Vasco Núñez de Balboa fue un navegante español, descubridor del océano Pacífico. Nació en Jerez de los Caballeros (Badajoz), alrededor de 1475, y falleció en Acla, Panamá, el 19 de enero de 1519. Fue fundador y alcalde de Santa María la Antigua del Darién, la primera ciudad española en la América continental, y de Acla, así como conquistador de una gran parte de la región transístmica americana.
Retrato de Vasco Núñez de Balboa
Orígenes y Juventud
Poco más se sabe de su infancia y sus orígenes, tan sólo que su apellido «Balboa» hunde sus raíces en el castillo homónimo que se asienta en la región leonesa del Bierzo y que es muy probable que sus padres, hidalgos procedentes del norte, pasaron a servir a los señores de Moguer. De esta estirpe viene al mundo el niño que en un futuro descubriría el océano más grande del mundo. Allí, en Jerez de los Caballeros, fue alumbrado y allí fue bautizado, en la iglesia de San Bartolomé.
Fue su padre un hidalgo de origen gallego Ñuño Arias de Balboa, vástago de una familia de alcurnia venida a menos. La madre era una dama oriunda de Jerez de los Caballeros (Badajoz). Este matrimonio tuvo varios hijos: Gonzalo, Juan, Vasco y Alvar. «Hidalgo de sangre limpia», estudiado y practicado en el uso de la espada, se formó en Moguer sirviendo a Pedro de Portocarrero como paje y escudero.
De vocación marinera y escenario del primer viaje de Colón, Moguer empapó de ansias de aventura al joven Vasco, que para 1500 no dudó en sumarse a la expedición que Rodrigo de Bastidas, que buscaba explorar todo lo habido entre el este de Panamá y el Cabo de Vela (Colombia).
Primeros Viajes al Nuevo Mundo
En 1500, contando 25 años de edad, enterado de los viajes de Cristóbal Colón hacia el Nuevo Mundo, decidió emprender viaje a América dentro de la expedición de Rodrigo de Bastidas. La expedición de Bastidas se llevó a cabo un año después (1501), y recorrió las costas del Caribe colombiano, tocando la desembocadura del Magdalena, la bahía de Santa Marta, el golfo de Urabá o Darién y parte del istmo panameño. Terminada la travesía Balboa permanece en La Española (Santo Domingo).
Tras el viaje, como tantos otros españoles de la época, Balboa se asentó en La Española (República Dominicana-Haití), donde otro extremeño, el gobernador Nicolás de Ovando, le concedió unos terrenos que aprovechará para crear una explotación porcina. Debió de participar en la conquista que llevó a cabo Nicolás de Ovando, pues fue premiado con un reparto de tierras en Salvatierra de la Sabana, población que ayudó a fundar. Inició un negocio de cría de cerdos que le fue mal. Endeudado, fue a Santo Domingo, donde se encontraba en 1509 buscando la forma de salir de la isla.
Pero lejos de hundirse, el jerezano se embarcó como polizón en la embarcación de Fernández de Enciso (1509), nuevo alcalde mayor de San Sebastián de Urabá cuya misión era auxiliar a Alonso de Ojeda en Nueva Andalucía, cercado por los nativos del lugar. Balboa iba de polizón, con su perro Leoncico, escondido en una vela o dentro de un tonel (existen ambas versiones). Descubierto en alta mar, estuvo a punto de ser abandonado por Enciso en una isla desierta, aunque le dejó a bordo ante los ruegos de la tripulación.
Junto a Vasco Núñez viajaba su perro Leoncico, probablemente hijo de Becerrico, el can de Juan Ponce de León. Leoncico fue su delator pero también su salvador. Cuando Vasco Núñez fue descubierto en la bodega del barco, se le respetó la vida por sus innegables cualidades y la suerte de contar con un perro de guerra que llegaría a ser respetado y cobrar lo mismo que cualquier conquistador.
Fundación de Santa María la Antigua del Darién
Mientras tanto, Ojeda, acosado por habitantes locales hostiles, ha regresado en busca de armas y refuerzos. Enciso y Balboa encuentran el precario fuerte de San Sebastián al mando de Francisco Pizarro. La partida de Ojeda y la inoperancia de Enciso permitieron a Vasco Núñez hacerse con las riendas del fuerte de San Sebastián de Urabá y poner de su lado a un tal Francisco Pizarro, quien había dirigido la defensa hasta el momento.
Balboa decidió trasladar el asentamiento hasta una zona más segura y fundó Santa María la Antigua del Darién en 1510. Ante su indudable liderazgo, los hombres de la expedición nombraron alcalde al jerezano y destituyeron a Enciso. En la segunda quincena de 1510, llegó a Santa María Rodrigo de Colmenares con dos naves y los refuerzos para su jefe Diego de Nicuesa, a quien debía encontrar en algún lugar situado al oeste del golfo de Urabá. Cuando Nicuesa arribó a Santa María se le conminó a no desembarcar y luego a retirarse. Tras muchos incidentes fue obligado a reembarcarse el 1 de marzo de 1511.
