Análisis Profundo del Lore de Resident Evil Village

La saga Resident Evil ha estado en el centro de filtraciones importantes en los últimos años, revelando títulos como Resident Evil 3 Remake y Resident Evil Village antes de su lanzamiento oficial. No fue una sorpresa cuando el evento de PS5 del verano pasado presentó la nueva entrega de esta saga icónica, que nos lleva a un pueblo en un país de Europa del Este y trae de vuelta a Ethan Winters, el protagonista de Resident Evil VII.

Resident Evil Village es una entrega arriesgada y aún más innovadora que la anterior, mezclando conceptos de la saga y transportándolos a la nueva perspectiva introducida en Resident Evil VII. Lo que más destaca de Village es su ambientación cuidada y cautivadora, así como cada uno de sus jefes, que juegan un papel vital en la trama.

Una Tragedia Familiar

Lo que comienza como una cena familiar se convierte en tragedia. Un frío Chris Redfield irrumpe en la casa de Ethan y Mia Winters, disparando a Mia y secuestrando a su hija, Rose. Ethan se ve arrastrado a un pueblo, una extraña Villa a los pies de un valle, con montañas que sugieren que están atrapados y que ese pueblo será su perdición. Resident Evil Village comienza con fuerza, presentando sus armas desde el principio. Equipados solo con una linterna, debemos abrirnos paso a través del bosque y la oscuridad, tratando de entender lo que acabamos de presenciar.

La sensación de angustia nos acompaña desde el primer momento, no solo por la oscuridad de los entornos, sino también por la brutalidad de nuestros enemigos. Sin entender lo que sucede, Ethan debe enfrentarse a enemigos similares a hombres lobo, lo que lo lleva a conocer a los cuatro jerarcas de la villa.

Chris Redfield tendrá una impactante presentación en Resident Evil Village.

Los Jerarcas de la Villa

Cada uno de estos jerarcas cuenta con cualidades especiales y sus fases consisten en experiencias muy distintas. Sin entrar en spoilers, el Castillo de Dimitrescu propone una experiencia de backtracking, puzzles para acceder a nuevas salas y enemigos invencibles de los que debemos huir. La casa de Donna Beneviento presenta una zona de terror puro donde solo podemos escondernos e intentar no ser encontrados. En la zona de Salvatore Moreau, se presencian escenas típicas de corte desagradable de la saga, con batallas más feroces. Finalmente, Karl Heisenberg nos lanza a una fábrica casi infinita con enemigos peculiares.

Cada una de estas zonas tiene un nexo en común: la Villa. El pueblo de Resident Evil Village es un personaje más en la historia y se conecta de forma fluida con cada zona dedicada a su jerarca, como si cada uno de estos personajes hubiera escogido un pedacito de pueblo y lo hubiera moldeado a su imagen y características (o poderes). Más allá de las diferencias en las propuestas jugables, cada uno de los jerarcas tiene una historia definida, con sus objetivos y su personalidad.

Lady Dimitrescu será el primer gran villano del juego.

Los Villanos Memorables

Los villanos de Resident Evil Village son de los más memorables de la saga y representan una evolución de lo que vimos en Resident Evil VII, donde cada miembro de la familia Baker tenía su propia historia. En este caso, se han abandonado los diseños realistas de los Baker para dar rienda suelta a la imaginación y definir a cada jerarca con aspectos sobrenaturales. Dimitrescu nos recuerda a una vampiresa, Moreau a una alternativa a las sirenas, Beneviento nos hace tener pesadillas con las muñecas y Heisenberg le da una vuelta al concepto steampunk.

Sin embargo, Capcom nos ha indicado que ni Dimitrescu ni ninguno de estos jerarcas es la mente maestra detrás de todo, ya que ese papel le pertenece a Madre Miranda. Si bien la historia de cada uno de los 4 jerarcas está bien construida y cada una de sus fases es una delicia, la trama de Madre Miranda deja un sabor amargo. Los objetivos de Madre Miranda y sus acciones para conseguirlos carecen de sentido. Aunque no se espera que Resident Evil cuente una historia digna de un Oscar, su trama se desmorona en cierto punto, haciendo añorar las historias individuales de cada jerarca.

Resident Evil Village consigue estrechar lazos con el lore principal de la saga, haciendo muchos guiños al primer Resident Evil y aumentando la experiencia de Resident Evil VII. De hecho, Resident Evil VII y Resident Evil Village pueden considerarse un juego completo, ya que tanto la historia como los personajes y la narrativa son una continuación directa, con sucesos de Village que complementan lo ya vivido antes. Por ello, se recomienda jugar Resident Evil VII para entender lo que sucede en Village.

Pero, ¿qué pasa con Chris Redfield? Eso es algo que los jugadores deben descubrir por sí mismos.

