La lactancia materna es fundamental para la salud tanto de la madre como del bebé, proporcionando numerosos beneficios inmunológicos y metabólicos. Sin embargo, algunas madres experimentan dificultades para producir suficiente leche, lo que ha llevado a la búsqueda de medicamentos que puedan ayudar a iniciar y mantener una adecuada producción láctea. Estos medicamentos se conocen como galactogogos.
Tradicionalmente, la metoclopramida ha sido recomendada por su eficacia y seguridad en la inducción y aumento de la producción de leche. Sin embargo, debido al riesgo de trastornos extrapiramidales, especialmente en niños y adultos jóvenes, su uso se ha restringido. Como alternativa, la domperidona ha ganado popularidad, ya que no atraviesa la barrera hematoencefálica, se excreta menos en la leche y presenta menos efectos secundarios que la metoclopramida.
Fuente: LactApp
Lactancia en Personas Trans y de Género No Conforme
En los últimos años, la lactancia materna en personas trans y de género no conforme ha emergido como una realidad. Tanto mujeres trans como hombres trans pueden optar por amamantar a sus bebés. En el caso de los hombres trans, algunos pueden llevar a término un embarazo y amamantar, mientras que otros pueden amamantar a bebés adoptados. Las mujeres trans también pueden inducir la lactancia mediante tratamientos hormonales.
Es fundamental destacar que las propuestas técnicas de atención a la lactancia en personas trans deben ir acompañadas de una valoración ética pertinente y de estudios que evalúen los efectos a largo plazo de estas actuaciones farmacológicas tanto para las personas trans como para el bebé.
Proceso para la Inducción de la Lactancia en Personas Trans
Para que una persona trans pueda amamantar, es necesario seguir un proceso que incluye:
- Evaluación de las razones por las que se desea dar el pecho.
- Administración de medicamentos para inducir la producción de leche.
En 2018, se informó del primer caso de una mujer transexual que logró amamantar a su bebé. Se implementó un régimen de domperidona, progesterona y extracción de leche. Al tercer mes, la paciente producía 8 oz de leche materna por día y el bebé fue amamantado durante 6 semanas.
Fuente: TransFamily Support Services
Consideraciones Específicas para Hombres Trans
La lactancia ofrece menos problemas en hombres trans que en mujeres trans, ya que los primeros poseen la fisiología propia del sexo femenino. Las necesidades que hay que atender de los hombres trans, en lo que respecta a la concepción, embarazo y lactancia, son de tres tipos:
- Problemas de transfobia.
- Haber tenido una cirugía de afirmación de género.
- Exposición a testosterona.
En el caso de lactancia por un hombre trans, será necesario controlar la toma de testosterona, ya que un nivel elevado de testosterona suprime la lactancia. La ABM recomienda que los hombres trans que son padres gestacionales suspendan la terapia con testosterona durante el embarazo.
Riesgos y Beneficios de la Lactancia en Personas Trans
La lactancia materna ofrece numerosos beneficios, tanto para el receptor como para el donante. Sin embargo, estos resultados no pueden ser directamente aplicados a la lactancia en personas trans, ya que hay una serie de factores que pueden distorsionar el resultado, como la influencia de los tratamientos hormonales y el estrés de los padres.
Los principales riesgos a considerar son aquellos derivados de los tratamientos utilizados en la reasignación de género y aquellos otros introducidos para lograr la lactancia.
Medicamentos Utilizados en el Proceso de Lactancia Trans
Es fundamental conocer los medicamentos que se utilizan en el proceso de lactancia por parte de una persona trans, tanto los que se emplean en la reasignación de género como los que se utilizan para inducir la producción de leche.
Espironolactona
La espironolactona es un bloqueador de andrógenos que se utiliza en el proceso de reasignación de género. Aunque se ha constatado un potencial tumorigénico en ratas, no parece ser preocupante en humanos y, además, se encuentra en una dosis muy baja en la leche materna. La AAP clasifica la espironolactona entre los fármacos sin signos o síntomas informados en lactantes o efectos sobre la lactancia.
Domperidona
La domperidona es un medicamento que puede aumentar la secreción de prolactina, hormona necesaria para la lactancia. Sin embargo, ha sido cuestionada debido a problemas de seguridad. La FDA advirtió a las mujeres que amamantaban que no usaran este producto debido a riesgos potenciales para la salud pública, como arritmias cardiacas, paro cardiaco y muerte súbita.
En 2013, la Agencia Europea de Medicamentos recomendó que la dosis oral diaria se restringiera a un máximo de 30 mg y que no se usara domperidona durante más de una semana. Es importante que a las mujeres a las que se les ofrece domperidona como galactagogo hayan probado primero estrategias no farmacológicas.
Fuente: e-lactancia.org
Metoclopramida
La metoclopramida es otro fármaco antagonista de la dopamina que se utiliza como galactogogo. Sin embargo, su uso también está asociado a efectos adversos como diarreas y depresión. Existe un riesgo teórico de efectos extrapiramidales en bebés, aunque no se ha informado de ningún caso.
Galactogogos Naturales
Los galactogogos derivados de hierbas se han utilizado durante siglos en la medicina popular para aumentar la lactancia. Sin embargo, los estudios son bastante imprecisos, de mala calidad y sin poder constatar una mejoría sustancial en la producción de leche. Por ello, se debe ser prudente con las recomendaciones de dichas sustancias.
Domperidona, cuándo y cómo debemos tomarla - Tu Farmacéutico Informa
Estrategias No Farmacológicas para Aumentar la Producción de Leche
Antes de recurrir a los fármacos, es fundamental probar estrategias no farmacológicas para aumentar la producción de leche:
- Asegurarse de que el bebé está enganchado al pecho correctamente.
- Estimular los senos con más frecuencia, amamantando o extrayendo leche.
- Consumir alimentos lactogénicos.
Domperidona: Un Fármaco a Evitar Según Prescrire
Según la evaluación de domperidona redactada por Prescrire, se trata de un “fármaco a evitar”. En 2014, Prescrire publicó un artículo en el que se estimaba que, en el año 2012 en Francia, entre 25 y 120 fallecimientos eran atribuibles a domperidona. Posteriormente, el estudio completo se publicó en Pharmacoepidemiology and Drug Safety en 2015, con una estimación final para el año 2012 de unos 230 fallecimientos entre la población mayor de 18 años.
Conclusión
La decisión de utilizar domperidona u otros galactogogos para aumentar la producción de leche debe ser tomada con precaución, considerando los riesgos y beneficios potenciales. Es fundamental consultar con un profesional de la salud para evaluar la situación individual y explorar alternativas más seguras.
