Temperatura Basal y Embarazo: Una Guía Completa

Cada vez son más las mujeres que usan el método de la temperatura basal para saber si están embarazadas, ya que ayuda a conocer cuáles son los días de mayor fertilidad y, por tanto, los días en los que hay más probabilidades de estar encinta.

El test de la temperatura basal se fundamenta en las variaciones de temperatura del organismo de la mujer según el momento de su ciclo menstrual. Una fórmula mucho más tradicional de saber si se está embarazada es la aplicación del método de temperatura basal.

Se fundamenta en el hecho de que la temperatura corporal es más baja al inicio del ciclo menstrual, durante la ovulación, y se eleva en el periodo infértil de la mujer.

En la mujer, la temperatura basal tiene una ligera variación según el momento del ciclo menstrual en el que se encuentre. Por ello, este método se fundamenta en detectar este cambio fisiológico en la temperatura basal de la mujer, lo que ayudará a determinar cuándo se ha producido la ovulación.

Por tanto, se trata de un método tradicional, natural, económico y que se puede realizar en casa de manera sencilla. No obstante, este método puede ser pesado de llevar a cabo (requiere compromiso para medir diariamente la temperatura basal) y presenta algunos inconvenientes.

¿Qué es la Temperatura Basal?

La temperatura basal (TBC) es la temperatura que tiene el cuerpo en reposo y tras haber dormido cinco o seis horas. Cuando comienza el ciclo menstrual la temperatura basal está en su rango más bajo. De modo general, la temperatura basal antes de que se produzca la ovulación oscila de media entre 35,5 y 36,7 ºC.

Cuando se inicia el proceso de ovulación, el nivel de hormona progesterona aumenta, lo que provoca una subida de la temperatura basal de entre 0,2 y 0,5 ºC.

El método de la temperatura basal ayuda a identificar los días de la ovulación, es decir, los más fértiles del ciclo de una mujer. También se puede tomar la temperatura rectal. En el caso de que el óvulo haya sido fecundado y se haya producido un embarazo, puede ocurrir que durante cinco o diez días se registre una bajada repentina de la temperatura basal.

Esto es debido a la implantación del embrión. Si el embarazo no se ha producido, la temperatura basal va a seguir alta durante aproximadamente catorce días (la segunda parte del ciclo) y bajará de forma repentina cuando llegue la regla.

El ginecólogo realizará unos análisis de sangre y una ecografía vaginal para determinar si realmente existe o no embarazo.

Ejemplo de un gráfico de temperatura basal

¿Cómo medir correctamente la temperatura basal?

Para aplicar el método de la temperatura basal de manera correcta y tratar de ser lo más precisa posible, es conveniente tener en cuenta estas recomendaciones:

  • La temperatura basal se mide idealmente vía oral, vaginal o rectal. Una vez elegida la vía, la temperatura basal debe medirse todos los días en ese mismo sitio (al menos durante ese ciclo menstrual) para evitar cualquier variación.
  • El termómetro debe estar a mano, preparado en la mesilla de noche, y siempre debe utilizarse el mismo.
  • La medición de la temperatura basal debe ser lo primero que se hace todos los días tras despertar, sin realizar antes ningún tipo de actividad.
  • Es importante medir la temperatura basal siempre a la misma hora.
  • La mujer debe estar relajada durante la medición, en reposo, sin realizar ningún movimiento ni hablar.
  • Una vez realizada la medición diaria, se debe anotar la temperatura basal en un gráfico de la manera que se detallará a continuación.

Por todo ello, el método de la temperatura basal corporal requiere compromiso y constancia por parte de la mujer.

Tomarse la temperatura al despertarse, antes de levantarse de la cama y sin hacer ningún tipo de esfuerzo físico. Realizarla cada día a la misma hora para evitar registros de temperaturas diferentes y en el mismo lugar. Eso si, el sitio que elijas va a ser el que siempre uses para tomar la temperatura.

¡Sí, lo recomendable es que esto sea lo primero que hagas justo en cuanto abras un ojo y lo hagas recostada. Con respecto a la zona, elige entre la vagina o debajo de la lengua.

Temperatura exacta, hora en la que te la has tomado, si hay algún tipo de anomalía... ¿Por qué? Porque la temperatura basal de la mujer pasa por etapas.

