Es asombroso cómo la meditación ha llegado a ser tan popular hoy en día. Antes, era algo extraño practicado solo por unos pocos orientales, pero ahora se practica en todo el mundo. La meditación es el método ideal para darle un descanso a tu mente en un mundo tan agitado.
Este arte es reconocido como el momento personal más poderoso que puedes regalarle a tu vida, pero ¿sabes cuál es el origen de la meditación? A lo largo de este artículo, exploraremos la historia, los beneficios y una breve introducción a su práctica.
Raíces Ancestrales en la India
En la India reposan registros de escritos antiguos que datan del año 1500 a.C. que revelan una práctica de Dhyana. Esta práctica es conocida como una especie de entrenamiento de la mente que podemos traducir como meditación.
La mayoría de los escritos proceden de las tradiciones del vedantismo Hindú, vía o tradición la cual contiene diferentes técnicas de la meditación que se practicaban en la antigua India. Existen incluso grabaciones más tempranas de la práctica de la meditación.
Pero, es difícil determinar si estos términos ya eran técnicas utilizadas antes de figurar en los escritos o por el contrario fueron creados para esos textos en particular. Si ha sido difícil determinar con certeza el origen de la meditación, lo es aún más descubrir quien la inventó.
Los primeros registros datan del 1500 a.C y hablan del Vedantism, una tradición hindú de la India. Aunque los historiadores hablan de que ya en el 3000 a.C. se practicaba la meditación.
Expansión y Evolución a Través de las Culturas
La meditación es una práctica que se extiende a lo largo de la historia de la humanidad, con raíces profundas y un origen milenario. Las evidencias más antiguas sitúan su nacimiento en la India, donde textos ancestrales hacen referencia a esta técnica como parte de su tradición espiritual. Sin embargo, se sugiere que estas prácticas podrían tener una antigüedad aún mayor, remontándose hasta 5000 años atrás. Con el tiempo, la meditación ha encontrado diversas formas y expresiones en múltiples tradiciones espirituales y religiosas alrededor del mundo.
- Hinduismo: En India, la cuna de la meditación, se encuentran las primeras evidencias de prácticas meditativas, que datan de entre los años 5000 a 3500 a.C. Estas prácticas estaban intrínsecamente relacionadas con el hinduismo y aparecen descritas en los Vedas.
- Budismo: El budismo, fundado por Siddhartha Gautama, quien más tarde sería conocido como Buda, adoptó y adaptó las prácticas de meditación previas. Para el budismo, la meditación se convirtió en un elemento esencial para alcanzar la iluminación y trascender el sufrimiento humano.
- Taoísmo: A medida que el budismo se difundía hacia el este, llegaba a China, entrelazándose con el taoísmo y dando origen a prácticas meditativas únicas.
- Cristianismo: En la tradición cristiana, la meditación o la «meditatio» se refiere a un tipo de oración profunda, donde el objetivo es reflexionar sobre las palabras de Dios y acercarse a Cristo. Durante la Edad Media, los místicos cristianos desarrollaron prácticas contemplativas complejas, muchas de las cuales se centraban en la Biblia y los textos sagrados.
- Judaísmo: El Judaísmo también ha incorporado prácticas meditativas, particularmente dentro de la mística judía conocida como Kabbalah. El enfoque principal aquí es la contemplación y la interpretación profunda de la Torá, buscando un entendimiento más rico de la espiritualidad y la conexión con lo divino.
- Islam: Dentro del Islam, la meditación se practica en varias formas, conocidas colectivamente como Sufismo.
La Meditación en Occidente
Bien es cierto, que existen ciertas excepciones que hay que tener en cuenta a la hora de llevar a cabo esta práctica:
- Espacio interno: a lo largo de la práctica, aparecerán distractores, tanto internos como externos, y es fundamental cultivar desde el inicio una actitud de apertura y aceptación sin juicio ante aquello que vaya aconteciendo.
- Atención consciente: permaneciendo atentos y alertas, pero sin tensión ni hipervigilancia.
- Motivación, intención y actitud: antes de cada práctica, es fundamental que nos dediquemos unos segundos para conectar con la intención de esa práctica y con nuestra motivación a la hora de meditar.
- Respiración: ha de ser lo más fluida y natural posible, sin forzarla ni querer cambiarla desde la exigencia, simplemente dejándola ser y conectando así con respiraciones cada vez más profundas.
- Alimentación: es importante no realizar meditaciones formales justo después de haber comido o en momentos en los que se tenga el estómago muy vacío.
En las últimas décadas, la meditación ha experimentado un crecimiento notable en Occidente. La Meditación Trascendental fue introducida en Occidente por Maharishi Mahesh Yogi durante los años 60 y 70. Este método se centra en la repetición de un mantra para alcanzar un estado de conciencia plena y reducción del estrés.