«Por su industria tenía ya muchos amigos, [pues] si un hombre se le cansaba y adoleçia… no le desamparaba;... é lo curaba como a su hijo ó hermano suyo, é lo esforzaba y animaba». Gonzalo Fernández de Oviedo, Historia General y Natural de las Indias.
Para 1511 será nombrado Gobernador de Veragua, arrebatando el título a Diego de Nicuesa, a quien despachó en un bote rumbo a la Española y nunca más se volvió a saber de él. El día uno de marzo del año de 1511, arribó a la bahía Nicuesa, pero nada más poner pie en tierra fue encadenado junto con dieciocho hombres, obligados a abordar uno de los bergantines que en tan mal estado estaban y sacándolo de la bahía, fue abandonado a merced de los vientos y de las olas, por lo que ya nunca se supo de él.
Vasco Núñez de Balboa había quedado como la única autoridad del Darién desde el 4 de abril de 1511, cuando lo abandonó Enciso. Su gobierno duró tres años, durante los cuales realizó la conquista y el descubrimiento del Pacífico.
Descubrimiento del Océano Pacífico
Fue este espíritu el que, en 1513, animado por las leyendas de los nativos, lo empujó a buscar el famoso paso que abriera la ruta a las Especias. A principios del siglo XVI se sabe ya que las tierras descubiertas por Colón no son las Indias, sino un obstáculo para llegar a ellas por el Atlántico. Numerosos exploradores y aventureros se lanzan a a búsqueda del paso que permita sortear el Nuevo Mundo o de los tesoros que este pueda ocultar. Vasco Nuñez de Balboa es uno de los primeros en recorrer el istmo de Panamá y en 1513 descubre el océano Pacífico, que bautiza «mar del Sur».
Núñez de Balboa, el 1 de septiembre de 1513, inició su viaje expedicionario a través del istmo de Panamá, junto con 190 españoles, algunos guías indígenas y una jauría de perros. Con un pequeño bergantín y diez canoas indígenas navegaron hasta las tierras del cacique Careta. El 6 de septiembre, desde lo que después se llamó Acla, remontaron la espesa selva para llegar el 24 a las tierras del cacique Torecha. La lucha fue encarnizada, decidiendo los indígenas supervivientes aliarse con Balboa. Exhaustos los expedicionarios y con muchos malheridos, algunos decidieron descansar en el poblado de Cuarecuá, antes dominado por el cacique Torecha muerto en los enfrentamientos. Sin embargo, Balboa decidió proseguir el camino con 67 españoles y varios indígenas.
Al mando de 190 hombres, Núñez de Balboa cruzó el istmo de Panamá atravesando tupidas selvas y tratando con decenas de pueblos desconocidos, a quienes se enfrentó en alguna ocasión y en la mayor de las veces dejó robustas alianzas cristianizadas, llegando a mantener un romance o unión informal con la hija del cacique Careta.
Se adentraron en lo que ahora se llaman montañas Urrucallala, entre los ríos Sabanas y Cucunati, adelantándose en ese trecho Balboa ante el anuncio que desde la cima de tal cordillera se podía contemplar el mar. El 25 de septiembre, por fin, tras más de tres semanas de incansable jornada, la expedición llegó a las montañas Urrucallala, desde donde divisaron por primera vez la inmensidad de la masa de agua más grande del orbe: el Pacífico.
En la cima de alguna de esas montañas fue cuando, a lo lejos, Balboa pudo contemplar en el horizonte ese mar. Los restantes, con el capellán Andrés de Vera, llegados junto a Balboa demostraron su alegría por el descubrimiento, entonando un Te Deum Laudamus, mientras algunos de ellos levantaban pirámides de piedras o grababan cruces en los árboles con sus dagas y espadas para dejar constancia del descubrimiento.
Vasco Núñez de Balboa tomando posesión del Océano Pacífico.
Cuatro días después, el 29 de septiembre, el jerezano se adelantó junto a 26 hombres hasta la que bautizó como «Golfo San Miguel» y en las aguas del océano, tomó acta de posesión de «La Mar del Sur» en nombre de la reina Juana de Castilla y su padre Fernando el Católico. Balboa bautizó al golfo donde estaban como San Miguel, porque fue descubierto el día de San Miguel Arcángel, 29 de septiembre y al nuevo mar como Mar del Sur, por el recorrido que tomó la exploración al llegar a dicho mar.
Este hecho fue un hito importante en la larga búsqueda llevada a cabo por los españoles de una ruta marítima a Asia por occidente. Luego, en 1520, Fernando de Magallanes rebautizaría aquel mar del Sur como océano Pacífico, por sus aparentemente calmadas aguas.