Gráfico de la Temperatura Basal

Si la mujer desea seguir el método de la temperatura basal, debe medir y anotar diariamente su temperatura basal en un gráfico. Para ello, debe comenzar a registrar su temperatura basal el primer día de menstruación, es decir, el día 1 del ciclo menstrual.

Para elaborar dicho gráfico, lo ideal es utilizar una hoja con cuadrícula y colocar en el eje vertical la temperatura (un rango de 35,5 a 37,5°C) y en el eje horizontal cada uno de los días del ciclo. No obstante, se pueden encontrar plantillas que ya tienen este gráfico dibujado e, incluso, aplicaciones móviles, lo que facilita mucho llevar a cabo este método.

Si se utiliza un gráfico en papel, cada día se anotará la temperatura basal con un punto, según el día del ciclo menstrual en el que se encuentre la mujer y a la altura de la temperatura que se haya obtenido en la medición. Al final del ciclo menstrual, se unirán todos los puntos para formar una línea y ver de manera más clara el aumento de la temperatura basal.

La temperatura basal aumenta 0,3-0,5°C tras la ovulación, en la fase lútea del ciclo menstrual, en respuesta al aumento de la progesterona. Por ello, si la mujer es capaz de establecer un patrón tras varios ciclos menstruales utilizando este método, podrá estimar qué día se producirá dicho aumento. De este modo, si se está buscando el embarazo, se podrán mantener relaciones sexuales en los días previos, que será cuando haya más probabilidades de conseguirlo por tratarse de los días fértiles.

Si la mujer no se queda embarazada, los niveles de progesterona bajarán, al igual que la temperatura basal. Esto ocurrirá justo antes de que llegue la menstruación (el inicio de un nuevo ciclo menstrual), lo que significa que la temperatura basal se mantendrá elevada hasta que llegue la siguiente regla.

En cambio, si la mujer se queda embarazada en ese ciclo menstrual, los niveles de progesterona no descenderán y la temperatura se mantendrá elevada.

¿Cómo saber si estoy embarazada?

Ahora seguro que te preguntarás: ¿Y como sé entonces si estoy embarazada? Normalmente, en las primeras semanas de gestación, la temperatura sube.

Si notas que tu temperatura sigue siendo alta durante 18 días o más después de la ovulación y tu periodo no ha comenzado, es posible que quieras realizar un test de embarazo. Puede ayudarte a entender tu ciclo menstrual y tu fertilidad.

Si la TCB aumenta y se mantiene durante 18 días o más, puede ser un indicador temprano de embarazo. Si notas que tu TCB ha subido y no vuelve a bajar, es posible que quieras hacerte un test de embarazo.

Si no quieres esperar a la ausencia del periodo para confirmar que estás embarazada, puedes realizar un test de embarazo hasta 6 días antes de la ausencia del periodo, es decir, 5 días antes del día en que debería iniciarse el periodo.

Los test de embarazo se basan en la detección de la presencia de la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG). El análisis se puede realizar bien en la sangre materna o en la orina. El test de embarazo que se puede hacer en casa es el más empleado, por su comodidad y sencillez a la hora de utilizarlo. Además, permite a la mujer enterarse de su estado en la intimidad del hogar.

Descenso de Implantación

Para quienes controlan sus ciclos menstruales y buscan señales tempranas de embarazo, la temperatura basal corporal (TCB) puede brindar información útil. Un signo específico, conocido como descenso de implantación en la gráfica de TCB al inicio del embarazo, puede aparecer en la gráfica al inicio del embarazo, lo que indica que la implantación se ha producido. En este artículo, exploramos qué es el descenso de implantación, cómo la TCB puede indicar un embarazo y qué cambios de temperatura corporal se pueden esperar al inicio del embarazo.

Un descenso de implantación se refiere a una ligera disminución de la temperatura corporal basal que puede ocurrir entre 6 y 12 días después de la ovulación, cerca del momento de la implantación del embrión. Durante la implantación, el óvulo fecundado se adhiere al revestimiento uterino, lo que provoca un cambio hormonal temporal que puede provocar un ligero descenso de la temperatura.

Aunque un descenso de implantación es una señal fascinante, no se presenta en todos los embarazos. Las investigaciones sugieren que solo entre el 25 % y el 30 % de las embarazadas experimentan este descenso. Por lo tanto, si bien es emocionante observarlo en una gráfica de temperatura basal del cuerpo (TCB), su ausencia no descarta el embarazo.

