Dosis de Cabergolina para Inhibir la Lactancia: Información Detallada

El puerperio es un período significativo en la vida de una mujer, marcado por modificaciones fisiológicas y del estado de ánimo. Durante este tiempo, pueden surgir alteraciones psiquiátricas, ya sea como una primera manifestación o como la exacerbación de una condición preexistente. La frecuencia de trastornos psicóticos agudos posparto se estima entre 1 y 2 por cada 1,000 nacimientos, con factores de riesgo como el primer hijo, antecedentes de psicosis puerperal, alteraciones psiquiátricas inherentes y parto por cesárea.

Cuando una mujer decide que no quiere dar el pecho y así lo expresa en el momento de dar a luz, se procede a administrarle una dosis de Cabergolina para la inhibición de la lactancia, justo después del alumbramiento.

¿Qué es la Cabergolina?

La cabergolina es un derivado de la ergolina con propiedades agonistas dopaminérgicas, actuando sobre los receptores D2. Introducida a mediados de los años 90, se utiliza para inhibir la lactancia materna cuando esta está contraindicada. Además, se emplea en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, prolactinomas y acromegalia.

Estructura química de la cabergolina.

Mecanismo de Acción de la Cabergolina

En caso de que la madre decida no iniciar la lactancia tras el parto, es eficaz la administración de cabergolina como fármaco inhibidor. El mecanismo de acción de este principio activo, aunque no es conocido del todo, consiste en disminuir la producción de prolactina en la hipófisis. Si durante la fase de instauración de la producción de leche (las primeras semanas) no aparece el pico de prolactina, no se produce la síntesis láctea. Después de la fase de instauración (pasadas las primeras semanas), esta medicación resulta casi siempre totalmente ineficaz para cortar la producción de leche. Esto se debe a que el nivel de prolactina ya ha subido y la producción de leche se regula por la succión del bebé y por factores locales del pecho, siendo mucho menos dependiente de la producción en la hipófisis.

La prolactina es la hormona liberada por los lactótrofos de la glándula pituitaria anterior en respuesta al amamantamiento. Es la principal señal hormonal responsable de la estimulación de la síntesis de leche en las glándulas mamarias. La secreción de prolactina está bajo inhibición crónica ejercida por la dopamina, que se libera de las neuronas del núcleo arqueado del hipotálamo hacia la vascularización portal hipofisaria.

Dosis Recomendada de Cabergolina para Inhibir la Lactancia

La dosis adecuada de cabergolina puede variar según la situación individual de cada paciente. Si la lactancia aún no se ha establecido, se administra una dosis única de 1 mg de cabergolina durante el primer día después del parto. Si la lactancia ya se ha establecido, por ejemplo, en casos de muerte neonatal o cuando la madre decide continuar con la lactancia y posteriormente opta por inhibirla, se recomienda una dosis de 0,25 mg de cabergolina cada 12 horas durante 2 días (4 dosis).

En referencia a la dosis utilizada, existe una relación dosis-respuesta, la tasa más alta de éxito completo se logró con 1 mg de cabergolina, dosis única, con un tiempo hasta el cese entre 0 y 1 día.

Para enfermedad de Parkinson: Dosis inicial 0,5-1 mg al día; con alimentos, en 1 toma al día.

Para trastornos de producción inadecuada de prolactina: Dosis inicial 0,5 mg a la semana dividido en 2 tomas.

La administración de dicho medicamentos no asegura una potencial “subida de la leche”, existen muchos otros estímulos además de la succión que pueden favorecer esto a parte del desprendimiento de la placenta durante el parto, como abrazar al bebé, olerlo, tocarlo, etc., que generan aumentos de prolactina y oxitocina. Por ello, en todo momento se debe prestar atención al comportamiento del pecho. En el caso de existir dolor, enrojecimiento, fiebre, pechos congestionados, duros o con bultos importantes será necesario actuar y realizar un vaciado parcial del pecho para evitar otras potenciales complicaciones como mastitis o abscesos. El uso de dichas estrategias provoca un empeoramiento de la situación aumentando el dolor y provocando una vivencia más desagradable para las mujeres que ya en algunos casos va unida a un sentimiento de culpa y frustración por abandonar la lactancia. Es vital en estos casos realizar un buen acompañamiento psicológico.

