¿Dónde Nace el Tenis? Origen e Historia de un Deporte Mundial

Si te gusta este deporte, probablemente alguna vez te hayas preguntado cuándo se inventó el tenis y cómo llegó a ser uno de los 10 deportes más practicados en el mundo. Lo cierto es que es curioso y puede que te sorprenda cómo empezó y cómo ha ido evolucionando este deporte.

Suzanne Lenglen en Wimbledon, 1919

El Origen del Tenis

Algunos historiadores afirman que el origen del tenis está en la Antigua Grecia y la Antigua Roma. Parece ser que por aquel entonces había juegos que podrían parecerse al tenis. Aunque, al preguntar cuándo se inventó, son más los que señalan la Edad Media como origen de este deporte.

En alguna obra literaria medieval ya hay juegos que recuerdan al tenis y también existen ilustraciones de la época con personas pasándose una pelota a través de una red. Claro que al principio no se usaba una raqueta sino la propia mano. Por eso esos juegos no son solo el origen del tenis, sino que de ahí han nacido otros como la pelota mano. Todos nacen de una misma fuente pero han ido evolucionando de forma diferente hasta convertirse en lo que son hoy en día.

La mayor popularidad del tenis medieval tuvo lugar en Francia entre los siglos XII y XIII, y se llamaba tenis real porque al parecer gustaba mucho a la nobleza. Aunque parece ser que era practicado por personas de todos los estratos sociales, en los que era más conocido como juego de palma. Como aún no se jugaba con raqueta, solía usarse un guante para proteger la mano al golpear la pelota.

De esa época viene el nombre de tenis. Al pasar la pelota gritaban “tenez“, algo así como cógela o ahí va: de ahí nace el vocablo actual tenis.

Historia del Tenis con Raqueta

En el siglo XVI, el Rey inglés Enrique VIII, entre matrimonios, divorcios y ejecución de esposas por decapitación, aún tuvo tiempo de aficionarse al tenis y llevarlo a su país. De hecho, hizo construir una cancha para el juego junto a palacio para divertimento propio y de sus nobles y aliados. Es en esa época en la que el tenis empieza a jugarse con raqueta de madera. Pero todavía habrían de pasar unos tres siglos para que naciera el tenis moderno.

Cancha de tenis en el Hampton Court Palace

¿Cuándo Se Inventó el Tenis Moderno?

Fue en 1873 de la mano del coronel del ejército inglés Walter Clopton Wingfield. Este hombre diseñó y estableció unas reglas de tenis que son, con muy pequeños cambios, las que siguen vigentes en la actualidad. Fue él quien determinó cuáles eran las medidas de la pista. También quien señaló como debía permitirse o no el uso de raquetas. Y por si fuera poco, también el sistema para contar los puntos y juegos que aún sigue vigente.

En el último cuarto del siglo XIX en Inglaterra, las clases más acomodadas crearon y pusieron de moda clubs y asociaciones de tenis. Y también en esa época nació el torneo más antiguo de los cuatro Grand Slam: el Torneo de Wimbledon. Su primera edición tuvo lugar en 1877.

A partir de ahí, el tenis se extendió rápidamente por el mundo. En 1880 se jugó el primer Torneo Nacional Estadounidense en Staten Island, en 1891 en Francia el Roland Garros y en 1905 el Open de Australia. En 1896 el tenis fue deporte olímpico y, aunque tal honor se le retiró en favor de otros deportes tras los Juegos Olímpicos de París en 1924, fue de nuevo olímpico a partir de 1988.

Antes de la llamada Era Abierta hubo grandes jugadores que crearon la afición por el tenis. En España Manolo Santana en los años 60 se convirtió en todo un fenómeno popularizando un deporte hasta entonces minoritario y muy elitista. En 1972 se creó la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) y hace 50 años, en el verano de 1973, comenzó a publicarse la clasificación del tenis mundial que aún se utiliza.

Jugar con una pelota ha sido una afición compartida por todas las civilizaciones, antiguas y modernas, orientales y occidentales. Hay muchos estudios que dan respuesta a cuestiones tan elementales como el origen de su nombre o el sistema de contar los puntos, de quince en quince. Se sabe que este sistema ya era utilizado en el jeu de paume, juego practicado en Francia desde el siglo XIII, aunque, en realidad, lo que hacían entonces se parecía más al frontón a mano o con pala de madera. En cuanto al sistema de contar los puntos, su inspiración sexadecimal es evidente. Hay una hipótesis según la cual el origen de este sistema se remonta a los albores de la astronomía, en la Baja Edad Media, cuando la exploración del firmamento causaba furor entre reyes y cortesanos.

