Un embarazo ectópico es un embarazo situado en una zona incorrecta del cuerpo de la mujer, es decir, fuera del útero. En el embarazo normal el embrión se implanta en el interior del útero materno, donde crece y se desarrolla hasta convertirse en un bebé. En un embarazo ectópico, el embrión no anida en el útero sino en otra parte del cuerpo y allí comienza a crecer.
Este tipo de embarazo no puede desarrollarse de manera normal y puede poner en riesgo la salud de la madre si no se detecta a tiempo. Esta condición puede ser potencialmente peligrosa para la salud de la mujer y requiere atención médica inmediata.
Se produce aproximadamente en 1 de cada 50 embarazos y origina una mortalidad materna del 10% si pasa desapercibido. Es más frecuente en mujeres entre los 25 y los 34 años. El embarazo ectópico es la causa más frecuente de muerte materna durante el primer trimestre de gestación. La tasa de mortalidad es de 1,8 fallecimientos cada 1.000 embarazos ectópicos.
El embarazo ectópico ocurre cuando el embrión en lugar de crecer dentro del útero, se implanta fuera, normalmente en las trompas de Falopios, lo que provoca que el embarazo se interrumpa.
La prevalencia general del embarazo ectópico es de un 1-2 %. Esto quiere decir que, en la mayoría de escenarios, menos de 2 de cada 100 gestaciones van a desembocar en este serio problema.
Entonces, ¿cómo prevenir un segundo embarazo ectópico?
El embarazo ectópico tiene lugar cuando el embrión se implanta fuera del útero. Nuestra especialista nos cuenta que lo más frecuente es que un embarazo ectópico se de en una de las Trompas de Falopio.
Es de suma importancia que la futura mamá tenga la información necesaria y que sepa que un embarazo ectópico puede ocurrir tras un Tratamiento de Reproducción Asistida (TRA).
¿Qué es un embarazo ectópico y por qué es tan peligroso?
Tipos de Embarazo Ectópico
Existen diferentes tipos de embarazos ectópicos, clasificados según la ubicación en la que ocurre la implantación del embrión. La gestación ectópica, también conocida como embarazo extrauterino, surge como consecuencia de alguna complicación durante el descenso del embrión por la trompa. Éste no es capaz de llegar al útero e implanta en un lugar anómalo que no permite su desarrollo.
En función del lugar de implantación, existen diferentes tipos de embarazos ectópicos. A continuación, se enumeran cada uno de ellos.
Los tipos de embarazo ectópico se clasifican en función de la ubicación en la que implanta el embrión. La localización más frecuente de un embarazo ectópico es la trompa de Falopio debido a que el embrión realiza este trayecto en su camino al útero.
A continuación, se mencionan los tipos de embarazo extrauterinos que existen:
- Embarazo ectópico tubárico o ampular: el embrión anida en la trompas de Falopio. Produce inflamación y obstrucción tubárica.
- Embarazo ectópico ístmico: la implantación tiene lugar en el istmo, al final de la trompa de Falopio.
- Embarazo ectópico ovárico: el embrión implanta en el ovario y puede confundirse con un quiste.
- Embarazo ectópico cervical: la anidación tiene lugar en el cuello uterino o cérvix.
- Embarazo ectópico abdominal: el embrión implanta dentro de la cavidad peritoneal, aunque es muy infrecuente.
- Embarazo ectópico intramural: se localiza en el miometrio, la capa muscular interna del útero y es el tipo más raro de todos.
También cabe la posibilidad de que se produzca un embarazo ectópico heterotópico. Eso significa que, al mismo tiempo, tienen lugar un embarazo normal y uno extrauterino.
Causas y Factores de Riesgo
Un embarazo ectópico ocurre cuando el óvulo fertilizado no puede llegar al útero para su implantación. La causa de este tipo de embarazo es el bloqueo o retraso del trayecto del óvulo fecundado a través de la trompa.
Una mujer tiene más posibilidades de sufrir un embarazo ectópico si sus trompas de Falopio son anormales (ej: anomalías congénitas) o han sufrido infecciones o cirugías previas.