Es importante recordar que una prueba de embarazo es el método más fiable para confirmar el embarazo, ya que la temperatura basal del cuerpo (TBC) por sí sola no puede garantizarlo.

No observar una disminución de implantación en la tabla de temperatura corporal basal (TCB) no descarta el embarazo. En un ciclo sin embarazo, la temperatura corporal basal (TCB) suele descender justo antes o al inicio de la menstruación. El seguimiento de la temperatura basal del cuerpo (TBC) puede ofrecer indicios tempranos, pero no debe sustituir una prueba de embarazo.

Una disminución de la temperatura basal del cuerpo (TBC) en la implantación al inicio del embarazo puede ser una señal prometedora si se observa junto con otros síntomas, pero no es un indicador garantizado. Un aumento constante de la TCB después de la ovulación, que se mantiene más allá de la duración habitual de la fase lútea, puede indicar un embarazo temprano.

Observar otros signos tempranos, como flujo marrón o manchado leve, puede aportar contexto a tu tabla de temperatura basal del cuerpo (TBC), aunque estos síntomas por sí solos no confirman el embarazo. En general, si bien el seguimiento del embarazo inicial y la temperatura corporal mediante la TCB es una herramienta valiosa para algunas mujeres, una prueba de embarazo casera sigue siendo la forma definitiva de confirmar el embarazo.

Temperatura Basal Elevada

La temperatura basal del embarazo se mantiene elevada después de la ovulación. Normalmente, la temperatura posovulatoria aumenta entre 0,4 y 1,0 °F (o entre 0,2 y 0,5 °C) con respecto a la basal y se mantiene más alta durante el inicio del embarazo. Una temperatura basal basal (TBC) elevada y constante durante más de 16 a 18 días después de la ovulación suele ser un signo importante de embarazo temprano.

También es útil saber que la temperatura promedio al inicio del embarazo oscila entre 36,5 y 37 °C (97,8 y 98,6 °F). Si nota un breve descenso de temperatura, a menudo llamado descenso de implantación, podría ser un signo de implantación. Este pequeño descenso de la temperatura corporal al inicio del embarazo suele ocurrir alrededor de los 7-10 días después de la ovulación (DPO), pero, como se mencionó, no es definitivo, ya que no ocurre en todos los embarazos.

Flujo Marrón y Manchado

Además de los cambios en la temperatura basal del cuerpo (TCB), algunas mujeres reportan flujo marrón o manchado cerca del momento de la implantación. Este tipo de manchado, a veces llamado sangrado de implantación, suele ser leve y de corta duración. Muchas se preguntan: "¿El flujo marrón es la implantación?", y en algunos casos, la respuesta es sí. Si aparecen manchas marrones o rosadas poco después del posible descenso de implantación, podrían ser un signo adicional de un embarazo temprano.

Estas manchas no suelen parecerse a la menstruación y pueden aparecer como sangre menstrual marrón en la compresa, que es más clara y menos persistente que el sangrado menstrual [ 4 ] . La sangre marrón a veces puede asociarse con el embarazo, especialmente cuando aparece alrededor de la implantación. Sin embargo, el flujo o manchado marrón no indica definitivamente un embarazo. La sangre menstrual marrón se debe a la salida de sangre más antigua del cuerpo, por lo que también puede aparecer al principio o al final de la menstruación.

Factores que pueden afectar a la temperatura basal

Además de los consejos mencionados, es importante tener en cuenta que determinados factores pueden afectar a la temperatura basal. Entre estos factores podemos mencionar los siguientes:

  • Enfermedad y/o fiebre.
  • Falta de descanso: no haber dormido bien, desvelarse, trasnochar. La medición de la temperatura es más precisa si se ha tenido un periodo largo de sueño.
  • Estrés.
  • Consumo de alcohol.
  • Algunos medicamentos.

La mujer deberá anotar cualquier factor que haya podido alterar su temperatura basal, ya que estos pueden producir variaciones en la temperatura que no se correspondan a la ovulación. Por tanto, estos factores deberán tenerse en cuenta a la hora de interpretar el gráfico de la temperatura basal.

Factores que afectan la temperatura basal

Ventajas y desventajas del método de la temperatura basal

Entre las ventajas del método de la temperatura basal para la observación de la fertilidad podemos destacar que se trata de un método:

  • Natural.
  • Sencillo.
  • Económico.
  • Sin riesgos ni efectos secundarios o adversos.

