En el ámbito de la salud auditiva, la miringotomía y la colocación de tubos de drenaje son procedimientos comunes que pueden ayudar a aliviar problemas relacionados con la acumulación de líquido en el oído medio. En este artículo, exploraremos en detalle qué es este procedimiento, cómo se realiza y para qué sirve, junto con los cuidados necesarios después de la intervención.
¿Qué es la Miringotomía?
La miringotomía es un procedimiento quirúrgico en el que se realiza una pequeña incisión en el tímpano para drenar el líquido acumulado en el oído medio, lo que se llama miringitis. Históricamente, el concepto de mejorar la ventilación del oído medio se la debemos a Sir Astley Cooper, cirujano y anatomopatólogo que, a finales del siglo XVIII, observó que las perforaciones timpánicas ayudaban a estabilizar la patología de oído medio.
¿En qué consiste el procedimiento?
La miringotomía, también conocida como timpanostomía o timpanotomía se trata de una intervención quirúrgica en la que se realiza una incisión de tamaño reducido en la membrana timpánica. De esta forma se tiene entrada a la caja timpánica pudiéndose así drenar el líquido, la sangre el pus o el agua que se encuentra dentro de ella. Esta operación del oído medio se realiza en la mayoría de los casos mediante las trompas de Eustaquio o tubas faringotimpánicas.
Antes de comenzar es importante limpiar y desinfectar muy bien tanto el canal auditivo externo como la membrana timpánica. Para una mayor visualización de la zona y una mayor precisión se utiliza una visión microscópica. Tras realizarse la incisión de entre 3 a 5 milímetros de largo se aspira el líquido del interior del oído medio y se coloca el tubo de drenaje transtimpánico (TDT), el cual puede ser temporal (de 6 a 9 meses) o fijo. El paciente intervenido no suele sufrir molestias ni dolor por lo que en la mayoría de casos no se recetan analgésicos.
La miringotomía es un procedimiento de muy corta duración (unos 10 minutos) por lo que no requiere de hospitalización del paciente, pudiendo volver a casa el mismo día. Este procedimiento de corta duración (aproximadamente 10 minutos) se realiza bajo anestesia general en los niños pequeños y con anestesia local en los adultos. Se realiza bajo visión microscópica para una mejor visualización de la membrana timpánica.
En el mismo momento que realizamos la miringotomia en el lugar de la incisión, se produce un tejido inflamatorio que intenta expulsar el tubo recién insertado. Este proceso inflamatorio puede actuar de forma exagerada alrededor del TV, provocando obstrucción o, a la larga, impidiendo la extrusión del drenaje o enviando el drenaje al interior del oído medio.
Indicaciones para la Miringotomía y Colocación de Tubos de Drenaje
La miringotomía va asociada normalmente a la implantación de tubos de drenaje transtimpánicos (TDT) también conocidos como tubos de ventilación, que facilitan que la incisión hecha anteriormente en la membrana timpánica se mantenga abierta y se pueda realizar un drenaje continuo del oído medio y una buena ventilación de este.
Las principales indicaciones del drenaje transtimpánico en los niños son la otitis media aguda de repetición y la otitis media serosa que no remite, con acumulación de moco en la caja timpánica. Los pacientes que reciben un mayor número de este tipo de cirugía son los que se encuentran en edades pediátricas para tratar sobre todo otitis que no responden correctamente al tratamiento de antibióticos.
En el caso de los adultos esta operación se suele realizar en personas con alguna anomalía en las trompas de Eustaquio que trae consigo efectos como vértigo, pérdida de audición, acúfenos o retracción del tímpano.
Miringotomía y drenajes transtimpánicos (tubos de ventilación). Posibles riesgos y complicaciones.
Una de las indicaciones para indicar unos TV, es la existencia de una hipoacusia demostrada audiométricamente con las pruebas adecuadas para la edad del paciente; pero, a veces, los niños no colaboran lo suficiente para validar una exploración de forma objetiva. Por ello, si una vez insertados los drenajes no presentara la mejoría de audición esperada, podemos explicar el fenómeno por varias situaciones.
Otras indicaciones:
- Otitis media aguda recurrente.
- Otitis media crónica o serosa.
- Fisura de paladar.
- Síndrome de Down.
- Cambios de presión (barotrauma) por buceo o vuelos frecuentes.
- Alergias respiratorias o sinusitis.
- Tumores benignos como el colesteatoma (menos común, pero posible).
- Disfunción prolongada de la trompa de Eustaquio.
Tipos de Tubos de Ventilación
Existen dos tipos de TV, los de corta duración, que son los más usuales y cuya vida media, hasta su extrusión en el conducto auditivo externo, es entre 8 y 16 meses y, los de larga duración, cuya finalidad es mantener ventilado el oído medio, por un periodo superior. En estos últimos, la duración aproximada es entre 2 a 4 años.
Riesgos y Complicaciones
Aunque la miringotomía es un procedimiento seguro y de bajo riesgo, como toda intervención médica puede presentar algunos efectos secundarios o complicaciones, especialmente si no se siguen adecuadamente los cuidados postoperatorios.
- Molestias o dolor leve en el oído: Puede presentarse en las primeras horas posteriores al procedimiento, pero suele ser transitorio.
- Secreción del oído: Es normal que durante algunos días se observe salida de líquido claro o ligeramente sanguinolento.
- Sensación de zumbido o eco: Algunas personas experimentan cambios temporales en la audición, como eco o zumbidos leves.
- Infección del oído medio: Aunque la miringotomía se realiza para tratar infecciones, ocasionalmente puede aparecer una nueva infección, especialmente si no se se toman las precauciones necesarias con el agua.
