El dolor de espalda es una de las molestias más habituales que puede padecer la mayoría de mujeres embarazadas. Las molestias en la parte baja de la espalda (lumbalgia) son una de las molestias más frecuentes entre las embarazadas, especialmente en el tercer trimestre de gestación.
¿Es normal el dolor de espalda en el embarazo?
Sí, es una dolencia bastante común entre las mujeres embarazadas. Es difícil decir si el dolor de espalda en el embarazo es muy fuerte, ya que cada caso es diferente y cada persona tiene un nivel de tolerancia al dolor. No obstante, si el dolor de espalda es intenso, es conveniente consultar al especialista y no automedicarse.
Además, este tipo de dolores pueden aparecer con mayor probabilidad si la mujer ya padecía de dolor de espalda antes del embarazo. Esta molestia en la zona lumbar puede ser más notoria al final del día y al estar de pie, pero si la mujer no ha dormido en una postura adecuada, puede estar ya presente desde el momento de despertar.
Causas del dolor de espalda en el embarazo
Los principales motivos que favorecen la aparición de una dolencia tan común en el embarazo como el dolor de espalda son:
- El peso que va ganando progresivamente la embarazada y el peso del propio vientre que va creciendo a lo largo de las semanas, lo que supone un mayor esfuerzo a los huesos y músculos de la espalda.
- El cambio en el centro de gravedad. El aumento de volumen del abdomen lleva a la embarazada a adoptar una postura ligeramente inclinada hacia atrás, para compensar y mantener el equilibrio. Por todo ello, la curvatura lumbar se acentúa y puede llevar a que esta zona se sobrecargue y aparezcan así las molestias.
- El debilitamiento de la musculatura abdominal por el estiramiento al que se ve sometida, ya que estos músculos también ayudan a mantener una buena postura.
- Las hormonas, que relajan los ligamentos de la zona pélvica en la etapa final del embarazo. Pese a que esto es beneficioso para facilitar el momento del parto, se crea una inestabilidad que fuerza a la musculatura de la zona.
Todo ello también puede derivar en dolor en la parte superior de la espalda o dorsalgia, ya que toda la columna vertebral está en una posición que no es la habitual para compensar el aumento de tamaño de la barriga.
Finalmente, es importante mencionar la ciática, bastante habitual durante el embarazo. Se trata de dolor en la zona baja de la espalda que puede, incluso, extenderse a nalgas, muslo y pierna. Esta dolencia se produce cuando el nervio ciático se ve presionado debido al cambio en la curvatura de la espalda y con el aumento de tamaño del útero.
¿Cómo aliviar el dolor de espalda durante el embarazo?
Seguir una serie de consejos sencillos puede ayudar a la embarazada a mejorar notablemente el dolor en la zona baja de la espalda. Algunas de estas recomendaciones son:
- Realizar ejercicio físico adaptado al embarazo. Determinados ejercicios para embarazadas pueden ayudar a fortalecer la espalda. Nadar, pilates o, simplemente, salir a caminar son una buena opción, siempre que el especialista no lo haya contraindicado. Además, para prevenir el dolor de espalda, es importante realizar ejercicio antes del embarazo.
- Acudir a fisioterapia y aprender ciertos estiramientos, indicando siempre al especialista que se está esperando un bebé.
- No estar mucho tiempo de pie.
- Dormir de lado y, preferiblemente, sobre un colchón firme. También puede ayudar a adoptar una postura adecuada flexionar las piernas y dormir con un cojín entre las rodillas, debajo del abdomen y detrás de la espalda.
- Sentarse adecuadamente, con la espalda recta y utilizando un cojín en la zona lumbar.
- Tratar de mantener siempre una buena postura. Es la llamada higiene postural.
- Evitar coger peso y pedir ayuda para hacerlo. En el caso de tener que levantar algún objeto de poco peso, debe hacerse desde la posición agachada y estirando las piernas, evitando tirar de la espalda.
- Utilizar zapato de tacón bajo, evitando los tacones altos, pero también el zapato plano.
- Aplicar calor suave en la zona puede también aliviar las molestias.
En cualquier caso, ante un dolor intenso, prolongado o que se produce junto a sangrado, fiebre, molestias al orinar u otros síntomas que se salgan de la normalidad, siempre es conveniente consultar al especialista.
En cuanto a su abordaje, se hace hincapié en que este debe ser multidisciplinar, adquiriendo una gran importancia las medidas preventivas, entre las que destaca una adecuada higiene postural. En su tratamiento, los métodos a emplear deben basarse en intervenciones conservadoras no quirúrgicas ni farmacológicas, de naturaleza no invasiva. Así, la fisioterapia, la manipulación osteopática, la intervención multimodal (ejercicio y educación), los ejercicios realizados en medio acuático, la acupuntura, etc., han demostrado su eficacia.
Ejercicios para aliviar el dolor lumbar
A continuación, siguen tres ejercicios para relajar y estirar la zona lumbar:
- Relajación de la columna lumbar: Túmbate en el suelo boca arriba con las piernas flexionadas, mete la tripa y pega la zona lumbar al suelo mientras inhalas. Mantén la posición durante 5 segundos y relaja mientras exhalas. Realiza 10 repeticiones.
- Inclinación de la pelvis: Ponte boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo a lo ancho de tus caderas. Eleva la pelvis todo lo que puedas, manteniendo los brazos en el suelo (junto con los pies, son tu punto de apoyo) mientras inhalas. Mantén esta posición durante 30 segundos y, al exhalar, relaja el cuerpo y vuelve a la postura inicial. Descansa durante 5 segundos y repite el ejercicio.
- Postura del gato-vaca o Chakravakasana: Ponte a cuatro patas con las manos planas en el suelo, comprueba que las muñecas estén debajo de los hombros y las rodillas debajo de las caderas. Inhala profundamente mientras curvas la parte baja de la espalda, metes la tripa y levantas la cabeza, inclinando la pelvis hacia arriba, como una vaca. Mantén esta posición unos segundos. Exhala profundamente, arqueando la columna y bajando la cabeza y la pelvis como un gato. Mantén esta posición unos segundos. Realiza el ejercicio 10-12 veces, descansando cuando lo necesites.
Tabla resumen de factores de riesgo
Dichos factores de riesgo quedan reflejados en la tabla 17. Hay 4 estudios prospectivos que proponen los factores de riesgo recogidos en dicha tabla. Estos factores de riesgo han sido estudiados ampliamente, aunque algunos aún se encuentran en discusión (ver tabla 2)
| Factor de Riesgo | Descripción |
|---|---|
| Historia previa de DL | Antecedentes de dolor lumbar, relacionado o no con el embarazo anterior o posparto. |
| Cirugía previa por lumbalgia | Haberse sometido a una intervención quirúrgica para tratar el dolor lumbar. |
| Ansiedad | Niveles elevados de ansiedad durante el embarazo. |
Ejercicios para Embarazadas - Cómo aliviar dolor de espalda | Mundo Mom
Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos habla en este vídeo acerca de los dolores de espalda durante la gestación.