Existen una serie de factores que aumentan el riesgo de padecer un embarazo ectópico. Entre ellos están los siguientes:
- Endometriosis.
- Salpingitis: infección en la trompa.
- Defectos congénitos en trompas de Falopio.
- Edad materna mayor de 35 años.
- Embarazo ectópico previo.
- Tabaquismo.
- Dispositivo intrauterino (DIU).
- Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
- Cirugía pélvica o abdominal previas.
- Tratamientos de reproducción asistida.
- Cirugía de reversión de ligadura de trompas.
Infecciones pélvicas: las infecciones de transmisión sexual (ITS), como la clamidia o la gonorrea, pueden causar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
Cirugías previas: cirugías abdominales o pélvicas previas, especialmente las que involucran las trompas de Falopio, como la ligadura de trompas o la cirugía para revertir una ligadura de trompas, pueden aumentar el riesgo de embarazo ectópico.
Es importante tener en cuenta que, aunque estos factores aumentan el riesgo, no todas las mujeres con estos factores de riesgo tendrán un embarazo ectópico. Muchas mujeres con uno o más factores de riesgo tienen embarazos normales.
En algunos casos, es difícil conocer la causa e incluso es posible que las hormonas jueguen un papel importante.
Cabe destacar que la frecuencia de los embarazos ectópicos ha aumentado en los últimos 20 años debido, en primer lugar, a los nuevos métodos clínicos para el diagnóstico y, a continuación, por la aparición de nuevos factores de riesgo, como el desarrollo de las técnicas de reproducción asistida.
La frecuencia del embarazo ectópico es de 1 caso cada 100 embarazos, es decir, del 1%.
Hay que saber que el embarazo ectópico también podría tener lugar después de una ligadura de trompas si la mujer decide hacerse una fecundación in vitro (FIV) para intentar un embarazo.
Según nos comenta el Dr. Gorka Barrenetxea, especialista en Ginecología y Obstetricia:
Cuando se ha realizado una ligadura de trompas, lo que se hace es resecar una porción de las trompas, pero queda otra porción. Por tanto, es posible un embarazo ectópico.
Síntomas del Embarazo Ectópico
Los síntomas de un embarazo ectópico no suelen manifestarse desde el principio del embarazo. Algunas mujeres no tienen ningún síntoma hasta que el embarazo ectópico produce problemas más graves. Por ejemplo un embrión que crece en una trompa de Falopio puede hacer que la trompa se rompa. Inicialmente el embarazo ectópico cursa sin clínica y, por tanto, la ausencia de síntomas no permite sospecharlo.
Los síntomas de un embarazo ectópico pueden variar considerablemente de una mujer a otra, y algunas mujeres pueden no experimentar ningún síntoma en las etapas iniciales. Sin embargo, es crucial estar alerta a las posibles señales de advertencia, ya que un embarazo ectópico no tratado puede ser una emergencia médica.
Cuando una mujer tiene una implantación en otro tejido distinto al endometrio uterino puede no presentar ninguna molestia en su etapa inicial o que los síntomas sean similares a un embarazo normal, como la fatiga, náuseas o dolor abdominal.
A medida que avanza la gestación, aparecerán otros síntomas que pueden ser más graves y que pondrán a la mujer en alerta:
- Dolor abdominal muy fuerte que suele ser unilateral.
- Sangrado vaginal anormal.
- Debilidad y sensación de desmayo.
- Dolor de lumbago.
- Dolor en los hombros.
- Presión intensa en el recto.
- Palidez y tensión baja.
Estos síntomas pueden empeorar en caso de producirse un embarazo ectópico roto. Conforme crece el embrión, la trompa se expande hasta que llega a romperse, puesto que no hay suficiente espacio.
Dolor abdominal intenso: el dolor abdominal o pélvico es uno de los síntomas más comunes del embarazo ectópico. Puede variar de leve a intenso, y a menudo se describe como un dolor agudo, punzante o calambres en un lado del abdomen.
Sangrado vaginal anormal: el sangrado vaginal anormal es otro síntoma frecuente. Puede ser ligero o abundante, y puede ser diferente al sangrado menstrual normal.
