Las pirañas, conocidas por su voracidad y agresividad, son peces carnívoros u omnívoros de agua dulce que habitan en los ríos de Sudamérica. Su presencia es destacada en la Amazonia, el Orinoco, las Guayanas y Paraguay.
Piraña roja (Pygocentrus nattereri)
Un Nacimiento Extraordinario en Cautividad
La cría de esta especie en acuarios es un hecho absolutamente extraordinario. En Europa no hay mucha información sobre su cría, y en España nunca había sido reproducida en cautividad. En enero, en el acuario de Zaragoza nacieron más de 1000 ejemplares de Piraña Roja (Pygocentrus nattereri).
Las parejas construyen un rudimentario nido sobre un sustrato arenoso, y luego efectúan la puesta de los huevos, unos 2.000-3.000 por cada hembra grávida. A partir de ese momento únicamente el macho vigila y protege a su descendencia, hasta el momento de la eclosión de los mismos.
De la misma manera, durante el periodo anterior a la puesta de huevos, el resto de congéneres puede llegar a devorar a la madre, para alimentarse de sus huevos, aún no liberados.
Las larvas al nacer miden poco más de 2 milímetros, y a partir del 3-4 día, una vez reabsorbido el saco vitelino, comienzan a alimentarse. Su crecimiento es muy rápido, y a las 3 semanas aproximadamente se metamorfosean, y pasan a ser réplicas exactas de sus padres en miniatura.
Actualmente en las instalaciones de cuarentena del Acuario de Zaragoza, viven unos 1000 individuos de aproximadamente 1 centímetro de longitud. El equipo de Biología del acuario las alimenta 3-4 veces al día, para evitar que, debido a su voracidad, las más grandes depreden y se coman a las más pequeñas. El canibalismo dentro de esta especie es un fenómeno muy común, originado principalmente por la agresividad y violencia que muestra esta especie en su forma de vida.
Desde el acuario fluvial han confiado en que estos juveniles crezcan de forma sana y saludable para que en un futuro puedan entrar a formar parte de la colección zoológica del Acuario de Zaragoza.
Características y Hábitos de las Pirañas
Pygocentrus nattereri es la verdadera especie de pez conocida como "piraña" por el público en general. También se le denomina "piraña de vientre rojo", en referencia a la mancha roja brillante presente en la parte inferior de los flancos.
Aunque su peligrosidad se sobreestima ampliamente, las pirañas pueden causar mordeduras impresionantes y fácilmente pueden seccionar un dedo de la mano o del pie, especialmente cuando son capturadas por pescadores.
Esta emblemática especie es originaria de las regiones tropicales y ecuatoriales de América del Sur. Hoy en día, como resultado de diversas introducciones a través de la acuicultura y la acuariofilia, se está extendiendo a otras áreas tropicales donde parece estar perturbando en cierta medida los ecosistemas. Su presencia es esporádica en muchos países templados, ya que este pez tiene dificultades para sobrevivir en aguas por debajo de los 10 °C.
El cuerpo de los juveniles es de un tono plateado, y aparece cubierto de numerosos puntos negros de diferentes tamaños. Cuando el pez alcanza su edad adulta, los puntos negros desaparecen y el vientre se vuelve rojo sobre un cuerpo ligeramente dorado.
La piraña de vientre rojo vive en grupos formados por docenas de individuos, con una jerarquía bien establecida. En ocasiones, es posible observarla cazando cerca de las orillas y de los árboles caídos. No es un depredador "mayor", sino más bien una especie oportunista y carroñera.
La alimentación de los adultos principalmente ocurre al amanecer y al atardecer. Se compone de insectos, gusanos y peces, y ocasionalmente de lagartos o aves. Los juveniles se alimentan de invertebrados y peces más pequeños durante todo el día. Tanto jóvenes como adultos también consumen cadáveres (incluidos los humanos), escamas y moluscos.
En general, alternan entre períodos de descanso y caza intensiva. Durante el reposo, se camuflan en la vegetación y permanecen inmóviles.
Ciertos estudios han demostrado que la agresividad aumenta directamente con la temperatura del agua. Alrededor de los 35 °C, adoptan un comportamiento agresivo evidente y muchos individuos muestran secuelas de estas fases (aletas arrancadas, mordeduras, etc.). Durante el período de reproducción, las pirañas dejan de alimentarse.
Sus depredadores son los delfines de agua dulce, las nutrias y los grandes carnívoros de su hábitat.
El macho construye un nido cavado en las hierbas inundadas, grava, desechos de plantas o entre las raíces de los árboles. El éxito reproductivo varía de un año a otro según las condiciones de la inundación.