Eficacia de la Cabergolina

La cabergolina inhibe la secreción de leche materna en el 75-80% de los casos y reduce la congestión y dolor en las mamas en 9 de cada 10 mujeres. La eficacia de la cabergolina no es inferior a la bromocriptina para la inhibición de la lactancia, con la ventaja añadida que se asocia con menos síntomas de rebote y efectos adversos.

Efectos Secundarios de la Cabergolina

Los efectos adversos son, en general, ligeros o moderados e incluyen náuseas, dolor abdominal y vértigo. Han sido descritos casos de cardiopatía valvular en pacientes con enfermedad de Parkinson2. En general, es un fármaco bien tolerado y con menos efectos adversos que otros utilizados para la supresión de la lactancia como la bromocriptina.

La cabergolina puede tener efectos secundarios en hasta un 16% de mujeres. Los efectos adversos más habituales son náuseas, dolor de cabeza y mareos y se describieron como de corta duración, de resolución automática y dependientes de la dosis.

Los efectos adversos de la cabergolina más frecuentes son: vértigos, dolor de cabeza, cansancio, disminución tensión arterial, palpitaciones y depresión.

Se han notificado acontecimientos adversos graves, como hipertensión, infarto de miocardio, convulsiones, derrames cerebrales o trastornos psiquiátricos en mujeres que acaban de dar a luz tratadas con cabergolina para interrumpir la lactancia.

Un estudio de farmacovigilancia informó 29 eventos "graves" de un total de 175 eventos en 72 informes de casos, que incluyeron eventos tromboembólicos y neurológicos. Cuatro estudios de caso se dirigieron específicamente a la población psiquiátrica, y la mitad informó síntomas psiquiátricos después de la administración de cabergolina.

Los agonistas dopaminérgicos son útiles en la supresión de la lactancia al inhibir la producción de prolactina hipofisaria. La bromocriptina es quizás uno de los fármacos más usados del grupo, aunque han sido descritos efectos adversos de perfil psiquiátrico en mujeres durante el puerperio3,4, lo que ha limitado su uso en este tipo de pacientes. La cabergolina tiene un perfil más seguro, por lo que en principio sería útil en este grupo de enfermos5.

Contraindicaciones: Hipersensibilidad a cabergolina; antecedentes de trastornos fibróticos pulmonares, pericárdicos y retroperitoneales; tto. a largo plazo: evidencia de valvulopatía cardiaca determinada por ecocardiografía previa al tto.; I.H. Enf. cardiovascular grave, síndrome de Raynaud, úlcera péptica, hemorragias gastrointestinales o antecedentes de enf. mentales graves (tipo psicótico).

Precauciones: En tto. prolongados precaución en: I.H. grave, riesgo de hipotensión postural, de alteraciones inflamatorias de tipo fibrótico con afectación de serosas tales como pleuritis, derrame pleural, fibrosis pleural, fibrosis pulmonar, pericarditis, derrame pericárdico, valvulopatía cardiaca que afecta a una o más válvulas (aórtica, mitral y tricúspide) o fibrosis retroperitoneal. Antes de iniciar tto. a largo plazo, evaluación cardiovascular, incluyendo ecocardiograma, para evaluar la presencia potencial de enf. valvular asintomática. Determinación basal de la velocidad de sedimentación de los eritrocitos o de otros marcadores inflamatorios, función pulmonar/radiografía de tórax y función renal. Durante: seguimiento clínico apropiado con el fin de detectar el desarrollo de un trastorno fibrótico. Realizar un primer ecocardiograma entre el tercer - sexto mes tras el inicio, después al menos cada 6-12 meses, pudiéndose establecer la frecuencia en función de la valoración clínica individual. Monitorización periódica de presión arterial. Somnolencia/episodios de sueño. Trastornos del control de los impulsos (juego patológico, aumento de la libido, hipersexualidad, gasto o compras compulsivas, atracones e ingesta compulsiva). No utilizar en HTA del embarazo (preeclampsia o HTA posparto). Evaluar función hipofisiaria antes de iniciar tto.. Control ginecológico regular que incluya citología cervical y endometrial. No recomendado en < 16 años.

