El mundo del flamenco y la cultura están de luto tras el fallecimiento de Micaela Flores Amaya, conocida artísticamente como La Chunga, a los 87 años. Su partida marca el fin de una era en el flamenco, dejando una huella imborrable en la historia del arte y la cultura española.
Sus Inicios en el Flamenco
Micaela Flores Amaya nació en Marsella (Francia) en 1938, hija de padres españoles que emigraron a la localidad francesa. Con apenas un año, su familia regresó a Barcelona, donde la joven comenzó a mostrar sus primeros destellos de talento. Desde niña mostró un talento innato que la llevó a bailar descalza en las calles y bares de Barcelona.
A corta edad ya estuvo La Chunga bailando en la puerta de los bares y en fiestas hasta el día que una señora solicitó su presencia en una fiesta. Bailando descalza desde los seis años, entre las mesas de los bares del distrito V de Barcelona, la descubre el pintor Paco Rebés.
Fue en uno de esos momentos cuando Paco Rebés, un reconocido productor y gran figura del flamenco, la descubrió. Fue allí donde el pintor Paco Rebés la descubrió, iniciando un camino que la convertiría en musa de artistas como Salvador Dalí y Picasso, además de poetas como Rafael Alberti y José Manuel Caballero Bonald.
El Encuentro con Paco Rebés
La vida le dio un giro total cuando conoció al pintor Francisco Rebés, que la descubrió bailando descalza en las improvisadas actuaciones callejeras. Convertido en mecenas, intenta hacer de ella una gran bailaora y para ello se informa de quien es la mejor profesora de baile de Barcelona.
La Chunguita conoce a Emma Maleras, su primera instructora de baile en el verano de 1953 siendo en ese momento representado un espectáculo suyo en el El Cortijo, de Barcelona. Emma la recuerda de este modo Era imposible que aprendiese ningún paso, no podía soportar los zapatos, se los quitaba y los tiraba al rincón. No puede usted figurarse lo que pasé con ella.
Tanto que le cambió la vida, pues no sólo la hizo su modelo, sino que, además, la introdujo en el mundo intelectual del momento, lo que explica que conociera a Picasso, Rafael Alberti, José Manuel Caballero Bonald e incluso a Salvador Dalí, que le propuso una obra muy especial, un lienzo sobre el que deja varios tubos de pintura.
LA CHUNGA - REEL
Ascenso a la Fama
A partir de 1956, Pastora Imperio, una de las grandes figuras del flamenco, la contrató como bailaora. Fue el comienzo de una carrera internacional que la llevaría a las más prestigiosas salas de espectáculos del mundo. Saltó a Madrid, donde la acogieron con el mismo cariño que en la Ciudad Condal.
Era el auge de los primeros tablaos flamencos y su presentación en El Corral de la Morería le sirvió de trampolín para viajar a Estados Unidos. En 1957 actuaba en el Teatro Candilejas, de Barcelona, arropada por Los Pelaos y el guitarrista José Pubill, entre otros.
Al año siguiente actuó en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, en un homenaje al Marqués de Cuevas. Para crear un clima de autenticidad trajeron un centenar de gitanos de las barracas de Casa Antúnez, el barrio donde se crio la gitanilla.
En los años sesenta actuaba por la Costa Brava, actuaciones que compaginaba con las salidas al extranjero. El frenético movimiento del baile de La Chunga impresionó al pintor Salvador Dalí, que le propuso una innovadora experiencia: dispuso en el suelo un lienzo sobre el que dejó varios tubos de pintura.
Reconocimiento Internacional
El impacto que causaba La Chunga se refrenda en Méjico, desde donde la elevaron a la categoría de una de las artistas más populares del decenio 1965-1975. En 1961, reapareció en el Teatro Victoria de Barcelona al frente de un espectáculo de variedades titulado Chunga Carrusel, con El Chaleco, Paquito Izquierdo, Ramón Vélez, Juan el Pelao, Pepín Cabrales y Manolo Sisón.
En 1965 bailó en la sede de la Unesco, en París, y el semanario Paris Match le dedicó un amplio reportaje. A lo largo de más de dos décadas, La Chunga fue un rostro imprescindible del flamenco, llevando su arte a escenarios internacionales, desde Las Vegas hasta la Costa Brava.
La Chunga Más Allá del Flamenco
La Chunga no solo brilló en el flamenco, sino que también dejó su impronta en el mundo del cine, rodando en Hollywood y España. En los años 80, Micaela Flores Amaya se retiró del baile para dedicarse a la pintura.
En su faceta como pintora, desarrolló un estilo caracterizado por el arte naïf o ingenuista, una corriente artística que enfatiza la espontaneidad y el uso de colores vivos para transmitir la esencia de sus raíces gitanas y flamencas. Muy conocidos son sus cuadros de bailarinas gitanas, obras que conquistaron a personalidades como Alaska.
Sus obras capturaban escenas oníricas y cargadas de simbolismo, reflejando su sensibilidad y conexión con la naturaleza y la vida cotidiana. A este tenor, hay que señalar que La Chunga expuso sus obras en ciudades españolas como Madrid, aunque también a nivel europeo en capitales como París.
Vida Personal
La vida de La Chunga también estuvo marcada por su vida familiar y personal. En 1960 se casó con el director de cine José Luis Gonzalvo, con quien tuvo tres hijos: Curro, Luis y Pilar. Han pasado 64 años de aquel día en el que ‘La Chunga’, la bailaora flamenca de pies descalzos, Micaela Flores Amaya (1938-2025), eligió Ávila como testigo de su matrimonio con el director, compositor y guionista de cine José Luis Gonzalvo Monterde (1934-1997).
La boda fue un acontecimiento de enorme repercusión social, lo que propició que la ciudad alcanzara gran protagonismo en los ecos de sociedad de toda la prensa, aún a pesar de secretismo inicial con el que se llevó a cabo la ceremonia. La primera vez ocurrió cuando la bailaora ya era famosa internacionalmente y decidió, por un momento, alejarse de los focos y el bullicio de Madrid, así como del ‘acoso’ de la prensa rosa y sensacionalista de la época.
Fueron los padrinos Cándido Pérez Gallego y la señora Monserrat Masats, por delegación de Luis García Berlanga y su esposa que se encontraban en Barcelona. A continuación, el matrimonio desayunó en el café restaurante “Pepillo’ huevos fritos con chorizo y vino de la tierra.
Finalmente, anotamos que de su matrimonio con José Luis Gonzalvo, de quien se enamoró Corral de la Morería, ‘La Chunga’ tuvo tres hijos, Curro, Luis y Pilar, siendo estos los versos con los que la conquistó: « ¡Y que viva mi niña, / viva el centeno!, / que es más duro que el trigo / que es más moreno.
Últimos Años y Fallecimiento
En los últimos años, alejada de los focos, se dedicó plenamente a la pintura mientras luchaba contra el cáncer que le fue diagnosticado en 2011. Micaela era una fumadora empedernida y llevaba trece años luchando contra un cáncer de pulmón que le detectaron en 2011.
La artista que protagonizó el mundo de los tablaos y que tantos reconocimientos recibió, la que le aportó al mundo del baile un modo muy singular de ejecutarlo, y la que sin técnicas académicas abrazó al mundo desde la seducción de su arte intuitivo, vivía en una residencia de ancianos. Diagnosticada de cáncer de pulmón en 2011, del que anunció posteriormente que se había recuperado, ha pasado sus últimos años en una residencia.
El fallecimiento de La Chunga marca el fin de una era en el flamenco. Su arte, su dedicación y su carácter único dejaron una marca indeleble en la historia del flamenco y de la cultura española.
