La Historia y el Origen de los Reyes Magos: Una Tradición Llena de Magia

Conocer las tradiciones siempre es un placer, especialmente cuando se trata de historias tan mágicas como la de los Reyes Magos de Oriente. Cada 5 de enero, la noche se llena de silencio mientras los niños intentan dormir, embargados por la ilusión y la esperanza de que Melchor, Gaspar y Baltasar les traigan los juguetes que han pedido en sus cartas. Pero, ¿cuándo se empezó a hablar de los Reyes Magos?

Adoración de los Reyes Magos, obra de Rubens

El Origen Bíblico de los Reyes Magos

Todos sabemos que esta historia tiene sus raíces en el cristianismo. El Evangelio menciona la llegada de tres Reyes Magos desde Oriente al establo donde nació el niño Jesús, guiados por una estrella. Al llegar, ofrecieron oro, incienso y mirra a la Virgen María y a José.

No obstante, el Evangelio proporciona poca información sobre estos personajes. De hecho, no fue sino hasta la Edad Media cuando se les asignaron sus nombres correspondientes, que aparecieron por primera vez en un mosaico del siglo VI en Italia.

Evolución Histórica de la Tradición

Desde ese momento, los Reyes Magos han mantenido viva una tradición que perdura a lo largo del tiempo. Durante la cabalgata del 5 de enero, se reparten caramelos, los pajes recogen las cartas de miles de niños y niñas, y se crean sonrisas que se transforman en regalos especiales. Tanto niños como adultos preparan comida y agua para los Reyes Magos y sus camellos, para que tengan energía durante su larga noche de reparto de ilusión y magia.

La primera aparición de los Reyes Magos se la debemos a la Biblia. Una de las primeras imágenes que conocemos de la “Estrella de Belén” fue introducida por el pintor Giotto di Bondone, quien en 1306 plasma la imagen de la conocida estrella de Belén como una estrella fugaz.

Los Reyes, al igual que Papá Noel, cuya costumbre se estableció en el siglo XIX y su imagen actual se la debe a la firma Coca-Cola, han experimentado algunas transformaciones a lo largo de sus más de veinte siglos de antigüedad. Por ejemplo, Los Reyes Magos no siempre fueron tres y Baltasar no fue negro hasta el siglo XVI.

En un principio, las tres figuras presentaban rasgos similares y resulta difícil determinar el momento exacto en que uno de ellos se convirtió en lo que hoy conocemos. La primera referencia al hecho de que los Reyes sean tres la ha encontrado Cardini, profesor de la Universidad de Florencia, en las catacumbas de Priscilla, en Roma. En esta necrópolis paleocristiana, excavada a partir del II a. C.

Según las escrituras, los Reyes llegaron con tres cofres, uno repleto de oro, otro de incienso, y otro con mirra. Estos elementos, son más simbólicos de lo que parece a simple vista para la tradición católica.

  • El oro es un regalo a Jesús entendido como Rey, ya que el oro era el regalo habitual que se destinaba a los reyes de la época.
  • El incienso era un regalo para Jesús entendido como Dios, debido a que se quemaba en los templos en honor a los dioses.

La noche del 5 al 6 de enero es una de las noches más mágicas de todas las fiestas de Navidad. Sobre todo para los más pequeños de la casa, que esperan con impaciencia la llegada de Sus Majestades los Reyes de Oriente, cargados de regalos.

Aunque Papá Noel se va imponiendo poco a poco en los hogares españoles como portador de regalos en Navidad, la tradición de los Reyes Magos sigue muy arraigada en España. Pero, ¿sabes de dónde viene la tradición de Reyes Magos que muchos países aún conservan entre sus tradiciones más entrañables?

