A sus 56 años, Mar Flores ha decidido abrir su álbum más íntimo: el de sus recuerdos. El próximo 10 de septiembre verá la luz Mar en calma, el libro en el que la exmodelo comparte su trayectoria con la promesa de no dejar nada en el tintero. Con una portada sobria en blanco y negro y un título cargado de simbolismo, la madrileña se presenta serena y dispuesta a contar su verdad.
Mar Flores se ha convertido en una de las protagonistas indiscutibles de la semana. Este miércoles, 10 de septiembre, ha visto la luz su autobiografía, ‘Mar en calma’, con la que promete contar al público la verdad sobre algunos sucesos de su vida de los que otros han hablado en su nombre. En este libro, la modelo hace un recorrido por los momentos más dolorosos e importantes que han marcado su camino, especialmente durante los años 90, cuando fue el personaje clave de la crónica social de nuestro país.
En este libro, Mar Flores pone en orden su propia historia, contada por fin por ella misma. Mar Flores nunca imaginó que podría contar su vida, con sus luces y sus sombras, públicamente. Lo ha hecho de una manera original.
Este 9 de septiembre, un día antes de su lanzamiento en el mercado, la modelo reunió en la terraza de una suite con vistas a la Gran Vía madrileña a los periodistas que nos dedicamos a la información social. No era el momento para los redactores de cultura, ni para hacer una valoración ni crítica intelectual de 'Mar Flores. Mar en calma', título de su autobiografía editada por La Esfera de los Libros y que sale hoy a la venta, la cual nos entregó en mano.
Una vez leída -en primicia-, podemos asegurar que cuenta en primera persona los momentos más felices de su vida y también los más oscuros, donde habitan algunos desamores. Entre ellos, un primer divorcio complicado y duro con el padre de su primer hijo, Carlo Constanzia. Tras él, llegarían otros hombres de los que se enamoraría, pero sin un proyecto de futuro común.
De todos ellos habló en la presentación original. No quiso cargar contra algunos de los que le hicieron mucho daño, como son los hermanos Matamoros o Alessandro Lequio; con el que quizá tuvo ese amor loco de difícil continuidad.
Dentro del mencionado relato, Fernández Tapias sale revalorizado, igual que Javier Merino, que siempre fue en su vida el sosiego, además de padre de sus cuatro hijos pequeños. Cayetano Martínez de Irujo no.
“Espero que cada página os acerque un poco más a mí y a todo lo que me ha traído hasta aquí”, confesaba al anunciar la publicación en redes sociales.
Hay nombres que cuando se pronuncian provocan una reacción en todo el mundo, sea positiva o negativa. Son los nombres de aquellas personas que son muy conocidas, sean a nivel global o nacional, y de las que todos y todas tenemos una opinión, sea justa o injusta. Uno de esos nombres es el de Mar Flores.
Todo el mundo conoce a Mar Flores en España. Quizá a la gente más joven no le suene tanto, pero como es madre de Carlo Costanzia, y sobre todo suegra de Alejandra Rubio, hija de Terelu Campos, y tía de Laura Matamoros, eso le hace enganchar un poco a la generación que no recuerda su turbulenta vida en los años 90 del siglo XX.
¿Qué pasó con...? #015 Mar Flores | DOCUMENTAL TV EN CADA MOMENTO
Infancia y Juventud
Mar Flores (Madrid, 1969) nació en el seno de una familia de clase media en la España de finales de los sesenta. Su excepcional altura y belleza pronto la hicieron destacar y, de forma casi casual, ganó un concurso de la revista ELLE, cuyo premio era un viaje a París.
Mar, cuyo nombre completo es María del Mar Flores Caballero, nació en Madrid el 11 de junio de 1969 y se crio en el barrio de Usera. "Con catorce años no era el patito feo, sino el más horroroso. Medía 1,82, era la más delgada de la clase y sin desarrollar. No tenía amistades y me sentía excluida y acomplejada" confesó la modelo a la revista ¡HOLA!.