Por otro lado, el Mindfulness, o meditación de atención plena, se ha adaptado de prácticas budistas a programas estructurados como la Reducción de Estrés Basada en la Atención Plena (MBSR). Su práctica involucra estar presente y atento al momento actual, lo que ha demostrado ser beneficioso en el manejo de estrés, ansiedad, y otras condiciones.
En la actualidad es muy conocida la práctica del Mindfulness o atención plena. Un tipo de meditación budista en la que el propósito es entrenar la capacidad de atención de nuestra mente.
Este auge reciente de personas que quieren aprender a meditar puede ser debido a una necesidad natural en el ser humano ya que en nuestra sociedad actual la mente se encuentra habitualmente dispersa (como los budistas mencionan; la mente del mono que salta de rama en rama).
Beneficios de la Meditación
Cada vez son más los beneficios estudiados y observados que proporciona una práctica de meditación asidua. A día de hoy, hay prácticas adaptadas tanto a niños, como adolescentes, adultos y personas mayores.
En la actualidad, se reconoce que la meditación puede tener un impacto positivo en la salud y el bienestar personal. La meditación se ha convertido en una herramienta clave para el manejo del estrés. Las técnicas de atención plena y respiración consciente ayudan a inducir un estado de calma y relajación, lo cual contribuye a disminuir los niveles de ansiedad.
Aparte de su efecto sobre el estrés, la meditación aporta numerosos beneficios emocionales y físicos.
Resalta la parte frontal del cerebro donde se da la memoria funcional y la toma de decisiones. El hipocampo (importante para la memoria, el aprendizaje, la regulación de las emociones) aumentó de tamaño. Otra región que se modifica es la amígdala (parte emocional), observando una disminución de la materia gris.
Meditación y Alivio del Dolor
En los últimos 50 años, los avances de la ciencia y la tecnología han permitido que la medicina se haya desarrollado muchísimo en todas sus especialidades y subespecialidades. La medicina del dolor es una de estas subespecialidades, y se ha desarrollado tanto en sus procesos de diagnóstico como en sus estrategias de tratamiento.
Actualmente, la prevalencia del dolor crónico en la población mundial varía entre un 10.1% a un 55.2%. Estos altos porcentajes de prevalencia del dolor crónico, reflejan una gran limitación de la medicina convencional para tratar este problema de salud.
En relación al tratamiento del dolor, se han hecho estudios que demuestran que la meditación puede ayudar a sobrellevar el dolor crónico. Teniendo raíces en la antigua India hace aproximadamente 2500 años, la meditación persigue aliviar el sufrimiento del ser humano. Cuando se practica como estrategia terapéutica para el alivio del dolor, la meditación persigue calmar la mente primero, para luego realizar una ecuánime y atenta contemplación de la experiencia dolorosa, transformando su percepción y significación.
Mediante esta contemplación, se van separando y abandonando los componentes emocionales aflictivos asociados a esta experiencia. El resultado final es una aceptación más llevadera de la experiencia dolorosa, menos limitante, y con mucho menos componentes emocionales aflictivos.
La investigación general sitúa a la meditación como una estrategia prometedora para el alivio del dolor, pero señala que se necesitan más estudios para fortalecer esta incipiente evidencia. La investigación específica de universidades que se dedican a estudiar la neurociencia de la meditación, dispone de evidencia científica más sólida y sorprendente.
Tabla: Beneficios de la Meditación en el Cerebro
| Área del Cerebro | Efecto de la Meditación |
|---|---|
| Parte Frontal | Mejora la memoria funcional y la toma de decisiones |
| Hipocampo | Aumento de tamaño, mejora la memoria, el aprendizaje y la regulación emocional |
| Amígdala | Disminución de la materia gris, reduce la respuesta al estrés |
Consejos para Empezar a Meditar
Es importante que encuentres un lugar adecuado para la práctica, donde te sientas tranquila, segura y en paz. Puede ayudarte preparar un pequeño espacio en el que desarrollar tu práctica habitual. Esto es importante sobre todo al principio para que tu cuerpo y mente se orienten a la práctica al repetir la práctica en este lugar.
La postura o posición puede ser variable, todos hemos visto la posición de loto, pero puede ser fácil que no te sientas cómoda en esta postura. Es importante que mantengas la espalda recta, con la mayor relajación que puedas alcanzar en tus músculos.
En cuanto a la postura de meditación, normalmente se realiza sentada/o y manteniendo la espalda recta. Puedes hacerlo con las piernas cruzadas o no, en un cojín o en una silla.
Respecto al tiempo, no es necesario empezar dedicándole grandes cantidades. Es preferible comenzar con 5 minutos e ir ampliando el tiempo de práctica a medida que te vayas encontrando a gusto. Durante la meditación puedes mantener los ojos abiertos o cerrados, de nuevo sentirte cómoda/o es importante. Cerrarlos puede ayudar a evitar distracciones.
En primer lugar, es importante escoger el lugar adecuado. Encuentra tu momento más apropiado y la duración adecuada para ti. El momento, o momentos más apropiados para ti serán los más adecuados y el tiempo no es tan importante como la calidad del mismo.