Pastillas para cortar la leche.

Alternativas a la Cabergolina

Algunas mujeres pueden requerir, si es su deseo, la supresión de la lactancia después de un aborto espontáneo, muerte fetal, enfermedad materna o simplemente por no desear amamantar. Históricamente han existido numerosas opciones farmacológicas para provocar la inhibición de la leche. Dichos tratamientos no son inocuos para el cuerpo. La gran mayoría de ellos son agonistas de los receptores de la dopamina.

Si la cabergolina está contraindicada, otra opción es la piridoxina (vitamina B6).

Bromocriptina

La bromocriptina es un agonista de la dopamina. La dosis utilizada para inhibir la lactancia es 1,25 mg (1/2 comprimido) el primer día con el desayuno y con la cena, seguido de 1 comprimido dos veces al día durante 14 días. El tratamiento debe iniciarse lo antes posible después del parto. Entre sus principales efectos secundarios se encuentran trastornos cardiovasculares (infarto de miocardio, accidente cerebrovascular), neurológicos (convulsiones) y psiquiátricos (alucinaciones, episodios maníacos) incluso en algunos casos llegando a la muerte.

Por ello, no se debe utilizar en mujeres con hipertensión arterial no controlada, trastornos hipertensivos del embarazo (eclampsia, preeclampsia o hipertensión durante el embarazo), hipertensión posparto, antecedentes de cardiopatía isquémica u otras patologías cardiovasculares graves, así como en aquellas con síntomas o antecedentes de patología psiquiátrica severa. La tensión arterial de las pacientes debe vigilarse durante el tratamiento, en particular durante los primeros días.

Otras alternativas naturales

Hay madres que al querer dejar la lactancia no quieren recurrir a medicamentos y optan por métodos más naturales.

  • Infusión de salvia: Se recomienda tomar 1 taza de té tres veces por día. Tendrás el mismo efecto del té si tomas 2 goteros enteros de la tintura.
  • Vitamina B6: Las altas dosis de suplementos de vitamina B-6 han reportado reducir la producción de leche materna.

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Consideraciones Adicionales

Son muy escasas las situaciones que contraindican la lactancia materna. La gran mayoría de las enfermedades maternas y sus tratamientos son perfectamente compatibles con amamantar. La decisión de amamantar o no corresponde de forma exclusiva a la madre. Corresponde al profesional sanitario la obligación de ofrecerle información clara y exhaustiva de los riesgos de no amamantar para la salud de su hijo y la suya propia.

El efecto del fármaco inhibidor de la lactancia no es irreversible. Si con posterioridad a su administración la madre decide relactar, puede hacerlo ofreciendo el pecho al niño con gran frecuencia, y estimulando el pecho con otros medios como la extracción manual o mediante sacaleches.

Si la madre después de haber tomado algún fármaco para “cortar” la leche se arrepiente y desea amamantar de nuevo, simplemente debe reiniciar la estimulación del pecho y dejar que el bebé mame de nuevo. Al hacerlo, los niveles de prolactina sanguíneos irán aumentando gradualmente y la producción irá recuperándose. El hecho de haber tomado cabergolina no se ha asociado con ningún efecto adverso sobre el bebé ni la leche en si misma por lo que se puede reiniciar la lactancia de inmediato.

Si has tomado la pastilla para cortar la leche y ahora has cambiado de opinión y quieres relactar, puedes hacerlo.

Es vital en estos casos realizar un buen acompañamiento psicológico.

Manejo de la Congestión Mamaria

La inhibición farmacológica de leche suele ser poco eficaz, es habitual que una vez la mujer llegue a su domicilio experimente la subida de leche. Y es que los estímulos físicos asociados al cuidado del bebé, pueden causar que la glándula se active de nuevo y se produzca una induración general del pecho, tensión y secreción de leche…. Es por ello que es clave que todas las mujeres, antes de ser dadas de alta, conozcan esta posibilidad. La pauta es la extracción de la cantidad suficiente de leche para que no sienta tantas molestias.