Además, el método de la temperatura basal permite a la mujer conocer mejor su ciclo menstrual y los cambios que suceden en su cuerpo

Sin embargo, entre sus principales inconvenientes se encuentra que la mujer detectará el aumento en la temperatura basal cuando ya ha ovulado, por lo que ya habrán pasado los días más fértiles.

Por ello, será necesario registrar la temperatura basal durante varios ciclos menstruales, hasta que se encuentre un patrón que permita estimar el día que se va a producir la ovulación y los días fértiles, para saber cuándo hay más probabilidades de conseguir el embarazo. No obstante, esto requiere que los ciclos menstruales sean regulares.

Otra de las posibles desventajas es que este método puede ser algo tedioso de llevar a cabo, ya que requiere mucha constancia. Por otro lado, el método de la temperatura basal puede ser poco efectivo e impreciso, por lo que sería recomendable realizarlo junto con otros métodos como la observación del aspecto del moco cervical o el uso de test de ovulación.

Otros métodos para calcular los días fértiles

Uno de los temas que más preocupa a una mujer cuando empieza a tener problemas para quedarse embarazada es cómo calcular sus días fértiles, es decir, aquellos en los que es más probable que las relaciones sexuales den como resultado un embarazo.

Sabemos que, una vez se ha liberado en la ovulación, el óvulo vive unas 24 horas, en tanto que los espermatozoides pueden vivir hasta cinco días en el trayecto hacia la trompa de Falopio. La mayor probabilidad de quedar embarazada se situaría en una ventana de unos seis días: los cinco días anteriores a que se libere el óvulo desde la trompa de Falopio y al día de la ovulación en sí mismo. En cualquier caso, no todos los días son igual de fértiles. En general, la probabilidad de embarazo coincide con el día anterior a la ovulación y el día de la ovulación, pero esto varía según una serie de parámetros.

El cambio del moco cervical: el flujo de la vagina aumenta en cantidad y tiene una consistencia similar a la de la clara de huevo cuando se está ovulando. La consistencia se puede ver metiendo índice y pulgar en la vagina y luego abriendo y cerrando la pinza formada por ambos dedos en el exterior.

Un método alternativo para calcular los días fértiles de una mujer es el de los tests de ovulación, kits que detectan un aumento de la hormona LH. Este aumento ocurre normalmente 36 horas antes de que el óvulo sea liberado. El test debe hacerse una vez al día, siempre a la misma hora en los días más próximos al ciclo.

Según los expertos, para saber el momento ideal para usarlos debemos restar 17 días a la duración habitual del ciclo y luego contarlos desde la menstruación.

Señales tempranas de embarazo

Hay muchas señales de embarazo que pueden indicarte que estás esperando un pequeñín: Sentirte hinchada, aumento de la sensibilidad de los pechos, nauseas por el embarazo… Algunas madres experimentadas saben reconocer sus síntomas de embarazo inmediatamente, mientras que otras necesitan confirmación inequívoca de un ginecólogo.

No cabe duda de que el síntoma más claro y evidente de un embarazo es la falta de menstruación . Pero también hay otros muchos que nos pueden dar algunas pistas. Entre los más conocidos están las típicas náuseas o mareos, la alta sensibilidad del pecho o los cambios en el apetito .

Si después de 15 días se siguen experimentando estas subidas en la temperatura corporal de la mujer, lo más probable es que exista ya un embarazo”.Cuando hablamos de un embarazo, nos cuenta la doctora, “lo normal durante las primeras semanas del embarazo es que alcance los casi 37 ºC”.

Es una subida continuada, es decir, que la notarás durante todo el día, aunque bien es cierto que irá variando dependiendo de muchos factores, entre los que destacan el clima, la actividad física y el estrés .Este incremento de la temperatura se debe, nos explica la doctora, “al aumento de los niveles de progesterona segregada por el cuerpo lúteo una vez se ha producido la ovulación” (de ahí que, durante este momento, también se produzca una subida de los grados en nuestro cuerpo).

Es importante indicar que la ausencia de síntomas no significa que no haya embarazo o que este no vaya evolucionando correctamente. Simplemente, hay mujeres que padecen síntomas de mayor intensidad y otras que no notan cambios especiales con la gestación.

¿Qué es el método de la temperatura basal corporal y cómo se realiza?

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