Por este motivo, Mar no se planteó ser modelo y comenzó a estudiar psicología por la UNED, tal vez para entender las complejidades del ser humano. Pero su agitada vida profesional, y personal, le impidieron finalizar sus estudios.
Que Mar Flores haya contado cosas de cómo era su infancia o la vida con sus padres y sus hermanos en Madrid, donde su vida era gris, puede tener relevancia o interés para conocer los orígenes de la modelo, pero nada como lo que viene después, ya como adulta, y sobre todo en los años 90, cuando vivió las historias de amor que tan mediáticas fueron y que tanto sufrimiento le causaron.
Inicios en el Modelaje
Allí arrancó su carrera como modelo y empezó a compartir trabajos con modelos internacionales de la talla de Cindy Crawford, Elle Macpherson, Linda Evangelista o Helena Christensen. Ha pisado las pasarelas más prestigiosas del mundo Milán, Roma, París, Nueva York, Tokio , y desfilado para diseñadores de la talla de Versace, Dior, Chanel, Valentino o Saint Laurent.
Fotografiada por los mejores del momento, como Mario Testino, Peter Lindbergh y Javier Vallhonrat, ha recibido multitud de premios.
Fue paseando un día con una amiga por la calle cuando una persona se acercó a ellas y les dijo: "Presentaos a este concurso, estamos buscando el rostro de los noventa, estamos buscando chicas guapas…" El premio era un viaje a París y una recompensa económica y Mar decidió probar suerte. El resultado fue ser nombrada Rostro de los Noventa, en 1989, por la revista Elle, Mar Flores comenzaría entonces su imparable carrera como modelo y además de desfilar en la pasarela Cibeles y Gaudí traspasa nuestras fronteras desfila en Milán llevando el nombre de grandes marcas como Giorgio Armani, Cacharel o Montblanc.
Si hablamos de Mar Flores, no podemos dejar de recordar a las mujeres españolas de los noventa que lucían cuerpazos y posaban a la cámara ‘sin filtros’. Y es que en aquella época no existían tantos 'trucos'. Como afirma la modelo "la foto no daba margen a error".
De las Pasarelas a la Televisión y el Cine
De vuelta a Madrid, trabajó como presentadora y actriz en películas y series de éxito. Tras unos años apartada del foco mediático y dedicada a su familia, regresó reinventada y adaptada a los nuevos tiempos como una de las influencers más mediáticas y seguidas entre las mujeres de más de cincuenta años.
En 1991 fue redescubierta por el incombustible Giorgio Aresu, quien le abrió las puertas de millones de hogares de España a través de los programas de Telecinco Vip noche y Vip corazón. Su rostro comenzó a ser conocido y su vida sentimental aireada a los cuatro vientos.
En 1997, nada menos que Juan Antonio Bardem le da un papel protagonista en la película Resultado final, que pasó sin pena ni gloria por la gran pantalla. Ella ve en el cine una vocación que sabe requiere mucho trabajo y suerte. Ésta vuelve a llamar a su puerta cuando otro grande de nuestro cine, Mario Camus, le propone rodar El Coyote.
Vida Amorosa
Entre rodaje y rodaje, programa de televisión y promociones, la bella Mar Flores tiene que lidiar con el precio de la fama, las acusaciones cruzadas, entre ella y sus ex, así como con su vida amorosa, en donde figuran personajes tan conocidos como Bertín Osborne, Alessandro Lecquio, Fernando Fernández-Tapia o Cayetano Martínez de Irujo.
"Por la edad y por la falta de experiencia, no supe gestionarlo bien (...). No podía controlar lo que estaba pasando, me arrastraba la corriente. Fue sin duda uno de los momentos en los que me he sentido más perdida porque no podía llevar las riendas de mi propia vida.(....) De hecho, tuve que retirarme".