La tradición de los Reyes Magos tiene su origen en la Biblia. Según la cultura cristiana, los Reyes Magos eran tres sabios y astrólogos de la antigua Persia que, siguiendo a una brillante estrella, llegaron a Belén después del nacimiento de Jesús, aportando tres regalos. Estos regalos sirvieron para honrar al Niño Jesús como rey de los judíos (Mateo 2: 1- 12). Sus nombres castellanizados eran Melchor, Gaspar y Baltasar. Una tradición que perdura hoy en día, adaptada, por supuesto, a los tiempos modernos.

¿Eran Reyes y Magos?

Los tres peregrinos de oriente han pasado a la tradición como los Reyes Magos, aunque no se sabe si eran reyes y mucho menos si eran magos. En la Biblia se les describe como «magos» (del griego magós, que significa “hombre sabio”), y en ningún momento se les describe como «reyes».

Fue en el siglo III cuando se les comenzó a considerar como reyes, probablemente interpretando la profecía del Salmo 72:11 (“Y se postrarán ante él todos los reyes; todas las naciones le servirán.”). En el siglo VIII, los nombres de tres magos, Bithisarea, Melichior y Gathaspa, aparecen en una crónica conocida como Excerpta latina barbari, traducida del griego al latín por un autor merovingio.

La Iglesia occidental los incorporó a su tradición representando a Baltasar como un rey de Arabia o Etiopía; Melchor, como un rey de Persia y Gaspar como un rey de la India.

Significado de los Regalos

Fueran o no fueran reyes, los tres viajeros venidos de Oriente no llegaron con las manos vacías. Trajeron con ellos tres regalos dignos del Hijo de Dios. ¿Qué significaban los regalos de los Reyes Magos?:

  • El oro, que se relaciona con el poder y el valor eterno.
  • El incienso, utilizado habitualmente como ofrenda a los dioses, reconocía el lado divino de Jesús.
  • La mirra, un producto de color ámbar rojizo que se obtiene de la resina del Commiphora myrrha, un árbol que crece en el noreste de África, Arabia y Turquía, cuyo significado se asocia a la muerte.

Estos regalos no tienen nada que ver con los que reciben los pequeños (y no tan pequeños) españoles como regalo de Reyes hoy en día, aunque el símbolo de regalar algo especial por estas fechas sigue anclado en la tradición de los Reyes Magos.

Roscón de Reyes, un dulce tradicional

La Tradición en España

Los Reyes Magos llenan de regalos nuestras casas la noche del 5 al 6 de enero. Desde la caída del sol, los españoles se lanzan a las calles para esperar la llegada de Sus Majestades de Oriente, que desfilan en suntuosas cabalgatas.

Una vez acabado el desfile, los pequeños españoles dejan sus zapatos en un lugar privilegiado de la casa para que, si han sido buenos, los Reyes Magos hagan caso de la carta que les han enviado y dejen regalos dentro de los zapatos. Además, para agradecerles su esfuerzo y reconfortarles un poco tras su largo viaje, los niños dejan dulces y agua para Sus Majestades, sus pajes y sus camellos.

Para aquellos que solo se han portado regular, los Reyes de Oriente han reservado el mejor de los carbones…aunque muy a menudo suele ser dulce.

A la mañana siguiente, la familia se suele reunir para desayunar en torno a un apetecible roscón de reyes. Un bollo en forma de rosca adornado con fruta escarchada que esconde una sorpresa, y que se acompaña muy a menudo con una buena taza de chocolate calentito.

La Tradición en Otros Países

Como hemos dicho, la tradición de los Reyes Magos está muy presente en España, pero también en otros países del mundo. Sin embargo, la Epifanía o adoración de los Reyes Magos no se celebra de igual manera en todas partes. Muchos países de América Latina también celebran la tradición de los Reyes Magos con ritos y costumbres muy propios.

