A menudo se considera a Fray Luis de León como un autor salmantino, destacando su rol como teólogo, profesor y poeta de Salamanca. Sin embargo, aunque su vida intelectual y creativa se centró en esta ciudad, su lugar de nacimiento fue otro.
Nacimiento e Infancia
Fray Luis nació en Belmonte de Cuenca en 1527 o 1528. No existe un consenso definitivo entre los estudiosos sobre la fecha exacta, ya que los documentos no confirman ni excluyen ninguna de las dos opciones. A pesar de esto, su vinculación con Castilla y León lo convierte en un hijo adoptivo y parte del patrimonio textual de la región.
Su padre, abogado de profesión, se estableció en Madrid con la corte y luego se trasladó a Valladolid en 1536 debido a la creación de la Chancillería Real y la celebración de las cortes reales en la ciudad. Allí, su tío Francisco de León ejercía como catedrático en la facultad de Leyes.
Fray Luis de León |El poeta místico del Renacimiento
Formación Académica en Salamanca
Fray Luis llegó a Salamanca a los diecisiete años para iniciar sus estudios en la universidad. Su formación universitaria en Salamanca fue minuciosamente reconstruida por Barrientos García, destacando el período posterior a sus estudios. Primero, ejerció como lector de Teología en el convento agustino de Soria, y luego en Alcalá de Henares, donde escuchó al catedrático de Biblia, Cipriano de la Huerga, a quien consideró su maestro.
Tras obtener los grados necesarios, comenzó su carrera docente en la Universidad de Salamanca. Inicialmente, no logró obtener la cátedra de Biblia, pero finalmente la obtuvo en 1579, tras una polémica contienda con Fray Domingo de Guzmán.
El Proceso Inquisitorial
Uno de los sucesos más significativos en la vida de Fray Luis de León fue el proceso inquisitorial abierto contra él y otros profesores de la universidad. Este proceso tuvo como trasfondo las tensiones universitarias entre órdenes religiosas y un componente teológico. Las acusaciones surgieron de las discusiones sobre la posibilidad de reeditar una biblia preparada por Vatablo, lo que generó tensiones personales y metodológicas.
Se ha interpretado este episodio como un proceso al humanismo cristiano, afectando a otros profesores con planteamientos novedosos. El centro de la investigación inquisitorial fueron las cuestiones relativas a la traducción de la Biblia a partir de los originales hebreos y la necesidad de lecturas literales correctas. Como consecuencia, se investigó el posible origen judeoconverso de la familia de Fray Luis y la circulación de un comentario literal del Cantar de los Cantares en romance castellano.
Tras ser absuelto, Fray Luis regresó a Salamanca y retomó su actividad docente. La tradición agustiniana canonizó la frase «Decíamos ayer», que pronunció al inicio de sus clases, como un símbolo de su fortaleza moral.
Actividad Académica y Literaria Posterior
En 1578, ganó la cátedra de Filosofía Moral en la Facultad de Artes. A partir de este momento, se centró en sus clases, la escritura y difusión de su obra castellana y latina, y en encargos de gestión de la Universidad. También colaboró con la Madre Ana de Jesús en la edición de las obras de Teresa de Jesús.
Si consideramos las fechas de publicación de la obra de fray Luis de León, su producción se desarrolla después de haber culminado su trayectoria académica en 1579 con la obtención de la cátedra de Biblia y hasta el final de su vida en 1591, cuando firma -en marzo de ese año- los capítulos finales de la Exposición del Libro de Job.
La primera fecha de publicación documentada de una obra de fray Luis de León es 1574, dentro de las Anotaciones a Garcilaso del Brocense. En esa edición del profesor salmanticense de Retórica, se incluyen hasta cuatro traducciones horacianas de fray Luis.
Parece que la publicación de sus obras a partir de esa fecha tuvo que ver con la orden que recibe del superior de la provincia agustiniana de Castilla, fray Pedro Suárez, el 21 de diciembre de 1577 y que se imprime en los preliminares de la edición de 1580 de la In Cantica Canticorum Salomonis Explanatio: «…in meritum sanctae obedientiae tibi praecipimus, ut quos [libros] habes confectos (…) typis mandes».
En 1580 publica al tiempo ambas obras, en Salamanca, en la imprenta de Lucas de Junta y con el emblema en la portada Ab ipso ferro, que identificará desde entonces todas sus ediciones salmantinas.
En 1582 aparece, sin nombre de autor, la «Oda a Nuestra Señora» en el Vergel de flores divinas, de Juan López de Úbeda.
En 1583 publica la primera edición de De los nombres de Cristo en dos libros, seguido de La perfecta casada (Salamanca: Juan Fernández).
De los nombres de Cristo, por otro lado, flexibiliza sus contenidos exegéticos en el molde formal del diálogo ciceroniano, esencial en el sistema de géneros renacentista. La obra desarrolla en sucesivos diálogos de tres frailes agustinos, Marcelo, Juliano y Sabino, el contenido teológico que se deriva de los distintos nombres con los que Cristo es nombrado, de forma metafórica, en las Sagradas Escrituras.
La edición de 1583 consta de dos libros, pero las sucesivas, de 1585 y 1587, incorporan un tercer libro con el tratamiento de nuevos nombres.
El 8 de septiembre de 1587 firma fray Luis de León en el convento agustino de San Felipe, en Madrid, la censura y aprobación de las Obras de Santa Teresa, y la «Carta dedicatoria a las Madres Ana de Jesús y religiosas carmelitas descalzas del Monasterio de Madrid», que situará al frente de la edición que le encargan las madres carmelitas y que ve la luz en Salamanca, en la misma imprenta de su tercera edición de De los nombres de Cristo, la de Guillelmo Foquel.
En 1589 publica Explanationum in eosdem -de nuevo en Salamanca y de nuevo por Guillelmo Foquel-, que contiene: In Cantica Canticorum Triplex Explanatio, In Psalmum XXVI, y dos comentarios bíblicos nuevos, In Abdiam explanatio y la In Epistolam ad Galatas explanatio.
El título del nuevo comentario al Cantar de los Cantares, Triplex explanatio, hace referencia al contenido de la obra, dividada en la explicación del texto de cada capítulo desde los sentidos literal (prima explanatio), místico (altera explanatio) y anagógico (tertia explanatio).
En 1590 publica el opúsculo (29 págs.) De utriusque agni, typici atque veri inmolationis (Salamanca: Guillelmo Foquel) dedicado a Juan de Grial, en el que trata de la fecha de celebración de la Pascua judía.
Ese mismo año de 1590 firma en Madrid los capítulos 36 (27 de octubre) 37 (29 de noviembre) y 38 (14 de diciembre) de la Exposición del libro de Job, que viene escribiendo desde, al menos, 1580.
Termina la obra en 1591, en Madrid, donde firma los capítulos 39 (6 de enero) y 40 (1 de febrero) y, por último, en Salamanca, donde rubrica los capítulos 41 (19 de febrero) y 42 (último del libro, el 8 de marzo).
A continuación, se presenta una tabla con algunas de las obras más destacadas de Fray Luis de León:
| Título | Año de Publicación |
|---|---|
| De los nombres de Cristo | 1583 |
| La perfecta casada | 1583 |
| Explanationum in eosdem | 1589 |
| Exposición del Libro de Job | 1591 |
Muerte
Su salud se quebrantó a principios de 1591, y murió el 23 de agosto en Madrigal de las Altas Torres después de ser elegido Provincial de la Orden. Sus restos fueron trasladados a Salamanca, donde descansan en su universidad.
