La enfermería neonatal es una rama especializada que se dedica al cuidado de los bebés recién nacidos, atendiendo sus necesidades y posibles patologías durante los primeros meses de vida. Tradicionalmente, se ha considerado enfermería neonatal a los cuidados proporcionados desde el nacimiento hasta las primeras cuatro semanas, un período crítico en el que el recién nacido se adapta a la vida fuera del útero.
Si hacemos un poco de memoria histórica sobre la enfermería neonatal podemos decir que aparece cuando se crean las unidades neonatales a finales del siglo XIX en Francia y Alemania y luego se extienden por el resto de Europa y Estados Unidos. En España tiene sus orígenes en el año 1923 cuando se funda la Escuela Nacional de Puericultura de Madrid adscrita al Consejo Superior de Protección de la Infancia.
Funciones Clave de la Enfermería Neonatal
Entre las funciones de los profesionales dedicados a la enfermería neonatal se encuentran los cuidados directos del paciente, como el control del cordón umbilical, la identificación adecuada del recién nacido y su manejo para la atención que necesite. Han de saber cómo asistirlos en pruebas y procedimientos como intubación, punciones, inserción de catéteres, etc.
Otra de sus funciones es el apoyo a los padres del bebé neonato para darles soporte emocional y respaldo y que puedan entender la situación médica del bebé. Los enfermeros neonatales deben estar al tanto de las últimas investigaciones y técnicas en cuidados neonatales y conocer en profundidad la anatomía y la fisiología del recién nacido.
Además, la enfermería neonatal juega un papel crucial en situaciones de prematuridad. Se estima que un 7% de los nacimientos españoles son prematuros, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Contar con enfermeras expertas en este ámbito es imprescindible para brindar una red de seguridad y cuidado al neonato sano o enfermo y a sus familias.
“Las intervenciones tempranas y específicas de la enfermería neonatal reducen el estrés de los progenitores durante la hospitalización y en la transición al domicilio, especialmente en los que presentan riesgo o alteración real de su salud”.
Tan importante como el recién nacido es su familia y el apoyo de las enfermeras se convierte en algo indispensable durante todo el proceso. “Es fundamental integrar a la familia en los cuidados, independientemente del contexto sociocultural y económico. Este modelo de atención promueve la inclusión de los padres como parte del equipo sanitario, fomentando su participación en todos los cuidados relacionados con su bebé.
En otro orden de cosas, dentro de esos cuidados a las familias, hay que prestar especial atención a la salud mental, que supone un reto pendiente a la atención neonatal. “A la frustración por las expectativas rotas y la tristeza por la separación, se suma el miedo a la gravedad de la enfermedad, la pérdida del bebé soñado, el riesgo por los resultados neurológicos adversos y en casos extremos el fallecimiento de su hijo o hija. En este escenario complejo, la familia convive con estados de labilidad emocional, bloqueo afectivo, e incluso de hipervigilancia, que ponen en riesgo su bienestar emocional.
Formación y Especialización
Para poder ejercer la enfermería neonatal has de formarte primero en el área de enfermería y luego especializarte en atención y cuidados al neonato, aunque de momento en España, esta rama de la enfermería no sea reconocida como una especialidad. Actualmente necesitas graduarte en enfermería para poder trabajar en este ámbito. Posteriormente es necesario iniciar la especialización en enfermería pediátrica.
Dentro de las ramas de especialización en enfermería elegir la especialidad en enfermería pediátrica. Preparar y superar las oposiciones para obtener una plaza profesional que te permita ejercer en este ámbito. Disponer de una plaza fija en la sanidad pública es una meta alcanzable. Pero requiere esfuerzo, tesón y organización. Vocación por los cuidados y la enfermería con inclinación por la atención y cuidados para neonatos y prematuros.
Terminados los estudios de grado necesitas experiencia práctica como residente en un hospital en la especialidad de tu interés. La preparación tanto del EIR como de una OPE es lo que te permitirá superar con éxito el examen, aprovechando tu tiempo y optimizando al máximo tu esfuerzo para lograr tus metas.
Cada vez es más recomendable prepararte con especialistas en la formación para el EIR y OPE de enfermería, con la idea de aprovechar la experiencia, el conocimiento y el asesoramiento prestado en cuanto a planificación de estudio. Todo ello incrementa exponencialmente tus posibilidades de éxito. En definitiva, trabajar en enfermería neonatal es una profesión vocacional. A su vez, proporciona a nivel personal, emocional y profesional muchas satisfacciones.
Proceso de Formación
- Obtener el grado en enfermería.
- Especializarse en enfermería pediátrica.
- Superar las oposiciones para obtener una plaza profesional.
- Adquirir experiencia práctica como residente en un hospital.
Si lo tuyo es la parte de cuidado y asistencial debes formarte con un FP de cuidados auxiliares de enfermería. La labor de un auxiliar de enfermería es fundamentalmente asistencial pero también tiene una vertiente administrativa (planifica, organiza y evalúa las unidades de trabajo) e incluso docente (imparte programas de formación profesional o sobre autocuidados) o investigadora (colabora en equipos de análisis y estudios). También puedes llegar a ser enfermero de neonatos presentándote a algunas de las oposiciones de Salud.
Bebés prematuros. Cuidados especiales
El Papel del Auxiliar de Enfermería en Neonatología
En esta área hospitalaria el Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería cumple una labor fundamental en los cuidados del recién nacido, siendo un momento clave en su adaptación al mundo exterior. En esta unidad ingresan niños procedentes de UCIN, así como de sala de partos y plantas de maternidad.