Paralelamente a su curiosidad por el cielo, la casta ociosa de aquel tiempo desplegaba una intensa actividad deportiva en torno al juego de pelota. De esta convivencia entre aficiones bien pudo resultar que los puntos del juego se contaran de 15 en 15, que son los grados comprendidos por cada sector del astrolabio. Cada cuatro puntos, es decir, 60 grados, valían un juego. En el siglo XVI, el sistema de puntuación basado en el astrolabio se había generalizado, con la única novedad de sustituir el punto 45 por el 40, a efectos de facilitar el trabajo del árbitro.

A partir del siglo XVII, el tenis, que había alcanzado numerosos adeptos en toda Europa, se extendió también por América. El tenis actual, con unas reglas básicamente iguales a las que ahora conocemos, nació en Inglaterra, en 1874. Su artífice fue un militar británico, el comandante Walter Compton Wingfield (en la foto), quien combinó algunas reglas del Badminton con otras de un juego chino para aplicarlas a lo que él llamó sphairistiké ("juego de pelota", en griego). El primer campeonato de aficionados masculinos se celebró en 1877, en The All-England Croquet Club, de Wimbledon, muy cerca de Londres. En 1881, Wimbledon tuvo su réplica americana en Forest Hills. El tenis había cruzado el Atlántico. En 1896 fue incluido en el programa de las Olimpiadas.

Como en aquellos tiempos las pistas de tenis eran de yerba, el nuevo deporte se llamó lawn-tennis (en español, "tenis sobre yerba"). Luego, cuando se empezó a jugar también en pistas de tierra, su nombre se quedó en tennis a secas. Hoy se juega en superficies muy diferentes: yerba, tierra, cemento, moqueta, parqué... Si te fijas, algunas bolas llevan el sello all courts, que traducido al español quiere decir "todas las pistas".

En España, el juego de pelota tiene una raigambre similar a la del resto de Europa. Sabemos que Felipe el Hermoso murió tras jugar una partida. El primer partido disputado con arreglo a las normas de Wingfield tuvo lugar a finales del siglo XIX, en la colonia inglesa formada por trabajadores de las minas de Río Tinto, en Huelva. En 1899 se creó el Barcelona Lawn-Tennis Club, y en esa ciudad tuvieron lugar los primeros campeonatos internacionales celebrados en nuestro suelo. Eso fue en 1904.

La creación en 1913 de la Federación Internacional de Tenis, ITF, consolidó el tenis como deporte internacional. En 1924, la trayectoria olímpica de este deporte sufrió un revés cuando la alta profesionalización de los jugadores llevó a su exclusión de las Olimpiadas, a las que no regresó hasta los Juegos de Seúl, en 1988.

En 1900 el jugador norteamericano Dwight Filley Davis había propuesto una competición por equipos nacionales en la que se enfrentarían los mejores tenistas estadounidenses contra un equipo de las Islas Británicas. El primer encuentro tuvo lugar en el Longwood Cricket Club de Boston, venciendo los estadounidenses a los británicos por 3-0. Davis, que jugó con el equipo de EEUU donó el dinero necesario para la elaboración de una copa de plata, según un diseño de Rowlan Rhodes, basado en una ponchera (los españoles, más hechos a la ensalada que al ponche, la llamamos "ensaladera").

Cada año, un aspirante al título retaba al vencedor del año anterior. Con la victoria de Gran Bretaña sobre EEUU, en 1903, la copa vino a Europa y animó a otros países a competir por ella. En 1904 se inscribieron Francia, Bélgica y Austria. En 1905, Australia. Otras tres naciones en 1913. En 1921, siete más, entre ellas España. El aumento de países obligó a dividir el mundo en zonas geográficas. Los equipos aspirantes debían disputar cinco rondas en su zona y dos rondas interzonas antes de llegar a la final. En 1972 se modificó este sistema, pasando a otro, denominado Final Round, en el que todos los países iniciaban la competición desde la primera ronda. En 1981 se creó el Grupo Mundial o primera división, integrado por los 16 mejores países, y grupos regionales de Segunda y Tercera, con lo que la competición ganó el aliciente de ascensos y descensos.

La costumbre de grabar en la Copa los nombres de vencedores y finalistas unida al hecho de que no se entrega en propiedad, hizo que pronto faltase sitio para nuevas anotaciones. En 1921, Davis donó una bandeja de plata de 95 cm de diámetro como base de la ponchera, en la que se grabaron las finales de 1921 a 1933. Cuando ésta se llenó, se construyó una peana de madera con placas capaz para 34 ediciones más. En la foto, Costa, Corretja, Balcells y Ferrero ganan la primera Copa Davis para España en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Era el año 2000. Después vendrían las victorias de 2004, 2008, 2009 y 2011.

