En torno a los dos y tres años de edad llega una etapa importante en la vida de un niño, es el momento en el que deja de ser un bebé y se convierte en un niño lo suficientemente grande como para dejar atrás su cuna y comenzar a dormir en una cama. Conforme el bebé se va desarrollando, va adquiriendo nuevas capacidades como levantarse, andar o saltar…razones más que de sobra para que su curiosidad florezca y desee salir solo de la cuna para poder investigar libremente. En el momento en el que el bebé comienza a dar sus primeros pasos su agilidad se multiplica por dos.
Sin embargo, cuando el bebé está empezando a saltar de la cuna es normal que los padres se preocupen más. La seguridad del bebé es una de las cosas fundamentales para evitar accidentes, y es que el pequeño puede hacerse mucho daño al caer de la cuna o al recorrer la casa sin sus padres. Aparte de la comida, la ropa y el calzado, los padres deberían tomar en serio este tema para mantener al niño seguro en el hogar, incluso en su habitación.
Durante esta etapa descubrirá que por sí solo tiene capacidad para desplazarse o coger cosas que antes no podía, incluso averiguará que es posible salir de la cuna sin ayuda. Este desarrollo será el que marcará el momento de pasar de la cuna a la cama.
Pero, ¿cuándo pasar de la cuna a la cama? ¿Qué opciones hay? Que no cunda el pánico. Los expertos coinciden en que no hay una edad concreta a la que hacer la transición de la cuna a la cama. No es recomendable hacer el cambio antes de los 18 meses, puesto que las cunas aportan un factor de protección, evitando que tu bebé se salga de la cuna en mitad de la noche, ya sea mientras duerme o porque se despierta. Tampoco se recomienda sobrepasar los 3 años de edad durmiendo en la cuna.
Esto es porque los bebés crecen y el peso del bebé también, por lo que el espacio en el que pueden dormir se reduce, además de que el colchón empieza a perder su eficacia al tener que soportar un mayor peso. El sueño de tu bebé es muy importante así que conviene que el descanso sea idóneo.
En resumen, cuándo pasar de la cuna a la cama dependerá de cada niño, pero las edades habituales comprenden entre los 18 meses y los 3 años.
Sin embargo, antes de hacer este cambio recuerda que tu bebé es único y tiene su propio ritmo de desarrollo. Asegurarse de que tu bebé esté completamente libre de cualquier peligro es imprescindible.
Si tu hijo se sale de la cuna, baja el colchón lo que más puedas para que la baranda quede alta y evitar que pueda salirse solo. Asegúrate de que tu pequeño tenga una rutina de sueño consolidada.
La transición de la cuna a la cama debe vivirse como un cambio natural de crecimiento y un paso hacia la independencia.
Recuerda que la transición de la cuna a la cama es una época emocionante en el desarrollo de un niño, pero también puede ser un momento de preocupación para los padres.
Si el bebé duerme bien en la cuna, no precipitéis el cambio. Hacerlo demasiado pronto: si tu bebé no está madurativamente preparado, el cambio supondrá un trauma y un descontrol en el sueño y el descanso que afectará a toda la familia. Estaréis toda la noche levantándoos de la cama porque os llamará constantemente e incluso optaréis por, agotados, quedaros a dormir con él.
Muchas veces con la llegada de un hermano o hermana menor, algunas familias deciden pasar al hijo mayor a una cama, dejando la cuna para el nuevo bebé. Observa si tu bebé se mueve mucho y todavía se ve cómodo mientras duerme. Si es así, tal vez aún no es hora de pasarlo a una cama.
Señales de que es el Momento Adecuado
- Ha crecido y ya no cabe en la cuna: Si la cuna se le está quedando pequeña y empieza a afectar, no solo a su sueño sino a su capacidad para salir de ella, entonces no hay duda alguna: hay que cambiarla por una cama.
- Ya está aprendiendo a usar el orinal: Si tu bebé ya está en proceso de aprendizaje para usar el orinal entre sus hábitos de higiene infantil, conviene que tenga la posibilidad de levantarse para hacer sus necesidades en cualquier momento de la noche. Esto fomenta su independencia y le ayudará a deshacerse de los pañales más rápidamente.
- El mismo pide dormir en una cama de mayor: Si ve que otros niños (hermanos mayores, primos o amigos) ya no duermen en cuna, es probable que tu peque empiece a exigir hacer el cambio.
Consejos para los padres y cuidadores: cómo crear un lugar de sueño seguro para el bebé (AD)
Consejos Para Facilitar la Transición
A veces, los pequeños se resisten a cambiar la cuna por la cama. Esto es normal porque, al fin y al cabo, es una disrupción en la rutina a la que están acostumbrados.