En general, las pirañas de vientre rojo son particularmente prolíficas. La reproducción no se conoce en detalle, pero algunas observaciones muestran que tiene lugar en la temporada de lluvias, cuando los niveles de agua aumentan y la comida es abundante. Los grupos se dirigen en ese momento a las áreas recién inundadas, con el fin de preparar sus nidos.
Una vez que los machos terminan los nidos, las hembras se acercan para llevar a cabo el ritual de apareamiento. La puesta de huevos ocurre en el nido, los huevos son grandes. Atrapados en racimos, se adhieren a las raíces y tallos de hierba. No son atacados por los padres. Según diversas fuentes, los padres o, en ocasiones, tan solo el macho, protegen el nido.
La peligrosidad hacia los humanos o el ganado es evidente durante la temporada seca, cuando los grupos quedan aislados en un entorno cerrado (lagunas, brazos muertos, lagos...) y las aguas están calientes y en su nivel más bajo. Los ataques a humanos en ríos y arroyos son anecdóticos y generalmente erróneos.
Las pirañas de vientre rojo se encuentran en las aguas dulces neotropicales de América del Sur. Con el fin de preservar la vida salvaje, si usted adquiere este animal, tenga en cuenta que este no debe ser nunca liberado en la naturaleza.
Creemos que la acuariofilia supone una manera de facilitar el acceso al descubrimiento de los diferentes ecosistemas acuáticos, en particular el agua dulce, aprovechando este conocimiento para protegerlos y respetarlos.
Es importante no sobrecargar su acuario, limitando así un posible caso de contaminación del agua. En la naturaleza, los animales están sujetos a ciertas condiciones climáticas, habitando en aguas cuyas características son variables.
El cloro y la cloramina resultan peligrosos para la salud de los animales. Usados para desinfectar el agua, estos agentes están presentes en cantidades significativas en el agua del grifo. Recomendamos utilizar anticloro en cada cambio de agua.
La piraña roja es una especie cuyo mantenimiento se recomienda únicamente a los acuariófilos más experimentados. Solo podrá llevarse a cabo con éxito si previamente se ha realizado un mínimo de trabajo de documentación. Lo primero que hay que tener en cuenta es el potencial peligro de esta especie.
La temperatura del agua del acuario debe mantenerse entre 20 y 25 °C para reducir al máximo su agresividad. También desaconsejamos intentar atrapar este pez con la mano, sea cual sea el motivo. Es importante saber que las pirañas son particularmente asustadizas cuando se crían en cautiverio. Asegúrate de alimentarlas con calma y regularidad. Un largo período sin comida puede provocar un frenesí durante la siguiente alimentación.
La piraña de vientre rojo es una especie carnívora y detritívora, que debe ser alimentada con alimentos frescos y congelados.
Las plantas desempeñan un papel esencial en la acuariofilia, tanto por su capacidad de filtrar el agua absorbiendo los nutrientes en exceso como por su valor estético. Proporcionan refugios naturales a los peces, pueden servir como lugar de reproducción y contribuyen, en general, al equilibrio y a las buenas condiciones de mantenimiento del acuario.
Alimentando pirañas
Peces Carnívoros Peligrosos
Los animales que habitan las aguas del planeta son, por lo general, pacíficos y asustadizos, aunque también los hay realmente voraces. Te contamos cuáles son las cuatro especies de peces carnívoros más peligrosos para el ser humano.
- Piraña: La piraña es, posiblemente, el carnívoro más peligroso de agua dulce. Se encuentra sobre todo en los ríos de Sudamérica, y no suele atacar a menos que se sienta amenazado o detecte el olor de la sangre.
- Barracuda: Este pez habita en aguas profundas por lo que no suele ser problema para los bañistas pero, por el contrario, es la pesadilla de los submarinistas: las barracudas atacan con velocidad sorprendente que les ha valido el nombre de "tigre de los mares".
- Tiburón toro: A pesar de que este tiburón no es de los más peligrosos en mar abierto, donde suelen ser pacíficos, pueden provocar más de un susto cuando se encuentran donde uno menos espera encontrar un escualo: ¡en agua dulce!
- Tiburón blanco: Este animal alcanzó la fama mundial al protagonizar la película de Steven Spielberg "Tiburón" que, tras su estreno, provocó incluso que descendiera el número de bañistas en las playas norteamericanas.
Su filosofía grupal puede llegar a sorprender ya que cuando se enveje y la falta de agilidad les inspide sobrevivir, son devoradas por ellas mismas.