Ciertos países de Europa también celebran la Epifanía de maneras muy diversas:

  • Francia: los franceses celebran esta fiesta comiendo la tradicional “Galette des Rois”. Un dulce hecho a base de almendra en el que se introduce una figurita. El que encuentre esta figura será el rey o la reina, y ganará una corona de cartón. Los regalos, en cambio, se dan el 25 de diciembre.
  • Alemania: los niños alemanes van cantando de casa en casa disfrazados de Reyes Magos y portando una estrella en la mano, recibiendo caramelos y otros regalos a cambio de sus canciones. En Colonia, lugar donde, según la tradición, se conservan los huesos de Melchor, Gaspar y Baltasar, los niños recaudan dinero este día, que será destinado a obras benéficas.
  • Italia: los italianos reciben una parte de sus regalos el día de Navidad, y otra el 6 de enero.

Es una de las fechas más señaladas de todo el calendario, y no solo para los más pequeños de la casa. La del 5 al 6 de enero es una noche de nervios. ¿Qué traerán sus majestades de Oriente?, nos preguntamos todos. Es una tradición, la de levantarnos con los regalos, porque se remonta a mediados del siglo XIX en España. En el año 1866 tuvo lugar la primera cabalgata de Reyes Magos en las calles de nuestro país, y dos décadas más tarde la tradición ya estaba bien afianzada.

El origen de esta costumbre hay que encontrarlo en el viaje de los Reyes Magos Melchor, Gaspar y Baltasar que narra el Nuevo Testamento. En él, estos reyes de Oriente hicieron un camino de muchos kilómetros desde la zona que después sería Persia hasta Belén, donde se encontraba el recién nacido Jesús. El motivo, presentarle regalos como oro, incienso y mirra.

El Origen del Roscón de Reyes: Tradición, Historia y Curiosidades

Pero una celebración de los Reyes Magos no estaría completa sin una parte importantísima. Hablamos de su aspecto gastronómico más importante. Aquel que le da un toque de distinción a ese día también en el paladar. Hablamos, claro está, del roscón de Reyes.

Rey Mago Origen Tradicional Regalo
Melchor Persia Oro
Gaspar India Incienso
Baltasar Arabia o Etiopía Mirra

Desayunar este tradicional bollo circular relleno de nata el día de los regalos es sin duda uno de los momentos más mágicos del año, aunque su consumo se extiende a los días posteriores.

Los reyes magos han llenado de ilusión las casas de niños (y no tan niños) durante años, mientras esperaban impacientes su llegada la madrugada del 6 de enero. Cuando pensamos en ellos se nos vienen a la cabeza tres señores con barba (Melchor, Gaspar y Baltasar) que fueron guiados por una estrella desde Oriente hasta el portal de Belén en el que nació el niño Jesús, al que entregaron tres regalos: oro, incienso y mirra.

Aunque tiene su origen en la religión, la Biblia sólo menciona a unos “magos” que vienen de Oriente sin decir cuántos eran, cuáles eran sus nombres y sin describir su aspecto. Ni siquiera que fuesen reyes.

Así, Melchor, Gaspar y Baltasar forman parte de una tradición que se ha ido transformando desde lo que aparece en la Biblia hasta lo que conocemos hoy en día. De hecho, es una tradición cristiana. Y como tal, podemos pensar que su historia aparece en la Biblia, aunque lo cierto es que en ella apenas se dan detalles sobre estos personajes.

La única referencia a ellos en la Biblia la encontramos en Mateo 2:1-12, uno de los textos que forman parte del Nuevo Testamento: “Unos Magos que venían de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el rey de los judíos recién nacido? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo.»”. No hay mención a su aspecto, a que fuesen tres o a que se llamasen Melchor, Gaspar y Baltasar, como los conocemos ahora.

Pero según ese fragmento son “magos” y vienen de Oriente. ¿Os suena algún otro elemento de ese texto? Exacto, la estrella que los guía hasta el portal de Belén donde le entregan oro, incienso y mirra al niño Jesús.

Que sean “magos” y que vayan siguiendo una estrella no es casual: este término no tenía la misma connotación en la antigüedad que ahora y hacía referencia a sabios con conocimientos de ciencia, sobre todo de astronomía.

