Alan Turing: El Padre de la Informática Moderna, Nacido en 1912

Alan Mathison Turing (23 de junio de 1912 - 7 de junio de 1954) fue un matemático británico, lógico, científico de la computación, criptoanalista y filósofo. Trabajó en campos como la informática teórica, el criptoanálisis o la inteligencia artificial. Se le considera el padre de la informática moderna.

El Instituto de Ciencias Matemáticas nos hace en esta entrada una aproximación al personaje de Turing. Alan Mathison Turing nació en Londres en 1912 y murió en Wilmslow, Reino Unido en 1954. Fue un célebre matemático en cuyos desarrollos se basa gran parte del desarrollo de la computación moderna, además de ciertas teorías de inteligencia artificial, de ruptura de códigos criptográficos, de lógica y de otras disciplinas.

Pese a su corta carrera, su labor científica fue muy productiva. Desde su primer gran impacto en la comunidad científica cuando definió la famosa Máquina de Turing, previo a la tesis que defendió en Princeton años después, revolucionando el campo de la lógica matemática, hasta sus últimas anotaciones sobre morfogénesis, su trabajo fue pionero en las matemáticas y trascendió a otras ciencias.

Según el repositorio digital de publicaciones matemáticas MathSciNet, el listado de artículos de Turing en matemáticas fue reducido: 18 papers. Sin embargo, con esta limitada producción, su legado fue enorme. Su vida, además, estuvo plagada de intrigas, drama y sufrimiento.

Alan Turing, cuyo nombre completo es Alan Mathison Turing, nació el 23 de junio de 1912 en Maida Vale, Londres. Aunque concebido en la India británica, probablemente en la ciudad de Chatrapur, Turing nació en una casa de maternidad en Paddington, Londres. Su padre trabajaba para el Servicio Civil Indio (ICS), lo que llevó a frecuentes viajes a la India durante su infancia. Turing mostró una inclinación hacia las matemáticas y la ciencia desde una edad temprana. Cuando asistió a la conocida escuela independiente de Sherborne a la edad de 13 años, se interesó particularmente por estas materias.

En 1931, Turing ingresó al King’s College de la Universidad de Cambridge para estudiar matemáticas. Durante su tiempo en Cambridge, Turing se destacó en su campo y fue reconocido por su investigación en teoría de la probabilidad. La pasión de Turing por las matemáticas y la lógica no se limitó a su educación formal. También se interesó profundamente en la cuestión de lo que significa que una máquina «piense» y cómo se podría medir la inteligencia de una máquina.

En 1936, Turing se trasladó a la Universidad de Princeton en los Estados Unidos para continuar sus estudios. Entre los años 1937 y 1938 se doctoró en la Universidad de Princeton en Nueva Jersey. En su tesis anunciaba el concepto de hipercomputación, tomando como base la Máquina Universal y preludiaba una nueva "máquina oráculo", que permitiera el estudio de problemas sin solución algorítmica.

Entre 1938 y 1939 volvió a Inglaterra y estudió filosofía de las matemáticas en el King's College de Cambridge. Asistió a las conferencias de Ludwig Wittgenstein sobre las bases de las matemáticas.

Contribuciones Clave de Alan Turing

Algunas de sus principales aportaciones a la informática teórica y a la inteligencia artificial fueron la máquina de Turing, la computabilidad universal o el test de Turing.

Esquema de una Máquina de Turing.

La Máquina de Turing

Alan Turing, a menudo considerado el padre de la informática moderna, es más conocido por su invención conceptual: la Máquina de Turing. Esta máquina hipotética, propuesta en 1936, es un dispositivo teórico que consta de una cinta infinita y una cabeza de lectura/escritura que puede moverse a lo largo de la cinta, leyendo, escribiendo o borrando símbolos.

La Máquina de Turing no fue diseñada para ser una máquina práctica para usar en el mundo real. En cambio, fue una herramienta teórica, una forma de describir precisamente lo que significa «computar algo». La importancia de la Máquina de Turing radica en su capacidad para representar cualquier máquina de cómputo. Esto significa que cualquier problema que pueda ser resuelto por una computadora puede ser resuelto por una Máquina de Turing.

