En el mundo del deporte, algunos nombres resplandecen con una luz propia, trascendiendo las fronteras del juego para convertirse en iconos culturales. Uno de esos nombres ineludibles en la historia del fútbol es Diego Armando Maradona. Este futbolista argentino no fue simplemente un prodigio en el campo de juego; fue una fuerza de la naturaleza que dejó una marca imborrable en el deporte rey y en la memoria colectiva de millones de personas en todo el mundo.
El niño de Villa Fiorito: los inicios de una leyenda
Diego Armando Maradona nació el 30 de octubre de 1960, en Villa Fiorito, un humilde barrio de las afueras de Buenos Aires, Argentina. Aunque nació en Lanús, se crio en Villa Fiorito, donde le empezaron a apodar el Pelusa. Desde muy pequeño su vida estuvo unida a un balón. Nunca fue un buen estudiante, prefería pasar horas haciendo malabares con el balón. Desde temprana edad, Maradona demostró un talento innato para el fútbol.
Su ascenso meteórico a la fama comenzó cuando, a los 15 años, debutó en la Primera División argentina con el club Argentinos Juniors. Durante los años siguientes, Maradona fue el máximo goleador de su equipo. Su impacto fue instantáneo, anunciando la llegada de un prodigio que cambiaría el curso del fútbol mundial.
En 1981, ya más consolidado como un gran jugador, firmó por Boca Juniors. De ahí pasó a Boca Juniors donde se convirtió en un auténtico ídolo de la "12", y ganó su único título en el fútbol argentino, el Torneo Metropolitano 1981.
La máxima aspiración de los futbolistas sudamericanos era dar el salto al viejo continente y recalar en un club potente. Muchos fueron los equipos que se fijaron en las diabluras de Maradona sobre el césped, pero fue el F.C. Barcelona el que se hizo con él en 1982. Su fichaje costó 1.200 millones de pesetas, una gran cantidad de dinero para esa época. En el equipo blaugrana solo estuvo dos años, donde ganó la Copa de la Liga, Supercopa de España y Copa del Rey.
Las lesiones y una hepatitis le hicieron cambiar de club, siendo fichado por el Nápoles en 1984. Después del equipo italiano volvió a España, para jugar una temporada con el Sevilla, club con el que terminó su andadura europea.
Con Argentina jugó cuatro mundiales conquistando el subcampeonato de Italia 1990 y el campeonato de México 1986. En 2008 volvió a la selección argentina, esta vez como entrenador.
La Mano de Dios y el Gol del Siglo: el Mundial de 1986 en México
Maradona alcanzó la cima de su carrera durante la Copa Mundial de la FIFA de 1986, celebrada en México. Fue en ese torneo donde protagonizó dos de los momentos más icónicos en la historia del fútbol.
El primero ocurrió en un enfrentamiento de cuartos de final contra Inglaterra, donde Maradona marcó un gol que sería bautizado como «La Mano de Dios». Fue un acto de astucia y habilidad que quedó grabado en la memoria de los aficionados, simbolizando la capacidad de Maradona para desafiar las convenciones y triunfar en situaciones aparentemente imposibles.
El segundo momento culminante de ese torneo fue el famoso «Gol del Siglo» en el mismo partido contra Inglaterra. Maradona recorrió casi 60 metros del campo de juego, superando a cinco jugadores ingleses con una destreza y velocidad asombrosas, antes de anotar el gol. Este logro no solo consolidó la victoria de Argentina en ese partido, sino que también encapsuló la genialidad única de Maradona como jugador.
LOS 10 MEJORES GOLES DE MARADONA
La vida fuera del campo: luces y sombras
Sin embargo, la vida de Maradona no estuvo exenta de controversias y desafíos. Su lucha contra las adicciones y los altibajos personales añadieron capas complejas a su legado. En 1991, mientras militaba en el Nápoles dio su primer positivo en cocaína por el que fue sancionado durante tres meses. Lejos de escarmentar volvió a dar positivo en otro control por el que estuvo sancionado 15 meses.
Se casó con Claudia Villafañe con la que tuvo dos hijas, Dalma y Giannina. Tras su divorcio aparecieron dos hijos más, extramatrimoniales.
A pesar de sus imperfecciones, Maradona sigue siendo una figura querida y respetada, ya que su humanidad y sus errores lo conectan con la experiencia común de la vida.
El impacto cultural y el legado duradero de Diego Maradona
El impacto de Maradona va más allá de los logros en el terreno de juego. Su influencia se extiende a la cultura popular, el arte y la sociedad. Artistas, cineastas y escritores han encontrado inspiración en la vida y la carrera de Maradona, creando obras que capturan la esencia de este ícono del deporte.
Pero su trayectoria, desde que nació en Villa Fiorito, un 30 de octubre de 1960, es historia viva del fútbol, tal y como se ha podido plasmar en la cultura popular. Son varias las canciones que se han escrito sobre la figura del Pibe de Oro: "La Mano de Dios" de Rodrigo Bueno, "Maradona" de Andrés Calamaro, "Santa Maradona" de La Mano Negra, "La vida tómbola" de Manu Chao o "Maradó" de Los Piojos.
También han tenido éxito la serie en Amazon, "Maradona, sueño bendito", los documentales "Maradona by Kusturica" o "Diego Maradona" de Asif Kapadia y la película "Maradona, la mano di dio", de Manuel Vidal, César Vidal y Manuel Ríos San Martín. Y aunque no apareciera en la película, Paolo Sorrentino le homenajeó con una película autobiográfica "È stata la mano di Dio".
Por no hablar de la existencia de la iglesia maradoniana, una religión de seguidores del pelusa, fundada en 1998 en Rosario y que tiene más de medio millón de fieles.
