Romário de Souza Faria, conocido simplemente como Romário, ha sido uno de los jugadores más destacados en la historia del fútbol. "O Baixinho" (el bajito), como se le apodaba cariñosamente, marcó una época como un goleador excepcional. Su talento era tan grande como su indisciplina, con la que convivió a lo largo de su carrera.
Nacimiento e inicios en el fútbol
Romario nació el 29 de enero de 1966 en Río de Janeiro. Romario da Souza Faria (Río de Janeiro, 1966) nació en uno de los barrios de las favelas de Río y creció junto a una pelota. Baixinho ('el bajito'), como se le conocía cariñosamente, se enroló con 15 años en las categorías inferiores del Vasco de Gama.
Inicios profesionales en Vasco de Gama
Nacido en Río de Janeiro (29-01-1966), Romário comenzó su carrera profesional en el Vasco de Gama (1985-1988). En febrero de 1985 debutó en el primer equipo y allí jugó hasta 1988. Con el equipo almirante logró 2 campeonatos cariocas (87,88) y se consolidó como uno de los mejores delanteros del Brasilerao. De hecho, Baixinho logró el trofeo de máximo goleador del campeonato brasileño en 1986 y 1987. Sus buenas actuaciones le valieron para debutar con la selección brasileña y representar a su país en las Olimpiadas de Seúl 88. Romario encontró el los JJ OO de Seúl '88, donde Brasil logró la medalla de plata, un escaparate perfecto para exhibirse ante el mundo entero.
Salto a Europa: PSV Eindhoven
Sus goles en los Juegos llamaron la atención del PSV Eindhoven, que fue su primera estación en el salto a Europa. El PSV Eindhoven consiguió entonces su fichaje y Romario dio el salto a Europa. Jugó en la escuadra holandesa hasta 1993. Durante esa etapa consiguió tres campeonatos nacionales, dos Copas y una Supercopa de los Países Bajos. En Holanda Romário explotó como jugador. Debutó como jugador profesional en el Vasco de Gama (1987-1988) y luego fue vendido al PSV Eindhoven holandés, con el que ganó 4 títulos de Liga consecutivos.
FC Barcelona: La época dorada
En 1993 cambió Eindhoven por Barcelona. Tras 5 años pasando frío en Holanda, Romário necesitaba un cambio de aires antes del Mundial. El FC Barcelona se interesó por el brasileño y pagó 400 millones de pesetas para ser la guinda que le faltaba al Dream Team. Aquella temporada será recordada por los goles del brasileño, que hizo un hat-trick en el Clásico frente al Real Madrid la noche del 5-0. El brasileño caló hondo en Can Barça a pesar de vestir los colores azulgranas sólo durante la temporada 93-94 y el principio de la siguiente. Se estrenó como azulgrana con un hat-trick ante la Real Sociedad. Fueron también víctimas de su capacidad de marcar de tres en tres: Osasuna, Atlético de Madrid en dos ocasiones, y el Real Madrid. Romario fue el protagonista de aquel 'clásico' histórico para los azulgranas en el que el Real Madrid del Benito Floro salió humillado del Camp Nou al caer 5-0. Recordado será aquel encuentro por la abultada goleada y porque en su primer gol Romario ejecutó un giro imposible de casi 180 grados que quebró la cintura al defensa madridista Alkorta, jugada que fue conocida como 'cola de vaca'. José María Minguella afirma en su libro Casi toda la verdad que Holanda se le quedó pequeña al carioca y el jugador, harto de pasar frío, quiso cambiar de aires. En el verano de 1993 fue fichado por el FC Barcelona, equipo con el cual ganó 1 Liga Española y resultó máximo anotador del campeonato.
El fichaje de Romário por el Barça
Cuenta Minguella que el fichaje del brasileño por el Barcelona estuvo cifrado en 500 millones de pesetas, aunque el club azulgrana no pagó ni una sola. El Barça no pasaba por una buena situación económica y Minguella, que se planteó el fichaje del brasileño como un reto personal, consiguió que el pago de su ficha se financiase con el dinero que obtuvieron por los derechos televisivos de varios partidos amistosos que disputó el Barça fuera de Cataluña. "Una gran operación que permitió al Barça obtener uno de los mejores goleadores del momento sin coste económico y sólo a cambio de disputar unos partidos" escribe Minguella.