En las Áreas de Cuidados Intermedios se debe tener siempre una incubadora preparada para un ingreso, así como un monitor, o, en su defecto, un pulsioxímetro. También tendremos preparada una toma de oxígeno y de aspiración. Se comprueba la temperatura del bebé (la primera determinación se hace rectal, para descartar la existencia de ano imperforado). El recién nacido suele venir pesado de la sala de partos, por lo que el TCAE se encargará de realizar la medición del perímetro cefálico y talla.
La labor del auxiliar de enfermería no se centra exclusivamente en los cuidados del recién nacido, sino que este profesional también será responsable de gestionar la documentación necesaria para que el registro del paciente se efectúe con éxito. También es preciso anotarlo en el libro de las pruebas metabólicas (son las que se realizan a todos los recién nacidos entre el 3º y 4º día de nacimiento, para diagnosticar precozmente una serie de enfermedades endocrino-metabólicas como la fenilcetonuria, hipotiroidismo y fibrosis quística).
Para controlar la extracción de dichas pruebas, se anotará en el libro el nombre del niño, la fecha de la 1ª extracción, la fecha de transfusiones de concentrados de hematíes y plasma, y, además, la fecha de la extracción de la 2ª muestra. Rellenar la cartilla de salud del recién nacido con todos los datos. En ella se guarda la pulsera del banco de sangre en caso de producirse transfusiones.
En la mayoría de los casos, y sobre todo al manipular un neonato con alto riesgo de infección, es preciso seguir el protocolo de mínima manipulación. Éste trata básicamente de evitar manipulaciones innecesarias y de concentrar todas aquellas que sí lo son en un solo tiempo. De esta forma, todos los cuidados del recién nacido, tales como la administración de medicación, inicio de alimentación, aspiración de secreciones o cambio de pañal, es recomendable que coincidan con el momento de la toma de constantes, siendo la mayoría de las veces cada 3 ó 6 horas.
Por otra parte, el personal que realice el cuidado del neonato no deberá llevar anillos, pulseras o relojes, y tampoco esmalte de uñas. Una vez introducidas las manos dentro de la incubadora, no hay que tocar nada del exterior, en el supuesto que sea necesario, se debe solicitar ayuda a un compañero; y si no es posible, se desecharán los guantes y, tras realizar lo que necesitábamos, aplicaremos alcohol glicerinado en nuestras manos y nos colocaremos unos guantes nuevos. Además, cada niño debe disponer de material para su uso exclusivo.
Otro aspecto importante es evitar dejar material (sobre todo el pesado) encima de la incubadora, ya que producen ruidos que alteran el confort del neonato. De la misma forma, se intentará evitar la contaminación acústica innecesaria en la unidad tales como gritos, música alta, alarmas con sonido demasiado elevado, etc.
Alternativas de Cuidado: La Figura de la "Salus"
Desde hace un tiempo es frecuente oír que famosos o personalidades públicas han contado con la ayuda de una "salus" para el cuidado de sus hijos. En la antigua Roma, donde la crianza y el cuidado de los hijos de las mujeres de mayor estrato social se dejaba en manos de las nodrizas, encargadas de amamantar al bebé y criarlo en sus primeros años de vida.
Se trata de una cuidadora profesional a domicilio de bebés recién nacidos. Se ofrecen en cualquier horario, aunque el más demandado suele ser el horario nocturno. Son profesionales con formación sobre cuidados del bebé. Actualmente no hay una formación reglada al respecto, es decir, no existe a nivel oficial un plan de estudios que te capacite como salus. Aunque en algunas páginas webs hablan de enfermeras, auxiliares, puericultoras, educadoras infantiles o incluso matronas, cualquiera de estas profesiones no tiene como principal objetivo el trabajo como salus, aunque todas ellas pueden estar capacitadas para el cuidado del recién nacido.
Las posibles formaciones de una salus van desde Diplomado en Enfermería, matrona, Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería o Técnico Superior en Educación Infantil. Ayuda en los cuidados básicos, como higiene, alimentación o cuidados del cordón umbilical.
Acompañar a cada mamá en su vuelta a casa. “Creo que una salus es la mejor aliada para los padres, llegas del hospital perdida, con dudas, miedo e incertidumbre que rápidamente se resuelven. Sin duda el mejor regalo que me han hecho”. “Cuando eres mamá te surgen infinidad de dudas y a veces no sabes controlar ciertas situaciones. Después de varias noches de estrés y poco dormir decidí recurrir a Babysalus. Recomiendo totalmente la contratación del servicio de salus: te resuelven todas las dudas y, algo muy importante, te ayudan a descansar”. Cólicos, estreñimiento, reflujo, masajes, intolerancias y cualquier síntoma típico de esta etapa podrás consultárselo a tu salus.
Tras el parto la madre tiene que recuperarse física y emocionalmente. Confiamos haber resuelto todas las dudas acerca de nuestro papel en la maternidad.
| Profesión | Formación | Funciones |
|---|---|---|
| Enfermera Neonatal | Grado en Enfermería + Especialización en Enfermería Pediátrica | Cuidados intensivos, administración de medicamentos, apoyo emocional a familias |
| Auxiliar de Enfermería | FP de Cuidados Auxiliares de Enfermería | Asistencia en cuidados básicos, gestión de documentación, control de pruebas metabólicas |
| Salus | Variada (Enfermería, Matrona, Auxiliar, etc.) | Cuidados básicos a domicilio, higiene, alimentación, apoyo a padres |