El dolor en un embarazo ectópico suele manifestarse entre la cuarta y la sexta semana de gestación, aunque en algunos casos puede aparecer incluso antes. Si bien el sangrado es un síntoma frecuente, es posible tener un embarazo ectópico sin sangrado, lo que puede retrasar el diagnóstico y aumentar el riesgo de complicaciones.
Es algo complicado esclarecer unos síntomas determinados de embarazo ectópico, ya que, como señala la Dra. La mayoría de las pacientes que sufren un embarazo ectópico presentan dolor pélvico, el cual a veces es de tipo cólico. El sangrado vaginal es otro síntoma que debemos tener en cuenta.
Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas o si hay sospecha de embarazo fuera del útero, es fundamental acudir al médico lo antes posible.
Es importante destacar que estos síntomas pueden ser similares a los de otras condiciones, como un aborto espontáneo o una infección del tracto urinario. Por lo tanto, si experimentas alguno de estos síntomas, especialmente si sabes que estás embarazada o sospechas que podrías estarlo, es fundamental que consultes a un médico de inmediato para obtener un diagnóstico preciso.
Diagnóstico del Embarazo Ectópico
Detectar un embarazo ectópico tempranamente es fundamental para evitar complicaciones graves. Existen múltiples métodos para diagnosticar un embarazo ectópico.
Los dos métodos más importantes a la hora de diagnosticar un embarazo ectópico son la determinación de la hormona beta-hCG en sangre y la ecografía transvaginal.
Generalmente, un embarazo ectópico se puede detectar a partir de la quinta o sexta semana de embarazo, cuando los niveles de la hormona del embarazo (gonadotropina coriónica humana o hCG) son lo suficientemente altos como para ser detectados en una prueba de sangre.
La medición de la hormona β-hCG en sangre es una prueba cuantitativa que informa a las mujeres de una posible gestación en función de las semanas de embarazo. Se realiza sobre todo a las pacientes sometidas a una técnica de reproducción asistida.
En un embarazo ectópico, la hormona beta-hCG no se eleva rápidamente como en un embarazo normal y, por tanto, los niveles se mantienen bajos.
Si el test de embarazo en sangre es positivo, posteriormente se confirma el embarazo con una ecografía de ultrasonido 2 semanas después para poder ver la presencia del saco embrionario.
En caso de no observarse ningún saco dentro del útero con una β-hCG positiva, debe valorarse la posibilidad de un embarazo ectópico, el cual deberá confirmarse con un nuevo análisis de los valores de β-hCG y otros marcadores bioquímicos como la progesterona, la proteína placentaria 14, Ca-125 y creatina fosfoquinasa entre otros.
Ecografía: la ecografía transvaginal es la prueba más precisa para diagnosticar un embarazo ectópico. En un embarazo normal, el saco gestacional (donde se desarrolla el embrión) se visualiza dentro del útero. Si el saco gestacional no se encuentra en el útero, se sospecha de un embarazo ectópico. A veces, la ecografía puede mostrar el embrión implantado fuera del útero, confirmando el diagnóstico.
Pruebas de sangre: las pruebas de sangre miden los niveles de hCG. En un embarazo ectópico, los niveles de hCG pueden aumentar más lentamente de lo normal o no duplicarse cada 48-72 horas, como se espera en un embarazo intrauterino.
Determinar la cantidad de la hormona del embarazo (β-hGC u hormona gonadotropina coriónica) en sangre u orina mediante un análisis. La presencia de esta hormona indica que existe un embarazo y la cantidad de hormona que se está produciendo.
Si se sospecha un embarazo ectópico, pero no se consigue confirmarlo y la paciente se encuentra estable y asintomática, debe ser dada de alta y volver en 48 horas para repetir la ecografía y la determinación de β-hGC, alertándola siempre sobre los síntomas de rotura de las trompas de Falopio.
Tratamiento del Embarazo Ectópico
Los embarazos ectópicos no tienen posibilidades de llegar a término y, generalmente, terminan en un aborto espontáneo. ¿Cuánto se tarda en expulsar un embarazo ectópico?
Un embarazo de este tipo puede causar que la trompa de Falopio se rompa debido al crecimiento del embrión. Esto puede provocar una hemorragia interna grave que puede poner en riesgo la vida de la madre.