Liga y Pichichi
El Barcelona ganó la liga en la última jornada y Romário fue Pichichi al llegar a la cifra de goles prometida. Esa campaña el brasileño firmó 30 goles y se convirtió en el máximo goleador del campeonato que tuvo como campeón al Barça. El equipo azulgrana también llegó a la final de la 'Champions', aunque recibió un correctivo severo en un partido al que llegaban como favoritos. Perdieron ante el Milán por un contundente 4-0.
romario's goal vs Real Madrid
Campeonato Mundial de 1994
Pero sus grandes temporadas en Europa no se veían plasmadas con la camiseta de la selección brasileña. En 1990 sufrió una lesión que le dejó 3 meses inactivo y que le hizo llegar en muy baja forma al Mundial de Italia. Ya en 1992, Romário tuvo un desencuentro con el seleccionador Carlos Alberto Parreira, por no contar con él para un partido amistoso. Parreira no volvió a llamar al delantero hasta un año después en un decisivo partido frente a Uruguay con la clasificación para el Mundial de Estados Unidos en juego. La lesión de Müller hizo que Parreira se comiese su orgullo y convocase a O Baixinho. Romário llegaba en el mejor momento de su carrera a la cita mundialista y no dudó en cargar con la responsabilidad de la selección brasileña. Antes de iniciar el Mundial llegó a manifestar que "Si no ganamos el Mundial, será exclusivamente por culpa mía". Como hizo en el Barça Romário cumplió con sus palabras, marcó 5 goles decisivos y ganó el Balón de Oro del campeonato además de levantar la Copa Mundial. Ese mismo año Romario se coronó como campeón con Brasil en el Mundial de Estados Unidos y fue elegido por la FIFA el mejor jugador del torneo. En 1994, el jugador ganó el mundial de fútbol con la selección brasileña. Fue la figura de la Selección de Brasil campeona del Mundial de 1994 y al año siguiente fue elegido mejor jugador del mundo por la FIFA.
Regreso a Brasil y paso por Valencia CF
El delantero parecía feliz en Barcelona pero después de la derrota en Atenas nada volvió a ser lo mismo. A la vuelta de las vacaciones el brasileño no apareció, regresando a los entrenamientos 23 días más tarde. Decidió entonces el delantero que esa hazaña merecía más días de vacaciones que los que le había permitido Cruyff y volvió más tarde a la Ciudad Condal. Cuando se le preguntó por el malestar del técnico azulgrana, dijo: "que diga lo que quiera; tiene una boca para decir lo que le parezca". Problemas con el entrenador holandés hicieron que en enero del 1995 regresara a Brasil para jugar en el Flamengo. Romário quería quedarse en su país y forzó su salida del Barça en forma de traspaso. "Después del Mundial vi que sería más feliz en Río de Janeiro. Solo cambié el de equipo para ser más feliz. Dejé el mejor equipo del mundo para jugar en el mayor de América Latina. No volví a Brasil para ganar más dinero. Quería estar cerca de mis hijos y de mis padres y eso pesó más". Regresa entonces a Brasil para jugar en el Flamengo, pero en 1996 vuelve a la Liga española, esta vez al Valencia. En 1995 volvió a Brasil, donde continuó triunfando, y luego vendido al Valencia CF, al comienzo de la temporada 1996-1997.
Valencia CF
En el Flamengo compartió delantera con su gran amigo Edmundo, aunque tras un año y medio sin títulos importantes decide regresar a España. El Valencia paga unos 600 millones de pesetas por Romário en la temporada 1996-1997, convirtiéndose en la gran estrella de un ambicioso proyecto. Pero allí coincide con Luis Aragonés, que le reclama más trabajo y menos samba. Las cámaras de televisión de la época grabaron en entrenamiento el desencuentro entre ambos en el ya mítico "Mírame usted a los ojitos". En ninguna de sus dos épocas en el conjunto 'ché', primero con Luis Aragonés en el banquillo y más tarde con Ranieri, llegó a triunfar. En la ciudad del Turia es más recordado por su afición a la noche valenciana, "si no salgo no marco" llegó a afirmar, que por sus goles. Romário pidió su cesión al Flamengo, donde acabaría la temporada. Después de medio curso en Brasil y ganar la Copa América con la selección, el jugador retornó con ilusión a Valencia en el verano de 1997. El brasileño realizó una pretemporada ilusionante pero se lesionó en un Trofeo Naranja justó antes del inicio de la temporada. El Valencia perdió los 3 primeros partidos y Valdano acabó siendo cesado tras introducir 5 extranjeros en el campo y dejar a su equipo con 10. Cuando Romário volvió de su lesión se encontró con los estrictos métodos de Claudio Ranieri. En su enésimo regreso a Brasil, Romário completa una gran campaña y marca 35 goles en 40 partidos.
