu cuerpo? Las encías son mucho más que un marco estético para tus dientes, son tejidos vivos, llenos de vasos sanguíneos y células defensivas, que actúan como guardianes de tu salud bucal. Su tono rosado es sinónimo de buen flujo sanguíneo y ausencia de inflamación. En el caso de los bebés, las encías blancas pueden ser motivo de preocupación para los padres.

En este artículo, exploraremos las causas detrás de este cambio de color en las encías de los bebés, desde las más simples hasta aquellas que requieren acción inmediata. Recuerda que las encías blancas no son un destino, sino una señal que invita a actuar. Ya sea por una infección pasajera o una condición crónica, la clave está en no ignorar el mensaje que tu boca te envía. No siempre hay motivo para alarmarse, a veces, las encías blancas son solo una reacción temporal a un irritante, pero otras veces, pueden ser la punta del iceberg de una condición más seria.

Unas encías saludables deben tener un color rosado y cualquier cambio en su pigmentación es motivo de alerta. Es fundamental identificar la causa para poder aplicar el tratamiento adecuado.

¿Por qué las encías se vuelven blancas?

El color blanco en las encías puede deberse a múltiples factores:

  • El "Algodoncillo" o muguet es una infección por hongos (normalmente Candida albicans) que forma placas blancas y cremosas en encías, lengua y mejillas.
  • Liquen plano oral: Una enfermedad autoinmune que causa manchas blancas en forma de encaje en encías y mucosas. Las manchas blancas en forma de red o encaje son su sello.
  • Anemia: La falta de hierro, vitamina B12 o ácido fólico reduce los glóbulos rojos, haciendo que las encías se vean pálidas o blanquecinas. Anemia, enfermedad que se caracteriza por la falta de hierro en el organismo. Por ello, cuando el flujo sanguíneo sufre de alguna carencia como la disminución de glóbulos rojos, puede derivar en en encías blancas.
  • Aunque menos frecuente, el cáncer oral puede manifestarse como una mancha blanca irregular, dura y que no desaparece.

El blanco no es una enfermedad, sino un síntoma. El color de las encías es la señal más evidente, pero no la única.

Manchas o puntos blancos en las encías

  • Aftas orales: Pequeñas úlceras redondeadas con centro blanco y borde rojo.
  • Gránulos de Fordyce: Glándulas sebáceas inofensivas que forman puntos blancos o amarillentos.

Causas Comunes de Encías Blancas en Bebés

Existen varias razones por las cuales un bebé puede presentar encías blancas.

  1. Nódulos de Bohn: Una de las patologías bucales más características y alarmantes en los bebés recién nacidos son los nódulos de Bohn, que se presentan como un punto blanco en la encía del bebé o tener el paladar blanco. Dichos nódulos aparecen en un 85% de los recién nacidos, así que son altamente habituales en ellos. Estas pápulas blanquecinas son debidas a que el epitelio se queda atrapado durante la formación del paladar. Dichos nódulos de Bohn en bebés aparecen principalmente durante los primeros 36 meses de vida.

    Los nódulos de Bohn (o quistes de Bohn) son tumores en las encías de los bebés. Suelen ser unos pequeños bultos blancos de consistencia firme, de uno o dos milímetros de diámetro, que se encuentran situados en la encía del maxilar y el paladar. Pueden presentarse en cantidades únicas o múltiples, en dependencia de la extensión de dichos nódulos. Su aspecto es muy similar al de los granos de arroz.

    Es importante diferenciar los nódulos de Bohn de las Perlas de Epstein. Tanto es así que a veces, erróneamente, se suele denominar perla de Bohn al paladar blanco del bebé. Las perlas de Epstein aparecen únicamente en la parte central del paladar, a diferencia de los nódulos de Bohn que aparecen, principalmente, en las encías y alrededores. Este debería ser el primer indicativo para diferenciar entre las perlas de Epstein y los nódulos de Bohn, su zona de aparición dentro de la cavidad bucal.

    La aparición de las perlas de Epstein y los nódulos de Bohn en la boca de los bebés es absolutamente inofensiva, no presenta factores de riesgo y se cura por sí sola. Tras unos pocos meses la queratina de los quistes se rompe y las lesiones desaparecen. Muchas veces se recomienda realizar un leve masaje digital y esperar a que antes de la salida de los dientes de leche estos quistes blanquecinos o amarillentos de la cavidad oral desaparezcan por sí solos. No obstante, si los quistes de Bohn o las perlas de Epstein no desaparecen con el tiempo sería el único caso en el que la intervención debería ser inmediata.

  2. Muguet (Candidiasis Oral): Si tu bebé parece molesto o incómodo mientras come, revisa su boca. Si tiene manchas blancas en la lengua o cualquier otra zona de la boca o la garganta, podría haber contraído una infección micótica común, denominada «muguet».

    El muguet es una infección micótica en la boca que puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad. No obstante, es especialmente común en los bebés, sobre todo en los menores de 6 meses. El hongo que causa el muguet es una especie de levadura, llamada «cándida», que puede vivir en cualquier parte del cuerpo, incluidos el tracto digestivo y la boca.

    Cuando el hongo prolifera en la boca del bebé, puede convertirse en muguet. Esta afección provoca la aparición de dolorosos parches en la boca de tu pequeño. Pueden ser bastante incómodos, sobre todo a la hora de comer.

    Si recetan antibióticos a tu bebé para combatir una infección, podría aumentar el riesgo de padecer muguet, ya que los antibióticos para infecciones generales también pueden matar algunas de esas «bacterias buenas». Esto implica que las defensas naturales del bebé contra la cándida son muy bajas, por lo que el hongo puede crecer sin control.