Un embarazo ectópico no tratado puede tener consecuencias graves para la salud de la mujer, incluso poniendo en peligro su vida. El diagnóstico precoz es fundamental para establecer el tratamiento del embarazo ectópico, ya que la gran mayoría de los casos puede ser resuelto mediante tratamiento médico a través de una inyección intramuscular.
Muchos de los embarazos ectópicos suelen resolverse solos, mediante un aborto espontáneo que generalmente es tubárico. Si esto no se produce de manera natural, será necesario interrumpir el embarazo mediante tratamiento quirúrgico o tratamiento médico con fármacos quimioterapéuticos como el metotrexato.
La elección médica de un tratamiento u otro se valora según las pruebas diagnósticas y los síntomas que presenta la paciente, la cual debe ser informada de las ventajas e inconvenientes de cada tratamiento.
Administrar a la madre una medicina inyectada intramuscularmente (metotrexato) que interrumpe el crecimiento del embrión y hace que éste se disuelva con el tiempo. Está indicado en mujeres con niveles de β-hGC ≤ 5000 mUI/ml, asintomáticas o con sintomatología mínima.
En ocasiones, el metotrexato se inyecta en dos lugares anatómicos diferentes para aumentar su absorción. Si los niveles de β-hGC disminuyen significativamente durante la primera semana tras la inyección, se deben realizar determinaciones semanales de β-hGC hasta que disminuya lo suficiente para indicar que el embarazo ha concluido.
El metotrexato es un medicamento que puede inducir efectos secundarios graves. Se han descrito un 7 % de roturas de trompas durante el seguimiento; es por tanto necesario mantener una estrecha supervisión médica mientras dure el tratamiento así como informar al médico sobre cualquier síntoma.
Casi el 75 % de las mujeres tratadas con metotrexato tendrán dolor abdominal después del tratamiento. También puede producir conjuntivitis, estomatitis, dolores gastrointestinales, náuseas, vómitos y diarrea. No existen evidencias científicas de que la administración de metotrexato a nivel local (en el embrión) sea más eficaz que la intramuscular, aunque disminuye los efectos adversos.
Realizar una cirugía para retirar el embrión. En embarazos de corta evolución en pacientes hemodinámicamente estables, la cirugía puede realizarse mediante laparoscopia, esto es, introduciendo un instrumento flexible (laparoscopio) a través de una pequeña incisión en el abdomen.
Cuando el embarazo ectópico está localizado en el ovario, el tratamiento es quirúrgico. Siempre que sea posible debe intentarse mediante laparoscopia conservando el ovario.
Si el embarazo ectópico está en el abdomen, requiere laparotomía extirpando cuidadosamente los tejidos embrionarios.
El tratamiento quirúrgico de los embarazos ectópicos cornuales (una zona de la trompa de Falopio), intersticiales y cervicales (cuello del útero), presenta un alto riesgo de complicaciones por rotura y hemorragia, por lo que, en pacientes clínicamente estables debe intentarse siempre primero el tratamiento con metotrexato, incluso con valores de β-hGC > 5000 mUI/ml.
Si fracasa el tratamiento con metotrexato intramuscular, se debe intentar con metotrexato local guiado por ecografía o histeroscopia.
En el supuesto grave de rotura de la trompa y shock, será necesario llevar a cabo otras intervenciones como la transfusión de sangre e incluso una salpingectomía si la trompa estuviera muy dañada.
La salpingostomía y la salpingectomía son 2 tipos de cirugía laparoscópica que se pueden emplear, aunque también puede ser necesaria una cirugía de urgencia en el caso de que haya sangrado y la vida de la paciente corra peligro.
Pronóstico y Planificación Futura
Los embarazos ectópicos no pueden prevenirse. Cuando el embarazo ectópico se ha tratado con metotrexato, el pronóstico es muy bueno. Sin embargo, las cirugías realizadas en los embarazos ectópicos pueden producir cicatrices en las trompas que, a su vez, pueden originar problemas futuros al buscar un embarazo.
