Paco Rabal: Biografía de un Ícono del Cine Español

Paco Rabal se ha ido. Ha sido un mazazo que nos ha dejado huérfanos. Nadie podía presagiar que el día 29 de agosto de 2001 sus pulmones iban a decir basta después de 75 años. El mundo de la interpretación se viste de luto: ha muerto un patriarca.

"Un hombre inteligente y bueno”, así le veía Asunción Balaguer, su esposa durante 50 años. El actor fuerte, viril, de voz ronca y ademanes altivos regresaba de recibir un homenaje en el Festival de Cine de Montreal. En el avión, su enfisema pulmonar le llevó a un estado crítico y obligó a un aterrizaje forzoso en Burdeos. Allí su aliento se extinguió para siempre.

Paco Rabal en 1969

Primeros Años y Orígenes

Francisco Rabal Valera -o Paco Rabal, como se le conoció y lo recordamos- nació en Águilas el 8 de marzo de 1926, en el poblado minero de La Cuesta de Gos, y en el seno de una familia pobre y analfabeta. Francisco Rabal nació un día de la mujer, el 8 de marzo de 1926, entre minas y sobre el mar de Águilas. Pies en la tierra y mirada a un horizonte lejano de vocación de actor. Francisco Rabal, a quien muchos preferían llamar Paco Rabal, nació el 8 de marzo de 1926, hijo de minero y molinera, en un pequeño coto minero cercano al pueblo de Águilas (Murcia).

Su padre se llamaba Benito, un minero que procedía de Ramonete, una pedanía de Lorca; y su madre, Teresa, una molinera de Águilas. L. D. Paco Rabal, nació en Cuesta de Gos, una localidad minera a catorce kilómetros de la murciana Aguilas, el 8 de marzo de 1926. Su abuela, desde el cabezo de aquel entorno minero en el que estaba la casa en la que vivía, señalando hacia el mar, le decía “mira, Paquico, desde aquí se ve el mundo”. Por aquel entonces los niños comenzaban a ir a la escuela a la edad de seis años. Desde muy pequeño, Paquico siempre mostró muchas ganas de aprender. Seguía a su hermano, y como no podía entrar a clase, se quedaba fuera, en la puerta, debajo de un carro.

Siendo un niño de seis años su familia abandonó su querida Murcia rumbo a Madrid, ciudad en la que trabajó en varios oficios, desde vendedor ambulante, hasta empleado en una fábrica de chocolate. En 1932, la familia Rabal se traslada a Barcelona y posteriormente fija su residencia en Madrid. Tras la Guerra Civil, él, su hermano y su padre se ganaron la vida vendiendo mercancías por las calles de la capital.

Por esa época comenzó a trabajar de aprendiz de electricista en los Estudios Cinematográficos de Chamartín, y mientras tanto asistía a clases nocturnas en los jesuitas. En 1936 comenzó a trabajar en los Estudios Cinematográficos Chamartín, primero como aprendiz de electricista y luego como oficial. Durante la posguerra, trabajó como electricista en los estudios de cine Chamartín y fue allí donde comenzó a hacer sus pinitos en el mundo de la interpretación.

Pero el gusanillo de la interpretación ya le roía la cabeza. Sus primeros papeles fueron como figurante en algunas de las producciones de los citados estudios, pero siguiendo los consejos del poeta Dámaso Alonso se animó a intentar trabajar en el teatro. Después de varios papeles pequeños logró entrar como meritorio en los Teatros Infanta Isabel y María Guerrero, donde conoció a José Tamayo, quien le contrató como actor profesional de la Compañía Lope de Vega, con la que debuta en 1947.

En 1942 debuta sin formación específica en el teatro con "La rueda de la vida" y poco a poco consigue pequeños papeles en los Teatros Infanta Isabel y María Guerrero. Debutó como actor de cine en 1942 en la película “La rueda de la vida” de Ardavín, en la que Rabal se ofreció voluntario para hacer una escena. Allí conoce a José Tamayo, quien le contrata como actor. Su consagración sobre las tablas llega en 1952 con "La muerte de un viajante". Su nombre ya es conocido. Luego obtiene otros éxitos en obras como "Edipo", "La vida es sueño" o "Calígula".

Más tarde Luis Escobar, director del María Guerrero, le contrató como protagonista de La honradez de la cerradura. En 1947, Luis Escobar le confía un papel en “Miss Ba” y enseguida fue contratado por Tamayo para su compañía, encabezada por Maruchi Fresno, Carlos Lemos y María Asunción Balaguer, quien luego sería su esposa. Fue en 1950 cuando desempeñó sus primeros papeles de protagonista.