La máquina de Turing (explicada)

El Test de Turing

Representación del Test de Turing.

Además de su contribución a la teoría de la computación, Turing también es conocido por su trabajo en el campo de la inteligencia artificial. El Test de Turing, propuesto en 1950, es un experimento de pensamiento en el que una máquina intenta pasar por un humano en una conversación de texto. El Test de Turing no es una medida de la «inteligencia» en el sentido humano del término, sino más bien una prueba de la capacidad de una máquina para imitar la inteligencia humana.

En resumen, tanto la Máquina de Turing como el Test de Turing han tenido un impacto significativo en la informática y la inteligencia artificial. La Máquina de Turing ayudó a definir el concepto de computabilidad, mientras que el Test de Turing ha influido en nuestra comprensión de la inteligencia artificial.

El Papel de Turing en la Segunda Guerra Mundial

Bajo los servicios de inteligencia británicos, y a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, trabajó en Bletchley Park, el centro de criptografía británico, donde dirigió durante un tiempo el Hut 8, la sección responsable del criptoanálisis naval alemán. Desarrolló unas cuantas técnicas para romper los códigos alemanes, incluida la "bomba", una máquina electromecánica que podía romper el código de la máquina alemana de criptografía Enigma.

La Máquina Enigma, un dispositivo de cifrado electromecánico, fue una de las herramientas más sofisticadas utilizadas por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial para transmitir mensajes codificados. Este dispositivo, que parecía una máquina de escribir compleja, utilizaba una serie de rotores y un sistema de enchufes para cifrar mensajes de manera que sólo otra máquina Enigma, configurada de la misma manera, podía descifrarlos.

Aquí es donde entra en escena Alan Turing. Trabajando en Bletchley Park, la sede del Gobierno británico para la criptografía, Turing y su equipo se enfrentaron a la tarea de descifrar los códigos de Enigma. A pesar de la complejidad de la máquina Enigma, Turing no se desanimó. En cambio, se inspiró en un dispositivo de descifrado polaco llamado «Bomba» y diseñó una versión mejorada conocida como la «Bomba de Turing».

Una máquina Enigma.

El papel de Turing en la descodificación de Enigma no puede ser subestimado. Su Bomba, junto con su trabajo en el desarrollo de métodos criptográficos, permitió a los aliados leer grandes cantidades de tráfico de mensajes de alto nivel militar y naval alemán. Turing se convirtió en una figura bien conocida y algo excéntrica en Bletchley Park. Después de la guerra, la contribución de Turing a la guerra esfuerzo fue mantenido en secreto hasta muchos años después.

En resumen, Alan Turing no sólo fue un pionero en el campo de la informática, sino también un héroe de guerra que jugó un papel crucial en la descodificación de los códigos de Enigma durante la Segunda Guerra Mundial. Este hecho fue crucial en el desarrollo de la Batalla del Atlántico.

Años Posteriores y Trágica Muerte

De 1945 a 1948 trabajó en el Laboratorio Nacional de Física en el diseño del Motor de Computación Automática (ACE, por sus siglas en inglés). En 1949, como director delegado del laboratorio de computación de la Universidad de Mánchester, trabajó en el software de una de las primeras computadoras reales: la Manchester Mark I.

Años más tarde se dedicó al desarrollo de la cibernética, con estudios que profundizaron en la comunicación entre el hombre y la máquina para administrar los sistemas de control. Estableció el concepto de interfaz y cuestionó los límites de simulación del razonamiento humano. También definió un método teórico para decidir si una máquina era capaz de pensar como un hombre (el llamado test de Turing) y realizó contribuciones a otras ramas de la matemática aplicada, como la aplicación de métodos analíticos y mecánicos al problema biológico de la morfogénesis.

En el ámbito personal, la atracción que sentía por personas de su mismo sexo fue motivo constante de fuertes presiones sociales y familiares. La condena por homosexual impuesta en 1952 terminó con su carrera profesional. No se defendió de los cargos y se le dio a escoger entre la castración química o ir a la cárcel. Eligió lo primero y sufrió importantes consecuencias físicas, entre ellas la impotencia.