Experimentar un embarazo ectópico puede provocar la ruptura de la Trompa de Falopio donde empiece a desarrollarse el embrión o de algún tejido intrabdominal.
Tras un embarazo ectópico, ¿cómo planificar otra gestación? Tras la fecundación del óvulo por un espematozoide, en la zona de las trompas de Falopio más cercana al ovario, se forma un cigoto. Pero en ocasiones, el embrión no llega hasta el útero y se implanta en las trompas de Falopio, donde es imposible que pueda seguir desarrollándose.
Cuando una embarazada ha pasado por un embarazo ectópico se suele hacer las siguientes preguntas: "¿Me volveré a quedar embarazada y mi siguiente embarazo será también ectópico o no?". La respuesta va a depender mucho de la evolución y el tratamiento del primer embarazo.
Si el embarazo ectópico se detecta por una ecografía temprana, antes de que se produzca la hemorragia, es posible con algunos fármacos detener la gestación y evitar así que se “rompa” la trompa de Falopio. Si se diagnostica porque se ha producido una hemorragia quiere decir que la trompa de Falopio ya se ha roto (es el síntoma principal del embarazo ectópico).
Si el embarazo ectópico se pudo tratar con fármacos, “se debe esperar al menos tres meses antes de intentar un nuevo embarazo”, explica la Dra. Josefina López Menéndez.
Unos de los factores que aumenta el riesgo de sufrir un embarazo ectópico es haber pasado antes por otro. “Puede volver a ocurrir. El riesgo de que vuelva a ocurrir se incrementa en un 8-10% más que en aquellas que no lo han sufrido. La edad. Problemas en las trompas de Falopio, como obstrucciones y/o malformaciones congénitas en las trompas.
“El simple hecho de presentarse un embarazo ectópico ya puede alertarnos de la posibilidad de un daño tubario existente, siendo posible que entre un 20-60 % de las pacientes pueda presentar infertilidad futura”, apunta la Dra.
Según los expertos, la mujer con una sola trompa de Falopia se puede quedar embarazada.
“Existen algunos estudios en los que se señalan cifras de gestaciones intrauterinas, que alcanzan el 100% de los casos en pacientes con una sola trompa”, nos cuenta la Dra. Josefina López Menéndez. Pero también añade que otros estudios reducen esa posibilidad al “53%, con un 20% de posibilidades de que vuelva a ocurrir un embarazo ectópico, si se dan a la vez otros factores como una historia previa de infertilidad, adherencias en las tropas o en los ovarios.
Si se extirpa la trompa de Falopio: si se extirpa una trompa de Falopio, la mujer aún puede quedar embarazada con la otra trompa. Es importante hablar con tu médico sobre tus opciones y las posibles consecuencias para tu fertilidad después de un embarazo ectópico.
Experimentar un embarazo ectópico puede provocar la ruptura de la Trompa de Falopio donde empiece a desarrollarse el embrión o de algún tejido intrabdominal.
Dependiendo del estado de las trompas y del historial médico, se pueden valorar distintas opciones:
- Embarazo natural: si al menos una trompa permanece funcional, existe la posibilidad de concepción natural, aunque las probabilidades pueden verse reducidas, especialmente si se ha retirado una trompa debido a un embarazo ectópico previo. En estos casos, es importante tener en cuenta que si el embarazo vuelve a producirse en la trompa restante, el riesgo se repite.
- Fecundación in vitro (FIV): es la opción más recomendada en casos de daño tubárico bilateral o tras una salpingectomía. En Gravida, realizamos un estudio personalizado para valorar esta vía, ya que permite evitar completamente las trompas, reduciendo el riesgo de un nuevo embarazo ectópico y mejorando las tasas de éxito.
- Estudios complementarios: como la histerosalpingografía o pruebas inmunológicas específicas pueden ser útiles para evaluar el estado del aparato reproductor antes de iniciar un nuevo tratamiento.
El impacto emocional de vivir un embarazo ectópico puede ser profundo. Ansiedad, miedo o tristeza son reacciones comunes.
En HM Hospitales, contamos con un equipo de ginecólogos y especialistas en fertilidad con amplia experiencia en el manejo del embarazo ectópico.