Rabal fue la pasión por actuar. Porque puso, primero, todo el corazón en conseguirlo; y por llegar a lo más alto, después. Y su pasión de actor también le dio una intensa vida de amistad y amor con muchas personas que le dejaron huella.

Así le ocurrió con su compañera de vida, la actriz Asunción Balaguer, a la que conoció al incorporarse a la compañía Lope de Vega de José Tamayo en 1947 y con la que muy pronto se uniría sentimentalmente para toda su vida. Contrajo matrimonio en Barcelona, el 2 de enero de 1951 con la actriz Asunción Balaguer. De esa unión nacieron sus dos hijos: Teresa y Benito en 1952 y 1954, respectivamente.

Rabal se crió en el coto minero murciano de la Cuesta de Gos, dentro de una familia de extracción social muy modesta. Gente de pocas letras, pero de muchas luces; especialmente su padre, Benito Rabal, un minero de bondad e inteligencia innatas. La persona más importante de mi vida, escribió el propio Paco en sus memorias. La segunda más importante fue su hermano mayor Damián que, además de haberle proporcionado sus primeros libros, fue su referencia ideológica, su compañero en las futuras juergas y hasta su representante artístico.

Paco Rabal se buscó la vida desde el principio y luego la vivió sin freno hasta el final. De niño y adolescente probó como ayudante de alguacil, vendedor ambulante de chucherías y aprendiz de bombonero. Y, ya de joven, logró entrar de auxiliar electricista en los estudios Chamartín; para estar más cerca de los actores pensó. Hombre de suerte, estuvo en el lugar oportuno y en el momento preciso cuando el director Rafael Gil hizo una prueba de luz con él sustituyendo a Fernando Rey. Su cara, joven y atractiva, daba juego. Su voz rotunda, su simpatía arrolladora y su insistencia hicieron el resto.

Consagración en el Cine

Sin embargo, pese a su caché teatral, el cine estaba llamado a ser su medio de expresión. En 1948 participa en su primera película, Alhucemas, y paulatinamente el teatro va quedando en segundo plano y su vida se centra en el cine. Un puñado de películas le dan fama internacional: La guerra de Dios (León de Plata en el Festival de Venecia, 1953), Hay un camino a la derecha (Premio de interpretación en el Festival de San Sebastián, 1953), Todo es posible en Granada (1954), etc.

En 1958 rueda en México Nazarín, película de Luis Buñuel que lo ensalza definitivamente. Paco Rabal llamó la atención del gran cineasta Luis Buñuel en la película Historias de la radio y decidió contratarlo para interpretar el personaje de Nazario en la película Nazarín, rodada en México. Este filme no sólo supuso su gran lanzamiento internacional, sino que le permitió iniciar una profunda amistad con Luis Buñuel, con quien colaboró en múltiples proyectos. Su estrella ya no se apagará nunca.

Su interpretación intensa y sincera del sacerdote protagonista se convierte así en la puerta que abre su colaboración con el maestro aragonés, prolongada luego en Viridiana (1961) y en Belle de jour (1966). Desde ahí en adelante, amplió su sus registros interpretativos con trabajos a las órdenes de José Luis Sáenz de Heredia (Historias de la radio, 1955) o José María Forqué (Amanecer en Puerta Oscura, 1957), a la vez que dio sus primeros pasos en el cine extranjero a través de varias coproducciones como Marisa la civetta (1957), de M. Bolognini, o Prisioneros del mar (1957), de G. Pontecorvo, llegándole a finales de la década uno de los momentos decisivos de su dilatada andadura: el encuentro con Luis Buñuel en Nazarín (1958).

Con el tiempo su trabajo se relaciona con otros cineastas de prestigio (Bardem, Saura, Rivette, Visconti, Camus) y logrará algunas interpretaciones memorables en Viridiana, La Colmena, Los santos inocentes (Premio en Cannes a la mejor interpretación y Premio Nacional de Cinematografía) y Goya en Burdeos, donde obtuvo el Goya a la mejor interpretación.

A raíz de esta película, comenzó a trabajar con prestigiosos directores extranjeros como Antonioni o Visconti, mientras que en el cine español se decantó por los directores que forman el movimiento denominado "nuevo cine español", integrado por Carlos Saura, Miguel Picazo, Claudio Guerín o Jorge Grau.

