El posparto es una etapa muy intensa para la que las parejas no siempre se preparan, caracterizada por un periodo de vaivenes emocionales muy intensos. Durante los nueve meses de embarazo todas nuestras preocupaciones van dirigidas a los problemas que pueden surgir en el embarazo o en el parto y pocas veces nos planteamos algo más allá de ese momento. Sensible, de carácter fuerte, tímida, extrovertida, alegre? todas tenemos una imagen más o menos clara de nuestro carácter. Emocionales o no, el periodo entre embarazo, parto y los primeros meses del posparto tiene una garantía fija de generar una cantidad de emociones difíciles de anticipar.
El posparto o puerperio es un momento muy complicado para la mujer. Tiene que cuidar a un recién nacido, darle el pecho a cada poco (su estómago es tan chiquitín que se vacía muy deprisa)… y cuidarse a si misma. En este periodo el organismo materno va recuperando su normalidad después del parto. Después de dar a luz a tu bebé la menstruación puede tardar en volver, y la cantidad de tiempo que pasa hasta su reaparición puede variar desde unas cuatro semanas, hasta más de dos años.
Es normal y habitual que la llegada de un bebé genere emociones muy intensas. Algunas madres se sienten felices desde el primer día, pero otras, en cambio, se sienten agobiadas, inseguras o preocupadas, llegando incluso a sentir miedo. Estos cambios en el estado de ánimo, la ansiedad y los episodios de llanto suelen darse dentro de los primeros 15 días tras el nacimiento del bebé.
¿Por Qué se Producen Estos Cambios Emocionales?
Una parte de responsabilidad de esa nueva emocionalidad la tienen los cambios hormonales que experimentamos. Preparar nuestro cuerpo primero para un parto, una lactancia y después nuevamente para los ciclos de menstruación implica cambios profundos en la química corporal que se hacen notar a nivel anímico. Como con todo, cada mujer siente estos cambios de forma distinta. Las reacciones comunes incluyen una reducida resistencia al estrés, la sensación de tener las emociones a flor de piel y cambios de humor repentinos.
Aparte de eso, también la cantidad de cambios externos que llegan con la maternidad son una fuente de estrés y necesidad de ajuste importante. El bebé mismo puede pasar en pocos minutos de una absoluta tranquilidad a un estado de llanto desesperado, causando probablemente la misma reacción emocional en su mamá. Muchas madres sienten que las emociones de su bebé le afectan profundamente. Su alegría es nuestra alegría, su dolor el nuestro.
Etapas Emocionales del Posparto
Todas las mamás pasan por una serie de etapas, en cuanto al aspecto psicológico, en los primeros días después del parto descritas por los expertos en Psicología y que a veces son más o menos intensas o duraderas.
- Fase de Dependencia: También se la denomina como "de conducta dependiente". Es la que la mamá vive el primer día después del parto. Se caracteriza por el agotamiento después del esfuerzo del parto. La mamá necesita cubrir las necesidades básicas; descansar, comer y dormir, aunque también está aliviada y necesita hablar de su experiencia. Se siente con muchas dudas, se siente muy dependiente y deja que los demás tomen las decisiones, se “deja hacer”.
- Fase de Independencia: Suele ser segundo día. La mamá pasa de la dependencia que siente el primer día a sentirse independiente. Está bastante recuperada del parto y nota que tiene más energía y vitalidad. Empieza a preocuparse por su recuperación inmediata: los puntos de sutura que le hayan dado, el dolor que siente… Empieza a tomar decisiones respecto al bebé, asume responsabilidades y está muy receptiva a las instrucciones del personal sanitario.
- Fase de Aceptación: También se conoce como fase de aceptación de las nuevas responsabilidades. Vuelta a casa, la mamá se siente en su entorno y gana seguridad, empieza a asumir el papel de madre y toma el control de la situación.
Aunque las etapas están muy bien definidas por los expertos no siempre es fácil afrontar la cascada de sentimientos que se suceden durante el posparto, es importante que el papá asuma también su nuevo papel y que entienda los cambios que va a sufrir su pareja.