La noticia del sorprendente hallazgo se cruza con el nuevo gobernador Pedrarias Dávila, que venía a sustituirlo tras las denuncias de Enciso y las acusaciones la muerte de Nicuesa, sumadas a la perdida de predicamento de su protector Diego de Colón. No obstante, ante la inocultable importancia de su descubrimiento, en 1514 el rey lo nombra adelantado de la mar del Sur y gobernador de Panamá y Cohiba, aunque subordinado a Pedradas.
Balboa recibió en Santa María unas noticias alarmantes que le trajo Pedro de Arbolancha desde La Española. La nave de Valdivia que llevó el quinto real había naufragado y los procuradores y Enciso habían informado en su contra, por lo que el rey había nombrado un nuevo gobernador para el Darién, rebautizado como “Castilla del Oro”. Se llamaba Pedro Arias de Ávila y estaba a punto de llegar con una gran flota y dos mil colonos.
Cronología de Vasco Núñez de Balboa
| Año | Acontecimiento |
|---|---|
| 1475 | Nace en Jerez de los Caballeros. |
| 1501 | Se embarca con Bastidas al Nuevo Mundo. |
| 1510 | Funda Santa María de la Antigua, en el Darién. |
| 1513 | Descubre el océano Pacífico. |
| 1514 | Se le nombra adelantado del Sur. |
| 1517 | Muere ejecutado en Acla. |
Enfrentamiento con Pedrarias Dávila y Muerte
Pedrarias arribó al puerto de Santa María el 26 de junio de 1514, con diecisiete buques y unos dos mil colonos, incluido un obispo. Desembarcó y mandó notificar su llegada a Balboa, poniéndose en camino a la ciudad. Balboa recibió la noticia cuando estaba reparando el tejado de una casa y salió a recibirle inmediatamente con la ropa de trabajo que llevaba. El encuentro se produjo en mitad del camino entre la ciudad y su puerto.
Las relaciones entre ambos gobernadores son muy tensas y Balboa procura suavizarlas aceptando una boda por poderes con una hija de Dávila que vivía en España. Y es que, aunque el mismo Pedrarias llegó a prometer a su hija con el extremeño, no dudó en apresarlo y enjuiciarlo acusándolo de traición. Tras un tiempo hecho prisionero y seguramente sometido a torturas, Núñez de Balboa fue condenado a muerte.
Es muy probable que la intención de Pedrarias fuera quitarse de encima a todo un caudillo, el único hombre capaz de desafiar su autoridad. Dispuesto a declarar en favor de su suegro en el preceptivo «juicio de residencia», Vasco Núñez decide permanecer en Acia. Pero Dávila, temeroso de que el testimonio de Balboa tenga la intención contraria, lo hace arrestar bajo cargos de traición a la corona.
Núñez de Balboa, negó esta acusación y solicitó que se le enviara a La Española o a España para su juicio; pero Pedrarias, de acuerdo con el alcalde Gaspar de Espinosa, ordenaron que se ejecutara el juicio lo más pronto posible. El juicio se celebró en Santa María a mediados de enero de 1519. Núñez de Balboa fue sentenciado con la pena de muerte y el 15 de enero fue decapitado junto con cuatro de sus amigos, Fernando de Argüello, Luis Botello, Hernán Muñoz y Andrés Valderrábano acusados de cómplices, la ejecución se realizó en el poblado de Acla, como demostración de que la conspiración tenía raíces en la colonia.
Cuentan las crónicas que, camino del patíbulo, el pregonero voceaba: «Ésta es la justicia que el Rey y su teniente Pedro Arias de Ávila mandan hacer contra este hombre por traidor y usurpador de los territorios de la Corona». A lo que Núñez de Balboa respondió: «¡Mentira, mentira!».
Vasco Núñez de Balboa fue decapitado y descuartizado ante la estupefacción de los habitantes de Acla. Tenía 44 años. Se desconoce el destino de sus restos. Falleció decapitado en Acla actual Panamá entre los días 14 al 21 de enero de 1519, ya que no existe confirmación de una fecha exacta.
A pesar de un primer buen contacto, el nuevo gobernador, de 74 años, llegó con grandes ambiciones y una tremenda determinación, llegando a actuar con crueldad contra los españoles ya asentados y en especial contra los indígenas, siendo todo lo contrario a Vasco Núñez.
Detrás de Balboa no está esa leyenda negra, muchas veces injusta, que persigue a otros conquistadores de nuestro país. No fue un líder sanguinario que imponía a sangre y fuego sus órdenes. Prefería el diálogo con los pobladores de las tierras que conquistaba e, incluso, se unió a Anayansi, una indígena del país. La envidia, ese mal endémico que dicen que padecemos, provocó una brutal respuesta de Pedrarias Dávila, que mandó apresarlo y le condenó a muerte.
Los únicos que si le han recordado siempre y siguen, son los mismos panameños, ya que al obtener la independencia declararon a su moneda con su nombre.