Matrimonio con Carlo Constanzia
Sin haber cumplido aun los 20 años, Mar se enamora perdidamente del italiano Carlo Constanzia di Castiglione con quien se casó el 22 de mayo de 1992 y con 21 años da la bienvenida a su primer hijo, Carlo. A partir de ese momento, y convertida en madre, la modelo frena su carrera internacional.
En el libro, al referirse a su primer marido, Carlo Constanzia, narra en esas primeras páginas su enamoramiento y el resultado final de un divorcio donde se intuyen situaciones graves que ella así explica: “recuerdo que un día, tras una fuerte pelea con el padre de mi primer hijo, mi hermana me aconsejó poner una denuncia. Y nos fuimos para allí. No nos hicieron mucho caso. Fueron muchas las denuncias que puse contra mi exmarido por el mismo motivo y que acabé quitando, creyendo que así lograría la armonía familiar. ¡Qué equivocada estaba!”.
De Carlo Costanzia se divorció en 1996 y tres décadas más tarde no ha podido olvidar todo el daño que le hizo. Es el que peor parado sale en su libro. Recuerda episodios de malos tratos, e incluso lamenta que cuando quiso denunciar animada por su hermana, no le hicieron caso. Y si eso fue horrible, también lo fue cuando cuenta que su exmarido se habría llevado a su hijo a Italia sin permiso.
Durante el encuentro, Mar Flores contaba que, en la actualidad, habría acabado en la cárcel por no pagar la manutención de Carlo. Un niño que su padre se llevó a Italia cuando tenía tres años, con el que no pudo tener relación y que volvió a la vida de Mar hecho trizas. “No tuvimos un buen divorcio, él me detestaba y, además, se desatendió de todo”, aseguraba.
Relación con Fernando Fernández Tapias y Alessandro Lequio
Precisamente, su hijo Carlo fue el motivo del inicio de su amistad con Alessandro Lequio y con Fernández Tapias. Con los dos disfrutaría de una relación sentimental sin solapar, como ella cuenta. En este aspecto, uno de los protagonistas lo niega y el otro, Tapias, ya no está para desdecirla.
“Empezamos una relación sin prisa. Al principio, por mi parte, fue solo una amistad agradecida, muy auténtica. Y me dejé llevar. Fernando era todo, un señor, era guapo, inteligente, me cuidaba al máximo, se preocupaba por mí y me trataba muy bien, y, además, tenía verdadero charme. Así que, cuando yo lo conocí, ya vivía separado de su mujer, activó su proceso de divorcio, cosa que ayudó a que comenzamos nuestra relación desde el amor de pareja. Al empezar ese camino juntos, por supuesto que Fernando ya era consciente de que Alessandro y yo nos conocíamos”, relata sobre ‘Fefe’.
Mar aclara en este punto que el colaborador de ‘Vamos a Ver' tenía sus novias y ella estaba con Tapias. “Lequio me contaba sus cosas y hablábamos con cierta frecuencia. Mi relación estaba centrada en Fernando, con quien era muy feliz”, desarrolla.
También cuenta que la historia sentimental acabó diluyéndose, entre otras cosas, “por la gran diferencia de edad que existía entre Fernando y yo, por la distancia y el castigo que me daban a mí (no a él, que era poderoso) por destacar en una España casposa capaz de destruir cualquier cosa por envidia”.
Un importante empresario ya fallecido, Fernando Fernández Tapias, conoció a Mar Flores. En su libro, la exmodelo comenta que le ayudó con abogados y detectives, que siguieron una pista que le llegó. Pronto le encontraron. Y ahí apareció Alessandro Lequio, sobrino segundo del rey Juan Carlos y muy popular en España por su relación con Ana Obregón, con la que tuvo un hijo, el tristemente fallecido Aless Lequio. Lequio le dio el hilo del que tirar para encontrar a Carlo. Este triángulo dio para mucho en la prensa de la época.
El caso es que surgió la chispa entre ellos y empezaron una relación. La entonces mujer de Fernández Tapias presentó el divorcio. El escándalo estaba servido. No sería el último.
