El correo electrónico cambió para siempre la forma de comunicarnos. Aunque parezca mentira, se acaban de cumplir 50 años desde que alguien envió el primer correo electrónico. Aunque parezca que sea mucho tiempo en realidad no lo es, teniendo en cuenta la evolución del correo electrónico y los grandes desafíos a los que se ha enfrentado.
Esquema de una red informática, precursora del internet actual.
En la actualidad, existen 4.000 mil millones de usuarios de correos electrónicos a nivel mundial. Es decir, más de la mitad de la humanidad tiene un buzón de correo en internet. Y circulan nada menos que 306.000 millones de mensajes al día. Eso significa casi 13.000 millones a la hora y 216 millones cada minuto.
Los inicios del correo electrónico
La historia del correo electrónico comienza en 1961, cuando todavía no existía Internet. En dicho año en el famoso MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) se realizó una demostración de un sistema que permitiría la entrada a un terminal IBM 7094 desde dispositivos remotos, así como el almacenamiento de archivos en el disco duro del ordenador. Esto favoreció la creación de nuevas maneras de compartir información.
Gracias a la demostración de las capacidades tecnológicas del momento, en 1965 se realizó el primer intercambio de mensajes. Por aquel entonces, únicamente se podía disfrutar de este servicio a través de un gran ordenador de tiempo compartido. Aún así, los usuarios, tanto para enviar como recibir mensajes debía de estar conectados a dicho ordenador de tiempo compartido.
El IBM 7094 fue un equipo clave en el desarrollo temprano del correo electrónico.
En 1966 la llegada de los ordenadores en red propicio el uso de esta herramienta de forma más extendida entre empresas del sector de le tecnología.
El verdadero punto de inflexión llegó en 1971 con la implementación del primer sistema de correo electrónico en red por parte de Ray Tomlinson, un ingeniero de BBN Technologies. Se considera que Raymond Samuel Tomlinson envió el primer correo electrónico de la historia.
El papel de Ray Tomlinson y la arroba
En 1971, Ray Tomlinson inventó la arroba con la finalidad de separar el usuario del ordenador en el que se alojan los correos. La explicación de este símbolo es que algo se enviaba a alguien, a otro sitio. Arroba en inglés se pronuncia ‘at’, lo que indica el destino o ubicación de algo. También creó los campos de asunto y destinatario del mensaje.
La Revolución del Correo Electrónico: La Historia de Ray Tomlinson
En realidad, Tomlinson creó dos programas conocidos como SNDMSG y CPYNET para crear la primera aplicación que permitió intercambiar mensajes entre usuarios de diferentes ordenadores dentro de la red Arpanet. Este se utilizaba para leer los mensajes enviados mediante SNDMSG.
La leyenda cuenta que el mensaje que escogió para estrenar lo que ahora conocemos como correo electrónico fueron las letras superiores del teclado, 'QWERTYUIOP'.
ARPANET: El precursor de Internet
El proyecto antecesor de internet se llamaba ARPANET (Advanced Research Projects Agency Network) y estaba enmarcado en una forma de controlar los ordenadores en remoto en caso de conflicto bélico. El surgimiento de ARPANET, la precursora de Internet, en la década de 1970, fue fundamental para la expansión y popularización del correo electrónico.
La red pertenecía a la infraestructura de ordenadores creada por el Departamento de Defensa de EEUU para establecer una comunicación eficiente entre diferentes organismos. En 1967 empezó a trabajar en la empresa BBN, que recibió el encargo de trabajar en la comunicación de la red de computadoras ARPANET.
Leonard Kleinrock de la UCLA supervisa el procesador de mensajes de interfaz (IMP) de ARPANET.
A principios de los años 70, casi todos los fabricantes de ordenadores como DEC o IBM poseían arquitecturas de red para conectar sus propios equipos. No obstante, tenían restricciones horarias y económicas para conectarse a Internet. El usuario de ARPANET necesitaba de un permiso de DARPA y contratar una línea de datos para poder conectarse a la red.
Evolución y popularización del correo electrónico
En un principio el correo electrónico se usó para la investigación científica. Como no podía ser de otro modo, acabó siendo una vía para comunicar asuntos personales, algo que, curiosamente, no estaba permitido en sus primeros tiempos.
En ese momento llegó su popularización definitiva gracias al empujón que supuso la World Wide Web, el sistema que hizo posible la creación de páginas web y la navegación tal y como hoy la entendemos. Durante los años 80 y 90, el correo electrónico se consolidó como una herramienta indispensable en el ámbito académico, empresarial y personal.
Pronto el correo electrónico comenzaría a evolucionar a pasos agigantados y varió su uso estrictamente empresarial o de investigación a uno más doméstico. Los primeros correos electrónicos masivos no fueron numerosos, pues el objetivo era ser pioneros del futuro.
El 5 de marzo de 2016 falleció en Nueva York Ray Tomlinson, investigador que hizo grandes aportaciones al mundo de la informática. Las aportaciones de Ray Tomlinson han sido realmente importantes, y su trabajo durante décadas en Bolt Beraney Y Newman, firma implicada en DARPA, fue de suma importancia hasta el punto de aportar elementos que hoy en día forman parte de la vida cotidiana de todo el mundo.
El correo electrónico en la era móvil
El lanzamiento del primer iPhone en el verano de 2007 supuso un gran cambio a nivel tecnológico y de comportamiento social. Y a partir de ahí, cientos de millones de usuarios empezaron a llevar en el bolsillo un smartphone repleto de apps y, entre ellas, una para el correo electrónico. Los correos electrónicos llegaron a los dispositivos móviles en 2003 gracias a los BlackBerry, que ofrecían la opción de ingresar la cuenta de correo electrónico profesional.
Hoy en día, el correo es una más de las funcionalidades del teléfono, pero sigue estando entre las más utilizadas, especialmente en entornos de trabajo.
El impacto del correo electrónico en el mundo empresarial
Las empresas son las que más se han beneficiado del correo electrónico para poder desarrollar su trabajo. Ahorrando costes y consiguiendo grandes beneficios desde la distancia. El correo eléctrico de una empresa marca la diferencia, rapidez en la hora de contestar a los clientes, capacidad de comunicarse en equipo.
Sin el correo electrónico sería imposible pensar en las ventas online o en los millones de historias de amor que ha propiciado.
A partir de ese momento se podía diferenciar un mensaje enviado a través de una red local a otro emitido por Internet.
Seguridad en el correo electrónico
Compartir datos también tiene sus riesgos y elementos perjudiciales. En los últimos años se ha convertido en la vía de ataque preferido de los ciberdelincuentes, sobre todo para diseminar campañas de phishing, destinadas a obtener datos confidenciales de los usuarios con mensajes falsos que aparentan proceder del banco, la compañía eléctrica o el servicio de mensajería.
Asegúrate siempre de que conoces al remitente. Nunca respondas al Spam. Activa un filtro antispam. Además, si quieres dar más seguridad a tu cuenta de correo electrónico, siempre puedes contratar un servicio de anti-spam.
El futuro del correo electrónico
A pesar de estos desafíos, el correo electrónico sigue siendo una herramienta fundamental en el mundo moderno, utilizada por millones de personas en todo el mundo para comunicarse, colaborar y mantenerse informadas. No solo queremos leer, también necesitamos trabajar o enviar grandes cantidades de datos.
Por consiguiente, la comunicación entre las personas está en continuo cambio y seguro que, en los próximos años, aparecerán nuevas herramientas que, a la vez, nos harán olvidar las más antiguas.
