Riesgos y Recomendaciones para Mantener un Peso Saludable Durante el Embarazo

Durante el embarazo, uno de los cuidados prioritarios que debes tener es el control de peso. Lo ideal es que controles el peso desde el primer mes. Pésate cada 15 días y así podrás ir viendo los cambios y hacer modificaciones si es preciso sin que supongan un gran esfuerzo. Cuanto antes mejor, y nunca es tarde.

Si te encuentras en el segundo o en el tercer trimestre y tu incremento de peso ha sido superior al recomendado, debes tomarte en serio lo que te queda de embarazo. Además, no puedes hacer dietas hipocalóricas para perder peso, pero tienes que adecuar tu alimentación para no seguir engordando. Si aun así tienes dificultades, consulta a tu matrona, pues ella te proporcionará una dieta para ti y te ayudará a controlar esos kilos de más.

La nutrición de la embarazada es fundamental para el desarrollo óptimo del bebé. Existe un grupo de nutrientes que son básicos, y cuando actúan juntos, sus propiedades se complementan. Es el caso de los ácidos grasos DHA y la luteína.

Alimentos que DEBES COMER en el embarazo (10 nutrientes recomendados)

Importancia del IMC (Índice de Masa Corporal)

Lo primero que tienes que conocer es tu IMC (Índice de Masa Corporal), que te indicará si tu peso se encuentra dentro de los límites saludables en función de tu altura. Para calcular tu IMC divide tu peso en kilogramos por tu estatura en metros cuadrados. Este se usa para determinar si el peso de una persona se encuentra por debajo de la normalidad, si es normal o si la persona tiene sobrepeso u obesidad.

Para saber cuánto peso debes aumentar durante el embarazo, es importante tener en cuenta tu peso e IMC previos al embarazo. Ya que, si presentas sobrepeso u obesidad, ese aumento de peso deberá ser inferior.

Aumento de Peso Recomendado

Si partimos de un peso normal, los primeros tres meses no deberías engordar más de un kilo al mes. Recuerda que a partir de la semana 28 y hasta la semana 38, calculamos que debido a todos los cambios producidos en el embarazo (bebé, placenta, líquido amniótico…), engordarás 500 gr. a la semana.

Riesgos de la Delgadez Extrema y la Desnutrición

La extrema delgadez en la gestante es un factor de riesgo en el embarazo, con consecuencias tanto para la futura madre como para el bebé. Las mujeres de bajo peso pueden estar expuestas a un riesgo mayor de sufrir parto prematuro o de tener un bebé de bajo peso al nacer e, incluso, hay estudios que lo asocian a una mayor probabilidad de aborto. Por este motivo, es importante que las mujeres sigan los controles prenatales, destinados a la prevención, diagnóstico y tratamiento de esta condición para disminuir las enfermedades causantes de la muerte materna y perinatal.

La desnutrición materna, tanto antes de concebir como durante la gestación, se asocia a un mayor riesgo para la futura madre y para el bebé: mayor tasa de prematuridad, retardo en el desarrollo y crecimiento fetal intrauterino, poco peso placentario y mayor riesgo de morbimortalidad infantil.

Las mujeres de bajo peso pueden estar expuestas a un riesgo mayor de tener un parto prematuro o un bebé de bajo peso al nacer, como aseguran en la guía de la American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). La dieta de la madre debe aportar los nutrientes necesarios para asegurar el desarrollo del feto. Si esta no es suficiente, el especialista prescribirá suplementos. No obstante, siempre deben tomarse bajo prescripción médica, ya que está descrito que el exceso o la utilización indiscriminada de suplementos -igual que la deficiencia- no están exentos de riesgo o, como mínimo, no se conocen sus posibles efectos secundarios.

Problemas para Concebir Debido a la Delgadez

Estar demasiado delgada puede dificultar quedarse embarazada. Un índice de masa corporal (IMC) demasiado bajo tiene efectos negativos en la fertilidad, tanto en el hombre como en la mujer. Los datos estiman que alrededor de un 12% de la infertilidad primaria se debe a problemas de peso. Al parecer, es necesaria cierta cantidad de grasa en el organismo (según algunos expertos un 22%) para que las hormonas implicadas en el proceso de fecundación funcionen de manera adecuada.