EL ICEBERG DEFINITIVO DE RESIDENT EVIL VILLAGE

El Survival Horror en Resident Evil Village

Resident Evil Village es un survival horror. Los primeros compases del juego dan tanto miedo que se agradece que el mal trago vaya pasando a medida que avanzamos. La experiencia agobiante y de desconcierto del principio del juego ayuda a ponerse en la piel de Ethan Winters, que debe avanzar por una villa repleta de hombres lobo que lo quieren mutilar. La vista en primera persona ayuda a sentirnos inmersos en la angustia de Ethan, y aunque nos encontremos en un entorno abierto, el hecho de que enemigos tan poderosos puedan estar en cualquier esquina nos hace pasarlo mal.

Moreau es una sirena a su manera...

Más allá de la Villa, que recorreremos varias veces para acceder a cada zona de jerarca, contaremos con dichas zonas, que ofrecen experiencias distintas. El Castillo de Dimitrescu es jugablemente parecido a la experiencia de la comisaría de Resident Evil 2, donde unos pocos puzzles y el backtracking nos ayudan a avanzar a través del castillo, mientras Dimitrescu y sus hijas nos persiguen. La experiencia en la casa de Beneviento es lo más cerca que hemos estado de un remake de P.T., con un feto llorando a lo largo de un pasillo.

La casa de Beneviento será lugar de la fase más terrorífica del juego.

El gameplay en primera persona de Resident Evil Village es un acierto, y aunque el gunplay sea algo tosco, ayuda a la inmersión. Contaremos con multitud de armas, que deberemos encajar en un inventario endiablado. Ayudándonos estará El Duque, otro personaje clave de Resident Evil Village que nos venderá armas, equipo, mejoras de personaje y mejoras de armas. También podemos venderle todos los objetos de valor que encontremos a cambio de dinero para comprar su mercancía.

Si bien la experiencia jugable es excelente y la inmersión es total, se echan en falta más puzzles. Resident Evil Village cuenta con muy pocos rompecabezas y aquellos que están presentes son demasiado fáciles y no suponen esfuerzo alguno. El backtracking tan solo hace acto de presencia en el Castillo de Dimitrescu, en algunas zonas de la Villa y en la fábrica de Heisenberg, por lo que las demás zonas dan la sensación de pasillo jugable.

Aspectos Técnicos y Sonoros

Este análisis se basa en la versión de PS4 de Resident Evil Village. Resident Evil Village en PS4 Pro ofrece dos modos gráficos, uno priorizando el rendimiento y otro la resolución. Con el modo de resolución, la experiencia jugable ofrece un juego con un rendimiento inestable (entre 40 y 60 fps) pero con una calidad de imagen encomiable, donde destaca la iluminación. La iluminación de Resident Evil Village en la pasada generación es impresionante.

Gráficamente, Resident Evil Village es una proeza incluso en la pasada generación.

Otro aspecto a destacar es el apartado sonoro. Al jugar con cascos y configurarlo en el juego, se disfruta (y sufre) cada ruido. Se puede situar al enemigo por cada jadeo o pisada, identificando su posición. El viento, el crujido de las casas, las voces... el apartado sonoro está cuidado de maravilla y junto a la cámara en primera persona es algo que te mete de lleno en Resident Evil Village. Finalmente, Resident Evil Village llega doblado al castellano con las mismas voces en los protagonistas que en Resident Evil VII.

La fábrica de Heisenberg es un lugar espeluznante.

El Fin de una Era, ¿el Comienzo de Otra?

Resident Evil Village cierra una era de cambios y riesgos por parte de una saga que tras Resident Evil 6 parecía sentenciada. Resident Evil VII y Resident Evil Village han dado un soplo de aire fresco a la veterana saga de Capcom, con una propuesta que se aleja mucho de los remakes de las antiguas entregas que Capcom está lanzando, diferenciando de maravilla el nuevo rumbo de la saga de las entregas antiguas mejoradas.

Los cambios que ha introducido la nueva saga de Resident Evil, protagonizada por Ethan Winters, han servido para que Capcom se adentrase en territorio desconocido y experimentase con un tipo de gameplay nuevo, con enemigos y tramas alejados de Umbrella y los personajes de las 6 primeras entregas, aunque con ciertos lazos que Resident Evil Village se ha atrevido a acabar de cerrar. Si bien en la narrativa de Resident Evil Village podemos poner muchas pegas, la experiencia jugable resulta excelente y la inmersión en un mundo de terror y supervivencia no podría ser mejor.

Al fin y al cabo, lo que le pedimos a un Resident Evil es que nos lo haga pasar mal, que nos asuste, que nos de ansiedad, que nos recompense luego con grandes armas y que nos sirva para acabar de la forma más desagradable posible con nuestros enemigos, algo que Resident Evil Village cumple de sobras.

Aspecto Descripción
Ambientación Pueblo en Europa del Este con zonas controladas por jerarcas
Protagonista Ethan Winters, en búsqueda de su hija secuestrada
Villanos Madre Miranda y los cuatro jerarcas: Dimitrescu, Beneviento, Moreau y Heisenberg
Jugabilidad Survival horror en primera persona con puzzles, backtracking y combate
Gráficos Impresionantes incluso en PS4, destacando la iluminación
Sonido Cuidados y envolventes, mejor con auriculares

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