Primero se convirtieron en reyes. Para llegar a esa conclusión, Tertuliano se basó en el Salmo 72 del AT, que dice que “los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones. Todos los reyes se postrarán delante de él. Todas las naciones le servirán”, en referencia al Mesías, que para los cristianos es el niño Jesús. A partir de ese momento los magos de Oriente comenzaron a llevar corona, puesto que Tertuliano los relacionó con estos reyes.

En el siglo V el papa León I designa que los reyes magos sean tres. En la Encyclopedia of Ancient Christianity se recoge que la teoría más aceptada para decir que eran tres es que “se deriva de los tres regalos que ofrecen a Jesús (oro, incienso y mirra)”, además del simbolismo de ese número al estar relacionado con la Trinidad (que para la religión cristiana significa el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo).

Así, en el siglo V, el papa León I el Magno proclamó en sus Sermones para la Epifanía que los reyes magos de Oriente eran tres, como señala el historiador de la Universidad de Navarra José Javier Azanza, asentándose esta idea en Occidente.

Después conocimos sus nombres: Melchor, Gaspar y Baltasar. Azanza afirma que sus nombres “aparecieron por primera vez en el Evangelio Armenio de la Infancia del siglo IV” (un texto no canónico), pero que no serían “aceptados definitivamente hasta su inclusión en el Liber Pontificalis de Ravena, fechado a mediados del siglo IX”. Entretanto, sus nombres, escritos como Bithisarea, Melichior y Gathaspa, aparecieron en otras obras como la crónica del siglo VIII conocida como Excerpta latina barbari, tal y como señala la Encyclopedia Britannica.

Pero todavía nos queda una incógnita por resolver: ahora representamos a Baltasar como un hombre negro, pero esto no fue siempre así. José Javier Azanza apunta que en “los albores del cristianismo, a los tres magos se les representaba como de una misma raza” y con el mismo aspecto físico.

Señala que es a partir del siglo XII cuando, “con la intención de simbolizar la universalidad del cristianismo, se diferenciaron e individualizaron”, adquiriendo cada uno de ellos características que los asociaban a “las tres partes del mundo entonces conocidas: Europa, Asia y África”.

Siguiendo con el historiador Azanza, aunque haya “algunos antecedentes aislados”, durante casi toda la Edad Media (del siglo V hasta el XV), se ignora esta referencia “condicionada por el rechazo al color negro que pasaba por ser el del demonio y el infierno”. Es ya a finales de esta época, durante el siglo XV, cuando se impone la figura del rey mago negro, explica.

El origen de la figura de los tres reyes magos, aunque no aparezca en la Biblia, sí está relacionado con la religión. Pero posiblemente el hecho de que nos traigan regalos cada 6 de enero sí puede tener un origen pagano.

Según la Encyclopedia Britannica, las celebraciones de Navidad y Nochevieja están directamente relacionadas con la festividad romana (y pagana) de los Saturnales, que se celebraban entre el 17 y el 24 de diciembre. Hacia el final de estas fiestas, en las que se decoraban las casas, también se hacían regalos.

La influencia de esta fiesta pagana “continúa sintiéndose a lo largo de todo el mundo occidental”, según la Encyclopedia Britannica. De hecho, la tradición de hacer regalos, como sabemos, no es exclusiva de España ni de los reyes magos.

¿Sabes de dónde proviene la tradición de los reyes magos? ¿Por qué son tres? Contrariamente a lo que pueda parecer, la respuesta no está en la Biblia, sino en la larga tradición medieval. Y es que solo en un texto bíblico aparecen los Reyes Magos: el Evangelio de San Mateo. Menciona muy brevemente a los personajes, sin precisar sus nombres ni que fuesen reyes ni tan siquiera que fuesen tres.

En este Evangelio se cuenta la historia que posiblemente ya conozcas. Unos magos llegan de Oriente a Jerusalén buscando al rey de los judíos, cuyo nacimiento les ha sido revelado por una estrella. Herodes el Grande, gobernante de Palestina, les convoca a su palacio, les interroga y les hace prometer que regresarán cuando hayan encontrado al Niño para que él también vaya a adorarlo.