- Llevarle su Dou Dou o muñeco de apego: Si tu bebé tiene una mantita de apego o un peluche que le hace sentir seguro y con el que suele dormir, llévalo a su nueva cama. Esto conseguirá que sienta mayor familiaridad con el nuevo entorno.
- Hacer una transición paulatina: En lugar de librarte de la cuna de la noche a la mañana, monta la cama al lado de la cuna e invítale a usar la cama para momentos concretos como echarse la siesta, leer cuentos contigo o incluso jugar.
- Pregúntale: Puedes explicarle por qué crees que ha llegado el momento de hacer el cambio y preguntarle qué opina al respecto.
- Hazle partícipe del proceso: Llévale contigo cuando vayas a hacer las compras de las sábanas y accesorios o incluso de la propia cama. Si puede dar su opinión y expresar lo que le gusta y le hace sentir cómodo, se sentirá mucho más inclinado a pasar de la cuna a la cama.
- Evita que pasar de la cuna a la cama no coincida con otro gran cambio: Si está a punto de llegar un nuevo hermano o va a haber un cambio de casa o la vuelta al cole, no es recomendable hacer al mismo tiempo el paso de la cuna a la cama. Serán demasiados cambios importantes para tu bebé y sentirá que sus rutinas se desestabilizan, minando su seguridad y su confianza.
- Emplea una cama Montessori: No es necesario pasar de una cuna a una cama de adultos de la noche a la mañana. De hecho, esto puede ser arriesgado (los bebés se pueden caer de la cama en mitad de la noche y hacerse daño).
Preparando la Nueva Cama Infantil
La cama infantil debe cubrir las necesidades del bebé. En el mercado actual existen miles de colchones y camas aptos para el descanso infantil, pero la cama idónea es aquella que se adapta al desarrollo del pequeño, al espacio de su habitación, y además que sea funcional.
En cualquier caso, a la hora de elegir cama para los niños, hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones para su seguridad:
- Evitar que la cama tenga esquinas que puedan dañar al niño si se golpea con ellas.
- Colocar una barandilla en los laterales de la cama hasta que el niño se acostumbre al espacio, para evitar caídas.
- Si la cama tiene cabecera, que sea sencilla.
- Evitar los barrotes muy espaciados en los que pudiera quedarse atrapado el niño.
- Comprobar que el colchón y la cama ajustan perfectamente para evitar huecos donde el pequeño pudiera meter una mano o un pie.
Evitar Caídas de la Cama Durante la Noche
Para abordar este problema común en la transición de la cuna a la cama se han desarrollado barreras de seguridad diseñadas específicamente para evitar caídas durante el sueño.
- Materiales de la barrera: Existen barreras de cama fabricadas en una amplia variedad de materiales, que van desde madera y metal hasta plástico y aluminio. La elección del material adecuado puede depender de preferencias personales, así como de la calidad y durabilidad del producto.
- Tipo de cama del niño: Es importante tener en cuenta el tipo de cama en la que dormirá el niño al seleccionar una barrera. Si la cama está tocando a una pared, puede ser suficiente con una barrera de un solo lado. Sin embargo, si la cama está ubicada en el centro de la habitación, pueden ser necesarias barreras en ambos lados.
- Las medidas de la cama condicionan las de las barreras: Las barreras de cama vienen en diferentes tamaños para adaptarse a diversas dimensiones de camas. Es crucial seleccionar una barrera que se ajuste correctamente al tamaño de la cama del niño y que proporcione una protección adecuada.
- Tipos de barrera: Hay dos tipos principales de barreras de cama: las fijas o móviles. Dentro de las móviles están las abatibles que se sujetan con correas o cintas de seguridad y las hay que se suben y bajan.
- Practicidad del producto: La practicidad del producto también es un factor importante a considerar. Algunas barreras de cama están diseñadas para que se puedan subir y bajar o ser portátiles, lo que las hace ideales para viajes y llevar de vacaciones.
¿Qué Hacer Si el Bebé Se Cae de la Cama?
Una de las dudas más frecuentes entre los papás y mamás primerizas es qué hacer cuando el bebé se cae de la cama. Lo mejor en estos casos es, en primer lugar, mantener la calma como figura paterna adulta y responsable. En el caso de que el peque esté sangrando mucho y por tiempo prolongado, pierda el conocimiento o tenga una conmoción que parezca grave en la cabecita deberás acudir al médico.
