Problemas Comunes en Recién Nacidos: Una Guía Detallada

El primer contacto de un bebé con el mundo está marcado por la vulnerabilidad y la adaptabilidad a un entorno nuevo, lejos ya del vientre materno. Queremos protegerlo de todo lo que pueda pasarle, pero no sabemos cómo. Los pediatras “recetan” tranquilidad: aseguran que lo haremos mucho mejor de lo que pensamos, por lo que no debemos preocuparnos antes de tiempo.

Igual que ocurre con los adultos, hay bebés que tienen mayor tendencia a enfermar que otros. Y a pesar de que, generalmente, los problemas de salud no son serios, cualquier síntoma nos hace permanecer siempre en estado de alerta... ¿Sabes cuáles son los problemas de salud más frecuentes que pueden afectar al bebé recién nacido?

Ictericia Neonatal

Uno de los problemas más frecuentes en el recién nacido es la Ictericia Neonatal, ya que muchos bebés pasan por ella. Entre el 60 y el 70% de los recién nacidos presentan ictericia, coloración amarillenta de la piel, producida por los altos niveles de bilirrubina en la sangre. Esto es lo que provoca que muchos recién nacidos tengan un tono amarillento en su piel. Se produce porque el hígado del bebé, todavía inmaduro, aún no es capaz de eliminar la bilirrubina de la sangre.

La ictericia se debe a un aumento de la cantidad de bilirrubina en la sangre, como causa de la dificultad temporal del hígado para eliminar las sustancias del organismo de forma adecuada. Y, a pesar de que no suena nada bien, la realidad es que se produce en la mayoría de recién nacidos, especialmente durante la primera semana de vida. La ictericia llamada “fisiológica”, que es de carácter muy leve, se presenta entre el segundo y el tercer día de vida y desaparece dos semanas después.

Cuando existen unos niveles demasiado elevados de bilirrubina, al bebé se le debe colocar una lámpara de fototerapia, con su adecuada protección ocular y gonadal.

Infecciones Respiratorias

Las infecciones respiratorias son bastante frecuentes en los bebés durante los primeros meses de vida. Las más frecuentes, son afecciones leves como catarros o resfriados comunes, que afectan a las vías altas. Producen congestión nasal y tos en algunos casos, y aunque resultan molestoas para el bebé, no suelen ir más allá.

Cuando las infecciones respiratorias afectan a las vías respiratorias bajas, la cosa ya se complica. Por otra parte, se puede dar el caso de que afecte a las vías respiratorias bajas, lo que se denomina neumonía o bronquiolitis. Es el caso de las bronquiolitis o neumonía y, en algunas ocasiones, es necesaria la hospitalización del bebé.

Otros Problemas Comunes

  • Coloración azulada: Algunos bebés al nacer ya cuentan con una piel de una tonalidad azulada. Deberás acudir con rapidez al pediatra, si observas la coloración azul en el bebé, junto a un aumento de la frecuencia respiratoria.
  • Otitis: La otitis es una infección bacteriana, que aparece generalmente como una complicación de un resfriado común. Es muy probable que la reconozcas porque el bebé se ha pasado la noche llorando y no quiere comer nada.
  • Infección de orina: La infección de orina es, quizás, una de las infecciones más difíciles de identificar porque no presenta síntomas externos. Con un resfriado vemos que el bebé tiene mucosidad, tos, estornudos... pero con la infección de orina es normal que no apreciemos nada. Sólo que el bebé se encuentra irritable, molesto y en algunas ocasiones también tendrá fiebre.
  • Gastroenteritis: Son bastante frecuentes y generalmente de origen vírico. Causa bastante preocupación porque nuestro bebé no come y además también presenta vómitos y/o diarreas. Lo más importante es que el bebé se mantenga hidratado.
  • Tos: La tos también es una afección bastante frecuente en los bebés recién nacidos. Puede producirse de forma puntual, como cuando la leche de la mamá fluye con mucha rapidez, y también puede darse de forma continua. En este caso, puede ser síntoma de alguna enfermedad del aparato digestivo o respiratorio, y lo mejor que puedes hacer es consultar a su pediatra.

Temas Adicionales a Considerar

Temperatura Corporal y Fiebre

Debes saber que la temperatura corporal de un bebé recién nacido es superior a la de los adultos. Suele ser de 37,5 grados centígrados cuando se toma en la axila, y de 38 en el recto. La fiebre es uno de los principales síntomas indicadores de que existe una infección. Por ello, cuando la temperatura de tu bebé se encuentre por encima de lo normal, no dudes en consultar siempre a tu pediatra.

Cambios en el Comportamiento

Así mismo, si observas un cambio de comportamiento repentino en tu bebé, con lloros incesantes, irritabilidad o letargo, esto también puede ser síntoma de enfermedad. Observa a tu bebé y piensa que nadie lo conoce mejor que tú. Recuerda que las madres estamos dotadas de un “sexto sentido”.

Otros Problemas Comunes en Recién Nacidos

  • Callo de succión.
  • Dientes natales o neonatales.
  • Frenillo lingual corto.
  • Infección por hongos (candidiasis oral o muguet).
  • Quistes gingivales (perlas de Epstein, nódulos de Bohn).

Cuidados del Cordón Umbilical

Forma parte del abdomen el cordón umbilical, que está formado por dos arterias y una vena, recubiertas por una superficie gelatinosa. Tras el parto se debe clampar con una pinza, tras cortarlo y esperar a que se caiga, que ocurrirá a partir de la primera semana de vida, aproximadamente. Se debe realizar un cuidado del mismo, manteniendo una buena higiene, con una buena limpieza con agua y jabón será suficiente hasta que se seque y se caiga por sí sólo.

Deformaciones Craneales

En la mayoría de los partos, el recién nacido debe atravesar el canal de parto, que es estrecho y con paredes formadas por los huesos. Ésta es la parte del cuerpo que primero atravesará el canal del parto. Por ello puede aparecer con alguna deformación inicial, pero será temporal, porque los huesos que forman el cráneo de los bebés son independientes y con el tiempo se van a unir entre sí. Por dichas características, la cabeza puede estar estirada o en forma de pico, al nacer, característica que va a desaparecer en días posteriores.

Al estar los huesos separados, podremos apreciar claramente las dos fontanelas existentes, que se tratan de unos espacios más blandos y se encuentran en la parte superior de la cabeza. Según avance el tiempo, dichas fontanelas desaparecerán, mediante la unión de los huesos del cráneo.

Por otro lado, en la cabeza del bebé pueden aparecer dos pequeñas alteraciones, una se trata del caput succedaneum, que consiste en una inflamación y también un hematoma de forma circular por el cuero cabelludo, se encuentra en la parte superior y posterior de la cabeza, que es producido por el paso por el canal del parto.

En cuanto al cefalohematoma, en éste caso se trata de un cúmulo sanguíneo situado bajo la membrana exterior que envuelve uno de los huesos craneales. También aparece durante el parto por la presión que se ejerce en el canal del parto. También se encuentra situado en la parte superior de la cabeza del recién nacido y la diferencia con el caput, es que el cefalohematoma va a tardar más tiempo en desaparecer, concretamente entre 7-15 días y el caput desaparecerá a los pocos días del nacimiento.

Reflejos Primitivos del Recién Nacido

Al nacimiento, los bebés realizan una serie de respuestas como una reacción muscular, tras una estimulación. Dichas respuestas suelen ser específicas y su importancia está relacionada con un correcto desarrollo del sistema nervioso. Muchos de los reflejos van desapareciendo con el paso del tiempo, pero en adultos puede quedar algún reflejo, aunque alguno de ellos nos indicaría un daño neurológico.

  • Reflejo de moro: También conocido como respuesta a un sobresalto, donde el niño moverá los brazos hacia los lados con las palmas hacia arriba, todo ello tras soltar de manera brusca la cabeza y dejarlo caer hacia atrás.
  • Reflejo de presión palmar: Cuando se aplica un fuerza en la palma de la mano, el bebé tiende a cerrar con fuerza los dedos. Por ejemplo, si colocamos un dedo en la palma de su mano, él cerrará fuertemente alrededor del dedo.
  • Reflejo de presión plantar: Al igual que el anterior, si presionamos la zona almohadillada del pie, los dedos tienden a flexionarse.
  • Reflejo de búsqueda: Cuando acariciamos la mejilla del niño éste girará la cabeza hacia el lado que es acariciado, intentando succionar con la boca.
  • Reflejo de Babinski: Consiste en deslizar suavemente un dedo por la planta del pie, iniciando desde el talón hasta el dedo gordo. Automáticamente, el bebé levantará los dedos y girará el pie hacia adentro.

Importante: La información facilitada por este medio no puede, en modo alguno, sustituir a un servicio de atención médica directa, así como tampoco debe utilizarse con el fin de establecer un diagnóstico, o elegir un tratamiento en casos particulares. En este servicio no se hará ninguna recomendación, explícita o implícita, sobre fármacos, técnicas, productos, etc... que se citarán únicamente con finalidad informativa.

Consejos prácticos para cuidar a tu bebé los primeros días | Clínica Alemana

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