Tras varios días es probable que las molestias hayan disminuido notoriamente por lo que ya no necesitaremos un vaciado tan frecuente. Habrá un momento en que será evidente que el pecho ya no necesita este vaciado continuo y será el momento de parar.

La inhibición fisiológica de la lactancia ocurre cuando la glándula mamaria se congestiona. Este proceso, conocido como ingurgitación mamaria, se caracteriza por la hinchazón del pecho que sucede cuando las mamas se llenan de leche y otros fluidos.

Recomendaciones:

  • Extracción manual o con sacaleches de la cantidad necesaria para aliviar la presión y las molestias, sin drenar completamente el pecho.
  • La frecuencia y duración de la extracción varían entre mujeres, dependiendo de la cantidad de leche que produzcan, la frecuencia de las extracciones y el tiempo transcurrido desde el parto.
  • Si se extrae leche de manera excesiva, podríamos estimular más el pecho y conseguir el efecto contrario, es decir, producir más leche.
  • No se recomienda vendar los pechos.
  • Las duchas calientes pueden ayudar a estimular la salida de leche y a reducir la presión y las molestias.
  • Es normal sentir un poco de dolor en el útero y tener algo de sangrado cuando estás sacando leche. Esto pasa porque se libera una hormona llamada oxitocina durante este proceso.
  • En cuanto al uso de frío, se recomienda aplicarse una bolsa de hielo por períodos de 15 a 20 minutos, al menos 4 veces al día, o según sea necesario.

Hay recomendaciones inadecuadas que aún se dan a las mujeres, por desconocimiento del funcionamiento de la lactogénesis. Con las medidas adecuadas se consigue que la producción de leche se vaya adaptando y disminuyendo gradualmente. Habitualmente a la semana o semana y media de iniciar el proceso ya no será necesario seguir con la extracción.

Debemos entender entonces que el sistema endocrino juega un papel central en muchos aspectos de la lactancia.

La producción va directamente ligada al feedback del vaciado del pecho. En la propia leche encontramos el FIL (factor inhibidor de la lactancia). Esta proteína gestiona la producción de leche realizando un feedback negativo, cuanto mayores sean los niveles de FIL acumulados en el pecho, menor será la producción. Por lo que nos interesa no vaciar demasiado el pecho y solo hacerlo en función de la sensación de congestión y molestia que provoque en la madre. Un pecho demasiado lleno tampoco es un escenario deseable, el dolor que genera la tensión unido al potencial riesgo de infecciones puede ser algo contraproducente. Lo ideal es llegar a un equilibrio, conseguir un vaciado parcial del pecho con el fin que el FIL pueda ir reduciendo la producción mientras intentamos evitar las posibles complicaciones.

Lo primero que hay que entender es que la leche no se seca. La producción puede disminuir pero la leche tarda años en desaparecer completamente.

La lactancia materna funciona mediante la oferta y la demanda. A más leche sacas, más leche tienes. Si se queda leche dentro del pecho, nuestro cuerpo se regula solo gracias a una enzima el FIL (Factor Inhibidor de la Lactancia), que se encarga de gestionar la producción.

Pues como te decía, se trata de que cada vez saques menos leche del pecho, de forma progresiva. Cuando te moleste el pecho, saca un poco de leche pero deja un poco dentro. Tienes que ir sacando la cantidad mínima que te sirva para no tener dolor pero que a la vez permita a la glándula entender que debe reducir la producción. Es un proceso bastante intuitivo y cada madre encuentra por sí misma cuánta leche necesita sacarse para encontrarse bien mientras sigue disminuyendo la producción. Habrá un momento en que será evidente que el pecho ya no necesita este vaciado continuo y será el momento de parar.

El resto de opciones para disminuir o eliminar la leche materna no tienen tanta efectividad, pueden ser peligrosas o incluso traumáticas.

Donación de Leche Materna

Algunas mujeres deciden seguir lactando, ya sea por poco o mucho tiempo, con o sin un motivo específico. Para algunas mujeres, seguir lactando después de una pérdida puede ser una forma de acompañar el proceso de duelo. Es una práctica segura que se realiza en muchos países, por lo que la pérdida de un bebé no impide donar leche. La extracción de leche puede hacerse con o sin un fin específico, y es una decisión totalmente personal.

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