Cuando nacen, los bebés son todo incógnitas sin resolver y a veces nos asustan hasta los detalles más pequeños. De todas estas preguntas que nos asaltan, el pelo del recién nacido es una de las más frecuentes porque es muy diferente dependiendo del caso, y porque sufre muchos cambios durante las primeras semanas. Respondemos a todas las preguntas para entender qué sucede con el pelo de los bebés. Así que, abordando el tema del pelo del recién nacido, hoy queremos resolver algunas incógnitas básicas al respecto.
Características del Pelo del Recién Nacido
El pelo del bebé recién nacido tiene características únicas y especiales. Durante los primeros meses de vida, el pelo del bebé puede presentar las siguientes particularidades:
- Textura suave y fina: Es mucho más fino, lacio y suave que el de los adultos.
- Variedad de colores: Puede ser de cualquier color, como rubio o castaño, incluso diferente al de los padres.
- Pérdida de pelo: Es común que el bebé pierda parte o todo su pelo durante los primeros meses.
- Crecimiento desigual: Algunos bebés nacen con mucho pelo, mientras que otros lo tienen muy corto o casi nada.
Entender estas características nos ayuda a adaptar el cuidado y lavado del pelo del bebé recién nacido de manera adecuada y delicada.
Los folículos pilosos, las cavidades donde crece el cabello, se establecen en esta época y no cambian más. Los recién nacidos pueden tener un cabello muy fino en algunas partes de la cabeza o no tener ningún pelo. Es normal que, durante su primer año, tu bebé tenga muy poco pelo y este crezca lentamente. Esto se debe a que las raíces del pelo tienen que madurar antes de que este comience a crecer, y por lo tanto puede llevar algunos meses.
El pelo de bebé no es igual al pelo de un adulto. Los bebés que nacen con pelo tienen una capa muy fina de vello que se llama lanugo y que, por lo general, se cae antes de nacer. Sin embargo, hay bebés que nacen con pelo porque todavía no han perdido esta capa protectora. Verás que este tipo de pelo es más abundante en la cabeza, en la espalda, en los hombros e incluso en las orejas. Al ser un vello con una misión temporal que se limita al embarazo, no tiene raíz y se irá cayendo de forma natural con el paso de los días. Basta con el roce de la ropa o de las sábanas para que lo vaya perdiendo. ¡Pero ojo! No lo confundas con el pelo de las cejas o de las pestañas, que sí tiene un propósito permanente y por lo tanto es más fuerte.
¿Por qué se cae el pelo del bebé?
Si ves que tu bebé pierde pelo... ¡no te preocupes, es normal! Si ha nacido con demasiado pelo, lo irá desechando poco a poco. El pelo del bebé recién nacido tiene una raíz débil y por eso se cae mucho más que el pelo de los adultos, que crece a partir de unas raíces fuertes. Si tu bebé ha nacido con mucho pelo, con las semanas lo irá desechando solo para abrir paso a un pelo más fuerte y definitivo. No obstante, puedes ayudar a acelerar el proceso de caída con pequeños masajes todos los días o peinándole con un cepillo apto para recién nacidos. Con ello lograrás activar el riego sanguíneo del cuero cabelludo y facilitarás la salida del nuevo pelo.
Es algo completamente natural, ya que sus cabellos todavía se encuentran en la fase telogénica, caracterizada por la debilidad de su raíz y por una caída más abundante, en lugar de estar en la anagénica, que es en la que se encuentran los nuestros y que se define por un mayor fortalecimiento de los cabellos y como consecuencia, por una vida capilar más larga.
Mitos sobre el cabello del bebé
Cortar el pelo del bebé hace que salga más fuerte, ¿verdad o mito?
Mito rotundo. Piensa que el corte de pelo no afecta a las raíces, así que por mucho que cortes no va a hacer que salga más fuerte. Esto, más bien, depende de la genética que haya heredado tu bebé, y aquí hablamos tanto de la fortaleza del cabello como de la abundancia y de la rapidez con la que crece. No obstante, si tu bebé ha nacido con mucho pelo y te ves capaz, puedes cortar el pelo del recién nacido para igualarlo y ayudar a que crezca de forma más uniforme.
Por todo ello, no es necesario cortar el lanugo, pues se caerá solo. Con el lanugo ya desaparecido y la cabeza cubierta por los primeros pelos definitivos del bebé, algunos padres y madres piensan que pueden hacer que crezca más pelo en sus pequeños si lo cortan regularmente. La cantidad de pelo del bebé viene determinada por la herencia genética, y no hay una evidencia científica que sostenga que cortar el pelo aumenta la cantidad de cabello.
¿Cómo lavar el pelo de bebé?
La pauta más importante a la hora del baño del bebé es que le laves la cabeza siempre, tenga o no pelo, pues en la cabeza se van acumulando restos de sebo que, si no se retiran, pueden obstruir los poros y hacer que salgan granitos o eccemas en la cabeza del bebé que pueden generar la costra láctea. Así que, con agua tibia y mucha delicadeza, puedes pasarle una esponja con unas gotitas de champú infantil. Tómatelo con calma y hazlo con delicadeza, ya que debes controlar que el champú no caiga en los ojos. Un truco para ayudar a que tu bebé esté más cómodo mientras le lavas la cabeza es dejarlo para el final. De esta forma, además, evitas bajar su temperatura corporal porque ellos la regulan con la cabeza. Si pasa mucho tiempo mojada, podría quedarse frío. Para evitar que el champú le caiga en los ojos, puedes hacerte con una visera de baño y así aumentarás su comodidad.
El cabello de tu bebé es tan delicado como su piel, por eso es importante cuidarlo desde el primer día para que crezca sano y bonito. Nada más nacer el cabello es fino, delgado y generalmente corto. Es el pelo que se ha formado dentro del útero, pero no será el definitivo, ya que tu bebé lo renovará entre el tercer y sexto mes. Por tanto, no bebes dar importancia a la caída del pelo aunque veas pelos en la cuna o notes que le están apareciendo calvas. Por otro lado, que nazca con mucho o poco pelo depende de la genética.
A la hora del baño, el pelo de tu bebé merece una atención especial. Debes lavarlo con productos especiales para su edad. Los champús de recién nacido no agreden el cuero cabelludo y no irritan los ojos. Algunos, como el de Mustela, están formulados para prevenir la costra láctea. Después del baño, seca bien el pelo con una toalla suave. Acostarle con el pelo muy húmedo puede provocarle problemas en el cuero cabelludo. Después del lavado y secado debes peinar su cabello con un cepillo o peine especial para bebés. Los cepillos deben tener las cerdas suaves y los peines las puas separadas y con las puntas redondeadas para no hacerle daño.
Cuando son demasiado pequeños, es decir, bebés recién nacidos no hará falta utilizar champú. Será necesario al hacerlo eliminar el sudor, la grasa corporal y el polvo. El agua ha de ser tibia. Existen sets de cepillo y peine muy útiles ya que puedes combinar en función de como tenga el pelo ese día.
Así evitas dos cosas: que el sudor se le quede acumulado en los poros y le salgan granitos y eccemas y que se le forme la costra láctea.
Guía para lavar el pelo del bebé
- Usa agua tibia, entre 36ºC y 37ºC.
- Escoge un champú específico para recién nacidos.
- Lava su pelo durante el baño habitual.
- Sé breve y muy delicado. Usa solo la yema de los dedos y haz movimientos circulares suaves.
No es necesario lavar el pelo del recién nacido todos los días. De hecho, hacerlo con demasiada frecuencia puede eliminar los aceites naturales que protegen su piel y cuero cabelludo. El mejor champú para bebés recién nacidos debe ser tan suave como una caricia. Busca siempre fórmulas sin lágrimas, con pH neutro y libres de ingredientes agresivos como parabenos, sulfatos y colorantes. Puedes empezar a lavar el pelo del bebé desde su primer baño, que suele realizarse a los pocos días de nacer, una vez que el cordón umbilical haya caído (normalmente entre el día 7 y 14 de vida). En los primeros días, si lo prefieres, puedes usar solo agua para no alterar el equilibrio natural de su piel.
Se recomienda cuidar el cabello de un bebé lavándolo con agua templada (alrededor de los 25-30ºC), con jabones o champús suaves. Lo ideal es utilizar jabones y champús especiales para bebés ya que tienen las características adecuadas al pH de su piel y su cuero cabelludo. Los productos infantiles están formulados para no agredir el pelo, no irritar los ojos y comúnmente son hipoalergénicos.
Como el cuero cabelludo del bebé es muy delicado, se recomienda peinarlo con un cepillo infantil con púas muy suaves, de puntas redondeadas y especiales para bebés. Y si tiene el pelo muy irregular, no dudes en igualárselo, pero ten en cuenta que el corte de pelo del bebé se realizará únicamente por comodidad hacia el bebé, pero no con el objetivo de cambiar la textura o estructura del pelo del bebé, ya que ésta dependerá de la genética que haya heredado.
CÓMO CUIDAR al BEBÉ RECIÉN NACIDO en CASA:Todo lo que necesitas saber de la mano de una PEDIATRA
¿Qué es la costra láctea en un bebé?
Durante las primeras semanas es muy posible que el cuero cabelludo del bebé presente una especie de caspa. La llamada costra láctea aparece cuando el recién nacido se encuentra aún bajo la influencia de las hormonas trasmitidas por su madre durante el embarazo. Estas hormonas aumentan la producción de sebo en el cuero cabello, provocando estas costras en la cabeza del bebé.
Se trata de un tipo de dermatitis seborreica infantil. Cuando se presenta, lo hace prácticamente desde el nacimiento. Suele afectar el área del cuero cabelludo, pudiendo llegar a implicar al rostro o cara, zona del centro de la cara y a los pliegues de alrededor de la nariz, detrás de las orejas, del cuello, interesando incluso la zona del ombligo, o los pliegues de las axilas o las ingles.
