Los niños son de un gran valor para Dios y hay muchos versículos sobre cómo los niños son una gran bendición. Para ayudarte a conocer el corazón de Dios por los niños, hemos recopilado una serie de versículos bíblicos sobre los niños.
El Valor de los Niños en la Biblia
La Biblia contiene versículos sobre la importancia de proteger a los niños. Jesús nos llama a cuidar de los niños y no tratarlos como si fuesen insignificantes. En muchas culturas, los niños son maltratados, abandonados y dejados al margen. Es una bendición extraordinaria, amar, servir y proteger a los más vulnerables y compartir con ellos el amor de Dios. ¡El mayor defensor del afligido!
Versículos Clave
- Mateo 19:13-14: «Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les reprendieron. Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos».
- Salmo 127:3-5: «He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; no será avergonzado».
- Marcos 10:13-14: «Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban. Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él”.
La Enseñanza a los Niños sobre Dios
Dios quiere que los padres hablemos de Él a nuestros hijos, con el fin de que conozcan y reciban la sabiduría de Dios. Él ordenó al pueblo de Israel que contasen a los niños todo lo que había hecho por ellos. Quería que las generaciones futuras tuviesen la mayor de las herencias: ¡la sabiduría divina! Si los padres no cumplen con esta crucial tarea, la sociedad se irá deteriorando. Por este motivo hay tantos versículos bíblicos sobre enseñar a los niños.
La importancia de la educación Cristiana en esta generación
El Amor Maternal y el Amor de Dios
El amor de la madre es algo tan bonito e inexplicable. La Biblia compara el amor de una madre por su hijo con el amor de Dios por Su pueblo.
Proverbios 31:25-29
«Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir. Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua. Considera los caminos de su casa. Y no come el pan de balde. Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; y su marido también la alaba: muchas mujeres hicieron el bien; mas tú sobrepasas a todas.
Isaías 49:15
«¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque ella se olvide, yo nunca me olvidaré de ti».
La Bendición de los Niños
Dios diseñó la familia y los niños son su regalo. Por este motivo, el crecimiento de cada niño está en su corazón. La Biblia dice claramente que los niños son una bendición, no un problema.
Marcos 9:36-37
«Y tomando a un niño, lo puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dijo: El que reciba a uno de estos niños en mi nombre, a mí me recibe; y el que a mí me recibe, no me recibe a mí, sino al que me envió».
Humildad y Fe como la de un Niño
¿Sabes que has sido creado a la imagen de Dios? Cada uno de nosotros, del más pequeño al más grande, ¡tenemos un valor inmensurable! La Biblia dice que debemos ser como niños para entrar en el reino de los cielos.
Mateo 18:1-4
«En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: “¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?” Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos: “De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos.
Lo maravilloso de la infancia es que cualquier cosa es en ella una maravilla. El niño es el símbolo de la pureza, inocencia, de la sabiduría en su estado más puro, por ello lo más cercano a la vejez es la infancia, porque en ambos momentos la sabiduría se encuentra en su plenitud.