Puedes comenzar apoyándote en una meditación guiada para ayudarte a enfocar tu atención al aprender a meditar. Encontrarás multitud en Internet. Vídeo que puede servirte como soporte sonoro y visual para tus meditaciones.
Una vez sentada/o en la postura, puedes llevar la atención suavemente a tu respiración.
Recuerda que es un entrenamiento de la mente; el entrenamiento se realiza en una situación favorable para facilitar tu aprendizaje y como todo aprendizaje es una consecución de ensayos acierto-error (se benévolo contigo).
Por último, nos gustaría daros un pequeño consejo: soltar la expectativa. Mientras que algunas personas ven resultados desde que empiezan a practicar, otras pueden tardar días o semanas en empezar a verlos.
Algunos consejos adicionales:
- Busque un lugar tranquilo.
- Siéntase cómodo.
- Concentre su atención.
- Tenga la mente abierta.
La meditación es una práctica que está desarrollando una gran popularidad en la última década. El término meditación se utiliza para describir diversas disciplinas meditativas. El objetivo principal de todas ellas es reducir los niveles de estrés y modificar las emociones de la persona.
Las prácticas de meditación modernas tienen su origen en ciertas religiones asiáticas y tradiciones espirituales. Cuando se medita, suele estar sentado o tumbado tranquilamente con los ojos cerrados. En ocasiones, puede repetir un sonido o frase (conocido como mantra) para ayudarle a concentrarse.
En este tipo de meditación, se fomenta el cambiar la forma de pensar, sentir y actuar. El objetivo es intentar sentirse libre de pensamientos y acciones negativas, y en su lugar, fortalecer y aumentar los pensamientos positivos. Para lograr un estado de conciencia plena, aprenderá a concentrarse únicamente en su respiración.
Si consigue sentirse inmerso por sí mismo en esta experiencia, sin reaccionar o juzgar sobre lo que ocurre a su alrededor, se cree que podrá ser capaz de repartir sus pensamientos y emociones de forma más equilibrada en su día a día.
Meditar es un entrenamiento, pero de la mente. Estamos familiarizados con el entrenamiento de nuestro cuerpo, o el proceso de aprendizaje (entrenamiento por repetición) que necesitamos para realizar nuevas prácticas con eficacia.
Obviamente todos tenemos un cerebro y una mente. Pero no es habitual pararse a ser consciente de su acción y esto es debido a que vivimos tan identificados con nuestro pensamiento que ni siquiera nos damos cuenta de él. Pensamos en patrón automático y lo peor de todo es que no somos críticos con nuestro propio pensamiento, sino que damos como verdadero y cierto todo lo que nos decimos.
El simple hecho de acoger esta posibilidad abre un espacio a la toma de consciencia. Acoger que yo no soy mis pensamientos me invita a ir más allá. Así poder observarlos como algo “diferente” a lo que “yo soy”. Por lo tanto, algo que puedo observar y de lo que puedo distanciar. Nosotros somos mucho más que nuestros propios pensamientos.
El hecho de que haya vivido identificado con mi dialogo interno y que me haya “fundido” con mi pensamiento no significa que seamos lo mismo. De hecho, si lo puedo observar significa que soy más que eso. Así pues, el acto de distanciarte de tus pensamientos para poder observarlos es en sí mismo una meditación. Te estás dando cuenta del pensamiento que tu mente ha generado.
Como te decía, existen multitud de meditaciones.
Buda (Gautama Siddharta), fue un príncipe Hindú que se convirtió en monje. Es conocido como un sabio filósofo y líder religioso. Hoy en día podemos saber, que el Arte de Meditar, no es una invención sino más bien una capacidad del Ser Humano para llevar sus sentidos hacia dentro y trascender la ilusión también conocida como Maya en Oriente.
Se calcula que tenemos en torno a 60.000 pensamientos diarios, de los cuales el 94% se repiten y el 80% son negativos. Esto si no hacemos un entrenamiento para cambiar este patrón de funcionamiento inconsciente.
Meditación para principiantes (12 minutos)
La meditación se considera segura para la mayoría de las personas; sin embargo, puede ser desaconsejable para individuos con ciertas condiciones psicológicas.
¿Necesitas Un Respiro? ¿Se siente estresado o agotado? ¿Cree que ha probado de todo para relajarse? Quizás el ancestral arte de la meditación pueda ayudarle. Hoy en día, se utiliza como una terapia complementaria para mejorar, en general, la salud y la sensación de bienestar.
A nivel etimológico, la palabra meditación proviene del latín meditari, que puede traducirse como «pensar, contemplar y reflexionar». En otras palabras, podríamos considerar la meditación como una forma de entrenar la mente para lograr un estado de calma.
Aprender a desarrollar la capacidad de estar más presentes en el aquí y el ahora puede ayudarnos también a vencer el miedo, la ansiedad y la confusión, cambiando la forma en la que nuestra mente piensa y reacciona de forma automática.