Los orígenes del tenis: Haciendo historia

En 1968 nace la Era Open del tenis, que abre a los jugadores profesionales las puertas de todo tipo de torneos, a excepción de las recalcitrantes Olimpiadas que no levantan su veto hasta 1988. Este auge del tenis profesional da lugar al nacimiento en 1972 de la Asociación de Tenistas Profesionales, organización del tenis masculino que un año después tendrá su réplica femenina en la WTA. En 1970, la ITF había inaugurado un campeonato de fin de temporada al que llama The Masters. Su primer ganador es el norteamericano Stan Smith, que vence en la final al australiano Rod Laver. En 1990, la ATP modifica las reglas del torneo y lo llama ATP Tour World Championship. En la novena edición de esta modalidad dos españoles, Álex Corretja y Carles Moyà, llegan a la final, con victoria de Álex.

Mientras tanto, la ITF ha creado un nuevo evento paralelo, que llama Copa Grand Slam, destinado a los 16 tenistas que hayan obtenido mejores resultados en los torneos de Grand Slam disputados en el año. Como los jugadores seleccionados para jugar en ambos campeonatos son prácticamente los mismos, en 1999 los dos torneos se fusionan en uno, restringido a los 8 jugadores mejor clasificados en el ranking mundial, con la salvedad de que cualquier jugador que gane un Grand Slam ese año se asegura una de las plazas sin importar cual sea su clasificación. La nueva versión se llama Tennis Masters Cup y establece su sede en Shanghai. En 2009, la sede se traslada a Londres y el torneo pasa a llamarse ATP World Tour Finals.

La palabra “tenis” proviene del término francés “tenez”, que significa “¡aquí lo tienes!” o “¡toma!” en español.

La puntuación del juego de tenis se compone de términos como “love”, “15”, “30”, “40” y “juego”. El término “love” significa cero puntos, mientras que “15”, “30” y “40” representan el número de puntos que ha ganado un jugador. Si ambos jugadores tienen 40 puntos, se llama “deuce” y el jugador que gane el siguiente punto obtiene la ventaja.

La primera raqueta de tenis fue creada en el siglo XVI en Francia y estaba hecha de madera de fresno. Esta raqueta tenía una cabeza en forma de corazón y una empuñadura envuelta en cuero.

Las primeras pelotas de tenis estaban hechas de cuero cosido a mano y llenas de pelo de caballo. A medida que el juego se hizo más popular, se desarrollaron pelotas de goma que eran más duraderas y fáciles de jugar.

El tenis, tal como lo conocemos hoy en día, no fue inventado por una sola persona, sino que fue el resultado de la evolución de varios juegos similares a lo largo de la historia. Sin embargo, el jugador de tenis inglés Walter Clopton Wingfield es a menudo acreditado como el creador del tenis moderno.

El tenis moderno se desarrolló en Inglaterra en el siglo XIX. El juego se jugaba originalmente en césped y se le llamaba “tenis de césped” o “tenis a la inglesa”.

Aunque el tenis moderno fue inventado en 1873, no fue hasta varios años después que se oficializó como deporte. Sin embargo, el tenis no se convirtió en un deporte olímpico oficial hasta los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988.

En sus orígenes, el tenis era un deporte elitista reservado para la aristocracia. Con su extensión durante la época colonial, se generalizó su práctica en todos los estratos sociales.

En efecto, el tenis tal como hoy lo conocemos nació en 1874, con la publicación del primer reglamento obra del galés Walter Clopton Wingfield. De hecho, el término tenis es de origen francés: deriva de tenez, «tened», lo que decía el jugador a su oponente cuando lanzaba el servicio.

En la Edad Media, el jeu de paume, como se lo denominaba en Francia, tenía características muy diferentes a las del tenis actual. Se jugaba directamente con la mano -de ahí precisamente el término jeu de paume, «juego de palma»-, aunque también se podían usar guantes.

Los partidos solían disputarse al aire libre, utilizando como terreno un prado, una calle, una plaza, el patio de un palacio o bien el foso de un castillo. Los dos campos se separaban por una simple línea (no se usaba todavía la red) y se enfrentaban jugadores individuales o, más comúnmente, equipos de dos o más componentes.