Necesidades Nutricionales Básicas Durante la Gestación

Las recomendaciones dietéticas durante la gestación sugieren un aumento variable de la mayoría de los nutrientes:

  • Calorías: Los especialistas aconsejan un incremento de 150 kilocalorías (kcal) diarias en el primer trimestre, y 340 kcal en el segundo y tercer trimestre, por encima de las necesidades habituales de una mujer sana no embarazada.
  • Hidratos de carbono: La gestante necesita aumentar las cantidades diarias, sobre todo, en los dos últimos trimestres. Su ingesta favorece el aumento de peso, el crecimiento del feto y de tejidos maternos, como la placenta.
  • Grasas: Se recomienda que no sobrepasen del 30% de la ingesta calórica total. De estas, menos del 10% deberían corresponder a grasas saturadas.
  • Proteínas: Las que necesita una embarazada se cifran en 60 gramos (g) al día o, lo que es lo mismo, un aumento del 10 g/día sobre las necesidades de la no embarazada. Estos nutrientes aportan los aminoácidos necesarios para el crecimiento de las mamas y el útero, así como para el feto.
  • Calcio: Es un mineral que interviene en la formación de los huesos y los dientes del feto, y en la producción energética y celular, entre otras. Las recomendaciones se estiman en 1.200 miligramos (mg), que suponen un incremento de 400 g sobre las necesidades de la mujer no gestante. El calcio se obtiene de la leche o derivados lácteos, legumbres, frutos secos y verduras.
  • Hierro: La anemia por déficit de hierro es común en la mujer embarazada. Se recomienda ingerir unos 1.000 mg diarios.
  • Vitaminas: Si la dieta de la embarazada es correcta, no hace falta tomar suplementos. Las que doblan sus requerimientos son el ácido fólico y la vitamina D.

Recomendaciones Adicionales

  • No comas por dos, esto es un mito. Enfócate en llevar una dieta equilibrada. Prioriza el consumo de alimentos saludables.
  • Prepara tus comidas utilizando métodos de cocción saludables y bajos en grasas como hornear, cocinar al vapor, a la plancha, a la parrilla o hervir.
  • Mantente hidratada. Beber abundante agua en el embarazo es importante para evitar un exceso de peso.
  • Estate alerta de las analíticas. El nivel de vitaminas y minerales, como el hierro, el ácido fólico, el calcio, entre otros imprescindibles en el embarazo, es importante controlarlo.

Importancia del Ejercicio Físico

A veces, realizar una dieta sana y equilibrada, debido a los cambios producidos en tu metabolismo, no es suficiente para controlar el aumento excesivo de peso. En este caso, es necesario realizar con regularidad ejercicio como andar, nadar o bicicleta estática. ¡Muévete!, haz ejercicio. El peor ejercicio es el que no se hace.

Si no existe contraindicación médica que te lo impida, te recomendamos nadar, hacer yoga o pilates adaptado al embarazo, elíptica, bicicleta, baile o cualquier ejercicio de bajo impacto que no incluya saltos son perfectos para ti y no suponen ningún riesgo.

Beneficios del Ejercicio Físico Durante el Embarazo

Según los estudios consultados, el ejercicio físico durante el embarazo previene la aparición de preeclampsia, hipertensión arterial, excesiva ganancia de peso -junto a una dieta adecuada- y diabetes gestacional.

Cabe destacar que la natación, en particular, tiene cierto efecto protector frente a los partos pretérmino. Por último y como precaución, se deberán evitar todos los deportes de contacto y aquellos con un potencial riesgo de caídas y traumatismo abdominal así como las jornadas laborales de pie o la realización de trabajos físicos extenuantes.

El Sobrepeso y la Obesidad en el Embarazo

La obesidad y el sobrepeso previos al embarazo, así como la ganancia excesiva de peso durante la gestación son factores que pueden afectar tanto tu salud como la de tu bebé. Las mujeres con sobrepeso u obesidad tienen un mayor riesgo de presentar problemas durante el embarazo, los cuales queremos ayudarte a evitar. Estos pueden ser el desarrollo de aborto espontáneo, diabetes gestacional, hipertensión, preeclampsia, parto prematuro y/o parto por cesárea.

Antes de nada, queremos hacer hincapié en que las embarazadas con sobrepeso u obesidad NO DEBEN hacer ninguna dieta ni tratar de adelgazar durante el embarazo. Tu objetivo ahora no es perder peso, así que no lo intentes. RECUERDA: el aumento de peso durante el embarazo es necesario.

Si estás considerando quedar embarazada y tienes un IMC mayor de 25, te recomendamos visitar al nutricionista, quien podrá ayudarte a alcanzar un peso saludable antes de la concepción.

Adelgazar Durante el Embarazo: ¿Es Normal?

Adelgazar durante el embarazo es algo que puede ocurrir. Aunque lo normal es ir ganando kilos a medida que el embarazo va avanzando, existe la posibilidad de que, sobre todo, durante los tres primeros meses de gestación lleguemos a perder peso.

Durante las primeras semanas de embarazo, es habitual que las mujeres padezcan náuseas y malestar que provoquen que tengan pocas ganas de comer y, además, el aumento de nuestro metabolismo hace que el cuerpo consuma más calorías. Todo esto puede conllevar una ligera pérdida de peso que debemos vigilar.