Después, llegan hasta el lugar donde se para la estrella y descubren al Niño con María y se postran ante él para ofrecerle oro, incienso y mirra. Advertidos en sueños de no volver ante Herodes, toman tierra por otro camino. Herodes, receloso y enfurecido, mandó a sus soldados que mataran en Belén a todos los niños menores de dos años.

Para enmendar la brevedad de este relato evangélico, se desarrolló la historia de los «magos de Oriente» en los evangelios apócrifos. Es importante resaltar que el término de mago debe ser interpretado en sentido de astrólogo, de especialista en el firmamento. Ya durante el siglo III el término “mago” suscitaba recelos debido a que la magia, blanca o negra, era una práctica sospechosa; así que, con el apoyo de una bíblica profecía de Isaías, los magos fueron ascendidos a reyes.

Tertuliano, en este siglo III, fue el primero que les denominó como tales. A lo largo de la Edad Media se fue consolidando la leyenda que conocemos hoy en día: se estableció que eran tres (por las tres ofrendas que cita el Evangelio: oro, incienso y mirra) y porque se prestaba mejor al simbolismo trinitario (el oro era para el rey, la mirra para el hombre, el incienso para el dios).

Otra interpretación es la de que los tres reyes representan las tres tribus bíblicas de Sem, Cam y Jafet (es decir, Asia, Europa y África). En el siglo VI se realiza el brillante mosaico de San Apolinar Nuevo en Rávena. En él aparecen los tres personajes con atuendos de magos iraníes (gorro frigio y típicas calzas orientales), y están escritos los nombres ya sobre sus figuras: Melchor, Gaspar y Baltasar. Su culto se extendió por toda Europa.

Otra obra excepcional que nos acerca a la gestación de esta leyenda a lo largo de los siglos es el llamado «Auto de los Reyes Magos» (siglo XII), obra fundamental en la historia de la literatura española por ser el texto teatral más antiguo conservado en lengua castellana. En la obra aparecen Melchor, Gaspar y Baltasar, pero no definidos como «reyes» sino como «steleros», es decir, astrólogos.

Una leyenda cuenta que, después de la resurrección de Jesús, el apóstol Tomás los halló en Saba. Allí fueron bautizados y consagrados obispos. Después fueron martirizados en el año 70 y depositados en el mismo sarcófago. Los restos fueron llevados a Constantinopla por Santa Elena. De allí logró rescatarlos Eustorgio, obispo de Milán, que los trasladó hasta su diócesis.

Algunos siglos más tarde, aprovechándose del saqueo de la ciudad por el emperador alemán Federico Barbarroja hacia 1164, el arzobispo de Colonia Reinaldo de Dassel logró hábilmente apoderarse de los venerables restos y los trasladó a su ciudad.

El 5 de enero es una noche en la que los corazones infantiles palpitan aceleradamente y cuando cierran los ojos sueñan con ilusión que los Reyes Magos de Oriente les traigan los regalos ansiados. Esperan que la carta que enviaron hace tanto tiempo con el encabezamiento "Queridos Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar" llegue a su destinatario sin problemas.

Es tanta la emoción y el nerviosismo de los más pequeños que, en el silencio de la noche, de tanto pensar en ellos, les parece oír el sonido de sus pasos y el roce de sus túnicas de seda por los pasillos.

Los Magos Eran Astrólogos

Pero, ¿sabemos cuál es el origen de los Reyes Magos? La única alusión que tenemos a estos personajes aparece en el Evangelio de San Mateo, en el que se menciona a unos "magos", de quienes no da nombres, ni dice que fueran reyes y ni mucho menos que fueran tres. El Evangelio cuenta que unos magos llegados de Oriente fueron guiados por una estrella para que adorasen al rey de los judíos que acababa de nacer.

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