El río Llobregat, uno de los más conocidos e importantes de Cataluña, nace en las Fuentes del Llobregat, un paraje natural de gran belleza. Una vía fluvial que ha marcado la historia del territorio y de cada una de las comarcas por las que discurre, y una fuente inagotable de lugares y rincones para disfrutar de la naturaleza.
Nacimiento del Río Llobregat.
Ubicación y Acceso
A 25 kilómetros de la localidad barcelonesa de Bagà, y a casi 140 de la ciudad de Barcelona, se encuentra el Nacimiento del río Llobregat. Este río catalán nace en las conocida como Fuentes del Llobregat, a 1.300 metros de altura, en el término municipal de Castellar de n'Hug. Con toda la fuerza de la naturaleza, las fuentes donde nace el río brotan directamente de las peñas que bordean Castellar de n'Hug y de las cimas cercanas como el Puigllançada y la Tossa de Alp.
Para llegar hasta el nacimiento a pie des del pueblo, debéis de dirigir-os al parking de la entrada y recorrer el camino de escaleras limitado por una barandilla de madera. Por la carretera comarcal C-16. A la altura de Guardiola de Berguedà coged la B-402 en dirección La Pobla de Lillet. Pasado el pueblo coged la carretera BV-4031 en dirección Castellar de N'Hug.
El pueblo se encuentra situado en una peña a unos 1.400m de altitud sobre el nacimiento del río. Castellar de n'Hug es un importante centro turístico y un pueblo conocido sobre todo por el tradicional concurso de perros pastores que se celebra cada año.
La Ruta a las Fuentes del Llobregat
EXPLORANDO la NATURALEZA: RUTA de SENDERISMO por LES FONTS del LLOBREGAT
De la localidad de Castellar de n’Hug, en la provincia de Barcelona, parte una agradable ruta que nos lleva hasta el precioso Nacimiento del río Llobregat. Empezando por el delta, siguiendo el curso medio y llegando hasta las fuentes, los paneles muestran algunos de los aspectos que han hecho del Llobregat un río inseparable de la historia de Cataluña.
Para llegar al Nacimiento del río Llobregat hay que tomar un camino que sale del Hostal las Fonts, en Castellar de n’Hug. Se trata de un sendero empedrado que cuenta con vallas de madera a las que poder agarrarnos en las zonas que se hallen algo embarradas en algunas épocas del año. Se trata de una ruta perfectamente señalizada, por lo que no surgirá ninguna duda a la hora de seguirla.
El itinerario propiamente dicho comienza en el aparcamiento de Castellar de n'Hug, justo al inicio del pueblo. Desde aquí se van siguiendo las indicaciones. El trayecto, que no presenta dificultades de ningún tipo, dispone de barandillas, pequeños puentes de madera, bancos y papeleras, todo muy bien arreglado. El camino está muy bien cuidado.
En aproximadamente unos 20min y 1 km de recorrido (ida), hacemos de bajada el sendero empedrado y lleno de escaleras que nos lleva hasta el lugar donde el agua brota desde dentro de la propia montaña formando una bonita cascada. Se trata de una visita apta para todas las edades y un clásico del Alto Berguedá.
Camino a las Fuentes del Llobregat.
Datos de la Ruta
- Lugar de salida y regreso: Castellar de n'Hug, en la provincia de Barcelona.
- Distancia recorrida: dos kilómetros, ida y vuelta.
- Grado de dificultad: bajo.
- Desnivel acumulado: 102 metros.
- Duración del recorrido: menos de una hora.
- Altitud mínima: 1.270 metros.
- Altitud máxima: 1.372 metros.
- Mejor época para realizar la ruta: se puede hacer en cualquier momento del año, pero resulta más espectacular tras periodos prolongados de lluvia, como en primavera y otoño.
En aproximadamente unos 20min y 1 km de recorrido (ida), hacemos de bajada el sendero empedrado y lleno de escaleras que nos lleva hasta el lugar donde el agua brota desde dentro de la propia montaña formando una bonita cascada. Se trata de una visita apta para todas las edades y un clásico del Alto Berguedá.
El Espectáculo de las Fuentes
Al cabo de pocos minutos, llegamos a las fuentes del Llobregat. Varias cascadas brotan expulsando el agua de dentro de la roca. En este lugar se ha habilitado un mirador para ver la cascada central y disfrutar de la fuerza y ??la belleza del agua.