El Rol del Padre en el Posparto
El padre desempeña un papel fundamental en esta etapa. Es la figura en la que se va a apoyar la mamá y es una pieza clave para que la transición en este momento se realice de forma tranquila y positiva. No siempre es fácil entender los sentimientos maternos. El padre debe estar preparado para encontrarse con una mujer en una etapa difícil y compleja. Gestiona las visitas y a los agentes externos. Ayuda a la madre para que pueda mitigar el cansancio y el aislamiento. Procura que descanse lo más posible y ayúdala a encontrar momentos para relacionarse con otras personas.
Después del parto la mamá suele volcarse en el cuidado del bebé, olvidándose de sí misma y dejando a un lado la relación de pareja. Es importante prepararse para esta etapa durante el embarazo, el objetivo final no debe ser el parto, sino el crecimiento tanto individual como pareja y la transformación de la familia.
Tristeza Posparto vs. Depresión Posparto
Es muy habitual que tras el parto las madres experimenten lo que se conoce como tristeza posparto. La recuperación física del parto, los cambios hormonales, la fatiga, las nuevas obligaciones, la pérdida de independencia, etc. son cuestiones que hacen que muchas madres se sientan emocionalmente muy vulnerables.
Como decimos, es muy habitual que tras el parto las madres experimenten lo que se conoce como tristeza posparto. La recuperación física del parto, los cambios hormonales, la fatiga, las nuevas obligaciones, la pérdida de independencia, etc. son cuestiones que hacen que muchas madres se sientan emocionalmente muy vulnerables.
Entonces, ¿cómo saber si tengo depresión posparto? Pues básicamente si los síntomas y la tristeza que tienes se alargan en el tiempo, se agudizan y te impiden cuidarte a ti misma y a tu bebé.
SÍNTOMAS de la DEPRESIÓN POSPARTO | Reina Madre💜
¿Qué es el “baby blues”?
Con baby blues nos referimos a una fase emocional pasajera que muchas mujeres experimentan tras el parto. Dicha fase se caracteriza por una gran melancolía, cambios de humor, dificultades para dormir y ansiedad. Si bien estos síntomas desaparecen a los pocos días sin necesidad de tratamiento.
¿Qué es la Depresión Posparto?
La depresión posparto suele afectar a las mujeres a los pocos días después de haber dado a luz, aunque también puede aparecer meses después. La depresión postparto, es un trastorno del estado de ánimo que puede iniciarse durante el embarazo hasta un año después del nacimiento. Es la enfermedad materna más común y tiene síntomas muy específicos, precisamente, por su efecto en el bebé, ya que suele alterar la capacidad maternal de responder amorosamente a las necesidades, físicas y emocionales del recién nacido.
La depresión postparto (DPP) se diferencia del ¨Baby Blues¨ (disforia postparto) o de la psicosis puerperal por la gravedad, intensidad y duración de los síntomas. El baby Blues, presenta síntomas leves, en las 2 semanas posteriores al nacimiento, tiene buen pronóstico y remite espontáneamente. La psicosis puerperal es una urgencia psiquiátrica, alto riesgo de presentación dramática. Suele debutar con sintamos tales como, irritabilidad, trastornos del sueño. Habitualmente es de rápida evolución, destacando el desajuste conductual, ánimo deprimido o exaltado, labilidad emocional, así como también, delirios, alucinaciones, confusión y desorientación.
Se trata de una forma específica de depresión clínica que puede comenzar en cualquier momento dentro del primer año tras el parto, aunque lo habitual es que aparezca en las primeras semanas. La pueden padecer tanto las madres primerizas como aquellas que ya tienen experiencia con la maternidad. Puede llegar a dificultar notablemente la capacidad de la madre para cuidar de sí misma y del bebé, impactando en la relación entre ambos y en el desarrollo emocional del recién nacido.
En los casos más graves puede llevar a pensamientos de hacerse daño o de dañar al bebé, por lo que debe tratarse con seriedad y abordarse clínicamente.