Dos años después del juicio, en 1954, Turing se suicidó tras ingerir cianuro. Según el informe policial, murió tras morder una manzana a la que él mismo había añadido esta sustancia. Y según la leyenda, así dejó, como último legado, el logo de la famosa marca de la multinacional Apple.

El 7 de junio de 1954 se descubrió el cuerpo sin vida de Alan Turing junto a una manzana a medio comer recubierta de cianuro (en la actualidad, hay quien ha llegado a sugerir que el logotipo de Apple tenga algo que ver con la manzana que presumiblemente acabó con la vida del matemático).

El veredicto oficial de su muerte fue el suicidio, pero las investigaciones que se llevaron a cabo nunca arrojaron pistas claras de que realmente hubiera sido así.

Alan Turing a los 16 años.

Legado y Reconocimiento Póstumo

Su trabajo en matemáticas y lógica sentó las bases para la creación de la informática moderna. Durante la Segunda Guerra Mundial, Turing jugó un papel crucial en la descodificación de los códigos Enigma, utilizados por las fuerzas alemanas para enviar mensajes cifrados.

El impacto de Turing en la informática moderna es incalculable. Su «Máquina de Turing», un dispositivo teórico que describió en 1936, es la base de las computadoras modernas. Además, el «Test de Turing", propuesto por él en 1950, sigue siendo la medida estándar utilizada para determinar si una máquina puede «pensar» o, más precisamente, si puede imitar el comportamiento humano hasta el punto de ser indistinguible de un ser humano.

Alan Turing, a menudo conocido como el «padre de la informática moderna», dejó un legado duradero que sigue influyendo en la tecnología y la informática tal como la conocemos hoy. La Máquina de Turing, una de sus contribuciones más notables, es un concepto teórico que se utiliza como la base de los ordenadores modernos. Esta máquina hipotética, que Turing ideó en 1936, es capaz de simular la lógica de cualquier algoritmo de computación, sin importar su complejidad.

Además, Turing también es conocido por su contribución al campo de la inteligencia artificial. Su famoso «Test de Turing» es una medida propuesta para determinar si una máquina puede demostrar comportamiento inteligente equivalente, o indistinguible, del de un humano.

Más allá de sus contribuciones técnicas, Turing también ha dejado un legado humano y social. A pesar de las adversidades que enfrentó debido a su orientación sexual en una época de fuerte discriminación, Turing perseveró en su trabajo y realizó contribuciones significativas a la ciencia y la tecnología. Turing también es recordado por su papel crucial en la Segunda Guerra Mundial, donde su trabajo en la descodificación de la máquina Enigma alemana contribuyó significativamente al esfuerzo de guerra aliado.

Alan Turing, a menudo referido como el padre de la informática moderna, fue un pionero incomprendido en su tiempo. Su genio y su contribución a la ciencia y a la sociedad no fueron plenamente reconocidos durante su vida, y su legado se vio ensombrecido por la persecución que sufrió debido a su orientación sexual.

Hoy en día, la importancia de Turing en el mundo moderno es incuestionable. Su trabajo en la descodificación de la Máquina Enigma durante la Segunda Guerra Mundial no solo cambió el curso de la guerra, sino que también sentó las bases para la criptografía moderna. Además, su contribución a la guerra no puede ser subestimada. Según un artículo de la BBC, las máquinas de Turing estaban descifrando un asombroso total de 84,000 mensajes Enigma cada mes en 1943, es decir, dos mensajes cada minuto. Turing personalmente rompió la forma de Enigma que se usaba en los U-boats que acechaban los convoyes del Atlántico Norte.

Tras una masiva petición popular, en la que intervinieron conocidas figuras británicas, la reina Isabel II concedió un indulto póstumo a Alan Turing en diciembre de 2013. No es el único homenaje que ha recibido el matemático recientemente. En los últimos quince años, su nombre y su rostro no han cesado de recibir reconocimientos en forma de novelas, conmemoraciones, estatuas e incluso a través de un doodle de Google que en junio de 2012 logró que muchos internautas descubrieran la fascinante historia de este cada vez menos desconocido genio.

El legado de Turing sigue vivo en la actualidad, no solo en la tecnología que usamos a diario, sino también en la inspiración que proporciona a las futuras generaciones de científicos, matemáticos e ingenieros.

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