El jeu de paume fue enormemente popular, como indica el hecho de que en 1397 las autoridades de París consideraran necesario prohibir a los artesanos que jugaran al jeu de paume durante los días laborables; sólo se les permitía hacerlo los domingos. En 1485, un concilio eclesiástico prohibió a los clérigos que jugaran a la palma, «sobre todo en camisa y en público», para no ofender el decoro debido a su estamento.

Entre los siglos XV y XVI se produjo una profunda transformación del juego. Por un lado, aunque el juego a mano no desapareció, se popularizó el uso de raquetas. Hacia 1530, Juan Luis Vives imaginaba un diálogo en el que un español que vuelve de París explica a un compatriota que los franceses «rara vez juegan con la palma». «Pero entonces, ¿cómo golpean la pelota? ¿con el puño?», pregunta el otro, a lo que el primero responde: «No, con una raqueta». Algunas raquetas se hacían con pergamino, pero las más usuales eran las elaboradas a base de cuerdas de cáñamo o tripa.

Al mismo tiempo, se codificaron las reglas de juego, que han sobrevivido con ciertas variaciones en el actual tenis. Los puntos para ganar un juego se contaban por 15, 30, 45, luego se obtenía una «ventaja», se empataba «a dos» (el actual término inglés deuce viene del francés à deux), cada manga tenía seis juegos, etcétera. La pelota debía pasar por encima de una cuerda que separaba ambos campos, de la que se colgaban campanillas que sonaban cuando la bola pasaba por debajo, hasta que finalmente se puso una red que retenía la pelota, como en el tenis actual.

El terreno de juego también cambió. En vez del campo abierto típico del «juego largo», se buscaron superficies delimitadas por muros, de modo que se podía aprovechar el rebote de la pelota; surgió así el llamado «juego corto». Asimismo, se habilitó una zona para los espectadores, la galería, e incluso se cubrió todo el espacio con un techo. Estas pistas cubiertas, de dimensiones variables -podían alcanzar los 30 metros de longitud-, se hicieron habituales en todas las ciudades europeas.

En Francia se las llamaba jeu de paume (como la sala de Versalles en la que tuvo lugar el célebre juramento durante la Revolución francesa) o tripot (del verbo triper, rebotar); en los reinos de la península Ibérica se las llamaba trinquete.

En los siglos XVI y XVII, el jeu de paume vivió una edad de oro, sobre todo en Francia. Los extranjeros se asombraban por la afición que había a este deporte. «Los franceses gustan mucho de este juego y se ejercitan en él con una gracia y una ligereza maravillosas», decía uno. Otro afirmaba que los franceses nacen «con una raqueta en la mano» y jugaban hasta las mujeres y los niños. Según otro, tan sólo en París había 250 pistas, cifra que un embajador italiano elevaba a 1.800 en todo el reino. En cambio, en 1614 sólo había catorce en Londres.

La expectación que levantaba el jeu de paume hizo que algunos jugadores se convirtieran en auténticas vedettes. En el siglo XVI, el duque de Nemours, gran aristócrata, militar brillante y excelente bailarín, consiguió gran fama además como tenista, en particular por su golpe de revés. Apuesto y con fama de don Juan, lograba que las damas abandonaran la misa a la mitad para ir a verlo jugar a la pelota, según cuenta Brantôme.

Más tarde aparecieron tenistas que eran casi profesionales y crearon una leyenda propia, como el marqués de Rivarole, que a finales del siglo XVII era capaz de derrotar a los más afamados jugadores franceses con una pata de palo, resultado de una herida de guerra.

Desde el siglo XVIII, este tipo de tenis en sala cerrada entró en relativa decadencia, especialmente en Francia.

Los juegos de pelota son antiquísimos. Son juegos o rituales “jugados” que están documentados en casi todas las grandes civilizaciones y culturas. La pelota vasca, el frontón, el pádel y el tenis compartirían raíces grecorromanas.

Para conocer el origen histórico del tenis, tendremos una pista en la etimología: la palabra raqueta viene del árabe rahat. Decíamos que la práctica de la pelota impulsada con la mano como juego se dio en el entorno occidental o grecorromano. Sin embargo, el origen del término en español que denomina a algo tan fundamental para el tenis como es la raqueta estaría en el mundo islámico. Entre los siglos VIII y XIII se da la mayor expansión del Islam por Europa y los musulmanes adoptarán ese juego también en sus cortes.

En la Edad Media el precedente remoto del tenis aparece como un juego tranquilo, para jugar en los claustros de los monasterios. Así se ha comprobado desde el siglo XI. Los monjes se pasaban una pelota de tela impulsándola con la palma de la mano. Cuando se sofisticó el juego con la idea de impulsar la bola con unas paletas de madera se empezó a llamarlas “raquetas” por rahat que quiere decir palma de la mano en árabe.