Sin embargo, ¡no te asustes! En Alondra, lo que más nos preocupa en el mundo es salvaguardar la seguridad e integridad de los más peques que disfrutarán de nuestras cunitas y muebles en casa.
Cunas de Colecho Convertibles
Las cunas de colecho de Alondra, al ser evolutivas y convertibles, disponen de varias posibilidades de conversión y se transforman en otros muebles. Por este motivo, una de las conversiones que incorporan las cunas de colecho de Alondra es la de camita infantil o sofá.
La cuna de colecho NEXO o NEXOR de 60x120 cm tiene 4 etapas de transformación, de modo que, solamente puede convertirse en cama. Estas conversiones se consiguen gracias a la barrera infantil WJB180-M77. Esta barrera de protección está especialmente diseñada para estas dos cunitas.
La barrera de protección de cama universal JBJ502 es compatible con las cunas convertibles de 70x140 cm de Alondra y con las camas juveniles, tanto de Alondra como las del resto del mercado. Lo mejor de las cunas convertibles de 70x140 cm de Alondra es que son muebles compactos que incorporan todo lo necesario para el bebé, de pequeño, y para cuando se haga más mayor. Por último, las camitas Montessori a ras de suelo de 70x140 cm y de 90x200 cm también tienen su propia barrera de protección para garantizar la seguridad de los más pequeños mientras duermen.
Pese a esto, como decíamos, las camitas tipi Montessori de Alondra tienen una barrera Safety Guard, que puedes adquirir de forma adicional, para evitar que el peque se salga de la cama de forma inesperada mientras duerme.
Estrategias para Fomentar el Sueño Independiente
- Que el bebé aprenda a dormir por sí mismo, adquiriendo habilidades que le hagan tranquilizarse solo, como el chupete, ciertas posturas, o dormir envuelto en un arrullo, ya que le dará seguridad y protección.
- Si vemos que no puede dormirse solo, se aconseja, esperar unos minutos antes de responder a las quejas del niño. Si llora, debemos consolarlo con caricias y frases cariñosas.
- Inculcarle rutinas es necesario para indicarle que es de noche y tiene que dormir.
Sabéis lo importantes que son las rutinas cuando hay bebés, y más las rutinas de sueño. Interiorizar el proceso, que los peques sepan en todo momento qué va a venir después.
Consejos Adicionales para la Transición
- No castigarles con: Vete a la cama... vete a tu habitación... que no interiorice el cuarto o la cama como un castigo.
- Llevadlo a elegir las sábanas, la colcha, la almohada... Que sea él el que elija cómo quiere su cama, sus cojines, los peluches... Así sentirá que efectivamente se está haciendo mayor y se cuenta con él para que tome decisiones.
- Proponedle que juegue a acostarlos en su cama de juguete para dormirlos. Incluso jugad con él y cantadle canciones para dormir, contadle cuentos a los muñecos, deseadle feliz noche y dulces sueños, decidles a los muñequitos hasta mañana y que pasen toda la noche a gustito en su camita...
Es importante que la camita sea baja, y pegar el colchón a la pared por uno de los lados. Por el otro poner barreras protectoras para evitar que se caigan. Al estar bajo el colchón el golpe no será desde mucha altura pero hay que evitarlos a toda costa... no es necesario que se caiga y los bebés se mueve muchísimo.
Poner puntos de luz tenue y suave por si se despierta que no se golpee ni sienta miedo.
No encendáis la luz de golpe, pero acercaos a calmarle. Tened mucha paciencia porque llorarán por las noches, es inevitable: por miedo, por terrores nocturnos, por pesadillas...
¿Qué Necesito Para la Cama Del Peque? ¿Cómo Arroparlo?
Además del rulo antigolpes que hemos visto antes, estos cojines que protegen el perímetro con el que podría golpearse vuestro peque, os aconsejaría un par de productos top que no podéis dejar de tener con vuestros peques a la hora de pasarlos de la cuna a la cama, elijáis la cama que elijáis:
- La funda antiescapes para el colchón, una funda de rizo anticalado que se pone en el colchón para evitar que las fugas de pipi calen en el colchón. Este protector anti escapes os salvará de muchas.
- El saco nórdico ajustable. No sabéis qué descubrimiento y qué inventazo. Un saco nórdico ajustable a modo de bajera, que hace que no se desarropen durante la noche, y que además permite estirar y hacer la cama de manera súper sencilla. Lo puedes poner con relleno en invierno o sin relleno en verano como colcha y así tener siempre recogida y vestida la camita del peque.