Síntomas de la Depresión Posparto
Cuando se trata de cómo saber si tienes depresión posparto debes prestar atención a las siguientes señales:
- Tristeza profunda y llanto frecuente: Las madres deprimidas se sienten tristes sin causa aparente la mayor parte del día, y el llanto puede aparecer en cualquier momento. Esta tristeza es constante y no mejora con el tiempo ni con el descanso.
- Irritabilidad y cambios de humor: Son comunes los cambios bruscos de humor y la mujer afectada puede pasar de la ansiedad a la ira en apenas unos minutos. Es común que la mujer se sienta fácilmente frustrada o molesta, incluso por cosas pequeñas.
- Fatiga extrema o falta de energía: El cansancio tras el parto es normal, lo que no es normal es que aparezca una fatiga extrema que interfiere con las actividades diarias y quita las ganas, incluso de ducharse, comer o cuidar del bebé.
- Pérdida de interés o placer: En los casos de depresión posparto, la afectada va perdiendo interés en cosas que antes le gustaban. Incluso cuidar de su propio hijo le parece una carga.
- Dificultad para vincularse con el bebé: Algunas madres se sienten incapaces de vincularse emocionalmente con su hijo, lo que genera un sentimiento de culpa y de miedo que agrava todavía más el estado de la mujer.
Otros síntomas Junto a los anteriores pueden aparecer otros síntomas como:
- Pérdida del apetito o ganas de comer en exceso.
- Somnolencia excesiva.
- Pensamientos intrusivos y dañinos.
- Ansiedad o ataques de pánico.
Causas de la Depresión Posparto
En la depresión posparto las causas son multifactoriales, hay varios elementos que pueden interactuar y dar lugar al desarrollo de esta patología. Dentro de los factores biológicos, el fuerte cambio hormonal que sufre la mujer tras ser madre es uno de los más importantes. Los niveles de estrógeno y progesterona caen de forma brusca y esto tiene un impacto directo sobre el estado de ánimo.
A los factores biológicos se suman los psicológicos y sociales. Las mujeres que tienen antecedentes de cuadros depresivos o ansiosos tienen una mayor posibilidad de sufrir depresión posparto. Además, influyen eventos estresantes como una mala situación económica, conflictos en la pareja, falta de apoyo emocional por parte de la familia o que el embarazo no fuera deseado. El propio parto, si ha sido complicado o traumático, puede dejar una huella emocional significativa. La presión social que sufren las mujeres para ser buenas madres tiene también un papel importante en su bienestar emocional. Muchas se sienten culpables por no sentir esa felicidad idealizada de la maternidad, lo que provoca en ellas alteraciones a nivel psicológico.
Cómo Afrontar la Depresión Posparto
Detectar el problema es esencial para empezar el proceso de recuperación. Por eso, es importante que la mujer reconozca lo que le está ocurriendo y no lo perciba como una debilidad o una falta de amor hacia su hijo, sino como un trastorno que es tratable. Una de las mejores herramientas es la psicoterapia. A través de ella, las mujeres pueden aprender a entender y gestionar sus emociones, a reorganizar sus pensamientos negativos y a mejorar su bienestar general. Si el caso es moderado o grave, se puede valorar la incorporación de tratamiento farmacológico con antidepresivos prescritos por un profesional. También se pueden valorar intervenciones complementarias como participar en grupos de apoyo o aprender técnicas de mindfulness.
La Importancia del Apoyo Familiar y de Amigos
La red de apoyo es de vital importancia en la recuperación de la depresión posparto. Es importante que el entorno más cercano de la mujer entienda qué es este trastorno y actúe de forma empática, sin juzgar ni minimizar lo que esta siente. Escuchar, estar presente y ofrecer ayuda concreta son acciones que fortalecen emocionalmente a la madre. Hay que tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, quienes pasan por esta situación no piden ayuda por temor a ser rechazadas o ser juzgadas. Desde el entorno, también es importante estar atentos a las señales de alarma, porque son la pareja, los padres y los amigos quienes mejor pueden detectar si algo va mal en el estado emocional de la madre.