Acercándonos al verdadero origen del tenis tal y como hoy lo conocemos, deberíamos hablar de la Inglaterra y la Francia de los siglos XVI y XVII. La tradicional rivalidad anglo francesa también se aprecia en la historia de este deporte. El mismo Shakespeare menciona al tenis varias veces en sus obras. En la célebre obra Enrique V vemos como el rey inglés presiona a los franceses para que le concedan la mano de la hija del monarca francés y así aspirar a unir la corona gala a Gran Bretaña.

Para los ingleses era el juego de la realeza, por eso lo llamaban Royal Tennis y para los franceses resultaba más un juego cortesano o callejero (practicar en la calle) en las villas, por eso lo llamaban simplemente, «Jeu de paume», juego de la palma (de la mano).

Las numerosas versiones, reglas y modalidades del juego de mano, del tenis, hacen impreciso su verdadero origen. Todas las menciones anteriores son aproximaciones, no cuentan con el rigor histórico suficiente. Por eso nos tenemos que ceñir al consenso de los historiadores y fijar el tenis moderno en la aparición en escena de un militar británico, el comandante Walter Compton Wingfield.

En 1874 este militar se fijaría en las reglas del Badminton, que a su vez las recogía de un antiguo juego chino, para idear los principios y la normativa de un deporte que denominó sphairistiké (“juego de pelota”, en griego).

Un detalle curioso, recogido por investigadores recientemente, habla de un emigrante español en Inglaterra (llegó con 17 años), Juan Batista Augusto Parera, que junto a su amigo y mentor, otro militar británico, el Mayor Harry Gem, fueron los que realmente inventaron el tenis moderno quince años antes que Compton, en 1859 en Birmingham.

El tenis es uno de los deportes más populares y practicados en todo el mundo. Sus orígenes se remontan a la antigua Grecia y Egipto, donde se jugaban juegos similares utilizando la mano para golpear una pelota. El origen del tenis moderno se atribuye a Inglaterra, donde se comenzó a jugar a comienzos del siglo XIX. En aquel entonces, el deporte era conocido como “tenis de campo” y se practicaba en canchas de césped.

A medida que el tenis ganaba popularidad, se comenzaron a establecer reglas y normas para el juego. En 1877, se celebró el primer torneo de Wimbledon, que se convirtió en el torneo de tenis más antiguo y prestigioso del mundo.

A lo largo de los años, el tenis ha experimentado diversas modificaciones y evoluciones. En sus inicios, se jugaba principalmente en canchas de césped, pero a medida que se expandió globalmente, se comenzaron a utilizar diferentes superficies como arcilla y cemento. Además, el equipamiento utilizado en el tenis también ha sufrido cambios significativos. Antiguamente, las raquetas estaban hechas de madera y tenían un tamaño mucho más reducido en comparación con las raquetas actuales.

Tanto el tenis como el pádel son deportes que ofrecen numerosos beneficios para la salud física y mental:

  • Mejora de la condición física: Tanto el tenis como el pádel son deportes que requieren de un buen estado físico.
  • Desarrollo de habilidades cognitivas: Ambos deportes requieren de una gran concentración y toma de decisiones rápidas.
  • Socialización: Tanto el tenis como el pádel pueden ser practicados de forma individual o en parejas/ equipos.
  • Reducción del estrés: El tenis y el pádel son actividades físicas que permiten liberar tensiones y reducir el estrés acumulado durante el día.
  • Estimulación mental: Además de los beneficios físicos, el tenis y el pádel también estimulan la mente al promover la concentración y el pensamiento estratégico.

Tabla Resumen de la Evolución del Tenis

Época Características Eventos Clave
Antigüedad Juegos de pelota similares en Grecia y Roma. -
Edad Media "Jeu de paume" en Francia, jugado con la mano. Popularidad entre la nobleza.
Siglo XVI Introducción de la raqueta de madera. Enrique VIII promueve el tenis en Inglaterra.
1873 Walter Clopton Wingfield crea el tenis moderno. Establecimiento de reglas y medidas de la cancha.
Finales del Siglo XIX Creación de clubs y asociaciones de tenis. Primer Torneo de Wimbledon (1877).
Siglo XX Expansión global del tenis. Tenis como deporte olímpico (1896, reintroducido en 1988).
Era Abierta (1968) Profesionalización del tenis. Creación de la ATP (1972) y la WTA.

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