    CANDIDIASIS ORAL EN BEBÉS por la Dra. Sandy Padilla - Pediatra/Urgencióloga en #DASALUDTV

    Señales de que tu bebé tiene muguet:

    • Problemas para comer.
    • Manchas blancas que se parecen un poco al requesón y suelen aparecer en la lengua, los labios, las encías o el paladar.
    • Piel agrietada en las comisuras de la boca.
    • Dermatitis del pañal.
    • Síntomas en tu propio cuerpo (si estás dando el pecho).

    Si notas algún síntoma de muguet en el bebé o en ti misma, consulta a tu médico para que lo diagnostique. Podrá explicarte las opciones de tratamiento.

  3. Gingivitis Infantil: La gingivitis en niños es igual que la que afecta a adultos, la mayoría de los casos de gingivitis infantil suele ser leve. Prestar atención al color y grosor de las encías del niño: unas encías sanas son rosadas y no presentan inflamación.

    Es importante inculcar a los niños técnicas de cepillado dental, durante, al menos, dos minutos y tres veces al día.

  4. Otras Condiciones Médicas: En raras ocasiones, las encías blancas pueden ser síntoma de otras patologías que afectan las mucosas bucales pero de manera secundaria, pues el origen no se encuentra justamente en la cavidad bucodental. Algunas de ellas son:
    • Esofagitis
    • Psoriasis
    • Lupus Eritematoso
    • Ambas enfermedades autoinmunes y que suelen manifestarse en la piel de quienes la padecen.
Causa Descripción Tratamiento
Nódulos de Bohn Quistes benignos en las encías No requiere tratamiento, desaparecen solos
Muguet (Candidiasis oral) Infección por hongos Antifúngicos tópicos, higiene bucal
Gingivitis Inflamación de las encías Higiene bucal adecuada
Anemia Deficiencia de hierro Suplementos de hierro

¿Cómo Aliviar las Encías Inflamadas de Mi Bebé?

La dentición es un proceso que debemos dejar seguir su curso, aunque cause cierto malestar en nuestro hijo. Como padres no podemos hacer nada para evitar que les cause dolor, pero sí que podemos aliviar los síntomas que experimentan durante el proceso.

Desde Galván Kids, te dejamos 3 consejos que aliviarán el malestar provocado por la encía inflamada en el bebé:

  • Frotar suavemente las encías infamadas de nuestro bebé: ayudará a aliviar el dolor acusado por la erupción de los dientes de leche. Evita ejercer una fricción fuerte sobre las encías, ya que podría provocar el efecto contrario y aumentar el malestar de tu pequeño.
  • Aplicar frío en la zona ayuda a insensibilizarla. Se puede aplicar frío mediante la refrigeración de un anillo mordedor apropiado para la nevera o, si no tienes mordedores, puedes refrigerar una cucharilla de café y colocarla con cuidado en la encía del bebé. ¡Mucho cuidado con aplicar hielo u objetos extremadamente fríos sobre las encías! Esto puede llegar a perjudicar su inflamación.
  • Recomendamos evitar el uso de remedios caseros más agresivos o de medicamentos que no estén sujetos a prescripción médica. Si notas que tu bebé tiene dificultades para comer o dormir por la inflamación de las encías, lo mejor es acudir al odontopediatra.

Higiene Bucal en Bebés y Niños

Una higiene bucodental inadecuada en los primeros años de vida puede provocar la formación de placa bacteriana en la superficie dental y su mineralización en cálculo dental.

El cuidado dental en bebés y niños debería ser precoz. Las caries no solo afectan a la estética, sino que pueden llegar a afectar a la dentina o al nervio, llegando a comprometer su estabilidad e incluso provocar la pérdida del diente.

Enseña a tu hijo la técnica adecuada de cepillado y encárgate de que la interiorice para que utilice siempre la misma. No te olvides de la lengua. Encárgate de que el tiempo de cepillado es de, al menos, dos minutos. Para conseguir esto, un buen “truco” es el de reproducir una canción mientras el niño se cepilla los dientes.

Recomendaciones:

  • Observar si se produce sangrado al comer: uno de los ejemplos más característicos es el de la manzana.
  • Supervisa que el niño sigue tus instrucciones. O, mejor dicho, haz coincidir tu cepillado con el suyo.
  • Educa a tu hijo en la prevención.

Manchas en los Dientes de Bebés y Niños

Las manchas en los dientes de leche pueden deberse a causas internas o externas. El odontopediatra es el profesional que debe valorar el origen de las coloraciones y su tratamiento.

Las manchas en los dientes de bebés y niños pequeños pueden adquirir diferentes tonalidades. Desde la aparición de manchas blancas, hasta coloraciones amarillas, marrones, grisáceas y negras. Aunque se trata de casos poco frecuentes, también pueden observarse manchas verdes y de color rojo debido a ciertas patologías.

Causas de manchas en los dientes:

  • Traumatismos
  • Caries
  • Mala higiene bucodental
  • Fluorosis
  • Hipoplasia dental
  • Fármacos
  • Incompatibilidad sanguínea
  • Enfermedades sistémicas

¿Cuándo Consultar al Odontopediatra?

No hay que esperar a observar un cambio en la coloración de los dientes para acudir al odontopediatra. Ante un traumatismo o golpe fuerte en la boca, hay que valorar la gravedad de la lesión. El objetivo es la preservación del diente de leche, siempre que sea posible, y prevenir procesos infecciosos.

Aconsejamos visitar a un odontopediatra cuando el niño esté desarrollando su primera dentición.

Publicaciones populares: