La relación entre regla y lactancia es uno de los temas que genera más dudas a las madres primerizas. Existe mucho miedo a que con la reaparición de la regla la lactancia se termine o la leche se seque y la relación entre la menstruación y la lactancia materna es una de las consultas que más recibimos.
El Ciclo Menstrual y la Lactancia
Durante el periodo de lactancia, la estimulación del pezón debida a los movimientos de succión del bebé causa la liberación de la hormona prolactina. La prolactina se produce en la hipófisis, en el centro del cerebro, e inhibe la ovulación. La prolactina se mantiene en niveles altos mientras se da de mamar al bebé y, durante los primeros meses de lactancia, inhibe la producción de las hormonas sexuales femeninas, la progesterona y los estrógenos, responsables de controlar los ciclos menstruales.
Si das el pecho, es muy probable (si sigues las indicaciones anteriores) que no la veas los primeros seis meses. A partir de aquí y con el inicio de la alimentación complementaria es más probable que se produzca el regreso de la regla. No existe “la normalidad” y es un misterio saber cuando va a volver la regla.
En las madres lactantes, la regla no suele volver mientras se mantenga la lactancia materna en exclusiva. La lactancia mixta consiste en la combinación de leche materna y leche infantil. La inhibición de la ovulación y su posterior retorno cuando empiezan a disminuir las tomas de leche materna son procesos naturales que ayudan a las madres a recuperarse tras la gestación y el parto.
La intensidad de la lactancia y el tiempo posparto afecta la ocurrencia de la ovulación. Amamantar de manera frecuente, a demanda, de día y de noche. Pero no es infalible. Y en ocasiones, a pesar de amamantar de día y de noche y tener presente el resto de consideraciones, la regla reaparece muy pronto.
Mitos y Realidades sobre la Regla y la Lactancia
Esta es una pregunta recurrente en las madres lactantes y ha dado lugar a muchos mitos a lo largo del tiempo como que la regla frena la producción de leche. La cantidad de leche que se produce depende de las succiones del bebé. No obstante, no son pocas las madres que creen notar una menor producción. Si es tu caso y te inquieta, no dudes en preguntar a tu ginecólogo.
Por lo que sabemos, no debería producirse una bajada de producción. Pero muchas madres relatan que sí la perciben, lo que les suele angustiar mucho.
Si estás amamantando y te baja la regla, no supone ningún problema. Lo que puede suceder es que, mientras estás menstruando, la leche cambie un poco de sabor y tienda a ser algo más salada. En ocasiones notan las pequeñas variaciones en el sabor de la leche y la rechazan. Parece ser que durante la menstruación la leche puede estar ligeramente más salada, lo que incomoda a algunos pequeños.
También es posible que el bebé haga más deposiciones. Durante la menstruación, la mayor cantidad de prostaglandinas en la leche materna provoca más movimientos intestinales en el bebé. Las prostaglandinas son unas sustancias similares a las hormonas cuya función es desencadenar contracciones musculares en el útero para ayudar a la expulsión del revestimiento del endometrio cuando no se produce un embarazo.
Molestias y Sensibilidad en los Pezones
Otra sintomatología asociada a la vuelta de la menstruación son las molestias o dolor en los pezones. Es absolutamente normal y se da en la denominada fase lútea, que empieza justo después de la ovulación y se acaba al bajar la siguiente regla.
A medida que los estrógenos y la progesterona aumentan, a partir del inicio de la ovulación y al finalizar la fase lútea, la sensibilidad de los pezones aumenta. Esta molestia puede permanecer hasta el inicio de la menstruación, sin que se pueda hacer mucho por aliviarlo.
Para algunas mujeres, la disminución del suministro de leche y la sensibilidad del pezón asociada son un reto mensual. Se plantea un tratamiento para estos síntomas asociados con el regreso de los períodos, agregando un suplemento de calcio / magnesio a la dieta después de la ovulación y continuarlo hasta el segundo o tercer día de un período. El suplemento debe ser de 1500mg calcio / 750mg de magnesio, pero puede ser tan bajo como 500mg de calcio / 250mg de magnesio (cuanto mayor sea la dosis, más eficaz y más rápido serán los resultados).
Beneficios de la Amenorrea Lactacional
En absoluto, a pesar del miedo que se tiene a la ausencia prolongada de menstruación, no hay riesgo para la salud materna. Al contrario, ya que la amenorrea sostenida previene la anemia y disminuye el riesgo de padecer cáncer de mama y ovarios.
La falta de ovulación y regla durante el periodo de lactancia es un método anticonceptivo natural conocido como método de la lactancia y la amenorrea (MELA). Sí, tan solo es necesario acertar en el momento de la primera ovulación.
Dolor Uterino y Cambios en el Embarazo
El dolor mamario y el uterino son inseparables "compañeros de viaje" del embarazo, sobre todo en el primer trimestre. Suelen ser los primeros síntomas de que se está gestando una nueva vida en tu interior. Notarás también dolor uterino, similar al que quizás sientes con la menstruación, que te acompañará e irá variando en intensidad durante las primeras semanas de embarazo.
"La embarazada nota un dolor de tipo cólico, además de pinchazos abdominales, por la distensión del útero; algunas pacientes lo describen como 'retortijones'. La mujer empieza a tener la sensación de que le va a venir la regla aunque ya esté gestando. Pero también hay gestantes a las que nunca les duele el embarazo, no tienen síntomas".
Es muy frecuente que al principio del embarazo muchas gestantes noten dolor en el bajo vientre o la zona baja de la tripa muy similar al que experimentan cuando les va a “bajar la regla". Es el dolor uterino, que te acompañará con mayor o menor intensidad durante el primer trimestre de embarazo. Estas molestias se deben a los cambios que se producen en el útero, órgano compuesto de cuerpo y cuello uterino.
Muchas mujeres que notan estos dolores abdominales aún no saben que están embarazadas, pero pueden tener alguna sospecha. El útero tiene forma de pera y cuando la mujer no está embarazada permanece hueco, ya que su única función es alojar al feto y a la placenta. Fuera del periodo fértil no tiene ninguna función conocida. Pero no existe ningún otro órgano que sea capaz de agrandarse tanto como el útero al final del embarazo. También comprime y desplaza la musculatura y los tendones de la zona y el intestino.
En el segundo trimestre, suelen mitigarse o producirse un cambio en las sensaciones dolorosas. "A partir de la semana 22 o 24 de embarazo -indica la especialista-, el crecimiento de útero 'tira' de ligamento redondo, por lo que la madre puede notar ciertas molestias en una zona lateral del abdomen. Hablamos entonces del síndrome del ligamento redondo".
"Notas un dolor que no es 'normal'. Estos son los síntomas de alarma para poder reconocerlo: se trata de un dolor brusco, muy intenso, acompañado de un manchado, y es un dolor que no desaparece. La embarazada debe ir a urgencias para que descartemos que se trata de un embarazo ectópico o un aborto".
Cambios en los Senos Durante el Embarazo y la Lactancia
Es probable que días antes de hacerte el test del embarazo, cuando solo sospechas que en tu interior ha empezado a gestarse una nueva vida, notes que el pecho te duele. Pero, de momento, esa tensión mamaria la achacas al síndrome premenstrual. Por eso, la ginecóloga Miriam de la Puente aconseja "diferenciar el dolor mamario premenstrual del dolor debido al embarazo".
"La mujer puede tener un resultado positivo en su prueba de embarazo pero que el embrión no se implante en el útero finalmente: tendrá su regla más tarde y no precisará tratamiento ninguno. A medida que los días pasan, notarás que esa sensibilidad aumenta, además de cierta sensación de hormigueo y compruebas que pechos empiezan a crecen.
"Generalmente el dolor mamario cede en la semana 12 de embarazo. La causa está en la síntesis de la hormona progesterona, que está muy elevada hasta el final del primer trimestre. Es normal sentir un dolor mamario en las primeras semanas de embarazo que luego va remitiendo poco a poco".
Los pezones se vuelven más sensibles y son eréctiles al roce. El embarazo por sí solo produce cambios en la anatomía y fisiología de la mujer, que suponen una adaptación continua para permitir el adecuado desarrollo del feto, preparación al parto y la lactancia. Existe una fusión entre la mama y la gestación, la patología mamaria y la Obstetricia, que refleja los diferentes cambios que las mujeres pueden experimentar en su pecho durante el embarazo.
¿Sabes cómo es por dentro el pecho de una mujer?
"Hay madres que dejan de sentir dolor y tensión mamaria hacia la semana 5 de embarazo, pero no existe una relación de causa-efecto entre el dolor mamario y la buena marcha del embarazo. Si la embarazada no nota esa tensión mamaria, eso no quiere decir que su embarazo no vaya a más. "También es indiferente para la gestación que duela un sólo seno o los dos, o que el dolor sea intermitente: no tiene ninguna repercusión en la gestación. Muchas mujeres pueden asustarse o tener dudas ante este tipo de dolores que realmente no influyen en su gestación".
La ingurgitación mamaria es un proceso fisiológico de la lactancia, pero suele ser un momento de abandono de la misma. Sin embargo, manejándola correctamente puede pasar casi sin darte cuenta.
El Puerperio y los Cambios Postparto
Una vez la mujer ha dado a luz se inicia un periodo de apróximadamente cuarenta días conocido como puerperio o ‘cuarentena’. Los órganos vitales irán volviendo a la normalidad de forma progresiva, así como el estado general de la madre. No obstante, cómo se desarrollen estas primeras semanas después del parto dependerá, en gran medida, de la tipología específica del mismo.
Después de un parto vaginal, la zona perineal puede presentar inflamación o hinchazón. Como consecuencia de esto, la mujer puede sentir molestias al sentarse o al orinar. Asimismo, la lactancia está asociada a cambios hormonales de diferente intensidad. Existen probabilidades de que aparezcan dolores intermitentes o ‘entuertos’ debido a las contracciones del útero durante la lactancia.
Tanto los escapes repentinos de orina como los retrasos en el vaciamiento de la vejiga pueden darse como consecuencia de la inflamación de toda la región. Poco a poco algunos de los malestares digestivos asociados al embarazo, tales como el estreñimiento, el ardor y los vómitos, irán desapareciendo.
Las estructuras óseas y musculares que han sufrido cambios durante el embarazo también irán recuperándose paulatinamente. Conviene destacar que, en el caso específico de la zona abdominal, el tono será mínimo. Precisamente por este motivo, no se recomienda cargar pesos o realizar esfuerzos en los que esta musculatura o la de la espalda estén implicadas.
En último lugar, la influencia hormonal del embarazo modifica de igual manera las propiedades elásticas de los ligamentos de la pelvis y la columna.
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Cólico del Lactante: Causas y Alivio
El cólico del lactante o infantil, también conocido por sus siglas CL, es el llanto intenso y prolongado de un bebé durante los 3-4 primeros meses de vida. Se trata de un síndrome de la conducta cuya causa se desconoce, pero no es un problema de salud. Normalmente, los cólicos del lactante ocurren durante la noche.Además del llanto inconsolable y de la irritabilidad, los bebés que sufren un cólico durante la lactancia también presentan espasmos estomacales.
El cólico del lactante es un episodio de lloro de gran intensidad en bebés sanos cuando se encuentre en sus primeros 3-4 meses de vida. Por ello, hay quienes denominan a los cólicos del lactante también como cólicos del primer trimestre. Normalmente, este síndrome comienza a partir de los 15 días de vida.
Características del Llanto del Cólico
- Paroxístico, es decir, el llanto tiene un inicio y un final marcado.
- Llanto intenso y tono elevado.
- Hipertonía o crisis de contracciones tónicas.
- Inconsolable. A diferencia de cuando el bebé llora porque tiene hambre o el pañal sucio, el llanto de los cólicos no se puede consolar.
Por ello, no todos los llantos del bebé son cólicos. Los bebés adoptan una posición característica cuando sufren un cólico, flexionando los muslos sobre el abdomen, apretando los puños, la cara enrojecida y el abdomen tenso. Parece obvio que sufren de algún dolor abdominal agudo.
Causas del Cólico del Lactante
En la actualidad, la causa exacta de los cólicos del lactante no se conoce, de hecho se considera que existen múltiples factores implicados: inmadurez estomacal, alergias, factores sociales, psicológicos, etc. A continuación, se detallan cada una de las posibles explicaciones para los cólicos infantiles.
Problemas Estomacales y Digestivos
Esta es la explicación clásica que se le ha dado a este trastorno infantil. Esta teoría considera que la causa del llanto radica en contracciones espasmódicas del músculo liso del intestino, favorecidas por la inmadurez del aparato digestivo de los lactantes. La acumulación de gases estomacales y alteraciones en la microbiota intestinal también podrían desencadenar el dolor.
Hay estudios que parecen indicar que los bebés que sufren cólicos durante el periodo de lactancia tienen más cantidad de bacterias Klebsiella y E. Coli. Otra de las teorías que se barajan y que está relacionada con las alteraciones digestiva es la de una alergia o intolerancia a las proteínas de la leche de vaca, como la betalactoglobulina y la caseína. Los bebés reciben estas proteínas bien a través de la leche materna o bien a través de la leche de fórmula.Además, la ingesta por parte de la madre de ciertos alimentos como: cebolla, leche de vaca, verduras crucíferas (brócoli, coliflor, repollo) y chocolate, aumenta el número de casos de cólicos del lactante entre las madres que amamantan.
Factores Psicosociales
Esta teoría considera que someter al niño a mucha estimulación (exceso de luz, ruido...) puede provocar miedo y frustración en el bebé y la aparición de los síntomas del cólico. Esto explicaría la mayor ocurrencia en primogénitos de padres primerizos. Cuando otras personas alrededor del bebé están preocupadas, ansiosas o deprimidas, los bebés podrían llorar más.
Además, algunos neonatos tiene un umbral sensorial más bajo, por lo que acusan más los cambios descritos arriba, y el nerviosismo de los padres. Si no se sienten entendidos, o las respuestas de los padres no son las correctas se desencadenaría el cólico.
Por último, el hecho de que sean más frecuentes por la tarde y la noche, se interpreta por algunos autores con un mayor cansancio de los padres al final del día y su menor capacidad de respuesta.
Cómo Calmar el Cólico del Lactante
No existe ningún tratamiento específico para hacer remitir los cólicos durante los primeros meses de vida del recién nacido. Tampoco hay remedios universales frente a los cólicos infantiles.
Sin embargo, existen algunos consejos que pueden favorecer el bienestar del bebé y ayudar a aliviar el cólico del lactante en la medida de lo posible:
- Mantener al bebé en posición erguida.
- Aplicar calor sobre la barriga del bebé mediante una bolsa de agua templada o una mantita.
- En caso de estar amamantando, revisar la dieta por si algún alimento pasa a la leche materna y el bebé es sensible a él.
- Revisar la leche de fórmula y, en caso de ser la causante, consultar con el pediatra el posible cambio.
- Mover al bebé suavemente con la cabeza cerca al corazón para que escuche los latidos como hacía dentro del vientre materno.
- Probar a ponerle al bebé música relajante.
- Dar un masaje al bebé en la barriga para ayudarle a que salga el gas o flexionar los muslos del bebé sobre su tripa.
Cabe destacar que hay que tener cuidado con los remedios caseros frente a los cólicos infantiles. Por ejemplo, las infusiones de anís tiene propiedades digestivas, pero en elevadas dosis, esta infusión es tóxica. En cambio, la manzanilla o el hinojo reducen los síntomas del cólico del lactante sin provocar efectos secundarios.
Cómo Evitar el Cólico del Lactante
Los cólicos infantiles durante los cuatro primeros años de vida no se pueden evitar totalmente, aunque sí se pueden seguir ciertas recomendaciones para reducir, en la medida de lo posible, que ocurran.
A continuación, se enumeran algunas de estas recomendaciones para evitar al máximo los cólicos del lactante:
- Revisar el biberón para controlar que no traga demasiado aire y evitar los problemas estomacales.
- Mantener al bebé incorporado mientras es alimentado para evitar que se cuele aire junto a la leche, ya que es más probable que esto ocurra si el bebé está acurrucado o doblado hacia delante.
- Alimentar al bebé antes de que tenga mucha hambre para prevenir que el bebé coma con ansia.
- Hacer eructar a menudo para eliminar las burbujas de aire que hay en el estómago del bebé, cuanto antes mejor, es decir, al cambiar de pecho o a los pocos minutos de la toma del biberón.
Muchas veces no se consigue que el bebé deje de llorar, incluso hay ocasiones que el bebé necesita precisamente llorar y lo mejor es respetarlo y darle todo el cariño posible.
Tabla Resumen: Causas y Alivio del Cólico del Lactante
| Causa Potencial | Estrategias de Alivio | Recomendaciones Preventivas |
|---|---|---|
| Inmadurez Digestiva | Masaje abdominal suave, calor en la barriga | Alimentar al bebé en posición vertical |
| Alergias/Intolerancias Alimentarias | Revisar la dieta materna, consultar al pediatra sobre la leche de fórmula | Evitar alimentos que causen sensibilidad en la madre |
| Factores Psicosociales | Ambiente tranquilo, música relajante, contacto piel con piel | Reducir la estimulación excesiva, manejar el estrés de los padres |
La lactancia es un periodo natural que establece un profundo vínculo entre la madre y su bebé.