Lequio volvió a su vida y pese a que Fefé estaba enamorado, quizá ella no lo estaba tanto. El italiano también se enamoró de Mar Flores y ella a lo mejor no, pero sí le gustaba. Lequio, consciente de que la exmodelo seguía con Fefé, trató de dinamitar esa historia utilizando la fama de ambos.
Para hacerlo ha resucitado un episodio, no el de la cama, que también, pero eso ya más adelante, sino su estratagema para lograr que Mar Flores se quedara soltera. Contó en Vamos a ver que él estuvo detrás de las fotos con Mar en Roma derrochando amor iluminados por una farola. Las hizo Miguel Temprano desde la casa de la madre de Lequio, Sandra Torlonia, grande de España y prima hermana del rey Juan Carlos, y aunque trató de que se las quedara ¡Hola!, esta revista les daba dinero para guardarlas. Al final sacaron 5 millones de pesetas (30.000 euros) de Diez Minutos. "2,5 millones para los fotógrafos y los otros 2,5 se los di a Mar Flores porque me los exigió".
Romance con Cayetano Martínez de Irujo
Adiós a Fefé, pero hola a Cayetano Martínez de Irujo. De él habla en el libro, pero bastante bien. El único problema era que una modelo, nacida en un barrio popular de Madrid, Usera, con una vida escandalosa, al menos para la prensa, no era santo de la devoción de la duquesa de Alba, que no la quería ni ver. Pero el conde de Salvatierra luchó por ella y logró que Mar Flores fuera invitada a la boda sevillana de Eugenia Martínez de Irujo en octubre de 1998.
En esa boda hubo dos grandes protagonistas, y no fueron precisamente los novios, sino la propia Mar Flores y la madrina, Carmina Ordóñez. Doña Cayetana se acercó y le saludó, pero tampoco con demasiado interés. La aristócrata, que declaró que su hijo cambiaba de novia como de camisa, pasó por el aro, pero sonreiría poco después.
Hubo quien no quería que la relación prosperara, o que quería hacer daño a Mar Flores, o sacar dinero, o todo. La alegría de Mar y el verse como futura condesa no duró mucho. En 1999 llegó el escándalo de los escándalos al publicarse en Interviú unas fotos de Mar Flores y Lequio en la cama. Esas fotos se las hicieron ellos mismos cuando estaban juntos y las copias parece ser que las tenían Kiko Matamoros, excuñado de Mar Flores y su entonces representante. También Miguel Temprano y el propio Lequio.
A Mar Flores esto le colocó en el ojo del huracán, fue criticada, humillada públicamente y perdió a Cayetano. El escándalo acabó con su relación y la duquesa de Alba, encantada. Lo pasó mal, tan mal que acabó ingresada en la UCI: "Yo solo quería dormir. Sentía que no podía seguir causando tantísimo dolor a mi familia. No pude más. Creía que no merecía seguir viviendo. Quería dormir y dormir y despertar cuando todo esto hubiese pasado. Pero no calculé bien. No quería irme, tenía un hijo y era mis responsabilidad. Solo quería dormir", contó ellas.
Su matrimonio con Javier Merino y la llegada de sus cuatro hijos
Sin embargo tiempo después aparece el empresario Javier Merino en su vida y con él la estabilidad que tanto anhelaba. Se casaron el 25 de octubre de 2001 y juntos se convierten en padres de cuatro hijos: Mauro que nació en 2003, Beltrán que vino al mundo en 2006 y los mellizos Bruno y Darío, que llegaron para completar la familia en 2011.