Libros sobre Maradona
- «Yo Soy el Diego«, la autobiografía de Maradona, es un testimonio personal que ofrece una visión única de su vida, sus éxitos y sus luchas.
- «Maradona: el pibe, el rebelde, el dios» de Guillem Balagué ofrece una mirada retrospectiva a la fascinación y compleja personalidad de Diego Maradona.
- «Maradona, un mito plebeyo» es un libro escrito por varios autores que explora el legado que el gran Diego Maradona dejó en el pueblo argentino.
- «Fenomenología de Maradona» incluye textos de Fernando Signorini y una entrevista al árbitro tunecino que (no) vio la mano de Dios. Explora el significado de la apoteosis profana de Diego Armando Maradona, elevado por las masas a la categoría de Dios.
- «Maradona. Erase una vez en Europa» abarca las aventuras europeas del astro argentino Diego Armando Maradona. Barcelona, Nápoles y Sevilla fueron testigos de momentos de genio futbolístico, polémicas, intrigas y emociones.
Nápoles
Para entender la repercusión del '10' es necesario viajar a Nápoles. La capital campana es un museo al aire libre del Diego, como se puede observar en los murales en Quartieri Spagnoli, en Via Emanuele de Deo, 60, en un homaneje que ha aumentado considerablemente desde su fallecimiento y que se ha convertido en un centro de peregrinación para todos los maradonianos del mundo. En el centro de la ciudad partenopea, se ubica el Bar Nilo donde hay un mechón de pelo de Maradona.
Y es que Nápoles representa todo en la trayectoria de Barrilete Cósmico a nivel de clubes. Su llegada al sur de Italia supuso una auténtica revolución desde el día de su presentación y desafío al norte industrializado. Con su liderazgo, los azzurri ganaron dos Scudetti, los primeros de su historia (1986-1987 y 1989-1990), una Copa de la UEFA (1988-1989), una Coppa Italia (1986-1987) y una Supercoppa (1990).
| Título | Año |
|---|---|
| Scudetto | 1986-1987 |
| Scudetto | 1989-1990 |
| Copa de la UEFA | 1988-1989 |
| Coppa Italia | 1986-1987 |
| Supercoppa | 1990 |
Su paso por España
A España llegó en 1982 para fichar por el Barcelona justo después del Mundial. En la Ciudad Condal estuvo dos años en los que no pudo triunfar. Su paso se recuerda por la lesión que sufrió tras la entrada de Andoni Goicoechea en un Athletic-Barça de Liga en la temporada 1983-1984 y por la trifulca tras la final de Copa del Rey perdida por los culés ante los bilbaínos en el Bernabéu al término de esa campaña. Con el Barcelona ganó una Copa del Rey, una Copa de la Liga y una Supercopa de España.
Del Barça se fue al Nápoles donde estuvo seis años y, después de ser sancionado 15 meses por dopaje, fichó por el Sevilla, que le entrenaba Bilardo, donde estuvo la temporada 1992-1993. Regresó a Argentina para jugar en Newell´s la campaña 93-94 y se retiró en Boca, donde La Bombonera le rinde total devoción. Estuvo con los xeneizes en el ejercicio 95-96, se retiró temporalmente del fútbol y volvió para jugar seis partidos más en 1997.
La albiceleste
Pero, sin duda alguna, la figura de Maradona ha pasado a la historia del fútbol por sus éxitos con Argentina. Después de la decepción de no ser convocado por Menotti para el Mundial de Argentina 1978, disputó su primera gran cita en España 1982, que supuso un auténtico fiasco para la albiceleste, ya que cayó eliminada en la segunda fase, en un grupo con Italia y Brasil.
Después, llegaría su gran eclosión en México 1986, con el partido más famoso de todos los tiempos ante Inglaterra y la épica narración de Víctor Hugo Morales de su gol a Inglaterra, y la conquista del cetro Mundial. Maradona hizo cinco tantos en aquel campeonato, entre ellos los dos que eliminaron a Bélgica en semifinales, y se convirtió en la principal referencia del fútbol.
En Italia 1990, Argentina completó un gran Mundial, pero acabó siendo subcampeona, tras caer ante Alemania en la final con un gol de penalti de Andreas Brehme. Icónica es también la imagen del Diego en dicha final insultando a los que pitaban el himno argentino.
Maradona también participó en Estados Unidos 1994. En la goleada de Argentina ante Grecia (4-0) hizo su último tanto como internacional. Recordada por todos es su celebración gritando desaforadamente a la cámara. La cita norteamericana no terminó bien para el '10' ya que dio positivo por efedrina en un control antidopaje tras el partido ante Nigeria y fue expulsado del torneo. La imagen de la enfermera Sue Ellen Carpenter acompañándole tras el pitido final dio la vuelta al mundo.
Y es que su adicción a las drogas, así como otros asuntos turbios relacionados con su vida personal (denuncias de violencia de género, demandas por paternidad y problemas con el fisco) ensuciaron una carrera extraordinaria.
Entrenador
Maradona también probó suerte como entrenador. De hecho, dirigió a la albiceleste en el Mundial de Sudáfrica 2010, donde Argentina cayó en cuartos de final ante Alemania (0-4). Asimismo, fue director técnico de Maypú, Racing de Avellaneda, Al Wasl y Al Fujairah en Emiratos Árabes, Dorados de Sinaloa en México y Gimnasia y Esgrima de La Plata de nuevo en Argentina.
Diego Armando Maradona, desgraciadamente, falleció antes de tiempo, el 25 de noviembre de 2020 con tan sólo 60 años, en Dique Luján, debido a una descompensación cardíaca que le generó un edema en un pulmón.