- Perforación timpánica persistente: En algunos casos, el orificio realizado no cicatriza de manera espontánea y puede requerir una intervención quirúrgica posterior (timpanoplastia).
- Cicatrización anómala (timpanoesclerosis): Formación de tejido cicatricial en el tímpano, que rara vez afecta a la audición de manera significativa.
- Expulsión prematura o retención prolongada del tubo (si se colocó uno): Puede requerir seguimiento y, en algunos casos, extracción asistida por el otorrinolaringólogo.
- Debilitamiento de la membrana timpánica que provoque retracciones timpánicas.
Es importante destacar que la mayoría de los pacientes, tanto niños como adultos, no presentan complicaciones y experimentan una mejora notable de sus síntomas tras el procedimiento.
Cuidados Postoperatorios
Después del procedimiento, es importante seguir las instrucciones del otorrinolaringólogo para garantizar una recuperación exitosa.
Tras una miringotomía, especialmente si se ha colocado un tubo de ventilación, es fundamental seguir ciertas recomendaciones para proteger el oído y favorecer una recuperación sin contratiempos. Estos cuidados son aplicables tanto en niños como en adultos, aunque en adultos suele ser más sencillo mantenerlos debido a que estos tienen una mayor conciencia de los riesgos.
- Evitar la entrada de agua: Es esencial evitar que el agua entre en el oído operado, ya que esta podría favorecer infecciones. Se recomienda usar tapones especiales o una gorra de baño ajustada al ducharse o nadar. Debemos evitar la inmersión del oído en piscinas, lagos o el mar, especialmente si aún se tienen los tubos.
- Seguimiento médico: Comprobar el estado del tímpano y el funcionamiento del tubo. Vigilar que no haya signos de infección. Determinar el momento adecuado para retirar el tubo, si es necesario.
- Signos de alerta: Secreción persistente o con mal olor. Fiebre, dolor intenso o pérdida auditiva súbita. Sangrado continuo o sensación de oído tapado prolongada.
- Actividad normal: La mayoría de los adultos puede retomar sus actividades cotidianas al día siguiente. No se requiere reposo absoluto, pero sí especial cuidado con los cambios de presión (por ejemplo, evitar vuelos o buceo inmediatamente después del procedimiento).
- Expulsión de los tubos: Los tubos suelen caer solos al cabo de unos meses (entre 6 y 12 en la mayoría de los casos). Si no lo hacen, puede ser necesaria una pequeña intervención para retirarlos.
Para la ducha se suele recomendar realizar un tapón casero con algodón untado en vaselina, que lo hace impermeable. Para la piscina o el mar se recomiendan los tapones hechos a medida y en niños añadir una banda de neopreno para minimizar el riesgo de entrada de agua.
Otorrea Post-Inserción de TV
Es el evento más frecuente que acontece después de la inserción de los TV. Tan frecuente, que se acostumbra a comentar el mismo día de la intervención o incluso se explica en los documentos de alta médica quirúrgica. Se pueden diferenciar dos tipos de otorrea: la precoz que aparece en las primeras cuatro semanas y, según las series, se da hasta en un 16% de los pacientes operados; otra tardía, que puede aparecer en cualquier momento de la vida del TV.
Cuando la otorrea no cede, la mejor alternativa es la aplicación de gotas tópicas que contengan fluoroquinolonas. Los trabajos publicados con series amplias, demuestran que el tratamiento tópico es superior o igual al tratamiento oral. Una circunstancia importante en las otorreas es si se visualiza el drenaje o no se visualiza. En caso de que la otorrea sea tan importante que no deje ver al drenaje antes de aplicar las gotas, debe limpiarse el sobrenadante de gotas, habitualmente con un papel absorbente.
Obstrucción del Tubo de Ventilación
La obstrucción del TV antes de su extrusión natural, puede afectar al resultado esperado con la inserción del TV. Así pues, puede volver a presentar hipoacusia de transmisión o a presentar otitis recurrente. De hecho, es como si no llevara tubos. Ante dicha situación, debemos intentar desobstruir los tubos con una serie de preparados locales tópicos. Los preparados más usados son los usuales de quinolonas más-menos corticoides, pero los más efectivos son soluciones con peróxido de hidrógeno, la famosa agua oxigenada.
Extrusión Prematura del Tubo
La extrusión prematura puede ser debida a un episodio de otorrea o infección en un paciente con obstrucción del TV por un biofilm o fragmentos de sangre o cerumen. Por ello, es importante tratar los episodios de otorrea y los casos con drenaje obstruido con el tratamiento local con gotas tópicas.
Retención Prolongada del Tubo
El paciente ha seguido los controles sin presentar ninguna complicación, pero el TV se mantiene en su lugar por más tiempo del previsto. Hay un consenso, en que en los drenajes de corta duración deberían esperarse, al menos, 2 años antes de plantear la extrusión quirúrgica.
Timpanoesclerosis o Miringoesclerosis
La timpanoesclerosis o miringoesclerosis es aquel cambio de coloración del tímpano, habitualmente blanquecino, que lo vuelve más opaco. Se atribuye a una hialinización de la capa media del tímpano, secundaria a procesos inflamatorios. El cambio de coloración no modifica, ni retrae, ni abomba la posición normal de la membrana timpánica. Puede ocurrir en pacientes que nunca han sido portadores de un TV.
Consideraciones Finales
La miringotomía y la colocación de tubos de drenaje son procedimientos seguros y efectivos que pueden mejorar la salud auditiva y la calidad de vida de quienes sufren de acumulación de líquido en el oído medio. Si estás experimentando problemas de audición o molestias en los oídos, no dudes en contactar con un especialista para recibir el asesoramiento adecuado.
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