Didáctica de la Lengua Materna: Definición, Importancia y Componentes

La didáctica de la lengua se centra en el proceso de enseñar y aprender una lengua valiéndose de diferentes métodos, estrategias y actividades. La didáctica de la lengua es de vital importancia para una educación de calidad. Los buenos profesores tienen la capacidad de hacer que sus alumnos adquieran conocimientos, entendiendo lo que les explican y pasando un buen rato, lo cual favorece sobremanera cualquier proceso de aprendizaje. Esta faceta es mérito de aplicar un buen método de enseñanza y, cuando se trata de aprender idiomas, la didáctica de la lengua adquiere una importancia trascendental a la hora de guiar a los alumnos para que puedan obtener los mejores resultados.

Una buena opción para conocer y poder hacer frente a los problemas más comunes en el aprendizaje de lenguas entre los niños más pequeños es cursar el Máster en Didáctica de la Lengua en Educación Infantil y Primaria de UNIR. Se trata de una disciplina responsable del proceso de enseñar y aprender lenguas, con la finalidad de que se realice empleando las prácticas más adecuadas en cada caso.

Una de las finalidades de la didáctica de la lengua es aportar herramientas para estimular al alumnado en su proceso de aprendizaje, examinando para ello cómo se adquiere el conocimiento, de forma que el estudiante obtenga las destrezas necesarias. Se ocupa también de planificar minuciosamente el proceso de enseñanza, para que se haga de forma efectiva, así como de utilizar los métodos de docencia más adecuados a cada situación. Se trata de una ciencia en continua actualización, por lo que es muy importante mantenerse al día de cualquier innovación en didáctica de la lengua.

¿Qué es la lengua materna?

La lengua materna es la que se adquiere en la infancia mediante la interacción con adultos del entorno. Otro término para la misma realidad es el de lengua nativa (hablante nativo de una lengua), y ambos suelen contraponerse al de lengua extranjera. En sociología del lenguaje se usan los términos lenguas nativas y lenguas vernáculas para referirse a las que comparten los miembros de comunidades en las que se han implantado lenguas procedentes de otras comunidades, generalmente más desarrolladas o colonizadoras.

Por lengua materna o L1 se entiende la primera lengua que aprende un ser humano en su infancia y que normalmente deviene su instrumento natural de pensamiento y comunicación. Con el mismo sentido también se emplea lengua nativa y, con menor frecuencia, lengua natal. Tal como se desprende de su apelativo, suele ser la lengua de la madre, aunque también puede ser la de cualquier otra persona: padre, abuelos, niñera, etc. Quienes comparten una lengua materna son considerados hablantes nativos de la lengua en cuestión, p. ej., hispanohablantes nativos.

Con el fin de alcanzar una mayor precisión en la denominación de esta lengua se han propuesto otros términos alternativos, pues la madre del infante (‘infante’, etimológicamente: ‘que no habla’) no es necesariamente el único interlocutor ni el más frecuente durante el proceso de adquisición del lenguaje; otros familiares o cuidadores pueden desempeñar un papel igualmente importante. Por otra parte, en ese proceso de adquisición pueden intervenir simultáneamente dos (o incluso más) lenguas, por lo que se ha acuñado el término de ‘bilingüismo como lengua materna’.

Algunas personas aprenden dos o más lenguas en su tierna infancia; en estos casos se considera que estos individuos plurilingües tienen varias lenguas maternas (p. ej., una de la madre, otra del padre y otra de la sociedad en que se cría), si bien con el transcurso del tiempo alguna de ellas suele convertirse en la dominante, relegando la(s) otra(s) a un segundo plano.

La complejidad del concepto

Tras la aparente simplicidad del concepto de lengua materna yace un cúmulo de factores que en ocasiones entran en contradicción entre sí, por lo que el término lengua materna no siempre resulta unívoco. Ciertamente, en una comunidad monolingüe una misma lengua (la única propia) se adapta perfectamente a todos esos criterios. Sin embargo, en las cada vez más comunes sociedades plurilingües la cuestión no es tan simple, p. ej., la primera lengua que uno aprende puede dar paso a otra lengua de mayor prestigio y que con el tiempo llegue a convertirse en la lengua dominante del individuo plurilingüe.