A comienzos de los años 80 dio vida a diferentes personajes dirigidos por Mario Camus en La Colmena y Los Santos Inocentes, película por la que fue premiado como mejor actor, junto a Alfredo Landa en el Festival de cine de Cannes. En 1990 trabajó a las órdenes de Pedro Almodóvar en la película Atame, pero uno de los papeles fundamentales de su vida sería el del pintor Francisco de Goya, a quien encarnó en tres películas diferentes. En 1999 dio vida al artista a las órdenes de Carlos Saura, papel que le valió el 'Goya' a la mejor interpretación masculina del año. Con su actuación en la popular serie televisiva Juncal conquistó definitivamente al gran público.

De esta época son también sus excelentes trabajos en Padre nuestro (F. Regueiro, 1985), Tiempo de silencio (V. Aranda, 1986), El disputado voto del Sr. Cayo (A. Giménez-Rico, 1986), ¡Átame! (P. Almodóvar, 1989), y El hombre que perdió su sombra (A.

Junto a su extraordinaria profesionalidad, Paco Rabal demostró siempre un talante solidario y de izquierdas, fiel a sus fuertes convicciones políticas y sociales.

Paco Rabal y Terele Pávez en Los Santos Inocentes

Accidente y Reconocimientos

Uno de sus episodios más destacados de su vida fue el accidente que tuvo en 1963. El intérprete conducía un Mercedes por la autopista de Barajas, en Madrid, a altas horas de la madrugada junto a la actriz Emma Penella cuando colisionó contra la parte trasera de un camión. Por suerte, fueron auxiliados rápidamente por unos amigos. Francisco Rabal sufrió dos accidentes automovilísticos, uno en 1963, que le dejó una profunda cicatriz en el rostro, y otro en 1980 que le causó una fractura abierta en el brazo izquierdo y una brecha en la nariz.

Homenajeado y galardonado en multitud de ocasiones por tan dilatada carrera artística, su hijo Benito le ha dedicado un corto de media hora titulado “Paco, mi padre”. Galardonado en múltiples ocasiones, donó todos los premios recogidos a lo largo de su trayectoria profesional a la casa de Cultura de Águilas que lleva su nombre. El 22 de mayo de 1995 fue investido doctor “honoris causa” por la Universidad de Murcia.

Entre la larga serie de premios recibidos, figura el premio Nacional de Cinematografía (1984), la Medalla de oro de las Bellas Artes (1992), y la Medalla de Oro de la Academia de Cine de España. Ese mismo año recibió el Premio Donostia del Festival de Cine de San Sebastián, a título póstumo, en un emotivo homenaje.

Últimos Años y Fallecimiento

Paco Rabal vivió 75 años. Vida moderadamente larga, pero muy, muy ancha. Porque tras los rodajes, les seguían las noches y las madrugadas de su propia película personal. En Madrid, en París o en Roma. Daba igual mientras hubiera una buena compañía, una copa, una charla o una risa… O, mejor, todo junto.

Falleció de manera inesperada el 29 de agosto de 2001 a los 75 años debido a un enfisema pulmonar cuando viajaba en un avión procedente de Canadá con dirección a España. Acompañado de su entrañable Asunción Balaguer, Francisco Rabal moría sobre el cielo de Burdeos a su retorno de Montreal, donde acababa de recibir su último homenaje, el miércoles 29 de agosto de 2001. Paco Rabal, sin embargo, no volvería a pisar su tierra. Su avión tuvo que aterrizar de forma extraordinaria en Burdeos, Francia, después de que el actor sufriera un fuerte ataque de tos. Francisco Rabal había acudido a la ciudad canadiense de Montreal para asistir al 25 aniversario de la edición del Festival Films Du Monde, y aunque había pensado en retirarse su profesión era lo que él mantenía con vida.

Fue incinerado y enterrado en el pueblo que le vio nacer, la localidad murciana de Águilas, bajo un almendro al que acudieron fieles admiradores, amigos y vecinos a velar su cuerpo.

Y el resto son varios cientos de películas. De Reina santa, la primera con frase, en 1947, a Divertimento junto a Federico Luppi, ya en el año de su muerte, en 2001. También son numerosísimas las obras de teatro. De La muerte de un viajante o Julio César en los años 50; a Viejos tiempos de Harold Pinter, en 1974. Destaca Rabal entre los cientos de papeles que encarnó, los de Juncal de la serie televisiva homónima; Azarías de Los santos inocentes; y Goya maduro en Goya en Burdeos.

Sus descendientes (sus hijos, Teresa y Benito, y su nieto, el actor Liberto Rabal) tuvieron en él al mejor de sus maestros y él en ellos a sus mejores alumnos.

Grandes figuras del cine español: Paco Rabal

Filmografía Destacada

AñoTítuloDirector
1958NazarínLuis Buñuel
1961ViridianaLuis Buñuel
1984Los Santos InocentesMario Camus
1999Goya en BurdeosCarlos Saura

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