La costra láctea es una erupción caracterizada por manchas rojizas de borde bien definido, que aparecen cubiertas de una descamación amarillenta de aspecto grasiento. Las escamas no producen dolor ni picor y, aunque pueden ser difíciles de quitar, la costra láctea es benigna y suele desaparecer por sí sola.
¿Cómo quitar la costra láctea del bebé?
Quitar esta costra no debería llevar más que unas semanas. En vez de eso, hay que untar las zonas afectadas con vaselina o aceite para bebés y masajear el cuero cabelludo durante 15 ó 20 minutos. Repetir esta acción todos los días hará que la costra láctea desaparezca en pocas semanas.
Todos los días, úntale una capita de vaselina en la cabeza al tiempo que le practicas un masaje relajante con las yemas de tus dedos. Deja que ésta actúe durante al menos media hora, para que las costritas amarillentas se impregnen del todo (así se reblandecerán). A continuación, lávale la cabeza con ayuda de una esponja específica para bebés y un champú infantil. Aclárale bien, sécale con una toalla esponjosa y pásale su cepillito por la cabeza durante un par de minutos.
Para cuidar el cabello de un bebé que tiene costra láctea se aconseja eliminarla masajeando suavemente la zona con un aceite para bebes, dejándolo actuar un tiempo para que se reblandezcan las placas y lavando después con un champú suave infantil.
Si tu pequeño es propenso a esta afección, sustituye la vaselina por una crema específica contra la costra láctea (en farmacias) y aplícasela tal y como indica el prospecto. Lo que no debes hacer es intentar quitarle las costritas raspándole con tus uñas ni frotándole con una toalla: además de daño, podrías hacerle heriditas y exponerle a infecciones. Y no permitas que tu hijo se rasque la cabeza; para evitarlo, córtale las uñas y asegúrate de que no le queda ningún pico. Id al pediatra si se muestra incómodo, lleva una semana en tratamiento y no mejora, las costras no son tales, sino pequeñas heriditas o tiene descamaciones en otras partes del cuerpo.
¿Cuándo les sale el pelo a los bebés?
Dentro del útero materno los niños se desarrollan y crecen, y en este desarrollo aparece una pelusilla llamada lanugo, que caerá dentro de los primeros meses de vida del bebé, generalmente de manera sincrónica.
Generalmente, a partir del 8º mes vuelve a iniciarse el ciclo capilar y creciendo cabello en la parte frontal y parietal. Desde el momento del nacimiento, el bebé ya tiene cabello que será más percibible, dependiendo del color del mismo.
Como hemos indicado, a los bebés que nacen con cabello, éste se les caerá aproximadamente a los 6-8 meses tras del nacimiento.
En definitiva, si un bebé nace con mucho pelo, éste caerá en unos meses. Y si al contrario, el bebé nace pelón, no hay motivo para alarmarse porque en unos meses empezará a aparecer nuevo cabello.
Calva en los bebés
Por otro lado, no hay que inquietarse si en la zona posterior de la cabeza se observa que al bebé le salen calvas o tiene zonas despobladas, porque es algo normal. Ésta se produce porque pasa muchas horas tumbado y el roce continuo con las sábanas y la funda del cochecito hace que el cabello de esa zona se le caiga.
La predisposición genética es la que determina que los niños tengan más o menos pelo. De hecho, si se consultan fotos familiares, lo más probable es que todos los hermanos tengan la misma tendencia y que se parezcan a uno de los progenitores.
Otros consejos para el cuidado del cabello del bebé
- Hazlo divertido: Canta una canción, dale un masaje en el cuero cabelludo o deja que sople burbujas.
- Peina el cabello cuando está húmedo: Usa un peine de púas anchas para desenredar los nudos pequeños.
- El corte de pelo correcto: Consulta con un peluquero las opciones que tienes.
- Protege sus ojos: Utiliza una visera de baño para evitar que el champú le caiga en los ojos.
- Protección contra el encrespamiento y la electricidad estática: Utiliza algún gel o acondicionador sin aclarado.
- Estate atenta a los nudos: Usa un spray desenredante.
- Usa solo productos suaves: Utiliza un champú enriquecido con acondicionadores pensados para el delicado cabello de tu bebé.
Independientemente de la longitud del cabello del bebé, la cabeza tiende a acumular sudor y suciedad, bien por la propia actividad del bebé o por el contacto de su piel con la de familiares y amigos entusiastas.
Piensa que el corte de pelo no afecta a las raíces, así que por mucho que cortes no va a hacer que salga más fuerte. Esto, más bien, depende de la genética que haya heredado tu bebé, y aquí hablamos tanto de la fortaleza del cabello como de la abundancia y de la rapidez con la que crece.
Esto se debe a la rutina horizontal del bebé: cuando el pequeño se encuentra tumbado, con su cabeza apoyada en mantas o cojines, el pelo de las zonas que están apoyadas no crece del mismo modo que en las zonas donde no hay obstáculos.