Últimos años y el gol 1000
El Flamengo, el Vasco de Gama y el Fluminese en repetidas ocasiones y las aventuras árabe (Al-Saad qatarí), americana (Miami FC) y australiana (Adelaide United) fueron sus siguientes destinos. En sus últimos años de carrera, Romário buscaba igualar a Pelé y alcanzar el gol 1000 de su carrera deportiva. Esto ocurrió tras marcar un penalti con el Vasco el 20 de Mayo 2007. Fue una conmemoración más simbólica que oficial ya que se contabilizaron sus goles en partidos no oficiales y según las cuentas del propio jugador. Baixinho llegó a esa marca con 41 años, pero la FIFA no considera el record como tal porque sólo cuenta aquellos goles que fueron conseguidos en partidos oficiales.
Retiro y controversias
No se puede decir que Romário se esforzase por el ser el mejor pero lo cierto es que si era feliz, lo acababa siendo. En abril del pasado año el delantero brasileño decidió que había llegado el momento de su retirada. "Paré. Mi fase pasó. Oficialmente para mí ya fue suficiente" afirmó el día de su despedida.La polémica ha rodeado siempre a este depredador del área. Su agitada vida amorosa, su afición a la noche y las ausencias a los entrenamientos fueron siempre unas máximas en su vida. La última vez que el delantero vistió la camiseta de Brasil fue frente a Uruguay en las eliminatorias para el mundial de Corea-Japón, en el partido que Brasil perdió 1 a 0. El atacante organizó un partido para su despedida, que disputaron la Selección de Brasil y un combinado de veteranos de México. Luego fue a participar del fútbol de playa, en el Mundial de 2005 que se celebró en Rio de Janeiro. En 2005 fue condenado a indemnizar al ex futbolista Zico por "daños morales" al utilizar su imagen en las puertas de los servicios de un bar en Río de Janeiro. También tuvo que pagar el equivalente a 60 veces el salario mínimo en Brasil a un aficionado por darle una paliza . Y fue acusado de dopaje por habérsele encontrado una sustancia prohibida en un análisis después de un partido. Finalmente salió absuelto porque se trataba de unos medicamentos que el delantero tomaba para evitar la caída del cabello .
Carrera política
En el año 2009, colgó las botas en el América FC de Brasil, y después su trayectoria ha estado unida a la polémica. Romário estuvo en el centro mediático por no haber declarado sus ingresos. También ha sido sonado el salto a la política del exdeportista. Romário se convirtió en senador por Río de Janeiro con el Partido Socialista Brasileño. Lo cierto es que desde que el exdeportista brasileño se retiró del fútbol, Romário solo ha ocupado titulares de prensa cuando ha habido alguna polémica en su vida. El exjugador protagonizó portadas por su complicada vida amorosa y también por su afición a la noche. Asimismo, en 2009 fue condenado por no declarar los ingresos que recibió cuando jugaba en el Flamengo en el ejercicio de 1996. Romario entró en política en 2010, año en el que fue elegido diputado por el estado de Río de Janeiro. En 2014, Romário consiguió un escaño en el Senado en representación del estado de Río de Janeiro. En su carrera política el exfutbolista ha sido criticado por haber mostrado su apoyo a Bolsonaro en varias ocasiones. En una entrevista de hace unos meses Romário declaró que antes de Bolsonaro "el país estaba en la mierda" y aseguró que todo mejoró considerablemente con la presencia de Bolsonaro. "Conviví con Bolsonaro cuatro años y él es una persona muy seria. Tiene coraje y no tiene miedo a posicionarse. ¿Unas elecciones contra Lula?
Resumen de la carrera de Romário
Romário de Souza Faria, más conocido por Romário, es una de las leyendas del fútbol del siglo pasado. El brasileño de 56 años empezó su carrera en el Vasco de Gama en su ciudad natal, Río de Janeiro, con 19 años y a finales de los ochenta dio el salto a Europa. Su último encuentro con la selección brasileña fue en 2005 y el exfutbolista dio por finalizada su carrera deportiva en 2009 en el América FC. Ese mismo año, Romário pasó del campo a los despachos del América FC en el puesto de coordinador de fútbol. Romário ha decidido recientemente regresar al fútbol en los despachos del humilde América de Río . Romário se retiró del fútbol, pero es uno de los pocos futbolistas que ha logrado proclamarse máximo goleador en tres países diferentes: Brasil, Holanda y España.
| Club | País | Años |
|---|---|---|
| Vasco de Gama | Brasil | 1985-1988 |
| PSV Eindhoven | Países Bajos | 1988-1993 |
| FC Barcelona | España | 1993-1995 |
| Flamengo | Brasil | 1995-1996 |
| Valencia CF | España | 1996-1997 |