En casos como éste, y en muchos otros, se puede considerar que la primera lengua de un individuo -entendida como la lengua que domina mejor- no es necesariamente la misma a lo largo de toda su vida, puede cambiar, p. ej., al emigrar a otro país.

Estrategia didáctica para la enseñanza de la lengua materna

Importancia de la lengua materna

Al margen de la denominación que se le dé, la lengua materna es muy importante para la persona en varios sentidos: en ella construye los primeros significados en su relación con el mundo y ella le confiere un sentimiento de identidad y de pertenencia a una comunidad. En el aprendizaje de lenguas adicionales es fundamental: por lo que supone de conocimientos y experiencia adquirida sobre el uso del lenguaje, representa un verdadero trampolín desde el que dar el salto a ellas; en contrapartida, sus sistemas fonético-fonológico y morfosintáctico pueden interferir negativamente en el desarrollo de los de la nueva lengua.

¿Qué se enseña en la didáctica de la lengua?

Todas las áreas que conforman la lingüística deben formar parte de la enseñanza de la didáctica de la lengua; sin embargo, en muchos programas es común centrarse únicamente en el aspecto gramatical. Los campos de aprendizaje que deben estar presentes en la enseñanza de la didáctica de la lengua son los siguientes:

  • Semántica: La semántica se ocupa del estudio del significado de las expresiones del lenguaje, sean palabras, sintagmas u oraciones. Por tanto, resulta de vital importancia en la didáctica de la lengua, puesto que el aprendizaje del léxico que compone un idioma es una de las primeras cosas que se aprenden. En el caso de la lengua castellana, dentro de la semántica se estudian las familias lingüísticas, las denotaciones, las connotaciones o las derivaciones, entre otras cuestiones.
  • Fonética: Se define como fonética a la disciplina que analiza los mecanismos de producción, transmisión y percepción de los sonidos de una lengua. En la enseñanza de la lengua española no es frecuente que se incluya la fonética y eso, a pesar de que cuenta con una diversidad de acentos como pocas en el mundo. La didáctica de la lengua española debe ocuparse también de la fonética del idioma.
  • Sintaxis: El conjunto de las normas de un lenguaje que permiten la construcción de oraciones es lo que se conoce por sintaxis. En el caso de la lengua española, la sintaxis se ocupa de determinar el orden que deben tener las palabras dentro de las oraciones, según la función que desempeñen, para lograr una comunicación efectiva. Es indispensable que la didáctica de la lengua española incluya en sus enseñanzas la sintaxis.
  • Pragmática: En un plano todavía más amplio que la semántica se sitúa la pragmática, ya que analiza cómo el contexto de una frase puede influir en su significado. Se ocupa, por tanto, de la aplicación que se hace de la lengua española y de la interpretación que se realiza de ella según el contexto, estudiando los dobles sentidos o las inferencias, entre otras cuestiones.

¿Por qué es importante la didáctica de la lengua?

Es fácil entender la importancia que tiene la didáctica de la lengua cuando se explica que gracias a ella se diseñan y aplican los métodos más efectivos para la enseñanza y aprendizaje de cualquier idioma. Al tiempo que se focaliza en la transmisión de los conocimientos lingüísticos más significativos, también se encarga de potenciar las competencias comunicativas esenciales.

Estos son algunos de los aspectos que ponen de manifiesto la importancia de la didáctica de la lengua:

  • Impulsa la capacidad de comunicación: Promover el desarrollo de las habilidades comunicativas necesarias para interactuar de forma efectiva es uno de los principales cometidos de la didáctica de la lengua. Por lo tanto, sirve para trabajar competencias tan importantes como la comprensión lectora, la expresión oral y escrita o la capacidad de interpretar mensajes.
  • Se adapta a las necesidades específicas de cada alumno: Las metodologías personalizadas posibilitan que el aprendizaje resulte más accesible y eficiente, puesto que cada estudiante cuenta con unas necesidades concretas que deben ser satisfechas.
  • Fomenta un tipo de aprendizaje integral: La didáctica de la lengua compete a todas las áreas de la lingüística. De esta forma, se asegura que todos los estudiantes aprendan tanto las estructuras formales del idioma, como los sonidos que lo conforman o el significado de las palabras y expresiones, para que puedan emplear el lenguaje de manera completa y efectiva.
  • Apuesta por la inclusión y la diversidad: Cuando la enseñanza de la lengua está bien planificada, se promueve la inclusión de estudiantes de diversos orígenes lingüísticos y culturales. Este hecho resulta especialmente interesante en contextos en los que el dominio de la lengua es una herramienta determinante para la integración social y académica.
  • Potencia el pensamiento crítico: Una de las preocupaciones de la didáctica de la lengua es el desarrollo del pensamiento crítico y creativo. Así, los estudiantes deben aprender a analizar, interpretar y crear textos porque es parte fundamental de su formación.

La didáctica de la lengua es de vital importancia para una educación de calidad y debe ser considerada también en la enseñanza de lengua y literatura a distancia. Su enfoque en el desarrollo de competencias comunicativas, así como la adaptación a las necesidades del estudiante y la promoción de un aprendizaje integral, inclusivo y crítico, la convierten en una herramienta indispensable para el éxito académico y personal de los alumnos.

El uso de la lengua materna en la enseñanza de lenguas extranjeras

A lo largo de la historia de la didáctica de las lenguas extranjeras el empleo de la lengua materna en el aula ha sido objeto de vaivenes considerables. En el Método gramática-traducción, p. ej., se comparan sistemáticamente las reglas gramaticales de la L1 y las de la lengua meta (LM) y se practica la traducción con asiduidad. También se utiliza la L1 en el Método de la lectura.

Por el contrario, en el Método directo se rechaza tajantemente el uso de la lengua materna, principalmente, por considerar que puede causar alguna interferencia en el aprendizaje de la LM. Siguiendo la pauta marcada por este método, tanto en el Enfoque oral como en el Método audiolingüe o en el Método audiovisual, entre otros, en clase se utiliza por sistema la LM, y sólo se recurre a la traducción en casos excepcionales.

Tras esta etapa de proscripción de la L1 en el aula, se abre paso una nueva etapa de moderación en la que se acepta el uso comedido de la L1, sobre todo, con alumnos principiantes, para determinados fines: para dar instrucciones, para aclarar el significado de un término o de una expresión, durante las sesiones de retroalimentación, etc. Esta postura es compartida, p. ej., por el Método silencioso, la Sugestopedia o el Aprendizaje de la lengua en comunidad. Caso aparte es el Método de la respuesta física total, que normalmente sólo recurre a la L1 para presentar el método el primer día.

Desde entonces, la tendencia general es procurar emplear la LM tanto en la realización de las tareas como para la gestión y comunicación en clase, sin por ello renunciar a la L1 siempre que se estime oportuno. Esto es así, p. ej., en el Enfoque natural, en el Enfoque comunicativo, en el Enfoque por tareas o en el Enfoque de interacción estratégica. La posibilidad que se brinda a los alumnos de recurrir a la L1 en casos de necesidad evita determinadas situaciones de ansiedad, p.

La aceptación del empleo dosificado de la lengua materna en la clase de lengua extranjera abre paso a nuevas vías de desarrollo para los contenidos, procesos y actitudes comprendidos en el programa de enseñanza. Ese potencial es patente no sólo en los aspectos ya explotados tradicionalmente, como son los contrastes morfosintácticos, léxicos y fonológicos entre la L1 y la LE. También lo es en el desarrollo metacognitivo y metalingüístico del aprendiente, p. ej., si éste reflexiona sobre los procesos que emplea en su propia lengua para planificar y estructurar una composición escrita o un discurso oral, o bien si hace un esfuerzo por explicitar las estrategias que de modo inconsciente emplea en su propia lengua para hacerse entender cuando, p. ej., no conoce el término preciso para referirse a un objeto.

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