El agua sale de la roca caliza y es el resultado de las aguas de la lluvia y de la nieve que durante el invierno se acumula en las cimas más cercanas como el Puigllançada y la Tossa d’Alp.
En primavera suele ser cuando más agua brota y con más fuerza, formando pequeñas cascadas. Desde el inicio de la ruta ya se puede oír el sonido del agua, que siempre está acompañado por el canto de los pájaros. Al final del recorrido encontraremos un pequeño mirador desde donde se puede contemplar, con total seguridad, las cascadas que forma el río Llobregat en su origen, dando lugar a un bello espectáculo natural.
Cascadas en las Fuentes del Llobregat.
Leyendas de las Fuentes del Llobregat
En la zona se cuenta que el agua que brota en estas fuentes son las lágrimas de unas niñas a las que mató una bruja para que no hicieran sombra a su hija, ya que deseaba que fuese la más bella de toda la comarca. Dicen que el agua que brota de las Fonts del Llobregat son las lágrimas de unas niñas que una bruja mató. El motivo: quería que su hija fuera la más bonita de la comarca.
A veces el agua tiene una tonalidad roja, y según la leyenda es debido al polvo en el que se convirtió la bruja cuando las aguas brotaron con fuerza de las rocas calizas e hicieron que desapareciera.
Importancia del Río Llobregat
En su recorrido, el Llobregat atraviesa más de 25 municipios catalanes para terminar vertiendo sus aguas en la comarca del Bajo Llobregat, donde forma un delta que se ha convertido en un espacio protegido para las aves. Desde Castellar de n’Hug, el río comienza su recorrido hasta llegar a la comarca del Baix Llobregat, donde desemboca formando un delta.
En total el río Llobregat recorre unos 175 kilómetros antes de morir en el Mediterráneo, formando un humedal de gran valor. El Llobregat ha sido fundamental para la industrialización y crecimiento económico de Cataluña. Junto a su curso surgieron desde mediados del siglo XIX una gran cantidad de industrias.
Es probable que los más jóvenes desconozcan que esta vía fluvial era hace unos años muy diferente del actual; el Llobregat de 40 años atrás no era un río tan cuidado y conservado en el que ver ciclistas por los caminos de la orilla o familias disfrutando de un picnic al aire libre. En los años 80 la cuenca del Llobregat tenía solo 3 depuradoras, mientras que actualmente hay más de 100 que tratan más de 179 hectómetros cúbicos al año, el equivalente a 1,6 veces la capacidad del embalse de La Baells.
Alrededores de Castellar de n'Hug
Una excursión a Les Fonts del Llobregat no estaría completa sin disfrutar del empedrado del casco urbano de la localidad de Castellar de n’Hug, junto a las que se encuentran. Entre los atractivos de Castellar de n'Hug cabe destacar también la atractiva gastronomía local, el Museo del Pastor, la Casa de la Vila y la bonita iglesia de Santa María de n'Hug.
- Museo del Pastor en Castellar de n'Hug: El Museo del Pastor nos ofrece información sobre la tradicional profesión del pastor, actualmente en peligro de extinción. El museo es un centro de documentación sobre el oficio del pastor y actúa como canal dinamizador de la memoria histórica.
- Jardines Artigas: Los Jardines Artigas, en la Pobla de Lillet, fueron proyectados por Antoni Gaudí en 1905. Fueron concebidos como regalo para la familia Artigas que alojó al arquitecto en su casa. La obra funde fuentes, bancos, barandillas y puentes con la frondosa vegetación del entorno.
- Concurso del "Gos d'Atura" (Perro Pastor) de Castellar de n'Hug: Se trata de un concurso que nació en 1962 para demostrar qué pastor tenía el mejor perro pastor. Desde entonces se celebra anualmente cada último domingo de agosto. Esta celebración se convierte en un gran reclamo turístico tanto por el pueblo como por la zona en general.
- Iglesia de Sant Vicenç del Rus: La bonita iglesia de Sant Vicenç del Rus, una iglesia de estilo románico con una sola nave, se encuentra junto a la carretera BV-4031, entre los kilómetros 5 y 6.
- Museo del Cemento ASLAND: En Castellar de n'Hug (Berguedá) encontramos la fábrica de cemento Asland, cerrada en 1975; hoy un museo. El Museo del Cemento pone de relieve la espectacularidad de uno de los conjuntos fabriles más importantes de la industrialización catalana, ubicado en un edificio modernista impresionante y en medio de un entorno natural.