Posibles Causas de la Pérdida de Peso en el Primer Trimestre

  • Más del 50 % de las mujeres embarazadas tienen náuseas y vómitos durante el primer trimestre por lo que es posible que durante ese tiempo el número de calorías que el cuerpo asimila sea menor del que correspondería normalmente.
  • Los cambios hormonales que se producen durante esta primera parte del embarazo pueden provocar pérdida del apetito y, en consecuencia, la disminución de la ingesta de alimentos puede traducirse en pérdida de peso.
  • El cuerpo está trabajando a un ritmo para él desconocido en la creación del bebé, esto supone un esfuerzo adicional que también puede traducirse en pérdida de kilos.

En resumen, si durante el primer trimestre observamos una reducción de kilos, no debemos preocuparnos en exceso porque es bastante habitual aunque, si la pérdida de peso es excesiva, consulta a tu médico.

Qué Debo Vigilar si Pierdo Peso

Hay dos aspectos que debemos controlar si perdemos peso en el primer trimestre: la deshidratación y la desnutrición pueden suponer un peligro que hay que atajar. En todo caso, es un buen momento para comenzar una dieta equilibrada para asegurarnos de incorporar a nuestro organismo todos los macronutrientes (proteínas, hidratos de carbono, grasas), minerales y vitaminas que el cuerpo va a necesitar para nosotros y para el bebé que crece en nuestro interior.

Es recomendable contar con nuestro ginecólogo y, si es posible, nuestro nutricionista, ya que su acción coordinada nos encaminará en la buena dirección.

Aumento de Peso Promedio Durante el Embarazo

Lo primero que se debe tener claro es que tanto la obesidad como la delgadez extrema provocan embarazos de riesgo, por eso, vigilar el peso es fundamental durante el embarazo. Cada mujer vive un embarazo distinto y son muchos los factores que intervienen en el peso que la mujer gana durante la gestación, pero lo habitual es subir entre 8 y 14 kilos durante todo el embarazo, dependiendo de si empezamos el embarazo pasadas de peso o por debajo de nuestro peso habitual y de nuestra complexión natural.

Otro factor que influye en el aumento de peso es la tendencia a retener líquidos: si la mujer tiene tendencia a retener líquidos aumentará más de peso, y lo mismo sucede si va a tener mellizos o trillizos.

Pues generalmente la ganancia de peso suele ser progresiva: durante el primer trimestre lo habitual es ganar un kilo o dos. A partir de ese momento, lo más frecuente es un kilo y medio por mes, aproximadamente.

Trimestre Aumento de Peso Promedio
Primer Trimestre 1-2 kg
Segundo y Tercer Trimestre 1.5 kg por mes

Embarazo de Alto Riesgo

El embarazo es una etapa emocionante y única en la vida de una mujer, pero, en algunos casos, puede conllevar riesgos que requieren una atención especial. Un embarazo de riesgo, también conocido como embarazo de alto riesgo, es aquel en el que existen factores que aumentan la probabilidad de complicaciones durante la gestación, el parto o el posparto.

Factores que Pueden Convertir un Embarazo en Uno de Alto Riesgo

  • La diabetes gestacional puede desarrollarse durante el embarazo y requiere un control estricto de los niveles de azúcar en sangre.
  • Un embarazo múltiple ocurre cuando una mujer tiene dos o más bebés. Este tipo de embarazo conlleva más riesgos que los embarazos de un solo feto.
  • Las enfermedades crónicas alteran directa o indirectamente el curso normal de la gestación.
  • Las complicaciones relacionadas con la placenta, como la placenta previa o el desprendimiento prematuro de placenta, también se consideran de alto riesgo.

Tratamiento y Cuidado de un Embarazo de Alto Riesgo

El tratamiento y cuidado de un embarazo de alto riesgo dependerá de la causa específica, como puede ser la diabetes gestacional, hipertensión, problemas placentarios o antecedentes médicos:

  • Visitas médicas más frecuentes: para monitorizar de cerca el progreso del embarazo, es posible que tu médico te recomiende citas más frecuentes.
  • Pruebas adicionales: Dependiendo de tu caso, podrías necesitar realizarte pruebas adicionales como ecografías, análisis de sangre o una amniocentesis.
  • Monitorización fetal: se utiliza para evaluar el bienestar del bebé.
  • Control de la dieta: Una alimentación equilibrada es esencial, especialmente en casos de diabetes gestacional o hipertensión.
  • Medicación: en algunos casos, es necesario tomar medicamentos para controlar ciertas enfermedades como la hipertensión o para prevenir el parto prematuro.
  • Reposo: en ciertas situaciones, el médico puede recomendar reposo en cama parcial o total para reducir el riesgo de complicaciones.

Publicaciones populares: