Semana 17 de Embarazo: Desarrollo del Bebé y Cambios en la Madre

La semana 17 de embarazo es una etapa crucial tanto para el desarrollo de tu bebé como para tu experiencia como futura mamá. Estás en la mitad del segundo trimestre, un momento en el que muchas mujeres se sienten más relajadas y cómodas. En esta fase, el embarazo empieza a sentirse más real, ya que tu cuerpo y el de tu bebé están atravesando cambios notables. Esta es una de las semanas más esperadas, ya que las molestias de los primeros meses disminuyen y se comienza a notar más el crecimiento del bebé.

Desarrollo del Bebé en la Semana 17

El desarrollo del feto en la semana 17 de embarazo es impresionante. A esta altura, tu bebé ya ha experimentado cambios significativos en su crecimiento y sigue desarrollándose rápidamente. A las 17 semanas de embarazo, el feto de 17 semanas a tamaño real mide aproximadamente 13 centímetros de largo y pesa entre 140 y 200 gramos. A pesar de su pequeño tamaño, ya es posible distinguir sus rasgos faciales, y la piel comienza a volverse menos translúcida.

El feto a las 17 semanas ya tiene una apariencia más definida. Sus ojos están más separados, y aunque los párpados siguen cerrados, el feto ya puede mover los ojos. A esta altura, el bebé comienza a moverse, aunque es posible que la madre aún no lo note, ya que los movimientos son suaves y sutiles.

Entre los cambios más importantes que ocurren para el feto en la semana 17, podemos mencionar los siguientes:

  • Los distintos órganos y sistemas continúan desarrollándose.
  • El esqueleto cartilaginoso va poco a poco endureciéndose.
  • Sus latidos cardiacos pueden ser ahora escuchados con un estetoscopio.
  • Va acumulando tejido adiposo, importante para el calor corporal.
  • Es posible que el feto reaccione a sonidos fuertes, ya que es capaz de percibir estos estímulos por el grado de desarrollo que va adquiriendo el oído.
  • Comienza a aparecer pelo en las pestañas, cejas y encima del labio superior.
  • Se mueve activamente dentro del útero, aunque es frecuente que la embarazada aún no note nada. Es habitual que la futura madre empiece a notar al bebé un poco más adelante, a partir de la semana 18 de embarazo.
  • Aparece la vérnix caseosa. Se trata de una sustancia grasa de aspecto blanquecino que recubre y protege la piel del feto. La vérnix caseosa a veces se puede ver, en mayor o menor medida, aún en el recién nacido.

En esta semana tu hijo desarrollará una capa de grasa debajo de la piel, que se irá haciendo más gruesa a medida que avance el embarazo. Esta grasa le proporciona energía y le ayuda a mantenerse caliente después de nacer. Las glándulas sebáceas de la piel de tu pequeño comenzarán a producir vérnix, una película blanca y grasa que protege la piel y regula la temperatura corporal. En esta etapa, el bebé estará un poco más activo en el saco amniótico. ¿Sabías que también le están saliendo las uñas de los pies? A finales de este mes es probable que ya lleguen hasta las puntas de los dedos. De hecho, a veces hay que cortarlas tras dar a luz.

La capacidad auditiva se ha ido perfeccionando. Tu bebé reacciona ahora ante ruidos altos: un ruido repentino incluso puede llegar a asustarlo. A lo mejor puedes percibir estos movimientos bruscos en forma de un suave revoloteo en el vientre (si no es así, tampoco es nada anormal, ya que es posible que hasta la 20.ª semana de embarazo no notes los movimientos).

Esta percepción inconsciente del espacio del propio cuerpo -la propiocepción- depende de todas las informaciones que llegan al cerebro a través de los oídos, los ojos, la nariz y las extremidades. Aunque la propiocepción no madura por completo hasta después del parto, ahora aparecen los primeros indicios: por ejemplo el bebé empieza a juntar las manos, y si bien en un primer momento en cuanto se aproximan se separan, finalmente consigue unir sus dedos.

El bebé empieza a desarrollar el sentido del oído. Eso no quiere decir que sea capaz de oír tal y como lo entiende un adulto. “Sobre las 17-19 semanas de embarazo, el oído está parcialmente desarrollado.

Físicamente el bebé se va poniendo guapo: ya tiene algo de pelillo en la cabeza, así como cejas y pestañas. Poco a poco su cuerpo se irá cubriendo de un pelillo muy fino llamado lanugo, que semanas antes del parto desaparece.

En los dedos de manos y pies tiene uñas. Una fina lámina cubre casi por completo el lecho ungueal, es decir la parte que hay debajo de las uñas y por donde crecen.

Aún está muy flacucho porque todavía no ha generado grasa subcutánea. A partir de esta semana, la placenta empieza a producir el lactógeno humano placentario, que estimula el desarrollo de los alvéolos del pecho, donde se fabrica la leche materna.

En la semana 17, el feto mide unos 17 cm. y pesa en torno a 120 gramos. A partir de este momento, además de por lanugo, su cuerpo comienza a cubrirse de vérnix caseoso, una sustancia de aspecto graso que protege la piel del bebé de los daños causados por estar en un medio húmedo como es el líquido amniótico y que, además, facilita la salida del bebé a través del canal de parto en el momento del alumbramiento.

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Cambios en el Cuerpo de la Madre

Cuando llegas a la semana 17 de embarazo, es probable que empieces a sentirte más cómoda. Los síntomas molestos del primer trimestre, como las náuseas y la fatiga, suelen haber desaparecido o disminuido considerablemente. Muchas mujeres notan un aumento de energía y bienestar, lo que hace que esta etapa sea más disfrutable.

En cuanto a los cambios físicos, es posible que experimentes algunos otros signos como la aparición de estrías en el abdomen o los senos, ya que la piel comienza a estirarse para acomodar el crecimiento del bebé. También puede que empieces a notar cómo cambia la forma de tu cuerpo a medida que el útero se expande.

Durante la semana 17, la embarazada habrá empezado a notar cambios en su cintura o abdomen. La cintura de la embarazada se suele ensanchar y va desapareciendo. Además, la parte baja del abdomen estará más voluminosa. Esto quiere decir que a la mujer se le habrá empezado a notar que está embarazada, sobre todo si es muy delgada. Incluso puede que la mujer haya comenzado a cambiar su postura para mantener el equilibrio con el aumento de la barriga. Sin embargo, otras mujeres no presentan síntomas tan notorios aún en la semana 17 de gestación.

Debido a estos cambios que está experimentando el cuerpo, es buen momento para empezar a utilizar ropa de embarazada. Quizá este tipo de pantalones es todavía un poco ancho, pero la gestante irá más cómoda porque es posible que comience a tener problemas para ponerse su ropa habitual.

La embarazada en este momento también notará más el desarrollo de sus pechos. Las mamas aumentan de tamaño y recibirán más irrigación sanguínea, por lo que las venas se hacen más visibles. El pecho se está preparando para producir leche y amamantar al bebé en unos meses.

Debido a esto, es posible que la embarazada comience a necesitar sujetadores con una talla mayor de copa.

Tal vez hayas notado que tus pechos han crecido. No es de extrañar que las embarazadas aumenten una o incluso dos tallas de copa. Puede que en este momento notes algunos movimientos del bebé. Si este no es tu primer embarazo, reconocerás esa sensación antes. Sin embargo, no tienes que preocuparte si aún no ha pasado nada. ¿Se te han ensanchado los pies? Esto puede deberse al aumento de peso durante el embarazo y a la hinchazón. Este problema se denomina edema y suele aparecer porque el cuerpo retiene más líquido durante el embarazo. Prueba a sumergir los pies en agua fría para aliviar la hinchazón y ponlos en alto siempre que puedas para sentirte más cómoda.

El aumento del útero puede hacer que comience a cambiar tu centro de gravedad y camines con la espalda ligeramente inclinada hacia atrás para compensar. Este aumento hace que tu cintura haya desaparecido y tu tripa haya aumentado considerablemente. A pesar de que es normal engordar, debes controlar tu peso para evitar complicaciones en el embarazo y el parto.

En la semana 17, las personas a tu alrededor ya podrán ver que estás esperando un bebé. Durante este mes, seguirás cogiendo alrededor de 250 gramos de peso por semana. Con el aumento del tamaño de los pechos, el ensanchamiento de las caderas y que la tripa ya es visible, ya tendrás apariencia de mujer embarazada.

Otros Cambios y Síntomas Comunes

Además de los cambios corporales, es posible que la embarazada empiece a notar otros signos como los siguientes:

  • Ciertas molestias en el abdomen debido a que el útero va aumentando su tamaño. Algunas posiciones pueden ser más molestas que otras porque tensan demasiado los ligamentos que están sujetando el útero.
  • Ganas más frecuentes de orinar, ya que el útero es más grande, presiona y deja menos espacio a la vejiga.
  • Calambres, sobre todo, en las piernas. Estos síntomas pueden deberse a que los nervios son comprimidos por el útero. Otra posible causa de estas molestias es la alteración en el flujo sanguíneo periférico, junto con la retención de líquidos y la disminución de los niveles de potasio y calcio.

Es posible que a partir de esta semana notes un dolor punzante y agudo a un lado del obligo que se extiende por la ingle o la espalda.

Es posible que empieces a notar calambres nocturnos debido a la compresión de los nervios de las piernas por el aumento del tamaño y peso del útero, el aumento del volumen sanguíneo que dificulta la circulación y los niveles bajos de calcio y potasio. Estos calambres pueden ser muy molestos y llegar a despertarte en medio de la noche.

Otros síntomas que puedes tener en la semana 17 de embarazo:

  • Hemorroides: Las hemorroides son venas del recto que se han dilatado demasiado debido al aumento de volumen y flujo sanguíneo en la zona pélvica. Sigue una dieta rica en fibra, bebe mucha agua y haz ejercicio con frecuencia. Si quieres aliviar las molestias, date un baño con agua tibia y evita estar sentada durante mucho tiempo. Consulta al médico inmediatamente si tienes dolor intenso o sangrado.
  • Piel sensible o picor: Durante la semana 17 de embarazo el vientre y los pechos siguen creciendo. Esto implica que la piel se estira, por lo que pueden aparecer estrías y picor. Prueba a beber mucha agua y aplicarte crema hidratante mañana y noche para aliviar las molestias.
  • Acidez de estómago e indigestión: Intenta ingerir cantidades pequeñas con mayor frecuencia y evita las comidas picantes o que aumenten el malestar. Masticar despacio y evitar acostarte justo después de comer también son buenas opciones.
  • Calambres en las piernas: No se sabe cuál es la causa, pero puedes realizar estiramientos antes de acostarte o masajear los músculos de la pantorrilla si notas alguno. Mantente hidratada, haz ejercicio y usa calzado cómodo.
  • Dolor lumbar: El útero es cada vez más grande, por lo que tu centro de gravedad y tu postura cambian poco a poco. Esto ejerce más presión sobre tu espalda. Hacer ejercicio y estiramientos puede aliviar algunas de las molestias. También puedes colocarte una bolsa de agua caliente en la zona afectada. Evita estar de pie durante mucho tiempo en la medida de lo posible y pregunta al médico cómo puedes reducir el dolor de espalda a partir de la semana 17 de embarazo.

Además, es frecuente que durante este periodo comience la aparición de estrías en la piel de la embarazada. Las estrías son muy habituales en la barriga y el pecho y será muy importante empezar a prevenirlas con cremas adecuadas para ello.

El volumen de la sangre ha aumentado para poder dar la alimentación necesaria al bebé, lo que puede dar lugar a que sudes con más facilidad por la circulación sanguínea más intensa. Sudar mantiene fresco tu cuerpo pero también origina la excreción de minerales.

También es habitual notar un aumento del tamaño de los pechos. Las hormonas están preparando los pechos para la producción de leche; la irrigación de sangre hacia las mamas es mayor y las glándulas que producen leche crecen y se preparan para amamantar. Por eso es que el tamaño de sus pechos aumenta (puede incluso aumentar uno o dos números el tamaño de las copas del sostén) haciendo que las venas sean visibles.

A medida que crece el útero, podrás sentir cómo los ligamentos que lo soportan se estiran, causando una especie de sensación de tirantez. No hay nada de que preocuparse mientras no haya otros síntomas. Existen ejercicios específicos para disminuir el dolor causado por ese crecimiento del útero, para fortalecer el suelo pélvico y para conseguir relajar esos ligamentos.

A veces puedes notar que algunas venas de tus piernas se vuelven visibles. Son las conocidas venas varicosas o varices. Esto es completamente normal y no es motivo de preocupación. Tu cuerpo está realizando un trabajo descomunal y está procesando una mayor cantidad de sangre (otro síntoma de esto son pequeñas hemorragias nasales).

Debido a las hormonas del embarazo, también va cambiando la piel de la embarazada. Además se producen mayores cantidades de melanina. Se trata de una sustancia que es responsable de la pigmentación, es decir, de la coloración de la piel. Las embarazadas muestran entonces una mayor tendencia de manchas pigmentarias, pecas y un fenómeno muy especial: la llamada linea nigra (o línea negra). Esta pasa exactamente por el centro de tu cuerpo verticalmente por todo el vientre y atraviesa el ombligo. En el caso de mujeres de tez más oscura, esta línea se muestra más marcada. Por cierto, esta línea la tienen todas las personas. No obstante, normalmente es tan clara que no se puede ver.

La pigmentación aumentada suele desaparecer por si sola después del parto. Debido a las sustancias químicas contenidas, las embarazadas no deben recurrir bajo ninguna circunstancia a cremas blanqueadoras.

La progesterona, muy presente en la semana 17 de embarazo para el desarrollo del feto, provoca una cierta ralentización del sistema digestivo. El resultado es el estreñimiento, que puede llegar a ser muy molesto.

Tabla de Cambios y Desarrollo en la Semana 17

Aspecto Desarrollo del Bebé Cambios en la Madre
Tamaño y Peso Aproximadamente 13 cm y entre 140-200 gramos Aumento de peso de aproximadamente 250 gramos por semana
Desarrollo Físico Rasgos faciales más definidos, piel menos translúcida, desarrollo de uñas Cambios en la cintura y abdomen, aumento del tamaño de los pechos
Movimientos Comienza a moverse, aunque la madre puede no notarlo Posible percepción de movimientos suaves
Síntomas Comunes Reacción a ruidos fuertes Posibles calambres, estrías, acidez estomacal

Consejos y Recomendaciones para la Semana 17

En la semana 17 de gestación, al igual que a lo largo de todo el embarazo, es muy importante cuidar la alimentación. La dieta debe ser variada, equilibrada y aportar los diferentes tipos de nutrientes, así como otras moléculas necesarias para la madre y el desarrollo del feto. Además, se hace especialmente importante mantener una buena hidratación. Esto se puede conseguir no solo bebiendo agua, sino también con la ingesta, por ejemplo, de frutas que también aportarán nutrientes y vitaminas.

También es recomendable realizar ejercicio, adaptado al embarazo y siempre que no esté contraindicado, o, al menos, que la embarazada pasee.

Una dieta rica en fibra, una correcta hidratación y el ejercicio ayudarán a reducir el estreñimiento que a estas alturas del embarazo ha podido aparecer y a evitar la presencia de hemorroides.

Es importante que cuides tu dieta e incluyas en ella nutrientes esenciales como el hierro (para evitar la anemia) y calcio (ya que en estas semanas los huesos del feto comienzan a calcificarse y deberá tener reservas).

Las proteínas son necesarias para que el bebé crezca. Las del pescado o el pollo son de igual calidad que las de la carne roja, pero tiene menos grasa.

Hay que evitar beber zumos industriales o refrescos, ya que contienen muchos azúcares y aportan muchas calorías.

Hay que consumir alimentos ricos en fibra como las frutas, verduras, frutos secos y cereales completos. Hay verduras como la col, la coliflor, el brócoli, la col de Bruselas, las cebollas o la alcachofa que pueden causar flatulencias si se consumen en exceso. Además, conviene limitar los alimentos que no contienen fibra. Son alimentos astringentes el membrillo, el plátano, la manzana rallada, el pomelo y el limón. Nunca hay que ignorar el reflejo de defecar.

El cuerpo también necesita hierro para la producción de sangre. Las reservas de hierro durante el embarazo se controlan habitualmente con motivo de las tomas de muestras de sangre. Si tus valores fueran demasiado bajos, tu médico te puede asesorar acerca de los alimentos que deberías comer o si puedes necesitar algún suplemento nutricional.

No se recomienda la utilización de preparados de hierro por cuenta propia ya que pueden tener efectos secundarios desagradables. Sobre todo, los problemas digestivos suelen ser frecuentes. La vitamina C mejora la absorción de hierro.

Sin embargo, el consumo de sacarina en el embarazo ha sido motivo de preocupación en los últimos años debido a que la sacarina atraviesa la placenta llegando al feto y eliminándose mucho más lentamente en el feto que en el adulto. Puesto que hay alternativas al uso de la sacarina, se cree que es prudente evitar su consumo durante el embarazo.

Las gestantes con enfermedad celiaca o intolerantes al gluten, deben asegurarse una correcta absorción de los nutrientes aconsejados, sobre todo el ácido fólico, el hierro y el calcio. Estas embarazadas tienen que consumir cantidades extra de hierro y folatos, sobre todo las celiacas. Afortunadamente, los suplementos vitamínicos para embarazadas están exentos de gluten y lactosa.

La eliminación de alimentos ricos en gluten durante el embarazo puede dar lugar a una ingesta insuficiente de tiamina, riboflavina, niacina, ácido fólico y hierro. Sin embargo, la sustitución por otros alimentos de grano entero debe prevenir cualquier deficiencia nutricional y estas dietas son generalmente consideradas seguras. Las mujeres con enfermedad celíaca deben tomar una dieta libre de gluten. En diferentes estudios se ha comprobado cómo las mujeres con enfermedad celíaca no tratada tienen un mayor riesgo de fracaso reproductivo en comparación con las mujeres en la población general.

Has oído decir que si tienes ardores es porque tu bebé nacerá con mucho pelo. Aquí te explicamos por qué es un mito.

Debes cuidar bien tu piel después del baño o la sauna para evitar las estrías. Tu piel absorbe especialmente bien los productos de cuidado después del baño y la sauna. No obstante, debes prestar atención a la calidad y a los ingredientes de los productos de cuidado.

También puedes colocarte una bolsa de agua caliente en la zona afectada. Evita estar de pie durante mucho tiempo en la medida de lo posible y pregunta al médico cómo puedes reducir el dolor de espalda a partir de la semana 17 de embarazo.

Pregunta a tu matrona qué ejercicios puedes hacer para fortalecer el suelo pélvico. Pide a tu médico o matrona si pueden revisarte las venas varicosas, pues ellos podrán decirte si están en niveles normales para el embarazo o no. Pide a tu matrona recetas sencillas, idealmente para comidas llenas de fibra y nutrientes.

Si tienes algo de tiempo libre esta semana, busca un pediatra para tu pequeño. Puedes pedir recomendaciones a otros padres o consultar la lista que ofrece tu seguro. Tu médico también podrá ayudarte. Cuando ya tengas algunas opciones, es posible que quieras concertar varias citas antes de dar a luz. Echa un vistazo a nuestro artículo sobre cómo elegir pediatra para saber más.

Seguramente querrás saber si vas a tener un niño o una niña. Aunque todavía puede ser demasiado pronto, puedes solicitar una ecografía entre las semanas 18 y 20. Ten en cuenta que, si el bebé está mal colocado, el médico no podrá ofrecerte información precisa sobre su sexo. Mientras tanto, puedes hacer nuestro test para adivinar el sexo de tu bebé y divertirte un rato.

¿Te has informado ya sobre las clases prenatales? Ya casi has llegado a la mitad de este recorrido, así que puedes comenzar a investigar las opciones disponibles en tu zona. Cuanto antes lo hagas, más tiempo tendrás para estudiar las clases, los horarios y las fechas disponibles. Si no estás segura de por dónde empezar, pide información al médico o a otros padres.

Piensa si quieres hacerte alguna prueba genética. Escribe las preguntas que tengas en relación con el tema y consulta al médico sobre los riesgos y las ventajas de cada una de estas pruebas.

El embarazo puede generar tensión en las relaciones de pareja, lo que es comprensible dadas las preocupaciones que puede suponer un cambio tan grande. Para evitar los conflictos, habla con tu pareja sobre lo que sientes y haz que se implique tanto como sea posible en las cosas relacionadas con tu embarazo, como las revisiones o las clases prenatales. Si crees que necesitas apoyo externo, el médico te ayudará a encontrar grupos de apoyo y asesoramiento en tu zona.

Control del Embarazo

No obstante, es primordial seguir las indicaciones del especialista que realice el seguimiento del embarazo, para que todo se desarrolle de una manera correcta y evitar riesgos.

Una de las pruebas que se pueden hacer cuando un embarazo ha alcanzado la semana 17 es la amniocentesis.

Se trata de una prueba invasiva que recoge mediante una aguja, a través del abdomen, una muestra del líquido amniótico que rodea al bebé. Este líquido amniótico contiene células que proceden del feto y que se pueden analizar para comprobar si el feto presenta, sobre todo, alguna alteración genética.

Esta prueba diagnóstica, la amniocentesis, se realiza entre la semana 16 y la semana 18 de embarazo. Consiste en la extracción de líquido amniótico (unos 15 cc) bajo control ecográfico a través de una aguja fina que se introduce en el abdomen llegando hasta dentro del útero. El resultado sirve para descartar las tres trisomías más frecuentes (13 o Patau, 18 o Edwards y 21 o síndrome de Down) y tarda unas 72 horas. En este resultado también te dirán el sexo del bebé. El estudio completo del cariotipo del feto analizando las 46 parejas de cromosomas tarda entre tres y cuatro semanas dependiendo de los laboratorios genéticos.

Es importante indicar que la amniocentesis no genética, es decir, la que se realiza para diagnosticar infecciones fetales, no debe hacerse antes de las 20 semanas de gestación. El porcentaje de abortos de la amniocentesis es menor del 1%. Es necesario firmar un consentimiento informado antes de realizarse esta prueba.

Preguntas Frecuentes

¿Es normal tener mareos? ¿Qué puedo hacer al respecto?

¿Se recomienda alguna prueba genética dada mi situación personal?

¿Debería hacerme una amniocentesis? El médico puede ofrecerte información y consejos personalizados sobre esta prueba opcional.

¿Se recomienda la prueba de la alfafetoproteína?

¿Es seguro que un profesional me dé un masaje?

Cosas que debes hacer en la semana 17

  • Piensa qué pediatra atenderá al bebé una vez que nazca.
  • ¿Quieres organizar una «luna de miel del embarazo»? Pide cita para hacerte una revisión antes de viajar.
  • Solicita la ayuda de un profesional en tu tienda o tu mercería locales para comprar ropa interior cómoda y sujetadores que te queden bien.
  • Empieza a hacer una lista de nombres para el bebé.

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