Javier Merino llegó de nuevo a su vida en el 2000. “Aguantó estar casado conmigo, porque es una persona excepcional, muy comprensivo, y porque estábamos muy enamorados. Mantuvo un perfil bajo con los medios, pasó desapercibido y no destacó. Pero nos enamoramos y sufrió de inmediato las consecuencias de estar con una persona tan mediática. Estuvimos casi veinte años juntos, quince de ellos casados. Reapareció en mi vida en una de mis etapas más vulnerables. Me arropó, me cuidó porque yo no era capaz de hacerlo y, sobre todo, me ayudó a sanar y estar tranquila”, dice sobre él.
En la reunión con la prensa, Mar reconoció, como ya lo había hecho en Vanitatis años atrás, que nunca imaginó que Merino decidiera separarse. Para ella fue inesperado y un volver a empezar. “El gran amor de mi vida ha sido el padre de mis cuatro hijos. No fui capaz de comprender que estaba viviendo en su trabajo y en sus negocios la peor crisis del mundo mundial, la de 2008. Él era una máquina de sacar todo a flote y eso le exigía un tiempo y unas energías tremendas, pero yo me sentí apartada”.
Sin embargo en marzo de 2016, después de 18 años de relación y 15 de matrimonio, la pareja anunciaba su decisión de 'suspender de forma temporal su convivencia' tomando así caminos separados.
Relación con Elías Sacal
Y cuando menos lo esperaba, llegó de nuevo el amor. En 2016 la modelo y empresaria comenzó a salir con el empresario mexicano Elías Sacal con el que mantiene una relación llena de idas y venidas. "Estoy en una relación que, debido a la distancia y a las situaciones de vida de cada uno, ha tenido sus altos y sus bajos, y seguirá teniendo, me imagino…" afirmaba Mar.
Faceta Empresarial
Tras poner fin a su matrimonio, Mar se centró en su faceta de empresaria y se volcó en su trabajo con su marca de bolsos y complementos, MFM, y sus proyectos solidarios con organizaciones como Cruz Roja o la Fundación Pablo Ugarte.
Relaciones Familiares
¿Qué relación tienen Mar Flores y Laura Matamoros?
La conocida influencer es la hija de la relación que mantuvo su hermana Marián Flores, quien fue azafata del programa de televisión Un, dos, tres... con el colaborador televisivo Kiko Matamoros, por lo tanto Mar Flores y Laura Matamoros, son tía y sobrina.
Consuegra de Terelu Campos
En un asombroso giro de los acontecimientos, dos grandes de la prensa rosa de España, cada una en su estilo, Mar Flores y Terelu Campos, se convirtieron en consuegras y comparten nieto.
Al saber que esperaban un nieto, Mar Flores envió a Terelu una carta y una flor de Pascua. Un detalle, pero eso no quiere decir que haya olvidado todo lo que ocurrió. Además, lanzó un dardo a la suegra de su hijo al comentar que ella misma había hecho daño a dos mujeres y las llamó para pedirles perdón. Terelu Campos no lo hizo con ella.
El Secreto de su Físico
Su figura levanta admiración y son muchos los que se preguntan cuál es el secreto de su físico. "Entreno cinco o seis días a la semana durante hora y media. La disciplina, la constancia y la fuerza de voluntad son los mejores aliados, pero también comer sano, la meditación y el pensamiento positivo. Todo suma.
Mar conserva la misma figura de su juventud, e incluso está más tonificada que cuando era una adolescente. El secreto es el ejercicio físico y una alimentación sana.
Tabla Resumen de la Vida de Mar Flores
| Año | Acontecimiento |
|---|---|
| 1969 | Nace en Madrid |
| 1989 | Nombrada Rostro de los Noventa por la revista Elle |
| 1992 | Se casa con Carlo Constanzia y nace su primer hijo, Carlo |
| 1996 | Se divorcia de Carlo Constanzia |
| 2001 | Se casa con Javier Merino |
| 2003, 2006, 2011 | Nacimiento de sus hijos Mauro, Beltrán, Bruno y Darío |
| 2016 | Anuncia su separación de Javier Merino |
| 2016 | Comienza su relación con Elías Sacal |
| 2025 | Publica su autobiografía "Mar en calma" |
